jueves, 27 de junio de 2024

LÍDER DE SERVICIO Y SUS CUALIDADES

Por: Herramientas Comunitarias
Jenette Nagy



¿quién es y CUÁLES SON LAS CUALIDADES DE UN LÍDER PARA EL SERVICIO?
Muchos especialistas discuten las cualidades del liderazgo, por ejemplo: la habilidad de influenciar a otros, de tomar decisiones y de identificar necesidades. Todas estas cualidades son igualmente necesarias para los líderes de servicio. Sin embargo, el término líder para el servicio requiere algo más; tal vez una disposición diferente. Es verdaderamente un acercamiento único al concepto del liderazgo.
A continuación presentamos una lista de algunas de las cualidades más importantes de los líderes para el servicio. Algunas de las ideas y acciones siguientes son únicas para los líderes para el servicio, otras pueden encontrarse en todos los tipos de liderazgo, sin embargo simplemente tienen mayor énfasis en los líderes para el servicio.
El líder para el servicio se considera a sí mismo “el primero entre un grupo de iguales”. Esta idea es el corazón mismo del liderazgo para el servicio.
Un líder servidor no se considera a sí mismo por encima de aquellos que lidera. En cambio, él es primus inter pares que en latín significa, “primero entre iguales”. Es decir, el líder servidor ve a quienes lidera como compañeros a los cuales enseñar o de los cuales aprender. Está dispuesto a liderar a otros con el fin de alcanzar una meta común, pero no cree que siendo el líder lo hace mejor que ellos.
Por esto, el líder para el servicio es un formador de equipos consumado. Recurre a las fortalezas de sus seguidores y se vuelve un seguidor cuando es conveniente. Tal líder no dirige por decreto o dictamen. En vez de ello, él o ella lidera dejando que cada quien haga lo que hace bien. En este sentido puede funcionar como lo hace el director de un circo, dirigiendo a los artistas a sus posiciones para luego permitir que ellos brillen por sí mismos.
Esta idea no es nada nueva, de hecho fue tomada hace miles de años de los siguientes versos adaptados del Tao Te Ching, un antiguo texto chino:
La razón por la cual cientos de montañas rinden homenaje a ríos y mares es por estar ellos debajo. Por eso, ríos y mares reinan sobre todas las montañas. Así el sabio, deseando estar por encima de otros, se mantiene por debajo; deseando estar delante de otros, se queda atrás. Por esto, aunque el sabio esté por encima de otros, ellos no sienten la carga; aunque esté delante de otros, ellos no lo consideran una ofensa.
Como el sabio, el estilo de liderazgo del líder de servicio puede ser llamado no asumido. Este estilo de orientación no es una carga para los seguidores (donde las personas, tienen la capacidad de expresar sus preocupaciones y trabajar de acuerdo a su potencial). En vez de eso, el líder de servicio comparte las cargas y beneficios con sus compañeros. Todos los involucrados se benefician.
¿Cómo el líder servidor inspira a la gente? Los métodos que utiliza para inspirar a las personas a servir no son necesariamente diferentes de los métodos utilizados por cualquier otro líder para inspirar a otros a hacer algo - o por cualquiera que sirva de inspiración a la gente- . El deseo del líder servidor de ayudar a los demás puede ser fuente de inspiración en sí mismo, pero la gente puede ser inspirada por muchas, muchas otras cosas.
Podríamos responder a esta pregunta, entonces, analizando brevemente la inspiración en general. Podemos empezar a nivel personal. ¿Qué nos hace emocionarnos cuando un orador está hablando? ¿Qué nos convence de donar dinero para un niño que nunca conoceremos? ¿Cúal es esta fuente de inspiración? ¿Qué tenemos que hacer?

 Analízalo...

miércoles, 26 de junio de 2024

Psicología de la fuerza de la voluntad: Cuando querer es poder.


