viernes, 29 de agosto de 2025

El poder del subconsciente para triunfar

No es una locura, visualiza tu futuro de una manera positiva y se te hará más fácil alcanzar tu máximo rendimiento. Hay una ciencia en la visualización que llega más lejos que leer una copia de "El Secreto" de Rhonda Byrne.
¿Cómo?
Los estudios han mostrado que los esfuerzos de visualización funcionan por que al subconsciente no le gusta el conflicto que existe entre tu situación actual y lo que visualizas. Trataré de resolver ese problema y avanzaré hacia tu realidad visualizada. Tu subconsciente es como un mediador, tratando de arbitrar para llegar a lo que estás viendo.
Programa tu cerebro haciéndote más consciente a recursos que están a tu alrededor para resolver conflictos. Esto lo logras a través de Sistema de Activación Reticular de tu cerebro. Esta sección actúa como un filtro gigante que básicamente escoge qué estímulo identificas y cuál no.
¿Has aprendido una nueva palabra y después de la nada la escuchas tres o cuatro veces en el día? Ese es tu subconsciente y el Sistema de Activación Reticular permitiendo que esa palabra nueva se filtre en tu cerebro.
Esta nueva filtración significa que tu mente comienza a usar los recursos para crear soluciones a los conflictos. Ves oportunidades alrededor tuyo porque te has enfocado en una visión y sabes a dónde quieres ir y tu subconsciente quiere llevarte ahí lo más rápido posible.
De la nada empiezas a recordar viejos contactos y escuchar conversaciones ideales que necesitas.
Con más conciencia, soluciones comenzando a marinarse, teniendo pequeños logros y sincronismos apareciendo por todo el lugar, tú subconsciente empieza a crear nuevos niveles de motivación. ¡El primer pequeño paso de la resolución del conflicto se sintió tan bien que quieres otro! Y luego otro y otro.
A estas alturas deberías estarte animando y poniendo mucha atención. Pero eres un emprendedor, eres inteligente y quieres ver unos casos reales, ¿no?
¿Alguna vez has escuchado de Natan Sharansky? Era un especialista en computadoras estadounidense que pasó casi 10 años en una prisión de la Unión Soviética después de ser acusado por espía. Como podrás imaginar, no hay mucho que hacer por nueve años ahí solo en una celda de confinamiento, así que decidió que debía enfocarse en algo para mantenerse cuerdo.
En una entrevista después de que lo liberaran dijo que comenzó a jugar ajedrez contra sí mismo en su mente. Si eso no es lo suficientemente brillante, enfocó toda su energía al creer que podía ser el mejor. Dijo: "Bien podría aprovechar la oportunidad para convertirme en el campeón del mundo". Sorprendentemente en 1996 un Sharansky venció al campeón mundial de ajedrez Garry Kasparov.
Los atletas también son famosos por visualizar el éxito. Los golfistas son particularmente aptos para esto, lo que tiene sentido considerando la naturaleza mental al hacer estrategias para jugar.
Tiger Woods proclama que hace esto desde que era adolescente. Así como el campeón mundial Jack Nicklaus quien dijo; "nunca he dado un tiro, ni siquiera practicando, sin tener un muy fuerte cuadro de enfoque de mi jugada en la cabeza"
Tal vez funcione para prisioneros y golfistas, pero ¿qué tal para los emprendedores como tú y yo?
Sara Blakely, la emprendedora millonaria y fundadora de Spanx, es fan de la visualización. "Creo que puedes tomar fotos mentales de tu futuro y lo que el éxito es para ti, si mentalmente te ves en un escenario, comenzarás a tomar decisiones de tu vida que te lleven ahí".
Claro que toma acción para respaldar tu visualización, pero si sabes a dónde quieres llegar es muy probable que engañes a tu subconsciente para que te lleve ahí.

Nokia, un caso de liderazgo y estrategia


¿Cómo llega una empresa forestal a convertirse en líder mundial de la telefonía celular? ¿Cómo se produce este fenomenal cambio desde el antiguo dinosaurio hasta una empresa dinámica en la frontera de la innovación?

