miércoles, 7 de octubre de 2026

El fracaso es producto de la falta de perseverancia


Las palabras, no son buenas ni malas sólo son palabras. Hablando de este tema nos encontramos con algunos vocablos que están muy de moda y en boga, al ocupar varias líneas en las páginas de libros de crecimiento personal, auto ayuda o liderazgo, y son casi frases hechas, de conferencistas y oradores. 

Se trata de las expresiones éxito, excelencia, fracaso, las dos primeras con mucho talante y prestigio, la tercera, es decir, la denominada fracaso, no tan apreciada. En ese sentido, se habla de líderes de excelencia, ejecutivos de éxitos y, por supuesto, aquellas personas que, al no reunir ciertas características o indicadores de logros, voluntariamente, han entrado en las filas de los llamados fracasados, y digo voluntariamente, porque nadie tiene el poder para disminuirme, para descalificarme, y sacarme del juego. 

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española Fracaso significa, entre otras acepciones, “caída o ruina de una cosa, con estrépito y rompimiento” (alguien lo provocó), “suceso lastimoso y funesto” (alguien lo generó) “resultado adverso de una empresa o negocio” (Esa no era la manera o el camino). Y Fracasado, “Dícese de una persona desconceptuada a causa de los fracasos padecidos en sus intentos o aspiraciones”. Como puede comprenderse, el llamado fracaso es el resultado de una gestión de alguien o de algo. 

Cual será entonces la diferencia entre: 

Los que llegaron y los que se quedaron, en el pie de la montana 

Quienes se levantaron, y los que se mantuvieron en el piso. 

Quienes repitieron una y otra vez, una actividad, hasta lograr los resultados, y los que se cansaron y desistieron, ante el primer obstáculo. 

Aquellos que tuvieron confianza en sus destrezas, conocimientos y habilidades, y los que pensaron que las oportunidades ya habían pasado para ellos. 

Las personas que tienen fuerza de voluntad y se arriesgan por sus objetivos, y aquellas que creen que la mala suerte los acompaña. 

Los seres que cuando abren una puerta y ésta no es la correcta, se dicen a sí mismos: aprendimos, que esta puerta no es, y aquellos, que cuando abren la puerta errada, dicen: perdimos. 

Quienes asumen sus responsabilidades, a pesar de las circunstancia, y los que culpan a las circunstancia, de sus errores. 

Pues si, ante este patético e irrefutable panorama, se puede afirmar que no existen los fracasos, sino los fracasados, los que usando su libre albedrío, prefieren la comodidad, la desidia, el no atreverse, el dejar que las cosas sucedan, y al final son victimas de ellos mismo, pues como seres humanos todos tenemos, si no las mismas condiciones culturales, económicas o sociales, sí poseemos eso que se llama pasión, motivación, resistencia, cualidades básicas, fuerza interna que Dios colocó en cada uno de sus hijos, para que saliera adelante y afrontara los retos que se le presenten. 

Es cierto, que los obstáculos se magnifican cuando les tememos, y se desintegran cuando nos plantamos, con energía, frente a ellos, pero esto se da si tenemos fe, cuando reconocemos nuestras capacidades y aceptamos, que sí podemos lograrlo, que aquello que cuesta grandes esfuerzos, también proporciona grandes satisfacciones, debido a que la fe le inyecta un inmenso poder que hace que nos mantengamos de pie, aunque el camino sea escabros y lo tengamos que recorrer una y mil veces. Pensemos que si estamos pasando por alguna circunstancia adversa, es porque la podemos solventar. Aquel que piense que nada tiene, atrévase, porque no se puede perder lo que no se tiene. Juegue a ganar, apueste al éxito. 

