jueves, 25 de junio de 2026

8 CLAVES PARA LOGRAR UN LIDERAZGO EFECTIVO



8 Claves para lograr un liderazgo efectivo
Hay 8 claves  que todo líder debe seguir para lograr un liderazgo efectivo. Hay 8 que marcan el de un líder.

1. Fuerza 
Fuerza no significa fuerza física. Incluye la fuerza mental, emocional y espiritual. Si quieres ser un líder efectivo debes irradiar esa fuerza que te permitirá influir en los demás. Sólo cuando los líderes son fuertes provocan cambios en los demás.
“Muchas personas tienen poder, pero pocos tienen poder para llegar a las personas”.
2. Ejemplo 
El éxito de un líder comienza con esta primera clave. Tener un buen ejemplo de referencia como Gandhi, la madre Teresa o Steve Jobs no basta. Estos líderes hacían lo que predicaban. Y tú debes predicar con tu ejemplo si quieres dejar huella.
 
“La palabra convence, el ejemplo arrastra”.
3. Entusiasmo 
Es el interés en su máximo exponente proyectado a alguna actividad o área. No lo confundas con pasión. El entusiasmo contagia.
Debes ser un entusiasmado de todo lo que hagas, sólo así conseguirás proyectar en los demás la figura de un auténtico líder. “El entusiasmo es la emoción con la inspiración, la motivación, y una pizca de creatividad”. Bon Bennett. 
4. Resiliencia 
No lo confundas con resistencia. La resiliencia es la capacidad de un líder a afrontar los problemas y salir fortalecido de ellos. Un líder resiliente no fracasa, se hace más fuerte. Un líder resiliente tiene problemas pero hace de ellos sus mejores maestros. Un líder resistente soporta. Un líder resiliente mejora. 
“La experiencia no es lo que te sucede, sino lo que haces con lo que te sucede”. Aldoux Huxley 
5. Inteligencia emocional 
Fundamental para ser un líder efectivo. La inteligencia emocional te ayuda a reconocer y gestionar emociones, comportamientos; percibir y observar claves de la conducta en grupo esenciales para el liderazgo. Las investigaciones afirman que el 80% del éxito en el liderazgo depende de la inteligencia emocional. 
“Desarrollar una inteligencia emocional más fuerte es uno de los mayores retos a los que se enfrentan los padres y los líderes en todos los niveles de las organizaciones”. Stephen Covey 
6. Oratoria 
Saber emplear el lenguaje es fundamental para influenciar. Fíjate en los grandes líderes, están todos formados en una perfecta oratoria. Se expresan a la perfección, emplean metáforas, símiles, ¡todo! Sus palabras consiguen la fuerza y veracidad que desean transmitir.
Un buen líder no dice lo que la gente quiere escuchar. Un buen líder dice lo que la gente necesita escuchar. Y lo hace de una forma entendible, cercana y veraz. Muchos de los líderes que hoy están muertos se les recuerdan por sus discursos. Tenlo en cuenta.                    “I have a dream” (Tengo un sueño). Martin Luther King 
7. Acción 
De nada sirve un líder que sepa hablar si no hace lo que dice. Si quieres lograr ser un magnífico líder debe existir concordancia entre lo que dices y lo que haces. No hace falta decir nada porque haciéndolo se dice solo. Ese es un auténtico líder, el que entre sus palabras y sus acciones no existe diferencia alguna. 
“Hacer es la mejor manera de decir”. José Martí 
8. Ética 
Columna vertebral del éxito y eficacia del liderazgo. Todo líder exitoso es antes persona que empresario. Son empleados lo que tienes a tu cargo, pero también son personas. Tú decides cómo llevarlo a cabo, pero recuerda:
“Una empresa que sólo hace dinero es una empresa pobre”. Henry Ford.





miércoles, 24 de junio de 2026

El secreto del éxito



Al ver personas que logran sus metas, son exitosas, famosas y reconocidas, tendemos a a asumir que salieron adelante por su talento, porque es lo que está a la vista. Lo que muy pocos saben son las dificultades y obstáculos que tuvieron que soportar.

