miércoles, 28 de octubre de 2026

Las claves de la motivación y el liderazgo de equipos de Vince Lombardi

 
El presente trabajo es la transcripción de una conferencia dada por Eduardo J. Rodriguez Costantino, en la empresa de venta directa PSA, de la que es Consejero de la Dirección.

A muchos el nombre Vincent Lombardi nos suena afectivamente familiar. Multitud de gente en los más diversos campos le debemos mucho a este gran entrenador de fútbol americano, que es hoy considerado el más grande coach de la historia.
       
           "Los líderes no nacen, se hacen. Y se hacen como cualquier otra cosa, con trabajo duro"


Lombardi vivió sólo cincuenta y siete años, pero en ése corto trayecto logró llegar desde el humilde hijo de unos inmigrantes italianos nacido en Brooklyn, a transformarse en el más famoso coach de todos los tiempos, habiendo logrado que  los equipos que condujo fueran tres veces consecutivas ganadores del Campeonato mundial  de fútbol AFL-NFL (Súper Bowl).

Vincent se graduó en Fordham en una licenciatura de negocios. Tras pasar un tiempo empleado en una compañía financiera, en 1939 aceptó ser maestro en el Colegio Santa Cecilia, pero también era a la vez, asistente del entrenador en jefe del equipo de fútbol americano de dicho colegio. Ya en Fordham, Lombardi dio muestras que lo perfilaban para ser conductor, inspirador y coach.

             "La perfección no es alcanzable, pero si la buscamos, podemos lograr la excelencia"

Lombardi trabajó ocho años en el Santa Cecilia, de los cuales los últimos cinco fueron como estratega principal del conjunto. Para 1949, aceptó el cargo de auxiliar en la Academia Militar de Estados Unidos con sede en West Point. Ahí estuvo a las órdenes del timonel del conjunto de fútbol americano, Red Blaik.

Lombardi aprendió de Blaik la importancia de practicar con énfasis la ejecución de jugadas, así como la forma de concretar conceptos básicos del juego, tanto como a aplicar el impulso de una férrea disciplina para conseguir los objetivos trazados.

Para 1959, los Green Bay Packers le ofrecieron a Lombardi el puesto de entrenador en jefe y gerente general, una medida para acabar con un periodo de mediocridad que había perseguido a este equipo. Vincent aceptó allí ser por primera vez estratega total de un conjunto profesional.

Vincent Lombardi rebasó las expectativas de los Packers. En todas las temporadas que dirigió siempre compiló con una marca ganadora, además, obtuvo por tres veces el campeonato de la NFL de 1965 a 1967.

Su momento cumbre lo tuvo de 1966 a 1967. La NFL se vinculó con la AFL y definieron crear un certamen único para determinar qué campeón de liga es el mejor. Este encuentro fue denominado Juego por el Campeonato Mundial AFL-NFL, y más tarde sería conocido como el Súper Bowl. Los Green Bay Packers, con Lombardi en la dirección de un equipo que contaba con buen talento y excelente conducción, ganó las dos primeras ediciones del Súper Bowl.

                       "La medida de lo que somos es lo que hacemos con lo que tenemos"

Lombardi trascendió en mucho los deportes. Sus enseñanzas fueron norte y guía para mucha gente, en muchas de las más importantes empresas e instituciones mundiales. Fue tal el éxito obtenido, que se sumaba a su muy sólida formación intelectual, que Lombardi fue llamado en reiteradas oportunidades como consultor y consejero, en algunas de las más importantes empresas internacionales. Realizó diversos filmes de capacitación de conductores, entre los que se destaca:”El segundo esfuerzo” dirigido por Ray Sheridan.

La carrera de Lombardi se perfilaba de manera formidable, pero Vincent no pudo vencer a su propio organismo. Aquejado por un cáncer intestinal fulminante que invadió gran parte de su cuerpo, entre ellas el colon, hígado y ganglios linfáticos, muriendo el 3 de septiembre de 1970, a la edad de 57 años.

                                 "La confianza es contagiosa, al igual que la falta de ella"


La NFL le rindió tributo, al bautizar con su nombre al trofeo que se entrega al campeón del Súper Bowl, que hoy se llama “Trofeo Vincent Lombardi”, merecido homenaje  al hombre que supo decir “La victoria no es todo, pero querer ganar sí lo es."

