martes, 13 de octubre de 2026

Liderazgo y trabajo en equipo

Fuente: Euroresidentes

Ser un jefe no es lo mismo que ser un líder, de igual forma que trabajar en equipo no es la mera suma de las aportaciones individuales. Y es que estamos tan sumergidos en una realidad grupal que ni siquiera somos consciente de ella. Piensa en un día normal de tu vida y observa cómo casi todas, sino todas las tareas que desempeñas son interacciones en grupo: trabajo, amigos, familia…Y es curioso observar cómo alardeamos del trabajo en equipo y la importancia de éste cuando realmente brilla por su ausencia.
Dos más dos no siempre son cuatro, y trabajar en equipo no es sinónimo de trabajar individualmente esperando un resultado común.


Como dijo el experto en liderazgo W. Bennis, ninguno de nosotros es más inteligente que todos nosotros. Además, está científicamente demostrado que trabajar en equipo conlleva muchas más ventajas como:


  • Más y mejores ideas. 
  • Compensación de puntos débiles y fuertes.
  • Riqueza en las relaciones sociales. 
  • Mayor sentido de seguridad y protección. 
  • Mayor compromiso con las tareas, lo que lleva a un mayor sentimiento de identificación con el trabajador, lo que a su vez lleva a mayor bienestar al trabajador, por lo que más y mejor productividad. Y aquí es donde entra la figura de un líder.



El liderazgo, como el trabajo en equipo, está tan inmerso en nuestra vida diaria que no somos conscientes de lo presente que está. Y es que el líder es el encargado de guiar, motivar, y saber sacar lo mejor de cada una de las personas que trabajan en su equipo con el fin de obtener el resultado óptimo. Porque un líder no se encuentra sólo en las empresas, un líder es aquél que sabe gestionar y tratar a las personas de manera que saquen lo mejor de sí. Es decir, es el encargado de que tú cada día quieras ser mejor en tu trabajo, o mejor en tu vida, o mejor en todo.
Un líder escucha y opina, pero también hará todo lo que esté en su mano por el bien común, aunque eso signifique decirte que debes mejorar en muchos aspectos.
Y es precisamente ésa la importancia del liderazgo y el trabajo en equipo: crear una armonía donde todos y cada uno de sus componentes sabe qué hacer y cómo llevarlo a su máxima expresión.


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lunes, 12 de octubre de 2026

Walt Disney: El legado de un líder



La valía de un líder se mide por su legado para la posteridad. Lo más importante es saber que habrá una continuidad de su trabajo y su manera de hacer las cosas. 

Los líderes que dejan un legado dirigen las organizaciones con visión de futuro, muchas personas pueden hacer grandes avances dentro de una organización en un momento determinado, pero los líderes que dejan un legado manejan las cosas de manera distinta, piensan en el presente y en el futuro. . 

Ellos también crean una cultura de liderazgo, emprenden una cultura para formar nuevos líderes. A su vez estas personas pagan el precio hoy para asegurar el éxito del mañana, aunque eso signifique un gran sacrificio. 

Se las arreglan para formar líderes que los sucedan, le dan más importancia al trabajo en equipo que al individuo y saben trasmitir que es lo que esperan de su gente. Un ejemplo de legado lo encontramos en Disney, aquel hombre que construyó quizás la marca que despierta mayor número de sentimientos y emociones en el mundo y que se convirtió en un ratón de ser un animal que causa repulsión y asco, en el símbolo universal de la desviación. en la década del 40 ya Walt Disney tuvo la idea de construir un parque de diversiones y fue hasta la década del 50 cuando comenzó la construcción de Disneylandia en Anaheim California, el cual se inauguró el día 18 de julio de 1955, a su vez estaba interesado en otras partes del entretenimiento como el cine y los dibujos animados, en la actualidad el pequeño estudio que se fundo en 1923, se ha convertido en una de las mayores industrias del entretenimiento de la actualidad, la mística sigue viva en todo lo que hace Disney, hoy en día participa en películas que nos dejan una emoción característica, dibujos animados aún mantienen su magia, parques temáticos, música, hotelería y resort, entre otros, además son la escuela de atención al cliente más famosa del planeta, la cual imparte. . sus cursos con visitas guiadas a los parque, mostrando todos sus secretos, su grado de excelencia es tal que sobrepasa cualquier expectativa que lleve el visitante. 