Nokia tiene casi un siglo y medio de trayectoria. En sus comienzos, no vendía glamorosos celulares sino productos más pedestres: papel higiénico y otros derivados de la madera. Hasta la década del '80, Nokia era una empresa importante en Finlandia aunque completamente intrascendente en el concierto internacional de los negocios. En 1990, el directorio aprobó una reorientación de la estrategia hacia el prometedor mercado de los celulares. En 1998, ya se había transformado en número uno del mercado.

El caso de esta empresa finlandesa es uno de los más exitosos de la historia sobre cambio organizacional. Según el estudio "Bringing that great growth strategy to life" de la prestigiosa consultora global Mercer, la mayoría de las empresas que adoptan una estrategia de crecimiento, dedican todas sus energías a desarrollar nuevos productos y abrir mercados. Esto es, sin dudas, importante. De eso se trata el crecimiento. No obstante, estas compañías suelen dejar para el final a las personas. Los proceso de reorientación estratégica, no son tiempos particularmente tranquilos de la vida corporativa. Muchas personas temen por su empleo, algunos procuran bloquear el proceso de transformación y en ocasiones surgen cuellos de botella en la toma de decisiones y caos en los procesos.

Esto es tan válido para Nokia como para una pequeña start-up de quince personas que pretenda embarcarse en un nuevo proyecto de gran envergadura. Según el estudio de Mercer, sin un proceso consciente de cambio organizacional que acompañe la estrategia de crecimiento, es probable que la totalidad de la estrategia acabe en la ruina. El proceso de transformación no debería considerarse como un problema a tratar cuando se haya llegado al objetivo, debería formar parte de la misma estrategia de crecimiento.

Esto es lo que el célebre CEO de Nokia, Jorma Ollila, comprendió a la perfección. Hacia comienzos de los noventa, cuando asumió el cargo, él sabía que no sería sencillo transformar una empresa forestal en una tecnológica, pero lo consiguió. Sin embargo tener claridad sobre lo que se debe hacer, no es suficiente. Hasta la estrategia mejor diseñada puede fracasar cuando se carece de liderazgo en su implementación.

El liderazgo es la forma de superar las fricciones de cualquier ambiente cambiante. Un proceso masivo de cambio organizacional es comparable a la reforma política de un país. El liderazgo no es un concepto abstracto, es imposible pensar en las transformaciones de determinados países, sin asociarlas a nombres concretos. Lo mismo ocurre en el mundo corporativo. La capacidad de negociación y de comunicación, la convicción, la determinación, el coraje, son necesarios para conducir un proceso de cambio, para movilizar a las personas de una organización hacia la nueva dirección, para mostrar a los directores adónde deben llegar sin que eso implique escoger el camino por ellos.

Eso es lo que hacen los líderes. Entender que las personas lo son todo, brindar confianza y dirección. Eso es lo que hizo Ollila. Como llevar el cambio adelante es el desafío, encontrar la persona que lo haga es la clave.

3 razones de por qué los líderes logran más que el resto.



Todos hemos conocido, visto, escuchado o leído sobre personas que han alcanzado grandes logros en sus vidas. Bien sea en el área económica, profesional, empresarial o social. Personas como Mahatma Gandhi, Amancio Ortega fundador de Sara, Warren Buffett, Ralph Laurent, Oprah Winfrey, Howard Schultz quien llevo a Starbucks a ser lo que es ahora, Sam Walton, Guy Laliberte co-fundador del Cirque du Soleil o Sir Richard Branson quien tiene más de 360 empresas bajo el nombre de Virgin Group, y así muchos otros y algunos hasta más cercanos que tal vez has conocido en persona.

Lograr más es una característica marcada de los grandes líderes; ellos se las arreglan para seguir creciendo a pesar de las circunstancias y situaciones difíciles que han tenido que atravesar tanto en sus vidas personales como profesionales.

Por otro lado, podemos ver a personas que aunque quieren obtener mejores y mayores resultados, pareciera que no lo consiguen y cada año permanecen estancados en el mismo lugar o sencillamente han avanzado muy poco para todo lo que podrían lograr.
¿Por qué algunas personas logran más cosas mientras que a otras les cuesta más? ¿Cómo hacen los líderes para seguir avanzando a pesar de que también enfrentan grandes retos?
En este Post quiero compartir las que considero las 3 razones mas importantes de porque los líderes logran más que el resto, y que estoy seguro que si las aplicamos a nuestras vidas, conseguiremos, con el tiempo, resultados parecidos a ellos.