Hoy le brindamos un humilde homenaje a este gran motivador, que como hombre, como conductor y como deportista, dejo una marca imborrable en todos aquellos que nos reflejamos dentro de su filosofía de trabajo y de vida.

El hombre que decía que el precio del éxito es el trabajo duro, la dedicación para el trabajo inmediato, y la determinación de que ya sea que ganemos o perdamos, estemos seguros de haber aplicado lo mejor de nuestra capacidad, experiencia y voluntad a  la tarea que encaramos.

Forjado en la rudeza de la competencia, supo valorar y destacar el esfuerzo del oponente al que en todo momento le brindó respeto, sin por ello perder el objetivo de obtener la victoria. Una de sus más importantes enseñanzas se refiere a lo que él llamó “tenacidad mental” a la que definía como la capacidad de enfocarse en un solo propósito, utilizando la habilidad de sobreponerse a los fracasos temporales, olvidando los daños menores y la presión del oponente, hasta lograr el objetivo buscado. Lo que en nuestro caso significaría  una meta lograda, una venta concretada o el cierre de una invitación.


                    "La diferencia entre una persona exitosa y los demás no es la falta de fuerza, ni de conocimientos, sino más bien de voluntad"

La enseñanza de V. Lombardi sigue teniendo actualidad aún hoy, pese a los enormes avances que observamos se han realizado en las técnicas de conducción y liderazgo durante los últimos cuarenta años, tal vez esto ocurra, porque su lenguaje sencillo y certero, habla a nuestro yo interior de cómo lograr dar un paso más en este camino de la supervivencia y el desarrollo.


martes, 27 de octubre de 2026

Las diez diferencias entre un jefe y un líder





Por Ernesto Velarde

El liderazgo no tiene que ver con la posición jerárquica, sino con las habilidades que posee una persona para dirigir a un equipo de trabajo.

Jefe y líder no son sinónimos. Muchas son las actitudes que pueden marcar la diferencia entre un perfil y otro.

Un líder es una persona que encabeza y dirige un grupo, mientras que el jefe es la persona que tiene autoridad o poder sobre un grupo para dirigir su trabajo o actividades.

Además, son muchas las actitudes que pueden hacer que una persona entre en el perfil de líder o de jefe. A continuación, se detallan las diez principales diferencias:


Un buen líder posee una visión a largo plazo, es coherente en sus convicciones porque vive aquello que predica, crece y hace crecer a su gente, enseña, delega funciones y crea oportunidades para todos. Las habilidades de un líder también se observan en la capacidad de auto control y la toma de decisiones eficientes en momentos de crisis.

Para el cargo de jefatura, es fundamental poseer habilidades blandas que apunten al lado emocional, interpersonal y a desenvolverse de manera efectiva con las personas.

Asumir el cargo de jefatura tiene grandes responsabilidades, como el ser guía para su equipo de trabajo, una motivación diaria para lograr los mejores resultados, y ser un ejemplo de perseverancia y energía. Recuerda que un buen equipo de trabajo es el reflejo de un buen líder.

"Para llegar a estar a cargo de un equipo de personas, no basta con contar con los estudios necesarios. Las habilidades de liderazgo son fundamentales para poder guiar, inspirar y motivar a las personas".

