jueves, 12 de marzo de 2026

Liderazgo: Cuándo los líderes dicen No…Sin remordimiento!





Decir No es clave en el liderazgo. Puede que hayas pensado alguna vez que decir Si a todas las invitaciones, reuniones o proyectos era bueno porque no querías quedar mal con nadie pero la verdad es que decir No a muchas cosas es lo que te llevará al éxito. 

No hay líder que no haya aprendido o tenga que aprender a decir No. Es necesario, crucial y determinante si realmente queremos lograr cosas que valgan la pena. La vida es demasiado corta y no podemos darnos el lujo de invertir nuestro tiempo en cosas que no agreguen el valor suficiente a nuestro propósito. 

Los líderes de excelencia tienen muy claro que decir No es su mejor aliado para mantenerse enfocados. Les deja más tiempo libre para hacer lo que más les gusta y pasar tiempo con sus familias. Lo mejor de todo es que han aprendido a decir No sin que les cause remordimiento o estrés por el ‘qué dirán’. Ellos viven su vida y la viven en serio. 

En este Post comparto contigo 3 ideas que podemos aprender sobre cuándo los líderes de excelencia dicen No…y sin remordimiento! 

1) Cuando ven que se pueden desenfocar! 

Mantener el enfoque en lo que se hace nos lleva más rápido a nuestro destino. Es cuando perdemos el foco, el sentido y orientación de lo que queremos lograr que empezamos a dar vueltas y andar como si estuviésemos en una caminadora de ejercicios sin avanzar a ninguna parte. 

Los líderes saben que deben mantenerse concentrados cada día, cada mes, cada año, y es por eso que cuidan mucho qué tipo de proyecto, qué clase de reuniones o petición se alinea a sus metas y cuáles no. Si ven que algo no está alineado con sus sueños y proyectos dicen sencillamente cosas como ‘No gracias, en este momento no estoy interesado…’ o ‘lamento informar que No podré asistir a la reunión…’ o ‘En esta oportunidad No podré acompañarlos…’, y lo hacen por supuesto, sin remordimientos. 

Ellos saben que si pierden el foco, también pierden energía y tiempo. Dos de los recursos más valiosos que tenemos. Prefieren pasar por agua fiestas pero dedicar su tiempo y energía a cosas que les aprovechen. 

Por lo general muchas personas tienden a decir Si a muchas cosas al mismo tiempo y es cuando se ven atrapados en muchas actividades pero pocas con un valor verdadero para su propósito. Se sienten mal cuando quieren decir No y prefieren dejarse llevar por sus emociones y finalmente dicen Sí. 

Robin Sharma comenta que “Hay demasiadas personas que se esconden detrás de estar ocupadas sin producir nada para evitar enfrentarse a su miedo al éxito” y también aconseja “Para de administrar tu tiempo. Comienza a gestionar tu enfoque”. 

Estar ocupado no demuestra que seas importante, o que estás haciendo las cosas bien. Por lo general indica que sientes que eres indispensable, que tienes que estar presente para que las cosas sucedan o que tienes que hacerlas tú para que se hagan bien. Pero si estás muy ocupado puede ser un síntoma de que necesitas delegar más y que debes necesariamente decir No a algunas cosas poco importantes para dedicarte a las cosas que realmente valen la pena. 

Mantente enfocado hacia tus metas y sueños y atento a decir No cuando surja algo que te quiera desenfocar. Sólo así lograrás grandes cosas en tu vida. 

2) Cuando no les convienen ciertas relaciones! 

Los líderes de excelencia se cuidan mucho de las personas con las cuales se relacionan. No se trata de que hagan discriminación entre unas y otras sino que no están dispuestos a pasar tiempo con personas que se quejan, critican o que les gusta el chisme. Si observan que en tal reunión o círculo social hay personas con éstas características, se les hace fácil decir ‘No gracias…’. 