1) Salen de su zona de confort
Una de las primeras razones de porque los líderes logran más que el resto es porque sencillamente ellos toman un mayor número de riesgos. Su aversión al riesgo es menor y han decidido de manera consciente seguir avanzando a pesar de sus miedos. Están claros de que cometer errores es necesario si quieren realmente obtener cosas mayores.
Mientras que el resto de las personas le temen al riesgo y evitan cometer errores, los líderes literalmente van de frente hacia sus miedos porque saben que detrás de ellos se esconden grandes oportunidades que por lo general consiguen, y en caso de que no las consigan y cometan algún error, se levantan y deciden ver sus errores como pasos necesarios de aprendizaje para tomar en cuenta la próxima vez.
Los verdaderos líderes salen de su zona de confort continuamente y a medida que salen, la expanden y así engrandecen su zona de influencia.Por supuesto, no toman riesgos sin antes haber calculado las posibles consecuencias, pero una vez analizadas, establecen estrategias para minimizarlas y deciden lanzarse por lo que quieren.

Sir Richard Branson es un buen ejemplo de alguien que ve el riesgo como su aliado de triunfos, fue él quien dijo: “Los desafíos son lo único que te ayudará a mejorar e la vida. Es imposible crecer sin desafiarte a ti mismo”.

2) Ven todo con una mayor perspectiva
Otra de las razones de porque los líderes logran más que el resto es que ellos buscan tener una perspectiva amplia y clara de las situaciones. Cuando algo no sale como ellos esperaban y hay que tomar decisiones, no se dejan llevar por las emociones de miedo sino que se sientan a reflexionar cuál es la mejor solución que pueden tomar.
Si es necesario, buscan a alguien que esté fuera del problema, que pueda darles su propia visión de las cosas y así escuchar sus consejos.
Reconocen la importancia de los procesos, que hay cosas que no se dan en algún momento y que deben replantearse pero que no por eso deban abandonarse. Son pacientes con ellos mismos y con los demás.
Por otro lado, la gran mayoría de las personas cuando pasan por alguna situación difícil, confusa o dolorosa, tienden a sentir que es el fin del mundo y a tomar decisiones basadas en sus emociones. Pierden de vista el panorama completo y se enfocan solo en el problema.

Un buen ejemplo de líder en este aspecto es Oprah Winfrey quien a pesar de su desafortunado comienzo en la vida ha llegado a ser una de las mujeres más exitosas del planeta. Ella ha dicho: “No importa cómo llegaste al mundo, lo que importa es que estás aquí”.

3) Son ambiciosos
Los grandes líderes siempre van por más. Son ambiciosos en el buen sentido de la palabra. No harán nada para que a otra persona les vaya mal con tal de que a ellos les vaya bien, sino que colocarán todo su empeño y esfuerzo para que su trabajo y proyectos den los resultados que ellos esperan, los cuáles siempre tienen altos estándares.
Son detallistas, quieren que todo quede con una calidad asombrosa, se esmeran por sus clientes de forma casi exagerada y buscan servir cada vez a una mayor cantidad de personas a través de su trabajo, productos o servicios.
Por lo general, la mayoría de las personas se conforman con cierto grado de logro. Cuando llegan a un punto de cierto éxito sienten que es suficiente y hasta llegan a sentirse mal si quieren lograr más cosas. Piensan que deben detenerse porque la “ambición es mala” y por lo tanto se quedan varados en la orilla sin adentrarse en la selva y ver las posibles orillas que hay del otro lado de la isla…

Un excelente ejemplo de sana ambición es Sam Walton, él dijo: “Las expectativas altas son la llave para alcanzarlo todo”.

4 señales de que eres un mal líder

El liderazgo se trata de mucho más que de simplemente decirles a las personas qué hacer. El liderazgo se trata de la inversión que hacemos en otros y de las responsabilidades que aceptamos por ser la voz y dirección en que los demás confían. Todo gran líder sabe que su papel trae consigo responsabilidad hacia aquellos que lo siguen y que deben asegurarse de entregar valor a cambio de su lealtad.

Algunos emprendedores -por hábito o por naturaleza- son pésimos líderes.  Tal vez carezcas del entendimiento de las responsabilidades sociales que vienen incluidas cuando lideras a los demás; o quizás has caído en una rutina y tus habilidades de liderazgo son las que la han sufrido.