viernes, 23 de octubre de 2026

Características de los líderes dinámicos

A veces cuesta determinar el perfil ideal de un buen líder dado que a veces se los presenta como super hombres que todo lo pueden, indestructibles y sin rasgos negativos.
Una buena forma de elegir el perfil de un líder es pensando en el líder dinámico. En contraposición con el líder pasivo que le cuesta tomar decisiones o es cerrado, el líder dinámico se conoce a sí mismo, es proactivo, abierto al feedback, está ansioso por mejorar, es arriesgado, y aprende de la adversidad. Un emprendedor exitoso, el líder dinámico resume las cualidades de un buen líder.
Warren Bennis en su libro "Conducir gente es tan difícil como arrear gatos: Los líderes se pueden hacer" describe 10 características de los líderes dinámicos.
1. Tiene conocimiento de sí mismo. Saben cuales son sus talentos y como desplegarlos mejor. Muchos han pasado un período de sus vidas en otro país, experiencia que les ha enriquecido notablemente como personas. Son independientes y cuestionan sus propias suposiciones y creencias. Diversas experiencias de vida les han enseñado a pensar acerca de quienes y que son.
2. Son abiertos al feedback. Esta habilidad la han desarrollado en su matrimonio que respetan y valoran. Tienen una fuente valiosa de reflexión y crítica constructiva en casa que los obliga a cambiar y mejorar. Este mismo beneficio, lo buscan y valoran en los negocios.
3. Ansiedad por aprender y mejorar. Son grandes indagadores e interlocutores. Siempre buscan mejorar.Tienen propensión al cambio, son receptivos a nueva información y no les gusta ser sorprendidos por algo que no vieron venir. Tienen sed de nuevos conocimientos.
4. Son curiosos y arriesgados. Son audaces, arriesgados y curiosos. Le dan importancia no a llegar a destino sino al viaje en sí mismo. Tienen fascinación por nuevos pensamientos e ideas.
5. Concentrados en el trabajo. Tienen una imperiosa tenacidad. Utilizan el ingenio en el trabajo. A veces esta cualidad es difícil descubrirla en una simple charla, pero se confirma conociendo en profundidad a la persona. Puertas afuera en las relaciones interpersonales pueden no ser muy buenos, hasta dejar una mala impresión, pero son extraordinariamente eficaces en su mundo.
6. Aprenden de la diversidad. Han sufrido varios fracasos en sus vidas. Alguno de ellos ha tenido una infancia difícil o han padecido enfermedades crónicas. Los líderes dinámicos estudiados por Bennis enfrentaron la adversidad en una etapa temprana de sus vidas. Ese aprendizaje lo trasladan invariablemente cuando desarrollan a otros, mediante anécdotas y consejos.
7. Equilibran la tradición y el cambio. Distinguen y saben adaptarse tanto a un entorno conservador como a un entorno cambiante.
8. Poseen un estilo abierto. Tienen ideas innovadoras para enseñar a los demás, analizan a la competencia o piden ideas a sus colaboradores.
9. Trabajan bien con sistemas. Trabaja en equipo y confía en los procesos y la estructura de la organización para resolver sus problemas. No centraliza todo en su persona.
10. Son buenos mentores y ejemplos a seguir. Otros los toman como ejemplos porque son confiables y saben que emulando sus pasos alcanzarán el éxito en lo que hagan. Son respetados.
Fuente: Management Journal 
Por: Management Journal 