Busque, solucione, no se regodee en las causas, ni en lamentaciones. Enfóquese en la salida, rodee al problema, él viene con su propia solución en la mochila, no se dé por vencido, cambie las auto verbalizaciones de pérdida, por convicciones de ganancias, de logros. Usted atrae lo que piensa, lo que desea, por ello invoque la ley de los resultados positivos y verá como las oportunidades lo abordan, pasan a su alrededor como pececitos de colores. Usted decide pescar o sentarse a contemplar, tranquilamente, a ver a los demás pescando, para luego decir: ¿por qué no lo logré? 

martes, 6 de octubre de 2026

¿Motivación efectiva?: La personalización

 Por: Marc Ambit




 ¿Motivación efectiva?: La personalización
Échele un vistazo a esta frase, pronunciada por un hipotético jefe o jefa a su empleado, con la intención de agradecerle su esfuerzo y motivarlo a través del reconocimiento:
“Si tu parte del proyecto no se hiciese, el Proyecto no tendría éxito”
Parece motivadora, ¿verdad? Sin duda, lo parece. Pero no lo es, en realidad no es en absoluto motivadora. Échele, si no, un vistazo a esta alternativa que le propongo:
“Si no fueses tú, el/la que hiciera ésta parte del proyecto, no tendría éxito”
¿Nota alguna diferencia entre las dos frases? ¿Qué era lo importante en la primera?: La tarea en sí. La persona carece de importancia, no aporta valor a la tarea. Es como felicitar a un volante por formar parte de la construcción de un coche: sin duda es importante, imprescindible, sin duda. Pero al pronunciar una frase así olvidamos el esfuerzo de quién ha llevado a cabo la tarea.
Por contra, la segunda frase tiene un matiz, ligero pero poderoso. Aquí lo importante ya no es la tarea, si no la manera en que la persona la lleva a cabo, ese valor que le aporta al resultado final. Sin su actuación, el resultado de la tarea no sería el que es, no tendría el valor que tiene gracias a él/ella.

Motivar está lejos de ser algo fácil, quien diga lo contrario miente (y, probablemente, no motiva bien).  Pero sí es cierto que hay algunos aspectos fáciles de recordar e implementar que vendrán a marcar la diferencia con su equipo o en su organización al completo. Orientar nuestra estrategia de motivación a las personas, a los individuos, y no a las tareas es clave para fomentar la autoestima y la automotivación.



lunes, 5 de octubre de 2026

Las 3 P’s del Líder: pasión, paciencia y perseverancia



Lic. Jacqueline González Reyes
Fuente: emprendices
http://emprendedoresnews.com


Si nos diéramos a la tarea de conocer la vida de los lideres que han pasado por nuestra historia y que han dejado huella importante en el mundo, podríamos llegar a la conclusión de que todos ellos tenían características especiales que los distinguían y que sin duda fueron las que los llevaron al lugar que ocuparon.

Se puede decir que hay que cumplir con muchos requisitos para convertirse en un gran líder, tales como: valores, capacidad de comunicarse, inteligencia emocional, social; con capacidad de planear; de fijarse metas etc. Pero, desde mi apreciación, si a un líder le faltan 3 virtudes importantes, su liderazgo podría resultar sin efecto trascendente.

¿Se puede llegar a ser un líder sin pasión, perseverancia y paciencia?..
Mi respuesta sin pensarla sería no. Uno de los comunes entre los líderes del mundo es esa fuerza interna que mueve al individuo a lograr lo que uno se propone; es importante tener ese motor que nos impulsa y entusiasma, que nos permite vibrar de manera afín hacia lo que queremos. Sin apasionamiento por nuestra visión no hay motivación y menos compromiso.

La virtud de la perseverancia y paciencia juntas hacen un equipo importante, a primera vista no parece que tenga algo que ver la paciencia con la perseverancia, pero no es así, ambas virtudes se relacionan y son imprescindibles para el desarrollo de nuestra vida en general, imaginemos lo necesarias que son pues en un líder.

Sin perseverancia nada se logra, pensemos en todas las caídas y fracasos que los lideres de nuestra historia han tenido a lo largo de su misión para conseguir sus metas, seguramente no les fue fácil llegar hasta ahí pero como dicen popularmente “el que persevera alcanza”, sin embargo son muchas las veces en que la perseverancia se quiebra por no tener paciencia en la espera.

Aunque es cierto que la perseverancia no garantiza el éxito, es imposible tener éxito sin perseverancia.