Reconocer la falta de liderazgo es una habilidad esencial para ayudarte a alcanzar la grandeza. A continuación te presentamos cuatro señales de que eres un mal líder, exhibiendo características y actitudes que no deberías tener:

Haces promesas vacías
Los malos líderes motivan a aquellos que los siguen con falsas promesas de ascensos, éxito y grandes porvenires. Pero raramente las cumplen. Los líderes que hacen esto pueden ser muy manipuladores y comúnmente mantienen como rehenes a las metas y aspiraciones de sus seguidores para forzarlos a trabajar mejor.

Como líder de un negocio debes tener cuidado con los efectos que esto puede tener en tu equipo. Si te comprometes a algo pero no lo cumples puedes enviar un mensaje muy negativo a tus empleados que se están esforzando por lograr mejores resultados.

Fracasas en dar seguimiento
Los malos líderes tienden a carecer de la comprensión de que sus seguidores están contando con ellos para manejar los temas que no pueden arreglar por sí solos. Los líderes pueden olvidar dar seguimiento a esos temas si no son de suficiente importancia para ellos. Los meses pueden pasar sin cambios.

Dar seguimiento es una parte esencial del liderazgo, ya que te permiten mantenerte confiable. Cuando haces una promesa no sólo comprometes tu palabra, sino también tu integridad. Así que da seguimiento con un “Sí, está arreglado” o “No, pero me comprometo a que se arregle”.

Le temes a la confrontación
Los malos líderes generalmente tratan de evitar la confrontación, especialmente cuando involucran desempeño. Típicamente, esto está ligado o a una falta de conocimiento del asunto en la mesa o a una urgencia de estar intencionalmente cegado a la verdad, decidiendo por actuar como si la situación no existiera en lugar de hacerle frente.

Aunque los líderes de negocios quieren generar resultados, pueden provocar pérdidas cuando no saben enfocarlos en las personas que trabajan para ellos. Generalmente se la pasan merodeando y evitando las conversaciones difíciles, tratando de empoderar a otros para que las hagan en su lugar.

Como contrario a evitar la confrontación, enfócate en delinear exactamente qué se espera de cada alianza y transacción en la que te involucras. De esa manera, cuando haya una discrepancia podrás reconocerla y arreglarla.

No te haces responsable
A nadie le gusta aceptar la responsabilidad cuando las cosas fracasan, especialmente los malos líderes. Ellos siempre se justifican y ponen la responsabilidad en otros y no en ellos mismos. Los malos líderes no se auto evalúan para mejorar.

Debido a que la confrontación los asusta, los malos líderes también son renuentes a culpar a otros realmente. Como resultado, terminan cambiando la responsabilidad de uno a otro empleado debido al temor.

Una forma sencilla de hacerte responsable es eliminar la palabra “perdón” de tu vocabulario. Cuando reconoces tu equivocación, hazlo de una forma que sugiera que te das cuenta de que rompiste con tu palabra y que te comprometes a cambiar y seguir adelante.

Cuando reconoces que tu palabra es tu activo más importante, “perdón” se convierte en una salida fácil. Los grandes líderes aceptan la responsabilidad por lo que dicen y hacen.