jueves, 22 de octubre de 2026

LÍDER DE SERVICIO Y SUS CUALIDADES

Por: Herramientas Comunitarias
Jenette Nagy



¿quién es y CUÁLES SON LAS CUALIDADES DE UN LÍDER PARA EL SERVICIO?
Muchos especialistas discuten las cualidades del liderazgo, por ejemplo: la habilidad de influenciar a otros, de tomar decisiones y de identificar necesidades. Todas estas cualidades son igualmente necesarias para los líderes de servicio. Sin embargo, el término líder para el servicio requiere algo más; tal vez una disposición diferente. Es verdaderamente un acercamiento único al concepto del liderazgo.
A continuación presentamos una lista de algunas de las cualidades más importantes de los líderes para el servicio. Algunas de las ideas y acciones siguientes son únicas para los líderes para el servicio, otras pueden encontrarse en todos los tipos de liderazgo, sin embargo simplemente tienen mayor énfasis en los líderes para el servicio.
El líder para el servicio se considera a sí mismo “el primero entre un grupo de iguales”. Esta idea es el corazón mismo del liderazgo para el servicio.
Un líder servidor no se considera a sí mismo por encima de aquellos que lidera. En cambio, él es primus inter pares que en latín significa, “primero entre iguales”. Es decir, el líder servidor ve a quienes lidera como compañeros a los cuales enseñar o de los cuales aprender. Está dispuesto a liderar a otros con el fin de alcanzar una meta común, pero no cree que siendo el líder lo hace mejor que ellos.
Por esto, el líder para el servicio es un formador de equipos consumado. Recurre a las fortalezas de sus seguidores y se vuelve un seguidor cuando es conveniente. Tal líder no dirige por decreto o dictamen. En vez de ello, él o ella lidera dejando que cada quien haga lo que hace bien. En este sentido puede funcionar como lo hace el director de un circo, dirigiendo a los artistas a sus posiciones para luego permitir que ellos brillen por sí mismos.
Esta idea no es nada nueva, de hecho fue tomada hace miles de años de los siguientes versos adaptados del Tao Te Ching, un antiguo texto chino:
La razón por la cual cientos de montañas rinden homenaje a ríos y mares es por estar ellos debajo. Por eso, ríos y mares reinan sobre todas las montañas. Así el sabio, deseando estar por encima de otros, se mantiene por debajo; deseando estar delante de otros, se queda atrás. Por esto, aunque el sabio esté por encima de otros, ellos no sienten la carga; aunque esté delante de otros, ellos no lo consideran una ofensa.
Como el sabio, el estilo de liderazgo del líder de servicio puede ser llamado no asumido. Este estilo de orientación no es una carga para los seguidores (donde las personas, tienen la capacidad de expresar sus preocupaciones y trabajar de acuerdo a su potencial). En vez de eso, el líder de servicio comparte las cargas y beneficios con sus compañeros. Todos los involucrados se benefician.
¿Cómo el líder servidor inspira a la gente? Los métodos que utiliza para inspirar a las personas a servir no son necesariamente diferentes de los métodos utilizados por cualquier otro líder para inspirar a otros a hacer algo - o por cualquiera que sirva de inspiración a la gente- . El deseo del líder servidor de ayudar a los demás puede ser fuente de inspiración en sí mismo, pero la gente puede ser inspirada por muchas, muchas otras cosas.
Podríamos responder a esta pregunta, entonces, analizando brevemente la inspiración en general. Podemos empezar a nivel personal. ¿Qué nos hace emocionarnos cuando un orador está hablando? ¿Qué nos convence de donar dinero para un niño que nunca conoceremos? ¿Cúal es esta fuente de inspiración? ¿Qué tenemos que hacer?

 Analízalo...

miércoles, 21 de octubre de 2026

¿Qué es un líder?


La aportación de este blog fue una recopilación hecha por Karime Rodríguez, candidata activa del programa Liderazgo Supera.


Un líder es una persona que es referente para un grupo de personas. Es una persona que encabeza algún movimiento, grupo o institución y que se ha ganado el respeto de las otras personas que lo siguen y apoyan en sus acciones o decisiones.



1.-Un buen líder  sabe delegar
Cuando hablo de aprender a delegar me refiero a dejar de ser esa clase de jefe que trata de acaparar todo.
Aprender a delegar significa también aprender a confiar en otras personas.
Así que el primero de los 10 secretos para ser un buen líder, es comprender la importancia de ir creando un sólido equipo, en el que podamos confiar para así delegar el trabajo y optimizar tiempos (y reducir estrés)

2.-Un buen líder  sabe ser duro y suave
El segundo de los 10 secretos para ser un buen líder es aprender a ser duro cuando las situaciones ameriten.
Ser duro no significa ser malo, déspota o inclusive agresivo. Significa saber tironear de la soga cuando hace falta, ponerse serio, ser un poco frío y empujar a las personas a que realmente cumplan sus obligaciones.
Sin embargo, también hay que aprender a ser suave.
Con esto me refiero a tener tacto con las personas, a saber cuándo te estás pasando de la línea y aprender también a ser un buen líder con el mismo nivel que cuando te toca ser duro, pero a la inversa. 

3.-Un buen líder sabe hacer las cosas
Hay una frase que siempre me gustó y que dice lo siguiente:
EL QUE SABE HACER SABE MANDAR.
Y es que esto es muy cierto.

4.-Un buen líder  sabe acercarse sin ser un amigo
No está mal acercarse a los trabajadores, conocer sobre sus vidas o inclusive comprender cuando tengan malos momentos o situaciones complicadas.
Pero de ahí a convertirse en amigos, ese es otro tema.
Muchos líderes tratan de convertirse en un buen líder buscando “caerle bien” a sus trabajadores y hasta inclusive sobrepasando la delgada línea entre trabajo y amistad.


5.-Un buen líder valora la meritocracía
Entonces el quinto de los 10 secretos para ser un buen líder, es valorar el mérito de los demás y buscar la forma de agradecerlo.

