Fuente: Entrepreneur
En México los líderes tienen temor de entrenar a otros por miedo a ser desplazados, aseguran los especialistas.
Salvador Garza, director general del Tecnológico de Monterrey, define liderar como "el arte de influir en la gente para que haga las cosas que tienen que hacer pero con gusto, para lograr las metas de la organización o del grupo". Aunado al problema del miedo, dice que hay una crisis de liderazgo en México, porque al interior de las organizaciones cualquier persona que se destaca en algo lo llaman líder, lo cual no del todo es cierto.
Garza cuenta que hay mitos: un buen administrador, un emprendedor, alguien que sabe mucho no siempre es líder; además liderazgo y poder no son lo mismo. Por otro lado, un líder no necesariamente es aquel que está en la cúspide de una organización, puede ser una persona de un nivel más abajo. El líder sabe liderar líderes y los desarrolla para que sean mejores, no al revés.
En su opinión, un líder nace con ciertas cualidades, pero se hace a través del tiempo. La persona debe estar en un contexto que le permita desarrollar su liderazgo, por ejemplo, en una empresa debe existir una cultura de aprender de errores y saber tomar riesgos calculados, el poder debe estar diluido, no concentrarse en una persona.
Agrega que en México la mayoría de las empresas familiares sufren de este mal, por tanto, no se genera un liderazgo efectivo.
En tanto, José Luis Martínez, director general de probiZion, comenta que "líder es aquel que todos los días busca aprender, logra transformar equipos de trabajo, mentalidades, que afronta una responsabilidad, la ejecuta e involucra a las piezas claves".
A decir de Martínez, es una realidad que siempre hay líderes que tienen miedo de que alguien llegue y los rebase, pero el líder nato permite que lleguen otros. Muchos empresarios entrenan a sus ejecutivos para que algún día ocupen su puesto y ellos tal vez se dediquen a otra actividad. Aún tenemos una combinación que no es favorable; tenemos líderes con temor a los líderes que saben crear más líderes.
En cuanto a las empresas familiares señala que es común que alguien quiera tomar el control de la organización, pero el que es buen líder entiende que cada persona tiene sus propias responsabilidades.
Para Garza las instituciones educativas juegan un papel importante en la formación de líderes, al igual que las empresas, que para generarlos deben tener una cultura organizacional que lo permita, pero falta que las escuelas detecten a los líderes para formarlos. "Si uno quiere ser líder va a tener que sacrificar sus derechos y va a tener que adquirir muchas responsabilidades, más de las que tenía antes", acota.
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