Un ejemplo para la vida, es la trascendencia de Abraham Lincoln que siendo un niño nacido en la miseria y que sin tener estudios, llegó a ser el más grande presidente en la historia de los Estados Unidos. Logró liberar a los esclavos y es considerado un ejemplo universal de valentía e integridad; en alguna ocasión él dijo: “Lo que poseo en materia de educación lo he ido recogiendo aquí y allá, bajo las exigencias de la necesidad”; ya inmiscuido en la política si él hubiera desistido la primera vez que fue derrotado en las elecciones para la vicepresidencia de los Estados Unidos por el Partido Republicano o si su intento de asesinato una vez electo como presidente lo hubieran desalentado, su huella no estaría impresa en los libros del mundo.

Esto demuestra que no basta con querer hacer algo, es importante que nos apasione nuestra meta; que nos mueva tanto que tal vez sea necesario intentar una y otra vez para lograr lo que nos proponemos; quizá vaya a ser importante replantearnos el objetivo en alguna ocasión; tal vez caigamos en un bache de inseguridades que nos hagan creer que ya no tiene caso seguir luchando muchas situaciones se pueden presentar a lo largo del camino a nuestra meta, lo importante es no perder de vista lo que queremos, hay que intentarlo una y otra vez de las formas que sea necesario pero con la seguridad de que si nos lo proponemos y somos pacientes el fruto de nuestra insistencia llegará tarde o temprano.

Lic. Jacqueline González Reyes
Fuente: emprendices

viernes, 2 de octubre de 2026

¿Por qué a los jóvenes no les gusta la palabra liderazgo?

por: Forbes.com.mx
Marco Herrera.

A esos jóvenes renuentes al liderazgo les tengo noticias: nos vamos haciendo líderes poco a poco, es irremediable, así que no se resistan y cooperen.

Considero que el liderazgo se ha convertido en un concepto genérico que empieza a tambalearse porque hoy en día sigue cargando una interminable serie de etiquetas tradicionales partiendo del dilema de si el líder nace o se hace. De ahí en adelante, la lista de etiquetas es enorme.

Lo más curioso es que a los jóvenes millennials no les gusta esa palabra y a la fecha nadie ha podido encontrar un sinónimo que remplace el viejo término de liderazgo.

Si tratamos de analizar lo que está pasando en el mundo bajo la óptica de las acciones de los líderes mundiales, podríamos tal vez entender el porqué se ha desgastado el concepto.

Por ejemplo, si le echamos un ojo a la industria automovilística, tenemos que tres de las armadoras más grandes: Volkswagen, Mitsubishi y ayer Ford, han demostrado que su ética en los negocios no ha sido de lo más correcto respetando las leyes ecológicas de diferentes países; técnicamente, con una mano en la cintura están aceptando que sus líderes tomaron decisiones no éticas que afectan a los consumidores.

Con todo esto se me viene a la mente ¿qué nos podrían decir de los cursos y grandes enseñanzas de sus programas de capacitación para los líderes estas empresas?, ¿qué tipo de líderes están formando? y ¿cuál es el futuro de esos líderes con esas capacidades morales?

En otro ejemplo tenemos lo que pasa con los líderes políticos mundiales. En España no logran ponerse de acuerdo para crear gobierno; en el resto de Europa, los líderes políticos han creado un gran déficit en la economía y además hoy tienen que tomar terribles decisiones para defender su territorio y enfrentar grandes problemas de migración. Ello, con todos los asuntos éticos de por medio.

Si nos atravesamos a nuestro continente, los líderes están enfrentando una serie de reclamos de parte de la sociedad por temas de corrupción; líderes empresariales y políticos envueltos en escándalos de corrupción en todas las latitudes del continente y a todos los niveles.

El colmo es cuando en diferentes sociedades, al no haber supuestos líderes confiables, ni valores en las sociedades, aparecen delincuentes a quienes la sociedad les da un lugar de fama y atención. Bajo el concepto de antilíderes y ante la zozobra social, se les da más difusión a esos antivalores que a los valores mismos que dan cordura y decencia a la sociedad en general.

Debe ser por eso que en la actualidad, las #Ladys, los #Lores o los #Mirreyes aparecen como si fuera chiste y se borra la línea de la cordura social. Es seguro que ante la mezcla de falta de valores y liderazgos reconocidos, la sociedad se encuentre polarizada ante estas apariciones o fenómenos de falta de liderazgo.