MOTIVACIÓN


MOTIVACIÓN
La motivación se puede definir como el proceso que inicia, guía y mantiene las conductas orientadas a lograr un objetivo o a satisfacer una necesidad
Es la fuerza que nos hace actuar y nos permite seguir adelante incluso en las situaciones difíciles. Ir a buscar un vaso de agua cuando uno tiene sed, estudiar durante toda la noche para aprobar el examen de conducir que tanto se desea o entrenar duro para ser el mejor de un campeonato, son posibles gracias a ésta.
Sin embargo, al igual que los retos y los proyectos que nos proponemos son muy variados, los tipos de motivación de los que nacen nuestras fuerzas para lograr nuestros objetivos también lo son.
El grado de motivación de cada individuo no es directamente proporcional al valor de aquello que lo provoca, sino que es la importancia que le da la persona que lo recibe la que determina la fuerza o el nivel de motivación. 
A continuación explicaremos los distintos tipos de motivación, así como las distintas fuentes de motivación que nos impulsan a realizar ciertos actos. 
1. Motivación extrínseca
La motivación extrínseca hace referencia a que los estímulos motivacionales vienen de fuera del individuo y del exterior de la actividad. Por tanto, los factores motivadores son recompensas externas como el dinero o el reconocimiento por parte de los demás. La motivación extrínseca no se fundamenta en la satisfacción de realizar la cadena de acciones que compone aquello que estamos haciendo, sino en una recompensa que solo está relacionada con esta de manera indirecta, como si fuese un subproducto.
Por ejemplo: un individuo puede trabajar mucho para ganar más dinero o puede estudiar muy duro por el reconocimiento social que le proporciona un buen empleo una vez haya acabado sus estudios. Una persona con motivación extrínseca por una tarea que debe entregar, trabajará duro en ella pesar de tener poco interés, pues la anticipación del reforzador externo le motivará a acabarla a tiempo.
2. Motivación intrínseca
La motivación intrínseca hace referencia a la motivación que viene del interior del individuo más que de cualquier recompensa externa. Se asocia a los deseos de autorrealización y crecimiento personal, y está relacionada con el placer que siente la persona al realizar una actividad, lo que permite que una persona se encuentre en “Estado de Flow” al realizar la misma.
Por ejemplo: un individuo que asiste a los entrenamientos de su equipo de fútbol simplemente por el placer que le supone practicar su deporte favorito.
La motivación intrínseca es el tipo de motivación más vinculado a una buena productividad, ya que allí donde se da el individuo no se limita a cumplir los mínimos necesarios para obtener la recompensa, sino que se involucra personalmente en lo que hace y decide poner en ello gran parte de su empeño.
3. Motivación positiva
La motivación positiva se refiere al proceso por el cual un individuo inicia o mantiene adherido una conducta gracias a la obtención de una recompensa positiva, sea externa o interna (por el placer de la actividad).
4. Motivación negativa
La motivación negativa hace referencia al proceso por el cual una persona inicia o se mantiene adherida a una conducta para evitar una consecuencia desagradable, tanto externa (castigo, humillación, etc.) o interna (evitar la sensación de frustración o fracaso).
5. Motivación básica
La motivación básica se refiere a la base estable de la motivación que determina el nivel de compromiso de un deportista con su actividad. Se refiere al interés de un deportista por los resultados deportivos, su rendimiento personal y/o los consecuencias positivas de ambos.
6. Motivación cotidiana
La motivación cotidiana hace referencia al interés de un deportista por la actividad diaria y la gratificación inmediata que ésta produce.

7. Orientación motivacional centrada en el ego
Este tipo de motivación se refiere a que la motivación de los deportistas depende de retos y resultados en comparación con otros deportistas.

8. Orientación motivacional centrada en la tarea
La motivación depende de retos y resultados personales, e impresiones subjetivas de dominio y progreso.
Ambas orientaciones son ortogonales y no opuestas. Por tanto, pueden existir deportistas con ambas orientaciones altas, ambas orientaciones bajas, con una orientación centrada en el ego alta pero baja en la tarea y con una orientación por la tarea alta pero una orientación centrada en el ego baja.

Autodisciplina


Autodisciplina. 
La autodisciplina es genial…
Es la capacidad de tomar acción enfocada sin permitir que la vida se interponga en el camino.
Es una herramienta que te permite persistir en tus metas sin tanto esfuerzo y que por tanto te permite lograr el éxito más fácilmente, casi en piloto automático.
Imagina lo que podrías lograr si pudieras simplemente seguir tus mejores intenciones sin importar la situación. Imagínate a ti mismo diciéndole a tu cuerpo: “Tienes sobrepeso, ¡adelgaza 10 kilos!”.
Sin autodisciplina esa intención se quedaría en sólo deseos.
Pero con suficiente autodisciplina, es un hecho.
La autodisciplina es la habilidad que tienes para llevar a cabo las cosas, sin importar tu estado emocional.
Y es lo que le permite a muchas personas, convertir sus buenas intenciones, en hechos de la vida real que luego les proveen grandes beneficios.
¿Por qué?
Porque mediante la autodisciplina, simplemente no importa si estás motivado o no, si quieres o deseas hacerlo… simplemente lo haces.
No siempre es sencillo ser disciplinado, y para ayudarte en tu camino, quiero compartir contigo 7 poderosos pasos para tener muchísima más autodisciplina día tras día.