Todos conocen los éxitos de Walt Disney, sus dibujos animados, el ratón Mickey, muchos han visto las películas de su estudio o han ido o escuchado de sus parques de diversiones. Todos recuerdan a Walt Disney como una persona extremadamente creativa y talentosa. Pero lo que pocos saben es que Walt, antes de fundar la empresa Walt Disney, fundó dos empresas de animaciones que fueron un rotundo fiasco económico y quebraron. Tampoco es conocido que decidió cambiarse de rubro y trató de hacer películas de cine no animadas y le fue mal. Tampoco se sabe que tuvo 302 rechazos antes de conseguir el financiamiento para construir su parque de diversiones.

Muchos conocen el libro "Chocolate para el alma" del autor Jack Canfield. Es un libro que ha sido traducido a 39 idiomas y ha vendido 8 millones de copias. Es una obra compuesta de pequeñas historias que inspiran y motivan a las personas. Pero lo que pocos saben es que el autor tuvo 130 rechazos de editoriales que consideraban el libro como poco comercial y que además tenía un título ridículo.

Muchos conocen al que fue el primer ministro británico en la segunda guerra mundial, Winston Churchill. Además, se sabe cómo se convirtió en uno de los líderes clave en esa época y que tuvo una gran influencia para derrotar al imperio Nazi. Churchill es recordado como una persona brillante, estratégica y con un gran sentido del humor. Pero lo que pocos conocen es que lo reprobaron en sexto grado en el colegio, que las universidades de Oxford y Cambridge no lo aceptaron como alumno. Tampoco saben que en la primera guerra mundial, él ayudó a diseñar la estrategia de una batalla que fue una catástrofe a la que se denomina el "Desastre de Gallipoli".

Todos conocen al científico Albert Einstein, creador de la teoría de la relatividad y ganador de un premio Nobel. Pero lo que pocos conocen es que Einstein era considerado un alumno retardado en sus años iniciales de colegio, ya que tardó mucho tiempo en aprender a hablar y a leer. Cuando postuló a la universidad, falló en el primer intento. Cuando hizo su tesis doctoral fue rechazada y considerada totalmente irrelevante.

Todos conocen a Steven Spielberg, el director de cine que ha hecho películas como Tiburón, Encuentros cercanos del tercer tipo, E.T. el extraterrestre, entre otras. Ganó un Oscar con la película La lista de Schindler. La revista Time lo incluyó en la lista de las 100 personas más importantes del siglo. Pero lo que pocos saben es que Spielberg fue rechazado 3 veces para ingresar a la escuela de cine de la Universidad de California. Tampoco saben que trabajó en los estudios de la empresa Universal practicante sin pago y que la primera película que creó fue una total decepción.


La historia está llena de personajes similares a los anteriores, exitosos y famosos pero que tuvieron que soportar muchos obstáculos, errores y rechazos. Personajes que a pesar de todas las dificultades perseveraron y tuvieron éxito.

El secreto del logro no está en el talento. Hay muchas personas con talento que no llegan a ningún puerto. El secreto del logro está en la perseverancia, en la capacidad de postergar la gratificación, en soportar momentos difíciles y no perder la esperanza de que en el futuro, todo el esfuerzo dé frutos. 

El secreto del logro está en las horas de trabajo, de práctica y de preparación. El secreto del logro está en nuestra forma de interpretar lo que nos sucede en la vida. Algunas personas toman los rechazos y errores como fracasos permanentes. Otros más bien ven los errores como oportunidades de aprendizaje, de mejora y crecimiento.

Como menciona la autora Darcy Andries, "El secreto del logro no es un secreto", solo hay que prestarle atención a todo el esfuerzo y perseverancia de las personas que hoy día disfrutan el éxito.



martes, 23 de junio de 2026

7 consejos para los líderes jovenes.