6.-Un buen líder sabe escuchar
Cuando uno es líder, debe asumir el rol y parte de ese rol es tomar decisiones.
Sin embargo el tener que tomar decisiones no significa tener el derecho a hablar y no escuchar a los demás.
Todo lo contrario.
Para ser un buen líder, hay que aprender a escuchar para poder tomar las mejores decisiones.

7.-Un buen líder  sabe todo sobre su trabajo
Esto va de la mano con el punto 3 el “Saber hacer”.
Un buen líder debe saber todo sobre su trabajo y esto se logra a medida que se involucra con todas las partes de una organización.
Y esto es algo clave.
Ser un buen líder no necesariamente significa que hay que saber hacer el trabajo de todos los demás, pero si saber qué hacen, cómo se hace algo, requisitos, procesos, funciones.

8.-Un buen líder  está motivado
Esto es muy simple, si el líder se desmotiva, va a desmotivar a toda la estructura.
No es algo simple, pero un buen líder debe aprender a estar siempre motivado y motivado no significa necesariamente estar sonriendo y feliz. Significa que está siempre concentrado en hacer que las cosas sucedan.

9.-Un buen líder sabe desarrollar equipos
Un buen líder es la cabeza de una gran fila que empuja para el mismo lado y para crear esa estructura hay que saber desarrollar equipos.
Desarrollar equipos trata sobre conocer, involucrarse, estimular, presionar, motivar y persuadir a las personas. 

10.-Un buen líder  siempre está aprendiendo.
Si estás leyendo este artículo sobre los 10 secretos para ser un buen líder, entonces estás por buen camino.
Un buen líder siempre tiene que capacitarse, aprender, desarrollar nuevas habilidades e inclusive descubrir como explotar más su potencial.
Nunca dejes de aprender y de crecer, esto es clave.
Si no, puede que alguien lo haga por ti. Y eso es un problema grande.


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martes, 20 de octubre de 2026

El liderazgo de hoy.

Por: Juan Carlos Loza

En el pasado el líder era impositivo. Hoy es alguien que escucha y aprovecha las ideas de sus colaboradores.

Una de las contribuciones de los medios de comunicación, principalmente norteamericanos, durante los años 80 y 90 fue que crearon un estereotipo de liderazgo que todavía parece mantenerse. El buen líder debía tener una personalidad fuera de lo normal, un gran ego, ser competitivo y tener ambición personal. 

Diversos líderes del mundo empresarial, deportivo y político aparecían como estrellas de rock en revistas, periódicos y televisión como ejemplos de vida perfecta que nada tenían que ver con la realidad social y cultural de su entorno. Esto creó la idea de un liderazgo basado en la riqueza y la posición que ocupaban. 
Lo cierto es que el líder de hoy no debe mirarse desde esa perspectiva, como explica el filósofo y profesor de la Universidad de Vanderbilt Richard L. Daft en su libro La experiencia del liderazgo, en el cual afirma que el nuevo liderazgo no depende de la persona, la posición, las ganancias o el título que se ocupe, sino que ser líder hoy es, fundamentalmente, un acto de humildad. Esto exige tener la capacidad de inspirar, motivar, aceptar errores y dudas, confiar y aprender de los otros. Daft agrega que "anteriormente el líder competía, hoy el líder tiene que crear comunión, trabajo en equipo y colaboración". 

En ese mismo sentido, es común pensar que la condición de jefe de una organización empresarial, de un partido político, un equipo deportivo o un batallón militar garantiza el titulo de líder. El general Manuel José Bonett, ex comandante de las Fuerzas Militares, dice que "los líderes que más admiro son aquellos colombianos de veredas o pueblos que con su propia iniciativa llevan a la construcción de una escuela o una estación de Policía. Son personas sin los medios, sin ninguna posición ni poder pero que logran llegar a su meta y aportar a la comunidad". En este caso, es claro que un cargo no da el liderazgo. 
Adiós al liderazgo autocrático 
Sea empresarial, militar o político, un buen líder no debe centralizar el poder. Su función consiste en fomentar la participación, recurrir a sus colaboradores y delegar funciones. Como definen Robert Lussier y Christopher Achua en el libro Liderazgo, el líder de hoy debe tener la capacidad no sólo de influir en sus seguidores sino de ser un seguidor.