1. Practica La Autodisciplina En Cosas Que No Tengan Sentido
En otras palabras, entrena tu autodisciplina empezando por cosas sencillas y que a lo mejor no sean trascendentales.
Por ejemplo plantéate levantarte todos los días a la misma hora y acostarte a la misma hora (incluso sábado, domingo y festivos).
Cuando lo logras eficazmente, entrenas a tu mente para sea capaz de llevar a cabo las cosas consistentemente, día tras día y semana tras semana.
Porque la autodisciplina no es simplemente una forma de hacer las cosas, sino que es una mentalidad.
Es una disposición que tenemos hacia las actividades que llevamos a cabo.

2. Calibra Tus Expectativas A Tus Propias Capacidades
Este paso lo entenderás bien con el siguiente ejemplo…
Imagínate que una persona dice: Yo quiero ser disciplinado en el gimnasio levantando pesas.
Y escoge aleatoriamente cualquier tipo de pesas, de tamaño, de peso… Luego dice: Voy a levantar todos los días media hora estas pesas.
¿Qué pasa si son muy livianas o si son muy pesadas para su capacidad?
Si son muy livianas puede que termine aburrido y justamente se detenga por eso, o le toque hacer ajustes.
Si son muy pesadas puede que se lastime.
Puede parecer un poco tonto el ejemplo…
Pero así mismo lo hacen muchas personas con otras cosas que tienen que ver con trabajo, con sus objetivos personales, con establecer un negocio, etc.
A lo mejor se plantean la meta de levantar pesas demasiado pesadas para sus capacidades y para sus músculos que apenas están en desarrollo.
Y no es una sorpresa que en algún momento fracasen.
Entonces debemos pensar qué tan capaz soy, cómo puedo iniciar y después ir aumentando la dificultad.
Tal y como lo hacen las personas que entrenan en un gimnasio.

3. Facilita Tu Toma De Acción
Es muy difícil que tú puedas ser disciplinado todos los días de forma consistente, en algo que te tome mucho tiempo empezar.
Es decir, entre más tiempo se requiera para empezar a actuar en una actividad, más complicado es que podamos ser disciplinados.
La idea es que, desde que tú pienses: Voy a hacer -tal cosa-, hasta que inicies a hacerlo… No deberían pasar más de 20 segundos.
Porque todo esto tiene que ver con cómo gestionas tu motivación personal.
Y para ello tengo un video relacionado que te puede servir muchísimo con 4 técnicas científicamente comprobadas para lograrlo. Puedes echarle un vistazo:
4 Técnicas De Automotivación Que Funcionarán Para Ti

4. Utiliza La Fuerza De Voluntad De Manera Correcta
La fuerza de voluntad desafortunadamente es un recurso limitado, es algo que se agota.
Cuando tú empiezas a utilizar fuerza de voluntad, a dar tu máximo esfuerzo en algo…
Pero no tienes un plan, una estrategia, o una estructura de toma de acción en la que prácticamente no tengas que pensar mucho…
Evidentemente llega un momento en el que te detienes y desistes.
Entonces, debes gestionar esa fuerza de voluntad para proveer un impulso o una inercia inicial.
El cual te permita empezar ese progreso que te permita llegar a tus metas.
La idea es sencillamente tomar en cuenta que la fuerza de voluntad debe estar sólo al inicio para:
  • Establecer un plan de acción
  • Determinar todas los elementos necesarias para llevarlo a cabo
  • Adecuar el ambiente
  • Y finalmente actuar, sin necesidad de pensar.
5. Diferencia El Trabajo Duro Del Trabajo Inteligente
Muchas personas piensan que la autodisciplina obligatoriamente requiere trabajar duro… Esfuerzo diario y sin descanso.
Sin embargo, esto no es cierto.
Sólo basta con ser un poco ingenioso y creativo.
Puedes averiguar maneras de hacer las cosas más rápido, más fácilmente, delegando procesos a otras personas o a sistemas, etc.
En otras palabras, alcanzar los objetivos en menos tiempo, logrando los mismos resultados (o mejores) y optimizando cada vez más la forma en que se hacen las cosas.
De manera que sea muchísimo más productivo.