Por lo contrario, la mayoría adopta una posición conformista o falsamente educada. Prefieren quedarse en un lugar escuchando los últimos chismes del día que retirarse a seguir con sus labores. Piensan que si se retiran o hacen algún comentario contrario pasarán por personas maleducadas. 

Pero la verdad es que los líderes cuidan su mente, saben que una sola gota de pensamiento contaminado puede contaminar todo un estanque, y prefieren evitar esos malos ratos. Si ven que no les convienen algunas relaciones, reuniones o grupos de personas, sencillamente se retiran, mentalmente han dicho No. 

Recordemos el principio: “Eres la media de las cinco personas con las que pasas más tiempo” Jim Rohn 

La próxima vez que te encuentres en una situación donde tu paz mental, integridad y valores personales choquen con relaciones poco favorables, piensa en la manera en que lo podrías evitar. Decir No te colocará en una posición de ventaja con respecto a los que se queden allí. 

3) Cuando no ganan! 

Los líderes son campeones, les gusta ganar. Buscan involucrarse en aquellas cosas que les aporten algo, que los hagan mejores de lo que son, es como también dijo Jim Rohn “La razón más importante para fijar una meta es debido a que ella hace que usted se convierta en alguien mejor para conseguirla. En lo que ella lo convierte, siempre será de mayor valor que lo que usted obtenga de ella”. 

Si un líder de excelencia no ve la manera en que un nuevo proyecto, sociedad o relación puede llevarlo a ser mejor y mejorar las vidas de los demás entonces prefiere decir No. 

No se trata sólo de ganar dinero con alguna nueva inversión, sino de ganar como persona, en sus emociones, en su mentalidad, en enfrentar retos que les hagan alcanzar nuevos niveles de satisfacción personal. Tampoco quiere decir que busquen sólo relaciones donde ellos ganen sino que sean del tipo ganar-ganar. 

Saben que el hecho de que algo se vea interesante no significa que deban tomarlo. Puede parecer muy prometedor al principio pero al final no les dejará absolutamente nada. Se dan cuenta que tomar esas ‘oportunidades’ significaría desaprovechar su tiempo. 

Por otro lado, muchas personas se lanzan a nuevas ideas sin meditar si eso realmente les conviene. Dejan de hacer algo que era importante por la emoción de comenzar algo nuevo. Otros, tratan de manejar varias cosas al mismo tiempo socavando su potencial. 

Debemos evaluar muy bien qué tipo de decisiones son las que nos llevan a ganar en lo emocional, mental y espiritual así como en lo material. No porque esto último sea lo principal, sino porque tampoco deberías estar dispuesto a perder dinero. En este punto debemos recordar el consejo de Warren Buffett que dice “La regla número 1 es no perder dinero nunca y la segunda, no olvidar la regla número 1”. 

Recuerdo una ocasión en la que fui a pedir patrocinio para un evento a un empresario amigo y que se ha convertido en uno de mis mentores en el área de emprendimiento e innovación. Luego de explicarle el tema del evento y quién sería el conferencista, yo pensaba que aceptaría inmediatamente tomando en cuenta que el tema era bueno así como el ponente, y por supuesto, la amistad que nos une. Su respuesta fue un educado pero tajante ‘No’. 

Cuando le pregunte el porqué de su negativa, de manera muy serena, y acorde a su estilo, me comentó que el evento no iba en la dirección de su visión de empresa. En pocas palabras, no iba a invertir su dinero en cosas donde no iba a ganar visibilidad con sus clientes potenciales y que además no eran su centro o enfoque. Lo entendí, acepte y aprendí. 

Decir No sin remordimientos es clave para alcanzar el éxito en cualquier área de la vida, aún los tenistas número 1 deben decir No a alguno que otro campeonato durante el año para poder decir Si a los eventos más importantes de la temporada. 

Aprende a decir No las veces que lo consideres necesario. Puede que al principio te sientas incómodo pero notarás con el tiempo que te hace avanzar más rápido a dónde quieres. 