Otro caso patético son los líderes políticos que hoy aparecen como salvadores de la patria, disfrazados de candidatos en todas sus diferentes versiones, los cuales usan la mentira (o su verdad a medias y acomodada) como el arma más poderosa ante la sociedad para vender sus dichos, historias y soluciones mágicas para simplemente llegar al poder.

Con todo esto, quiero suponer que cuando a los jóvenes les dicen que son líderes y que son el futuro del mundo, pues, en pocas palabras, les da tiña, se les paran los pelos y, por supuesto, son pocos los que le quiere entrar a eso de tener responsabilidades, ser carismáticos, tomar decisiones, tener gente a su mando, ser confiables, ser creativos, ser innovadores, ser congruentes, dirigir las empresas y los países a un mundo mejor, amén de dirigir un barco y enfrentar las resistencias, ser tolerantes, generar aceptación, dirigir la adaptación y promover los buenos resultados, entre otras cosillas más.

Ante el entorno que tenemos, la transformación del mundo y los malos ejemplos, ya entiendo el porqué no quieren jugar a eso de ser líderes.

A final de cuentas, considero que mientras no encontremos otra palabra nueva, les tengo malas y buenas noticias a esos jóvenes rejegos al liderazgo: líderes somos todos, nacemos humanos, con capacidades de adaptación y aprendizaje, nos vamos haciendo en el camino mejores humanos y la vida nos pone pruebas y en algún momento tendremos que tomar decisiones por nosotros mismos, por nuestros seres queridos, y en algunos casos hasta nos podremos hacer responsables de diferentes situaciones y circunstancias que no teníamos en el radar, ya sea por defensa, por gusto, porque no había de otra o porque consideramos que esa situación sí la queríamos encabezar. Así nos vamos haciendo líderes poco a poco. Es irremediable, así que flojitos y cooperando.

Contacto:

Correo: marco.herrera@grupopublic.com

Twitter: @Marcovherrera




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jueves, 1 de octubre de 2026

4 Cosas que la gente que puede se programa para “ser pobre”

4 Cosas que prueban que la gente “se programa” para no ser líder y ser pobre.

Hay quienes aseguran que el origen de la pobreza no siempre está en la ausencia de dinero, sino dentro de nuestra cabeza.

Para probar esta hipótesis, la conferencista rusa Natalia Grace expone cuatro razones en su libro Las leyes de Grace donde asegura que la miseria se origina en la forma en cómo la gente se “programa” para serlo.

1. TU MENTALIDAD
Casi siempre donde hay miseria hay algo roto o manchas y basura. Grace expone que la mugre no es una manifestación de la falta de dinero, sino que es un reflejo de la mentalidad de quien habita el lugar ocupado por el caos.

2. LA MEZQUINDAD
Mientras duela gastar en uno mismo lo único que se reflejará es una mentalidad que no puede creer que como persona se merezca lo mejor (en cualquier aspecto).

3. LOS COMPLEJOS
El problema tiene mucho de su origen en los bajos sueldos, pero también es cierto que con una cantidad pequeña de dinero es posible verse decente o verse miserable.

4. LA MENTE “PROGRAMADA”
En un entorno como el descrito, los más pequeños se acostumbran a esos escenarios faltos de higiene y dignidad; pero también se acostumbran a algo más peligroso: la mentalidad. Así, la mugre y la miseria pueden disminuir la autoestima de las personas.

miércoles, 30 de septiembre de 2026

Conviértete en un líder de tu vida


Conviértete en un líder de tu vida

Por: Susana Baizabal.

Una de las lecciones que más me ha tomado tiempo aprender es que conviene ser un líder en cada aspecto de tu vida. No solo en la escuela, con los amigos, en los negocios sino en tu vida personal, en tu salud, en tu cuerpo, en tus relaciones, en tus sentimientos y emociones. La vida no es una batalla ¿sabes? Es un juego y tú decides como jugarlo, pase lo que pase, hay una frase que dice:

No importa tanto lo que te suceda sino como reaccionas a ello.