Por: lamenteesmaravillosa.com


La psicología de la fuerza de la voluntad nos dice que nada es imposible cuando la determinación es indomable; cuando hay carisma y además, somos capaces de entrenar nuestro cerebro para tomar mejores decisiones. Tales valías personales no vienen de fábrica, sino que uno las va desarrollando con el tiempo, tomando poco a poco conciencia de sus propios límites y también de sus capacidades.

Es posible que así, de pronto, nos pueda sorprender que la psicología disponga de un ámbito dedicado en exclusiva a la fuerza de la voluntad. En realidad, no deja de formar parte de esa amplísima categoría del área motivacional y donde como ya sabemos, no faltan los terapeutas entrenados y los “coaches” especializados en enseñarnos esas herramientas para aprender a trabajar un poco mejor en pro de nuestros objetivos vitales.

No obstante, podríamos decir, sin equivocarnos, que este ámbito de estudio empezó a consolidarse a partir del 2011 tras una encuesta que llevó a cabo la APA (American Psychological Association). El objetivo era valorar el nivel de estrés de la población estadounidense, así como los factores que más solían determinarlo. Los resultados evidenciaron algo destacable.

Más de la mitad de los encuestados declararon que eran muy conscientes de que su estilo de vida no era saludable. Es más, sabían que el estrés, así como la ansiedad eran sus peores enemigos. Sin embargo, afirmaban que no tenían fuerza de voluntad para iniciar cambios, no se sentían con ánimos o con adecuadas estrategias para mejorar su situación.

¿Por qué ocurre esto? ¿Por qué a veces procrastinamos tanto? ¿Por qué nos falta voluntad para hacer ejercicio, para dejar de fumar o para aunar los ánimos y la valentía suficiente para luchar por ese sueño o esa meta que siempre nos ha acompañado? La psicología de la fuerza de la voluntad nos da las respuestas.

Pero, ¿qué es realmente la “fuerza de la voluntad”?

A veces tenemos ideas equivocadas sobre diversos ámbitos del comportamiento humano. Es más, puede que incluso nosotros mismos nos hayamos visto en la siguiente situación. Hay épocas en las que nos falta por completo la fuerza de la voluntad, es como si estuviéramos en una habitación a oscuras sin saber qué hacer, cómo reaccionar y sintiendo además una indefensión absoluta. Ante este estado, no falta quien nos critica por nuestra aparente debilidad y nula capacidad de reacción.

Algo que nos deja muy claro la psicología de la fuerza de la voluntad es que esta dimensión no es genética, nadie viene con un programa instaurado que se activa cuando uno lo necesita. Es más, esa energíainterna suele ser muy sensible al estado anímico de la persona, al contexto que le rodea y a la educación recibida. Nadie nos ha enseñado estrategias para superar el miedo, la indecisión, para trabajar el auto-control o la determinación personal.

Por tanto, es importante definir en primer lugar qué entendemos por fuerza de voluntad.

“El coraje es la resistencia al miedo y el control del miedo, pero nunca la ausencia del miedo”

-Mark Twain-

Características de la fuerza de la voluntad

Según la APA (American Psychological Association) la fuerza de la voluntad es una regulación consciente del “yo” con la cual, buscar un propósito, sabiéndonos a su vez merecedores de ese objetivo.
Esta dimensión está íntimamente relacionada con la autoestima y nuestro autoconcepto.
Un aspecto importante asociado a esta dimensión es que tiene mucho que ver con la regulación de los pensamientos negativos o limitantes. Controlar esos impulsos no deseados que nos ponen cercos y muros en el horizonte es algo que debemos aprender a gestionar.
Además, se asocia también con nuestra capacidad de retrasar la gratificación. Debemos ser capaces de resistir las tentaciones a corto plazo con el fin de cumplir con los objetivos a largo plazo.

Por último, incidir una vez más en que todas estas habilidades y recursos psicológicos se pueden entrenar. De hecho, es algo que todos deberíamos hacer. Sin olvidar nunca la importancia de trasmitir a los más pequeños este tipo de estrategias motivacionales con las que guiarlos para asumir objetivos desde edades tempranas.