6. Enfócate Al 100% En Una Actividad Y Desenfoca Todo El Resto
Este tema del enfoque y el desenfoque lo puedes analizar en una fotografía profesional.
Hay un objeto de interés en el centro que está 100% nítido y enfocado, y todo el resto ni se sabe qué es porque está completamente borroso.
Es más o menos lo mismo, que cuando tú vayas a tomar acción en un objetivo que tienes para lograr, te olvides del resto.
No importa si tienes problemas, si tienes dificultades, si no tienes dinero para pagar el arriendo, o cualquier otra cosa que pueda pasar…
Eso podría desenfocarte, hacerte menos productivo, distraerte, interrumpirte. Y si eso pasa, puedes acabar con tu ciclo de autodisciplina.
Cuando logras estar en cuerpo, mente y alma en una actividad, sin pensar en nada ni en nadie más, fuera de esa actividad…
Ahí es donde puedes ser auto disciplinado sin mayor esfuerzo.

7. Ten Muy Claro Por Qué Haces Lo Que Haces
Sin tomar en cuenta este paso, quizás todo lo demás sencillamente no podría funcionar.
¿Por qué quieres ser disciplinado?
¿Qué significa para ti ser disciplinado y lograr ese resultado final deseado?
¿Qué significa para ti alcanzar el éxito después de haber aplicado la disciplina consistentemente y de haber tomado esa acción?
Porque muchas personas dicen: Yo quiero ser disciplinado en mi trabajo.
Pero están en un trabajo sólo por obligación, que odian, haciendo cosas a las que no le ven importancia y sólo para ganar un poco de dinero que si acaso les alcanza para pagar sus cuentas.
Sinceramente es muy difícil ser auto disciplinado así. Cuando no hay una pasión, una razón.
Si tú recuerdas que tus objetivos tienen un gran por qué, una gran razón, una verdadera motivación interna…
Te sientes mucho más inspirado y te queda muchísimo más fácil tomar acción.

Aún incluso cuando los obstáculos se presentan y cuando hay dificultades en el camino, que quizás te generen dudas o incertidumbre.

jueves, 28 de agosto de 2025

Carisma en el líderazgo.

El carisma no es un don mágico. Se adquiere. Es una mezcla de presencia,
calidez y poder. La proporción irá en función de tu propio estilo y tus
puntos fuertes.



Presencia: Cuando están contigo, están contigo al 1000%. Nada existe
alrededor y tienes toda su atención. No hay WhatsApp, emails o alertas en
el móvil que les distraigan.Enfoca tu energía hacia tu interlocutor. Escucha con todos tus sentidos al otro y mírale como si fuese el centro del mundo. Hazle sentir que te
importa, en lugar de pretender impresionarle o llamar su atención, y te
admirará.
Calidez: Si estás comprometido con las personas que te rodean, se nota. La
calidez no se puede fingir.Tu postura, tu proxémica, tu cercanía, tu humildad o tu sonrisa serán auténticas, si eres un líder cálido.
Poder: Esa capacidad tuya por hacer que las cosas sucedan, cambien o tomar
decisiones sin que te tiemble el pulso. El secreto reside en la confianza que tengas en ti mismo. Cuanto más creas en ti, más seguro te percibirán.

El fondo de tu mensaje (lo que dices) importa. Cuando hablamos de algo que
nos apasiona, nos animamos, nuestra voz cambia y el lenguaje corporal se
vuelve más dinámico y entusiasta, dotándonos de autenticidad.
La forma (el cómo lo dices) es determinante para que ese magnetismo
intangible forme parte de ti.

Antes de empezar a hablar concéntrate en tu respiración. Imagina que el
aire que inspiras recorre tu cuerpo hasta los pies. Esto hará que te
arraigues al suelo y te perciban más seguro y creíble.

Ahora, aplica estos tres pasos infalibles:

• Postura Triple A (AAA) con los hombros: Arriba, Atrás y Abajo.
• Reduce la velocidad al hablar y haz tonos descendentes al final de las
frases.
• La proxémica espacial te ayudará. No mantengas conversaciones a 180º
(enfrente de tu interlocutor) sino a 90º.

Y, sobre todo, no busques el reconocimiento sino hacer sentir bien e
importantes a los demás.