Se el líder que debes ser y di No sin remordimientos!









Liderazgo: Forma el hábito de dar la Milla Extra!




La Milla Extra es un concepto que habla acerca de dar o hacer más de lo que se supone que se tiene que dar o hacer.

Quiere decir que si te pagan por llevar unas cajas de un lugar a otro, no sólo las llevas, sino que ayudas a limpiar el lugar cuando terminas. Quiere decir que si te toca trabajar hasta las 5:00 pm y un cliente llega a las 4:50 pm, no le dices que ya estás por cerrar sino que lo atiendes con la mejor actitud posible aun cuando sabes que ese día saldrás de tu trabajo probablemente a las 5:35 pm o 5:45 pm.

La Milla Extra implica siempre dar o hacer más de lo que se nos pide. Es ese extra que se da o hace que no está en el acuerdo.

Las más grandes personas de éxito en toda la historia han adoptado el hábito de dar la Milla Extra. Han descubierto que este sencillo pero poderoso hábito viene incluido con remuneraciones abundantes que no son sólo físicas o materiales sino también emocionales y espirituales y por esto, no dejan escapar ninguna oportunidad en que pueden dar esa milla extra.

Por lo general estamos acostumbrados a dar o hacer justo lo que se nos pide, lo necesario y nada más. Nos acostumbramos a vivir en lo que es justo, si tu me das, yo te doy…Muy pocas personas dan algo extra.

El mismo Jesucristo una vez hablando con el pueblo les dijo: “Si te obligan a llevar carga una milla, llévala dos”. Se estaba refiriendo a tener una actitud de dar algo más en todo momento.

Estamos tan acostumbrados a hacer lo justo que hay veces en que alguien o alguna situación nos tienen que obligar a dar más. Mejor sería hacerlo sin que se nos obligue, por nuestra propia iniciativa y con una actitud mental positiva.

La buena actitud es clave para que al dar la milla extra, venga incluida con todos sus beneficios. Si nuestra actitud es rezongona, criticona o de mal humor, no recibiremos el total de beneficios que vienen con la milla extra.

Es sorprendente los beneficios que se reciben cuando uno se forma el hábito de este gran hábito: clientes más satisfechos y fieles a la marca, colaboradores más comprometidos con la organización, mayor sentido de pertenencia, mayor camaradería en la empresa, recompensas inesperadas, cosechas más fructíferas.

La Milla Extra está relacionada con la Ley de la Compensación o Ley de la Siembra y la Cosecha. Quiere decir que cuánto más des, más recibirás.

Cuando se hace algo por una persona, ésta se siente comprometida a devolver el favor, siente que debe compensar al otro. Por tanto, si se hace algo extra por ella, su sentimiento natural será de compensar con creces, es decir, una sobre compensación hacia aquel quien le beneficio primero.

El hábito de dar siempre la milla extra en cualquier situación puede generar grandes beneficios para aquel que lo hace. Los grandes líderes has descubierto su gran poder y lo usan a diario.

¿Dónde puedes utilizar el hábito de la Milla Extra?
En la atención con tus clientes.
En las relaciones con tus colaboradores.
En la escucha activa que prestas en una conversación.
En el tiempo que pasas con tus seres queridos.
En tu tiempo de relax y reflexión.
En la forma de comer, comiendo más saludable, por ejemplo, haciendo un jugo de frutas en vez de optar por comprar un refresco por la comodidad.
En las tareas que haces da diario en tu ambiente de trabajo.
etc, etc, etc.

Lo mejor de adoptar el hábito de dar la milla extra está en que, como decía el ex jugador de fútbol americano Roger Staubach, “No hay atascos de tráfico a lo largo de la milla extra”. Como casi nadie tiene este hábito en su vida, pues tú serás uno de los pocos que se beneficien: tus clientes querrán hacer negocios contigo, tu liderazgo mejorará y crecerá, en fin, tu vida tendrá muchas más bendiciones.