Es tal su grado de atención al cliente, que por ejemplo si una niña se viste de princesa y camina junto a sus padres por el parque, cada vez que un empleado la ve, la saluda como a una princesa real. 

A pesar de su muerte en 1966, su legado sigue vivo, basta con ver su obra para darse cuenta de que las cosas aunque evolucionadas, se hacen con el estilo de su líder fundador quien siempre dijo que un lugar donde los padres llevaran a sus niños, pero que a su vez ellos mismos se sintieran como cuentos, llenos de alegría, esperanza y amor, es impresionante ver en sus parques hasta ancianitos montados en juegos que a primera vista parecen estar hechos solo para niños. 

Hoy en día Disney hizo una fusión con Pixar en el área de la animación, esto trajo a la empresa líderes tan fuertes como Steve Jobs, quien también fue el fundador de Apple, lo que comprueba que la fortaleza del liderazgo de Disney, esta en atraer. . y formar nuevos líderes tan o más fuertes que los anteriores, esta es la cultura de liderazgo en esta organización, la cantidad de reconocimientos y premios que ha obtenido esta empresa a través del tiempo es producto del trabajo en equipo, al cual se le da más Importancia que a la individualidad, Walt Disney se el arreglo para dejar una sucesión exitosa, apenas en su vida alcanzo a inaugurar un parque temático. 

Se dice que el discurso de inauguración de su primer parque en la ciudad de Orlando, alguien dijo: “lastima que Walt no pudo ver su sueño realizado”, a lo que su hermano contesto, “al contrario porque lo vio es que estamos aquí, hoy”

viernes, 9 de octubre de 2026

Psicología de la fuerza de la voluntad: Cuando querer es poder.


Por: lamenteesmaravillosa.com


La psicología de la fuerza de la voluntad nos dice que nada es imposible cuando la determinación es indomable; cuando hay carisma y además, somos capaces de entrenar nuestro cerebro para tomar mejores decisiones. Tales valías personales no vienen de fábrica, sino que uno las va desarrollando con el tiempo, tomando poco a poco conciencia de sus propios límites y también de sus capacidades.

Es posible que así, de pronto, nos pueda sorprender que la psicología disponga de un ámbito dedicado en exclusiva a la fuerza de la voluntad. En realidad, no deja de formar parte de esa amplísima categoría del área motivacional y donde como ya sabemos, no faltan los terapeutas entrenados y los “coaches” especializados en enseñarnos esas herramientas para aprender a trabajar un poco mejor en pro de nuestros objetivos vitales.

No obstante, podríamos decir, sin equivocarnos, que este ámbito de estudio empezó a consolidarse a partir del 2011 tras una encuesta que llevó a cabo la APA (American Psychological Association). El objetivo era valorar el nivel de estrés de la población estadounidense, así como los factores que más solían determinarlo. Los resultados evidenciaron algo destacable.

Más de la mitad de los encuestados declararon que eran muy conscientes de que su estilo de vida no era saludable. Es más, sabían que el estrés, así como la ansiedad eran sus peores enemigos. Sin embargo, afirmaban que no tenían fuerza de voluntad para iniciar cambios, no se sentían con ánimos o con adecuadas estrategias para mejorar su situación.

¿Por qué ocurre esto? ¿Por qué a veces procrastinamos tanto? ¿Por qué nos falta voluntad para hacer ejercicio, para dejar de fumar o para aunar los ánimos y la valentía suficiente para luchar por ese sueño o esa meta que siempre nos ha acompañado? La psicología de la fuerza de la voluntad nos da las respuestas.

Pero, ¿qué es realmente la “fuerza de la voluntad”?

A veces tenemos ideas equivocadas sobre diversos ámbitos del comportamiento humano. Es más, puede que incluso nosotros mismos nos hayamos visto en la siguiente situación. Hay épocas en las que nos falta por completo la fuerza de la voluntad, es como si estuviéramos en una habitación a oscuras sin saber qué hacer, cómo reaccionar y sintiendo además una indefensión absoluta. Ante este estado, no falta quien nos critica por nuestra aparente debilidad y nula capacidad de reacción.

Algo que nos deja muy claro la psicología de la fuerza de la voluntad es que esta dimensión no es genética, nadie viene con un programa instaurado que se activa cuando uno lo necesita. Es más, esa energíainterna suele ser muy sensible al estado anímico de la persona, al contexto que le rodea y a la educación recibida. Nadie nos ha enseñado estrategias para superar el miedo, la indecisión, para trabajar el auto-control o la determinación personal.