Jean-Claude Bessudo, presidente del Grupo Aviatur, opina que "es líder realmente quien permite ser cuestionado, quien permite que el acto de seguirlo sea voluntario, y lo más importante, tiene que ser capaz de mirar todos los puntos de vista". Es lo que llaman un liderazgo democrático, donde la diversidad de pensamientos tiene valor en la consecución de los objetivos. 
Otra característica errónea del líder autocrático es el olvido de la dignidad humana. Sucede en muchos casos que se tiende a mostrar más interés por las tareas y los objetivos que por las personas que trabajan en un proyecto o que se verán afectadas por las metas. El líder democrático es capaz de poner en una balanza las prioridades, para de este modo generar un buen ambiente entre sus seguidores. 

Luisa González, sicóloga de la Universidad Javeriana, explica que por desbalance entre lo humano y lo laboral es frecuente que en muchas empresas los empleados estén desmotivados. "Ser líder es transmitir la energía, es llevar el entusiasmo a otros, es cierto que debe existir la autoridad, el control, la rigidez, pero si todo se centra en eso se apaga el ánimo y la motivación, y eso no invita a una visión común sino a una obligación común", concluye González.


lunes, 19 de octubre de 2026

Un cuento sobre liderazgo


Un cuento sobre liderazgo.

“El rey recibió como obsequio dos pichones de halcón y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara. Pasados unos meses, el instructor comunicó al rey que uno de los halcones estaba perfectamente educado, pero que al otro no sabía lo que le sucedía: no se había movido de la rama desde el día de su llegada a palacio, a tal punto que había que llevarle el alimento hasta allí. 
El rey mandó llamar curanderos y sanadores de todo tipo, pero nadie pudo hacer volar al ave.
Encargó entonces la misión a miembros de la corte, pero nada sucedió. Por la ventana de sus habitaciones, el monarca podía ver que el pájaro continuaba inmóvil.
Publicó por fin un bando entre sus súbditos, y, a la mañana siguiente, vio
al halcón volando ágilmente en los jardines. Traedme al autor de ese milagro, dijo.
En seguida le presentaron a un campesino ¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres mago, acaso? Entre feliz e intimidado, el hombrecito solo explicó: “No fue difícil, Su Alteza : sólo corté la rama. El pájaro se dio cuenta que tenía alas y se largó a volar”
¿Sabes que tenes alas?
¿Sabes que podes volar?
¿A que estas agarrado?
¿De que no te podes soltar?
¿Qué está esperando tu rama para romperse?
¿Quién o qué la puede cortar?
¿Cuáles son las razones que hoy te impiden levantar vuelo?
¿Qué estas haciendo importante?
“No puedes descubrir nuevos mares a menos que tengas el coraje de perder de vista la costa”
Vivimos dentro de una zona de comodidad donde nos movemos, creemos que eso
es lo único que existe. Dentro de esa zona está todo lo que sabemos y todo
lo que creemos. Viven nuestros valores, nuestros miedos y nuestras limitaciones. En esa zona reina nuestro pasado y nuestra historia. Todo lo
conocido, cotidiano y fácil. Es nuestra zona de confort y por lo general creemos que es nuestro único lugar y modo de vivir
Tenemos sueños, queremos resultados extraordinarios, buscamos oportunidades pero no siempre estamos dispuestos a correr riesgos, no siempre estamos dispuestos a transitar caminos difíciles o incómodos. Nos conformamos con lo que tenemos, creemos que es lo único y posible y aprendemos a vivir desde la resignación
El liderazgo es la habilidad que podemos adquirir cuando aprendemos a ampliar nuestra zona de comodidad. Cuando estamos dispuestos a correr riesgos . Cuando aprendemos a caminar en la cuerda floja. Cuando estamos dispuestos a levantar la vara que mide nuestra potencialidad.
Un verdadero líder tiene seguridad en sí mismo para permanecer solo, coraje para tomar las decisiones mas difíciles, audacia para transitar hacia lo nuevo con pasión y ternura suficiente para escuchar las necesidades de los demás.
El hombre no busca ser un líder, se convierte en líder por la calidad de sus acciones y la integridad de sus intentos.
“Los lideres son como las águilas, no vuelan en bandadas, los encontras cada tanto y volando solos”
Nadie vendrá a rescatarte
Nadie cortará la rama
Tu eres el mago
Tu futuro está en tus manos
Solo necesitas comenzar….AHORA
Fuente: Tomado de la red