Ya sea en los deportes, los negocios o el ámbito empresarial, cada vez hay más jóvenes que se esfuerzan por sembrar las semillas del liderazgo para el éxito futuro. Aquí dejo 7 consejos para que los líderes más jóvenes reflexionen:

1. Todo comienza con una visión
“La gente invierte en el líder antes que invertir en la visión”. John Maxwell
La esencia del liderazgo comienza con la aspiración a alcanzar algo. Con una visión mental de lo que conseguir y cómo hacerlo.

2.Motivar y atreverse “Si tus acciones inspiran a otros a soñar más, aprender más, hacer más y ser más, tú eres un líder”. John Quincy Adams
Es tu labor como líder identificar los factores motivacionales específicos de cada trabajador y atreverte a darles poder. Preocuparte por tu equipo es un magnífico combustible de la productividad y la lealtad.

3. Nunca subestimes el poder del optimismo
“Si la oportunidad no llama, construye una puerta”. Milton Berle
Era 1928 cuando Walt Disney supo que su distribuidor contrató la mayor parte de sus animadores para iniciar un nuevo estudio. Él perdió todo: el personal, el contrato, el sueldo…hasta los derechos de Oswald el conejo. Inmediatamente mandó un telegrama a su hermano Roy diciendo: “no te preocupes. Todo está bien. Te daré detalles cuando llegue”. En su viaje de 3 días de regreso a Hollywood, Walt sacó su cuaderno de bocetos y creó a Mickey Mouse. Al año, Mickey fue el dibujo animado más popular en el mundo.

4. ¿La comunicación? Frecuente y clara
“La capacidad de vender, de comunicarse con otro ser humano, cliente, empleado, jefe, esposa o hijo, constituye la base del éxito personal. Las habilidades de comunicación como escribir, hablar y negociar son fundamentales para una vida exitosa”. Robert Kiyosaki

5. Predica con el ejemplo

“A la hora de influir en otras personas, el ejemplo no es lo más importante. Es lo único importante”. Albert Schweitzer
No pierdas tiempo intentando convencer a gente. Demuestra los beneficios de una decisión en particular por su propia acción, haciéndola.

6. Cultiva la paciencia
“Quien tiene paciencia, obtendrá lo que desea”. Benjamin Franklin
Todo conlleva un proceso, un tiempo para que madure. El camino al éxito no se recorre en 2 días, hay que saber tener paciencia. Si no dejas crecer a la semilla, nunca sabrás en qué árbol se convertirá.

7. Ten muy presente esto: No existe el liderazgo perfecto
“En cuestiones de estilo, nada con la corriente. En cuestiones de principios, firme como una roca”. Thomas Jefferson
No hay 2 personas exactamente iguales en el mundo, ¿cómo puede haber una forma correcta de liderar? Daniel Goleman descubrió hasta 6 estilos de liderazgo diferentes. La cuestión es tener dominadas todas estas bazas bajo la manga y afrontar las exigencias de cada situación particular. Todas valen. Todas sirven. El secreto está en saber jugar con ellas.


lunes, 22 de junio de 2026

La perseverancia en el camino del éxito



La fuerza de voluntad para realizar una tarea es importante. Pero quizás más aún, lo es la perseverancia en las acciones que estamos realizando, que forman parte de una sucesión de tareas que estamos llevando a cabo diariamente. Por ejemplo, un estudiante universitario que tiene que sumar créditos e incorporar conocimientos para poder llegar a su meta: la licenciatura. En el trabajo de un directivo que aspira a ser un líder, también estará buscando aquellos secretos que siempre se han estado persiguiendo en cuanto al largo camino del éxito. Las personas siempre se han formulado preguntas de cómo conseguirlo. La cuestión sorprendente es que, si consideramos la vida de una persona, es casi seguro que durante años, la respuesta ha estado a su alcance. 
¿Qué es lo que hace que la gente busque maneras diferentes de encontrar el éxito en su vida? 