Por tanto, es importante definir en primer lugar qué entendemos por fuerza de voluntad.

“El coraje es la resistencia al miedo y el control del miedo, pero nunca la ausencia del miedo”

-Mark Twain-

Características de la fuerza de la voluntad

Según la APA (American Psychological Association) la fuerza de la voluntad es una regulación consciente del “yo” con la cual, buscar un propósito, sabiéndonos a su vez merecedores de ese objetivo.
Esta dimensión está íntimamente relacionada con la autoestima y nuestro autoconcepto.
Un aspecto importante asociado a esta dimensión es que tiene mucho que ver con la regulación de los pensamientos negativos o limitantes. Controlar esos impulsos no deseados que nos ponen cercos y muros en el horizonte es algo que debemos aprender a gestionar.
Además, se asocia también con nuestra capacidad de retrasar la gratificación. Debemos ser capaces de resistir las tentaciones a corto plazo con el fin de cumplir con los objetivos a largo plazo.

Por último, incidir una vez más en que todas estas habilidades y recursos psicológicos se pueden entrenar. De hecho, es algo que todos deberíamos hacer. Sin olvidar nunca la importancia de trasmitir a los más pequeños este tipo de estrategias motivacionales con las que guiarlos para asumir objetivos desde edades tempranas.

3 claves de la psicología de la fuerza de la voluntad

Si bien es cierto que “querer es poder”, cabe decir que siempre hay pequeños matices que tener en cuenta. Así, podríamos decir más bien que “querer es saber qué recursos debo poner en práctica para conseguir aquello que quiero y que además, puedo conseguir siendo plenamente realista”.

Uno de los trabajos más interesantes sobre la fuerza de la voluntad es el realizado por la psicóloga de la salud Kelly McGonigal. En su libro “El instinto de la fuerza de la voluntad. Cómo funciona el autocontrol”, nos enseña valiosas estrategias que pueden servirnos de ayuda y que en esencia, se resumen en tres claves. Son las siguientes.


No voy a poder

“No voy a poder”. Esta es sin duda una de las frases que más suele aparecer en nuestra mente cuando nos ponemos un propósito. En realidad, ese discurso negativo y limitante es lo primero que deberemos controlar, vencer y transformar.

Un modo de lograrlo es diciéndonos lo siguiente: “si no voy a poder, voy a crear mi propio poder”.
Lo haré deteniendo el diálogo interno negativo.
Toda negativa que aparezca en mi mente la voy a transformar en afirmaciones: “no puedo aspirar a un trabajo mejor, el mercado laboral está muy mal” ⇔ “Sí puedo aspirar a un trabajo mejor, voy a intentar ofrecer algo novedoso y de calidad”.
Voy a potenciar

Todos tenemos magníficas virtudes, capacidades y habilidades que debemos reconocer, apreciar y potenciar. Sin embargo, a veces, al estar en ciertos contextos o rodeados de algunas personas tendemos a olvidar o menospreciar esas valías.

Es momento de recordarlas, de dejar a un lado las malas influencias externas o internas que afecten a nuestra autoestima y potenciar al máximo lo que somos y valemos.
Quiero poder

La última clave es sencilla, útil y práctica. Se basa en practicar en nuestro día a día sencillas verbalizaciones. Estas serían un ejemplo:
Quiero poder sentirme mejor.
Quiero poder sentirme más fuerte.
Quiero poder superar mi pasado y dejar a un lado los pensamientos negativos.
Hoy quiero poder enfrentarme a ese miedo, a ese problema.
Mañana quiero poder conseguir ese objetivo.


Como vemos la psicología de la fuerza de la voluntad es realmente importante, útil y decisiva para nuestras vidas. Aprendamos a trabajarla,seamos conscientes de nuestros recursos internos y de que merecemos, sin duda, alcanzar de pleno cada uno de nuestros sueños.

jueves, 8 de octubre de 2026

No confundas la pasión y perseverancia con tozudez




Por: María Gutiérrez 

De Michael Jordan nadie duda que es un tío que pone toda su pasión en lo que hace y que no se rinde ni a la de tres. Seguro que sabes de aquel partido en el que jugó incluso con 40 grados de fiebre. Yo no soy nada de ver partidos de NBA y me conozco la anécdota al dedillo. Era (es) un tío pasional a tope y, sobre todo, perseverante. Sabía que era el mejor y, pese a ello o incluso por ello, no paraba de hacer todo lo humanamente posible para mejorar y ser aún mejor y mejor. 