3 claves de la psicología de la fuerza de la voluntad

Si bien es cierto que “querer es poder”, cabe decir que siempre hay pequeños matices que tener en cuenta. Así, podríamos decir más bien que “querer es saber qué recursos debo poner en práctica para conseguir aquello que quiero y que además, puedo conseguir siendo plenamente realista”.

Uno de los trabajos más interesantes sobre la fuerza de la voluntad es el realizado por la psicóloga de la salud Kelly McGonigal. En su libro “El instinto de la fuerza de la voluntad. Cómo funciona el autocontrol”, nos enseña valiosas estrategias que pueden servirnos de ayuda y que en esencia, se resumen en tres claves. Son las siguientes.


No voy a poder

“No voy a poder”. Esta es sin duda una de las frases que más suele aparecer en nuestra mente cuando nos ponemos un propósito. En realidad, ese discurso negativo y limitante es lo primero que deberemos controlar, vencer y transformar.

Un modo de lograrlo es diciéndonos lo siguiente: “si no voy a poder, voy a crear mi propio poder”.
Lo haré deteniendo el diálogo interno negativo.
Toda negativa que aparezca en mi mente la voy a transformar en afirmaciones: “no puedo aspirar a un trabajo mejor, el mercado laboral está muy mal” ⇔ “Sí puedo aspirar a un trabajo mejor, voy a intentar ofrecer algo novedoso y de calidad”.
Voy a potenciar

Todos tenemos magníficas virtudes, capacidades y habilidades que debemos reconocer, apreciar y potenciar. Sin embargo, a veces, al estar en ciertos contextos o rodeados de algunas personas tendemos a olvidar o menospreciar esas valías.

Es momento de recordarlas, de dejar a un lado las malas influencias externas o internas que afecten a nuestra autoestima y potenciar al máximo lo que somos y valemos.
Quiero poder

La última clave es sencilla, útil y práctica. Se basa en practicar en nuestro día a día sencillas verbalizaciones. Estas serían un ejemplo:
Quiero poder sentirme mejor.
Quiero poder sentirme más fuerte.
Quiero poder superar mi pasado y dejar a un lado los pensamientos negativos.
Hoy quiero poder enfrentarme a ese miedo, a ese problema.
Mañana quiero poder conseguir ese objetivo.


Como vemos la psicología de la fuerza de la voluntad es realmente importante, útil y decisiva para nuestras vidas. Aprendamos a trabajarla,seamos conscientes de nuestros recursos internos y de que merecemos, sin duda, alcanzar de pleno cada uno de nuestros sueños.

jueves, 20 de junio de 2024

Adolescencia. Una etapa fundamental para alimentar su potencial.

Por: UNICEF



Adolescencia.

Una etapa fundamental para alimentar su potencial.