¡Y vaya que importa!

Cuando decides ser un líder hay un cambio positivo que se produce en cada fibra de tu cuerpo. Esa hermosa sensación de cuando realmente has tomado una decisión ¿Puedes recordar cómo se siente eso? Seguramente lo has sentido en aquella ocasión en la que dijiste:

– He decidido lograr X cosa, pase lo que pase- y seguramente lo hiciste.

¿No fue una sensación maravillosa?

Te contaré que una vez que yo tomé esa decisión he tenido momentos de flaqueza donde me dan ganas de esconderme debajo de mi cama nuevamente. Tanto que solucionar, tanto que hacer, tanto que aprender, tanto que sentir ¡Puede ser abrumador! El consejo que te puedo dar al respecto es que conviene que seas amable contigo mismo. “Roma no se construyó en un día” así que es posible que tú tampoco logres hacer todo en uno solo pero date amor y paciencia. 

La constancia es la madre del éxito y poco a poco, te aseguro que lograrás lo que te propongas.
Y si sientes miedo en el proceso, por favor, permítete sentirlo pues valiente no es aquel no siente miedo sino el que actúa a pesar de ello. Y tu esfuerzo valdrá la pena, te lo aseguro.

Conviértete en un líder de tu propia vida y disfruta el proceso. Si vas a crear una empresa, disfruta cada momento. Si vas a iniciar un cambio importante en tu vida, saborea cada segundo. Es como cuando decides entrenar para un maratón; el maratón será divertido sí pero cada entrenamiento es una verdadera belleza: el aire en tu rostro, tus pies sintiendo el suelo en cada paso, cada gota de sudor que trabaja en refrescar tu cuerpo, tus músculos respondiendo uno a uno al esfuerzo… es una cosa maravillosa.

Como la vida misma, cada instante está plagado de belleza. Convierte en un líder, un líder de ti mismo antes de buscar serlo para otros. ¿Cómo podrías guiar a otros sin poder guiarte a ti mismo?

Un líder asume la responsabilidad por todo lo que sucede a su alrededor, le guste o no.

Un líder no tiene el tiempo de hacerse la víctima, se deja sentir lo que sea que siente y es amable consigo mismo.

Un líder trabaja para conseguir sus sueños pero trabaja realmente, con esfuerzos bien enfocados, con visión y acciones relacionadas con ella.

Un líder comprende que el fracaso es una experiencia de aprendizaje, en ocasiones incluso necesario porque encontrando lo que funciona estás más cerca de encontrar lo que sí funciona.

martes, 29 de septiembre de 2026

La motivación es la clave para la mejora..

Por: Fátima Servián Franco.




La motivación es la clave para la mejorar.

La motivación es la clave para entender por qué los seres humanos nos mantenemos tenaces persiguiendo ciertos logros que no dan ningún fruto a corto plazo. Es la condición necesaria para llegar a lograr nuestras metas, para mejorarnos. Pero, ¿cómo conseguir motivarnos? La motivación es, en síntesis, lo que hace que un individuo actúe y se comporte de una determinada manera. Es un término genérico que se aplica a una amplia serie de impulsos, deseos, necesidades y anhelos.
La mayoría de autores suelen distinguir entre dos tipos principales de motivación: la intrínseca y la extrínseca. La conducta intrínsecamente motivada tiene como objetivo el interés personal en realizarla.
La motivación extrínseca otorga un papel preponderante a aquellos motivadores de la conducta que provienen del exterior y que no habitualmente no son correlativos de manera natural a la conducta que premian. Por lo tanto, la motivación intrínseca es la que nos guía. Además, en este tipo de motivación, la recompensa es inmanente a la propia acción, al propio disfrute de la misma.
En la sociedad occidental actual vivimos en un constante devenir de circunstancias externas que, muchas veces, nos sumergen en la inercia. El camino de la inercia nos hace dejar llevarnos por las circunstancias y así acabamos actuando de una manera deshumanizada. Vivir sin motivación nos hace entrar en un mundo que nos vuelve mecánicos y donde nos olvidamos de nosotros mismos y de nuestras verdaderas motivaciones.