¿Es Jordan una persona tozuda? Estoy segurísima de que sí. Absolutamente. Terco como una mula, como se suele decir. Aunque preferiría decir “determinado”, es decir, una persona con una meta clara en su mente y que trabaja minuto a minuto para llegar a ella. 

No se lleva muy bien el ser una persona terca, obstinada o determinada. Sin embargo, todos celebramos cuando alguien triunfa “casi sin esfuerzo”. ¿Realmente existe eso?¿Se puede conseguir el éxito como si nada?¿Es el éxito fácil de llegar y el que se esfuerza es que es un panoli?¿O es el éxito una idea relacionada con una meta difícil a la que se llega con pasión y con perseverancia? 

Seguro que, si has llegado a leer hasta aquí, tienes clara cuál es mi postura: Un rotundo SÍ a la última pregunta. Un SÍ a que el éxito es una idea relacionada con una meta difícil, a veces imposible, a la que se llega con pasión y con perseverancia. 

Y hace unas semanas me enteré que esa tozudez pasional o esa pasión perseverante se llama GRIT. según Angela Lee Ducworth en su libro "La Pasión y Perseverancia son el mejor indicador de éxito. Grit" en el que habla sobre este tema. Me gustaría no contarte mucho del libro para que te lo leas a gusto, pero sí lo suficiente para que te pique el gusanillo y te lo leas, que seguro que te va a interesar. 

El fondo del asunto es que la pasión y la perseverancia con la que se afronta una actividad es más garantía de éxito que el talento que se tiene para llevarla a cabo. Vamos, el “más hace el que quiere que el que puede” de toda la vida. La novedad para mí fue la rotundidad de los fundamentos psicológicos con los que apuntala este ¿nuevo? constructo psicológico. ¿Realmente es la primera vez que alguien habla sobre ello?¿O es la primera vez que se le pone una palabra concreta a algo que se suele describir con más de una?¿O es que alguien necesitaba darle rigurosidad a una idea que estaba en el aire? 

Sea como fuera es que este libro me gustó y, sobre todo, me pareció muy útil para cientos y cientos de cuestiones de mi vida: como explicar el por qué de muchos de mis éxitos y mis fracasos, como entender más sobre cómo tratar a mis amigos, como conocerme más y estar más segura de mí misma. 

Merece la pena tener grit. Merece la pena desarrollar el grit de cada uno, tanto si ya tienes mucho como si tienes poco. He llegado a la conclusión de que, de grit, nunca se anda sobrado. Puedes tener tanta pasión y perseverancia como quieras. De hecho, deberías querer tener un montón. Por eso no las confundas con la tozudez, que suele estar llena de orgullo y cerrazón mental. La tozudez tiene el vicio de llevarte por mal camino, sobre todo aquel que te aleja de otros y de las buenas ideas. Sin embargo, la pasión y la perseverancia llevan implícitas las ganas de mejorar, escuchar, aprender, superarte, ver más allá, crecer y acompañarte de otros. 

De nuevo te recomiendo que no confundas la pasión y la perseverancia con la tozudez. A veces, desde fuera, parecen lo mismo. Pero el camino al que llevan es diferente y, desde luego, la vivencia no tiene nada que ver.

miércoles, 7 de octubre de 2026

El fracaso es producto de la falta de perseverancia


Las palabras, no son buenas ni malas sólo son palabras. Hablando de este tema nos encontramos con algunos vocablos que están muy de moda y en boga, al ocupar varias líneas en las páginas de libros de crecimiento personal, auto ayuda o liderazgo, y son casi frases hechas, de conferencistas y oradores. 

Se trata de las expresiones éxito, excelencia, fracaso, las dos primeras con mucho talante y prestigio, la tercera, es decir, la denominada fracaso, no tan apreciada. En ese sentido, se habla de líderes de excelencia, ejecutivos de éxitos y, por supuesto, aquellas personas que, al no reunir ciertas características o indicadores de logros, voluntariamente, han entrado en las filas de los llamados fracasados, y digo voluntariamente, porque nadie tiene el poder para disminuirme, para descalificarme, y sacarme del juego. 