La adolescencia es una de las fases de la vida más fascinantes y quizás más complejas, una época en que la gente joven asume nuevas responsabilidades y experimenta una nueva sensación de independencia. Los jóvenes buscan su identidad, aprenden a poner en práctica valores aprendidos en su primera infancia y a desarrollar habilidades que les permitirán convertirse en adultos atentos y responsables. Cuando los adolescentes reciben el apoyo y el aliento de los adultos, se desarrollan de formas inimaginables, convirtiéndose en miembros plenos de sus familias y comunidades y dispuestos a contribuir. Llenos de energía, curiosidad y de un espíritu que no se extingue fácilmente, los jóvenes tienen en sus manos la capacidad de cambiar los modelos de conducta sociales negativos y romper con el ciclo de la violencia y la discriminación que se transmite de generación en generación. Con su creatividad, energía y entusiasmo, los jóvenes pueden cambiar el mundo de forma impresionante, logrando que sea un lugar mejor, no sólo para ellos mismos sino también para todos.
A medida que salen al mundo, los adolescentes adoptan nuevas responsabilidades, experimentan nuevas formas de hacer las cosas y reclaman con impaciencia su independencia. Comienzan a cuestionarse a sí mismos y a los demás, y a advertir las complejidades y los matices de la vida. También empiezan a pensar sobre conceptos como la verdad y la justicia. Los valores y conocimientos que adquieren con los años les beneficiarán inmediatamente y a lo largo de sus vidas.
Al ver cómo su mundo pierde seguridad, coherencia y estructuras, los adolescentes se ven abocados con demasiada frecuencia a hacer elecciones difíciles, casi siempre sin nadie que los ayude. El proverbio swahili “Un hijo será lo que se le ha enseñado” ilustra cuánto aprenden los jóvenes de los ejemplos que les dan las personas que hay a su alrededor.
Los adolescentes están tomando decisiones que tienen consecuencias permanentes, sin orientación o apoyo de los adultos, y sin disponer de los conocimientos y las informaciones que les permitan protegerse a sí mismos.
“Una sociedad que se aísla de sus jóvenes, corta sus amarras: está condenada a desangrarse”, dijo Kofi Annan, Secretario General de las Naciones Unidas. Cuando se protege a los adolescentes, su fuerza, su creatividad y su pasión pueden transformarse en esperanza, incluso en las situaciones más desesperadas. El mundo no resolverá sus problemas hasta que aprenda a escuchar mejor lo que los jóvenes tienen que decir y luego colabore con ellos para hacer realidad el cambio necesario.
Los progenitores son un elemento esencial en la tarea de proporcionar apoyo y orientación a los jóvenes; los individuos, los miembros de las familias ampliadas y las escuelas desempeñan todos ellos también una función fundamental. Numerosos estudios han demostrado que la forma en que los adolescentes conectan con su mundo social influye en su salud y desarrollo y les protege frente a conductas de alto riesgo. Al establecer lazos coherentes, positivos y emocionales con adultos responsables, los jóvenes pueden sentirse seguros y a salvo, y obtener la resistencia que les permita confrontar y resolver los problemas que les depare la vida.

Cuando los adolescentes tienen relaciones estrechas con personas con las que pueden contar, ganan más confianza en sí mismos. Cuando sienten que forman parte de un grupo, tienen más posibilidades de beneficiarse de otros “factores de protección” que pueden ayudarles a crear estrategias para la resolución de problemas y a desarrollar una autoestima positiva.

lunes, 3 de junio de 2024

Las diez diferencias entre un jefe y un líder





Por Ernesto Velarde

El liderazgo no tiene que ver con la posición jerárquica, sino con las habilidades que posee una persona para dirigir a un equipo de trabajo.

Jefe y líder no son sinónimos. Muchas son las actitudes que pueden marcar la diferencia entre un perfil y otro.

Un líder es una persona que encabeza y dirige un grupo, mientras que el jefe es la persona que tiene autoridad o poder sobre un grupo para dirigir su trabajo o actividades.

Además, son muchas las actitudes que pueden hacer que una persona entre en el perfil de líder o de jefe. A continuación, se detallan las diez principales diferencias:


Un buen líder posee una visión a largo plazo, es coherente en sus convicciones porque vive aquello que predica, crece y hace crecer a su gente, enseña, delega funciones y crea oportunidades para todos. Las habilidades de un líder también se observan en la capacidad de auto control y la toma de decisiones eficientes en momentos de crisis.

Para el cargo de jefatura, es fundamental poseer habilidades blandas que apunten al lado emocional, interpersonal y a desenvolverse de manera efectiva con las personas.

Asumir el cargo de jefatura tiene grandes responsabilidades, como el ser guía para su equipo de trabajo, una motivación diaria para lograr los mejores resultados, y ser un ejemplo de perseverancia y energía. Recuerda que un buen equipo de trabajo es el reflejo de un buen líder.

"Para llegar a estar a cargo de un equipo de personas, no basta con contar con los estudios necesarios. Las habilidades de liderazgo son fundamentales para poder guiar, inspirar y motivar a las personas".