Se aferran a las últimas modas y las técnicas más novedosas, todo con la esperanza de capturar la magia que ven en otras personas que ya han alcanzado alguna notoriedad y cierto grado de éxito. Emulan los que creen son los modelos más fuertes, los estudian y se esfuerzan en seguirlos. Emular a una persona de éxito puede al principio parecer tarea sencilla, pero en los hechos es mucho más complicado de lo que parece. Son muchas las razones por las que la persona emulada ya había encontrado el largo camino del éxito. Sin duda, una de ellas habrá sido la perseverancia. 

Los estudios científicos revelan que este aparente “misterio” que es emprender el camino del éxito, no necesariamente es una cuestión que únicamente se base en el talento, la inteligencia, así como tampoco depende únicamente de la creatividad ni la estrategia. Como los vientos de cambio siguen agitando las aguas, la cuestión de lo que se necesita para alcanzar el éxito sigue siendo tan importante hoy como siempre. Curiosamente, la respuesta a esa pregunta también es la misma que la gente se formulaba hace un siglo. Entre las características de las personalidades exitosas de inicios del siglo XX o de un líder destacado en 2015, existen patrones comunes, pero uno de ellos también probado por la ciencia, es la perseverancia. 

El éxito en cualquier nivel requiere la capacidad para seguir adelante, para ejecutar un plan, para perseverar, en suma, para seguir en el proceso en el que se está trabajando. Mantener el mismo rigor. Digamos que, mantenerse en línea dentro de lo planificado, ir cubriendo etapas y re-planificar nuevos objetivos, se convierte en un indicador de éxito. 

Martin E. P. Seligman ha llevado a cabo una serie de estudios en la Universidad de Pennsylvania, habiendo demostrado que aquellas personas que perseveran son más propensas a alcanzar el éxito que los que no lo hacen o no pueden. Seligman afirma que “a menos que sea un genio, no creo que nunca se pueda lograr éxito más allá de sus competidores sin contar con un atributo como es la perseverancia“. Lee Colan, en su libro “Stiking to it: the art of adherence” (Pegarse a ello: el arte de la adherencia), ha probado a través de varios años de investigación de personas y equipos que alcanzaron el éxito, que todo puede sintetizarse en tres cuestiones básicas: 

1. La focalización. 

2. La competencia. 

3. La pasión. 

Para focalización nos da algunas orientaciones: 

· Mantener nuestra meta visible en todo momento. Esto implica tener presente lo que estamos haciendo y no perder de vista el horizonte. 

· Un exceso de preocupación puede arruinar el enfoque. La clave está en reducir al mínimo el tiempo entre su primer pensamiento preocupado y su primera acción para atacarlo. 

· Controlar la tecnología. No debemos dejar que la tecnología nos controle. En el mundo altamente conectado de hoy, es imprescindible definir límites alrededor de su tiempo. Que los mails, llamadas, WhatsApp, etc. no le obsesionen, interrumpan y dominen sus acciones. Un nuevo mensaje no implica tener que cambiar el enfoque de lo que estoy accionando en este momento. La asistencia permanente (un exceso de información) puede desdibujar su enfoque. 

En cuanto a construir la competencia: 

· Ir siempre dos pasos por delante. La acción que se está implementando no tiene que tener visión limitada. Siempre tiene que estar preparado para el siguiente paso. Acertar en este momento preciso, en un presente que me está dando satisfacciones, no garantiza que se acierte mañana mismo, por algún cambio que sí habría que haber tenido en cuenta. 

· Estandarizar los pasos cuando los procesos sean iguales o similares. Cuando se va a realizar una tarea más de una vez, crear una lista de control o un formulario (plantilla) para ahorrar tiempo y mejorar su eficiencia en el medio plazo. 

· Hacer las preguntas apropiadas. La forma más rápida de cambiar las respuestas que recibe, sean las que nosotros nos hagamos o la de los demás, es cambiar las preguntas. Aquello que los filósofos enseñan de que cuando una persona aprendió todas las respuestas, se encontró que le cambiaron las preguntas, es una manera práctica de obtener nuevas y buenas respuestas para las acciones que debe implementar. 