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española Fracaso significa, entre otras acepciones, “caída o ruina de una cosa, con estrépito y rompimiento” (alguien lo provocó), “suceso lastimoso y funesto” (alguien lo generó) “resultado adverso de una empresa o negocio” (Esa no era la manera o el camino). Y Fracasado, “Dícese de una persona desconceptuada a causa de los fracasos padecidos en sus intentos o aspiraciones”. Como puede comprenderse, el llamado fracaso es el resultado de una gestión de alguien o de algo. 

Cual será entonces la diferencia entre: 

Los que llegaron y los que se quedaron, en el pie de la montana 

Quienes se levantaron, y los que se mantuvieron en el piso. 

Quienes repitieron una y otra vez, una actividad, hasta lograr los resultados, y los que se cansaron y desistieron, ante el primer obstáculo. 

Aquellos que tuvieron confianza en sus destrezas, conocimientos y habilidades, y los que pensaron que las oportunidades ya habían pasado para ellos. 

Las personas que tienen fuerza de voluntad y se arriesgan por sus objetivos, y aquellas que creen que la mala suerte los acompaña. 

Los seres que cuando abren una puerta y ésta no es la correcta, se dicen a sí mismos: aprendimos, que esta puerta no es, y aquellos, que cuando abren la puerta errada, dicen: perdimos. 

Quienes asumen sus responsabilidades, a pesar de las circunstancia, y los que culpan a las circunstancia, de sus errores. 

Pues si, ante este patético e irrefutable panorama, se puede afirmar que no existen los fracasos, sino los fracasados, los que usando su libre albedrío, prefieren la comodidad, la desidia, el no atreverse, el dejar que las cosas sucedan, y al final son victimas de ellos mismo, pues como seres humanos todos tenemos, si no las mismas condiciones culturales, económicas o sociales, sí poseemos eso que se llama pasión, motivación, resistencia, cualidades básicas, fuerza interna que Dios colocó en cada uno de sus hijos, para que saliera adelante y afrontara los retos que se le presenten. 

Es cierto, que los obstáculos se magnifican cuando les tememos, y se desintegran cuando nos plantamos, con energía, frente a ellos, pero esto se da si tenemos fe, cuando reconocemos nuestras capacidades y aceptamos, que sí podemos lograrlo, que aquello que cuesta grandes esfuerzos, también proporciona grandes satisfacciones, debido a que la fe le inyecta un inmenso poder que hace que nos mantengamos de pie, aunque el camino sea escabros y lo tengamos que recorrer una y mil veces. Pensemos que si estamos pasando por alguna circunstancia adversa, es porque la podemos solventar. Aquel que piense que nada tiene, atrévase, porque no se puede perder lo que no se tiene. Juegue a ganar, apueste al éxito. 

Busque, solucione, no se regodee en las causas, ni en lamentaciones. Enfóquese en la salida, rodee al problema, él viene con su propia solución en la mochila, no se dé por vencido, cambie las auto verbalizaciones de pérdida, por convicciones de ganancias, de logros. Usted atrae lo que piensa, lo que desea, por ello invoque la ley de los resultados positivos y verá como las oportunidades lo abordan, pasan a su alrededor como pececitos de colores. Usted decide pescar o sentarse a contemplar, tranquilamente, a ver a los demás pescando, para luego decir: ¿por qué no lo logré? 

martes, 6 de octubre de 2026

¿Motivación efectiva?: La personalización

 Por: Marc Ambit




 ¿Motivación efectiva?: La personalización
Échele un vistazo a esta frase, pronunciada por un hipotético jefe o jefa a su empleado, con la intención de agradecerle su esfuerzo y motivarlo a través del reconocimiento:
“Si tu parte del proyecto no se hiciese, el Proyecto no tendría éxito”
Parece motivadora, ¿verdad? Sin duda, lo parece. Pero no lo es, en realidad no es en absoluto motivadora. Échele, si no, un vistazo a esta alternativa que le propongo:
“Si no fueses tú, el/la que hiciera ésta parte del proyecto, no tendría éxito”
¿Nota alguna diferencia entre las dos frases? ¿Qué era lo importante en la primera?: La tarea en sí. La persona carece de importancia, no aporta valor a la tarea. Es como felicitar a un volante por formar parte de la construcción de un coche: sin duda es importante, imprescindible, sin duda. Pero al pronunciar una frase así olvidamos el esfuerzo de quién ha llevado a cabo la tarea.
Por contra, la segunda frase tiene un matiz, ligero pero poderoso. Aquí lo importante ya no es la tarea, si no la manera en que la persona la lleva a cabo, ese valor que le aporta al resultado final. Sin su actuación, el resultado de la tarea no sería el que es, no tendría el valor que tiene gracias a él/ella.