Respecto a encender la pasión: 

· La fuerza gravitatoria de su pensamiento. Hemos explicado en ocasiones anteriores, que la teoría del “path dependence“ la prevalencia de nuestras experiencias pasadas que nos condicionan nuestras decisiones presentes. De manera más simple, siempre nos vemos atraídos por un pensamiento dominante que nos hace mover (nuestras acciones y decisiones) hacia el punto en el que creemos que es dónde debemos movernos (ir). En dónde está la verdad. El que creemos es el camino a seguir. Ahora bien, cuando la intuición nos produce esa sensación especial que a veces es difícil de explicar, pero que nos está advirtiendo de que algo está por ocurrir, sea bueno o malo, no cabe duda que estamos dejando actuar a nuestra parte emocional. Científicamente está probado que existe una reacción emocional cuando advertimos que vamos en buen camino, del mismo modo que si nos damos cuenta del riesgo (peligro) cuando estamos transitando un camino equivocado. Cuando se está seguro de que se va en la dirección correcta, todos estos factores emocionales hay que saber utilizarlos para volver a ver nuestro objetivo y fijarlo en nuestra mente. Es importante fijar una imagen y también una palabra o expresión que la sintetice. Por ejemplo, “somos los segundos del ranking”, lo que hace que toda la pasión no se contente con mantener este puesto, sino querer ser los primeros. A continuación, utilizar la imagen, palabra o elemento que se seleccione como un recordatorio constante de la meta que nos hemos impuesto. Se activará una respuesta emocional, mostrando la meta en nuestra mente y hay que empezar a moverse más rápido hacia esa meta. Marco Aurelio (emperador y filósofo) decía: “Nuestra vida es tal como la construyen nuestros pensamientos”. 

· Autocontrolarse. No está demás preguntarnos cada día si hemos hecho lo que teníamos previsto hacer y si ha dejado un impacto positivo. Pero es más. Si se trata de acciones que se proyecten hacia el futuro (nuestro nuevo proyecto), la pregunta sería: ¿tendrán nuestras acciones un impacto positivo y duradero? Si la respuesta es que no, entonces hay que volver a revisar las acciones, asegurarnos de que los procesos están siendo escrupulosamente respetados y que se está en el buen camino, por lo que hay que seguir perseverando. Podemos errar una y otra vez, lo que no significa que no podamos alcanzar el éxito. Pero lo que no cabe duda, es que la perseverancia debe operar y seguir operando cuando la adversidad nos ha invadido, para sacarnos de ese hundimiento emocional que produce la sensación de fracaso. En cuanto se haya podido salir de ese bache, también será la perseverancia la que nos impulse y poco a poco vaya alimentando de nuevo la motivación. Sin duda, los líderes efectivos están altamente motivados. Pero antes de ello, han sido perseverantes.

jueves, 18 de junio de 2026

Inteligencia emocional en el liderazgo.




La inteligencia emocional (IE) es la capacidad de entender y manejar tus propias emociones y las de las personas que te rodean. Las personas con un alto grado de inteligencia emocional saben lo que sienten, lo que significan sus emociones y cómo estas emociones pueden afectar a otras personas.

Para los líderes la inteligencia emocional es esencial para el éxito. Después de todo, ¿Quién es más probable que tenga éxito, un líder que grita a su equipo cuando está bajo estrés, o un líder que controla y evalúa con calma la situación?

Según Daniel Goleman, psicólogo estadounidense que ayudó a popularizar la IE, hay cinco elementos principales de la inteligencia emocional:

– Conciencia de sí mismo.
– La autorregulación.
– Motivación.
– Empatía.
– Las habilidades sociales.

Cuanto mayor sea la capacidad del líder para administrar cada una de estas áreas mayor será su inteligencia emocional.

#1 – Conciencia de sí mismo

Si eres consciente de ti mismo y siempre sabes cómo se sientes sabrás cómo tus emociones y tus acciones pueden afectar a las personas que te rodean. Ser consciente de uno mismo cuando se está en una posición de liderazgo también significa tener una imagen clara de tus fortalezas y debilidades, y significa comportarse con humildad.