Motivar está lejos de ser algo fácil, quien diga lo contrario miente (y, probablemente, no motiva bien).  Pero sí es cierto que hay algunos aspectos fáciles de recordar e implementar que vendrán a marcar la diferencia con su equipo o en su organización al completo. Orientar nuestra estrategia de motivación a las personas, a los individuos, y no a las tareas es clave para fomentar la autoestima y la automotivación.



lunes, 5 de octubre de 2026

Las 3 P’s del Líder: pasión, paciencia y perseverancia



Lic. Jacqueline González Reyes
Fuente: emprendices
http://emprendedoresnews.com


Si nos diéramos a la tarea de conocer la vida de los lideres que han pasado por nuestra historia y que han dejado huella importante en el mundo, podríamos llegar a la conclusión de que todos ellos tenían características especiales que los distinguían y que sin duda fueron las que los llevaron al lugar que ocuparon.

Se puede decir que hay que cumplir con muchos requisitos para convertirse en un gran líder, tales como: valores, capacidad de comunicarse, inteligencia emocional, social; con capacidad de planear; de fijarse metas etc. Pero, desde mi apreciación, si a un líder le faltan 3 virtudes importantes, su liderazgo podría resultar sin efecto trascendente.

¿Se puede llegar a ser un líder sin pasión, perseverancia y paciencia?..
Mi respuesta sin pensarla sería no. Uno de los comunes entre los líderes del mundo es esa fuerza interna que mueve al individuo a lograr lo que uno se propone; es importante tener ese motor que nos impulsa y entusiasma, que nos permite vibrar de manera afín hacia lo que queremos. Sin apasionamiento por nuestra visión no hay motivación y menos compromiso.

La virtud de la perseverancia y paciencia juntas hacen un equipo importante, a primera vista no parece que tenga algo que ver la paciencia con la perseverancia, pero no es así, ambas virtudes se relacionan y son imprescindibles para el desarrollo de nuestra vida en general, imaginemos lo necesarias que son pues en un líder.

Sin perseverancia nada se logra, pensemos en todas las caídas y fracasos que los lideres de nuestra historia han tenido a lo largo de su misión para conseguir sus metas, seguramente no les fue fácil llegar hasta ahí pero como dicen popularmente “el que persevera alcanza”, sin embargo son muchas las veces en que la perseverancia se quiebra por no tener paciencia en la espera.

Aunque es cierto que la perseverancia no garantiza el éxito, es imposible tener éxito sin perseverancia.

Un ejemplo para la vida, es la trascendencia de Abraham Lincoln que siendo un niño nacido en la miseria y que sin tener estudios, llegó a ser el más grande presidente en la historia de los Estados Unidos. Logró liberar a los esclavos y es considerado un ejemplo universal de valentía e integridad; en alguna ocasión él dijo: “Lo que poseo en materia de educación lo he ido recogiendo aquí y allá, bajo las exigencias de la necesidad”; ya inmiscuido en la política si él hubiera desistido la primera vez que fue derrotado en las elecciones para la vicepresidencia de los Estados Unidos por el Partido Republicano o si su intento de asesinato una vez electo como presidente lo hubieran desalentado, su huella no estaría impresa en los libros del mundo.

Esto demuestra que no basta con querer hacer algo, es importante que nos apasione nuestra meta; que nos mueva tanto que tal vez sea necesario intentar una y otra vez para lograr lo que nos proponemos; quizá vaya a ser importante replantearnos el objetivo en alguna ocasión; tal vez caigamos en un bache de inseguridades que nos hagan creer que ya no tiene caso seguir luchando muchas situaciones se pueden presentar a lo largo del camino a nuestra meta, lo importante es no perder de vista lo que queremos, hay que intentarlo una y otra vez de las formas que sea necesario pero con la seguridad de que si nos lo proponemos y somos pacientes el fruto de nuestra insistencia llegará tarde o temprano.

Lic. Jacqueline González Reyes
Fuente: emprendices