¿Cómo mejorar su conciencia de sí mismo?

– Manteniendo un diario que ayuda a mejorar la auto-conciencia. Si empleas unos pocos minutos cada día para escribir tus pensamientos tendrás a un mayor grado de conciencia de ti mismo. 
– Reduciendo la velocidad en momentos ira u otras emociones fuertes para examinar por qué. No importa cuál sea la situación, siempre se puede elegir cómo reaccionar ante ella.

#2- Autorregulación

Los líderes que se autorregulan de forma eficaz no atacan verbalmente a otros, ni toman decisiones apresuradas o emocionales, ni consideran a las personas como estereotipos ni comprometan sus valores. La autorregulación es lo que ayuda a mantener el control.
Este elemento de la inteligencia emocional, según Goleman, cubre también la flexibilidad y el compromiso de un líder con la responsabilidad personal.

¿Cómo se puede mejorar la capacidad para autorregularse?

– Conoce tus valores dedicando algún tiempo a examinar tu "código ético". Si sabes lo que es más importante para ti no tendrás qie pensar dos veces cómo enfrentarte a una decisión moral.
– Hazte responsable sin culpar a los demás cuando algo te salga mal. Admite tus errores y haz frente a las consecuencias, cualesquiera que sean.
– Practica con calma situaciones difícil para saber reaccionar cuando tengas la oportunidad y para administrar tu emociones adecuadamente.

#3 – Motivación

Los líderes auto-motivados trabajar de forma constante hacia sus objetivos, y tienen estándares muy altos para la calidad de su trabajo.

¿Cómo puede mejorar su motivación?

– Re-examina por qué haces lo que haces – Es fácil olvidar lo que realmente te gusta o el motivo que te empuja a hacer las cosas. Por lo tanto, toma algún tiempo para recordar por qué quieres hacer las cosas. Revisa y actualiza tus objetivos para que ten energía.
– Conoce tu postura y por qué estás tan motivado
– Sé optimista y busca lo bueno, independientemente de los problemas. La adopción de esta forma de pensar puede llevar práctica, pero merece la pena el esfuerzo. Cada vez que te enfrentas a un reto, o incluso un fallo, trata de encontrar al menos una cosa buena acerca de la situación.

#4 – Empatía

Para los líderes, tener empatía es fundamental para la gestión de un equipo y para la organización exitosa. Los líderes con empatía tienen la capacidad de ponerse en la situación de otra persona. Ayudan a que las personas de su grupo o equipo se desarrollen, desafían a otros que están actuando injustamente, dan una retroalimentación constructiva, y escuchan a los que lo necesitan.
Si quieres ganar el respeto y la lealtad de los demás debes ser empático.

¿Cómo puede mejorar la empatía?

– Ponte en el lugar de otra persona para ver su punto de vista.
– Presta atención al lenguaje corporal a través el cual el otro dice, de forma inconsciente, cómo se siente.
– Responde a los sentimientos del otro y abórdalos hablando con el otro sobre ello para que éste se sienta comprendido y se muestre más receptivo y dialogante.

#5- Habilidades sociales

Los líderes que dominan las habilidades sociales de la inteligencia emocional son grandes comunicadores. Son igual de abiertos a escuchar malas noticias como buenas noticias, y son expertos en conseguir apoyar a los suyos y que se sientan con una nueva misión o proyecto.
Los líderes que tienen buenas habilidades sociales también son buenos en la gestión del cambio y en la resolución de conflictos.

¿Cómo se pueden desarrollar las habilidades sociales?

– Aprende a resolver conflictos.
– Mejora las habilidades de comunicación.

– Aprende a reconocer lo positivo que hacen otras personas.

No todo es lo que parece



Somos dueños de nuestro destino… SI… pero cuando nos suceden cosas que no acertamos a explicarnos y que nos dejan confusos y “malheridos” no nos acordamos de esa frase… nos empezamos a preguntar una y otra vez …“·¿por qué a mi?”… “¿por qué ahora?”… Empezamos a sentirnos mal por fuera y por dentro… nuestras emociones se adueñan de nosotros y toman las riendas de nuestras actuaciones… y nos enfadamos, pataleamos, lloramos, nos quejamos, nos bloqueamos… Y nada de eso nos sirve!! En el mejor de los casos solo para estar si cabe mas enfadados o mas de lo que sea que no queremos estar…

Es posible que no todos estén de acuerdo en lo que afirmo a continuación pero… yo creo que las cosas en la vida nos pasan para que aprendamos algo que necesitamos   cada uno de nosotros de cada una de ellas… y que siguen sucediendo hasta que lo aprendemos o cuando menos hasta que nos damos cuenta. Ciertamente es un aprendizaje duro… no conozco a nadie a quien le guste aprender de la adversidad voluntariamente… pero si conozco a personas que saben como usar esa adversidad para salir reforzadas de cada una de ellas… para aprender algo nuevo que les abre otras puertas a futuro. Y la buena noticia es entonces que… ¡Se puede hacer!…

Y para que puedas tu también hacerlo si te encuentras en uno de esos momentos de “adversidad” te comparto algunas preguntas que creo pueden serte de utilidad para encontrar otra perspectiva de la misma situación:

¿Cuáles son los hechos de la situación? (que está pasando de forma objetiva)
¿Qué me estoy contando yo sobre lo que está pasando?… (separa tus pensamientos negativos de los hechos)
¿de lo que pasa… de qué puedo hacerme cargo y de qué no puedo?… (solo ocúpate en aquello que si puedes gestionar)
sobre lo que puedo gestionar ¿Qué otras acciones podría tomar?
¿Qué hay en esta situación que puede servirme de aprendizaje?
 Y lo mas importante...si lo consideras un error… ¡Perdónate! porque los errores son humanos y es la forma que tenemos de aprender y de crecer y avanzar. Y en cualquier caso… aprende a aceptar la situación y desde esa posición de “no reactividad”…ponte manos a la obra sobre qué puedes hacer a partir de ese momento.

miércoles, 17 de junio de 2026

La ilusión del liderazgo.




Tomamos cursos, entramos a claustros, leemos libros, nos inscribimos en revistas y vemos la mayor cantidad de blogs sobre el liderazgo... La pregunta que aquí me hago es: ¿Verdaderamente eso es liderazgo o simplemente una ilusión?


Sin lugar a dudas la educación y la capacitación son herramientas indispensables para la superación personal o profesional, sin embargo también es cierto que adquirir estos conocimientos puede disparar en nuestro ego una ilusión, haciéndonos creer que por el simple hecho de entrar a "ese curso" o "leer ese libro" o estar en un "programa intensivo de entrenamiento que dura 3 meses" nos hace lideres.

Desde mi perspectiva, esta ilusión es muy común y creo que existe solo una forma de eliminarla: en lo personal procuro mirarme al espejo y ser honesto conmigo. No preguntarme si soy líder o no, sino ir directamente a esa pregunta que honestamente duele, a ese momento de la verdad que se basa en los hechos y en los resultados; me pregunto si los resultados de mi trabajo son extraordinarios, si mi salud es extraordinaria, si mis relaciones laborales o personales son extraordinarias. El liderazgo no se construye en ilusiones, se construye en hechos, en acciones constantes.

Si soy capaz de ser honesto conmigo y confrontarme con ese "momento de la verdad", podré entonces dar el primer paso, el cual es saber donde estoy parado y rediseñar aquello que no me esta funcionando. O bien puedo seguir esquivando esa confrontación y seguir culpando a los demás por no cumplir mis logros, puedo seguir viendo hacia afuera y culpar a mi jefe por mi desempeño o al ambiente laboral o a mi amigo por la relación que tengo con él o a mi pareja por las discusiones que pueda tener. A final de cuentas es mi decisión seguir dentro de esta ilusión o ser honesto y confrontativo con mi propio ser.