El hábito de la Milla Extra está esperándote para que lo uses y disfrutes sus inmensos retornos de inversión.

Por supuesto, a veces no será fácil, habrá gente que te dirá que no vale la pena, que serás el tonto de la película y que otros simplemente se quieren aprovechar de ti, que no sacarás nada bueno de esto y que terminarás más cansado, pero sabes qué, esa misma gente seguramente le tiene miedo al éxito y no quieren que tu avances al siguiente nivel.

Toma ejemplo de los grandes líderes de la historia y verás que dar la Milla Extra fue y sigue siendo uno de sus mejores activos para el éxito.

Las grandes empresas siempre dan más y mejores cosas a sus clientes, y detrás de una gran empresa, siempre hay grandes personas.

Sé el líder que debes ser y empieza a formar el hábito de dar la Milla Extra.

miércoles, 11 de marzo de 2026

Liderazgo: ¿Cuál es la diferencia # 1 entre los líderes y el resto?




Los líderes tienen una forma de actuar muy diferente al resto de personas. Siempre están en un proyecto nuevo o desarrollando uno que llevan tiempo cocinando. No se desaniman por los obstáculos y los ven como desafíos que les ayudan a ser mejores personas y líderes.

Mientras que una persona con mentalidad promedio se queja, culpa a otros o desiste ante un obstáculo, los de mentalidad de liderazgo evitan a toda costa el quejarse, siempre asumen plena responsabilidad por las cosas, tanto de lo que hacen como de las decisiones que no toman, y tienen como mantra: “Los que abandonan nunca ganan y los que ganan nunca abandonan”.

Pero si tuviésemos que elegir una diferencia principal de los líderes con respecto al resto de personas, para mí sería que toman acción. No se quedan evaluando por mucho tiempo si hacen algo o no, no le dan muchas vueltas, ellos sencillamente actúan y es durante ese recorrido que van ajustando las situaciones que puedan surgir.
John C. Maxwell, reconocido autor de liderazgo dice: “El pesimista se queja del viento, el optimista espera a que cambie; el Líder ajusta las velas”. Sería difícil dejarlo más claro.

En este Post comparto 3 principios indiscutibles de los líderes que toman acción.

1) Empiezan las cosas.

Esta es una de las principales diferencias de los líderes: empiezan. La mayoría de la gente tiene buenas ideas, ideas que si las colocaran en práctica podrían darles un giro excelente a sus vidas; más tiempo para estar con sus familias, más beneficios económicos, más satisfacción personal, una mejor salud, entre otros, pero el problema es que no empiezan, todo se queda en una idea.

Cuando hablan, se emocionan por la gran idea que tienen, hablan con entusiasmo, se la imaginan con detalle, pero se queda allí, en una idea.

Se frenan por pensar que deben esperar a tener el dinero completo, o el tiempo suficiente para empezar, o un equipo de trabajo ideal y mientras tanto la idea sigue sin desarrollarse. Sin despegar. Es como que si tuvieses un gran cohete con todo lo necesario y básico para arrancar pero se queda allí, en su plataforma de lanzamiento. Pasan los años y el cohete sigue allí, y seguirá si nunca se hace despegar.

Los líderes por lo contrario, hacen algo que al resto le parece poco y hasta tonto, cuando a los líderes les surge alguna idea, la escriben. Así de sencillo, saben que si no la escriben en alguna parte esa idea que surgió se les puede escapar. Por tanto, la escriben tan rápido como llega a sus mentes y la mantienen allí durante el día, y luego buscan cualquier momento para revisarlas y refinarlas.

Una vez que la tienen clara, se las presentan a otras personas de su entera confianza para que las evalúen y den su feedback, y luego ¡ZAS! Empiezan a materializar esa idea.

Puede que ese materializar signifique una búsqueda por internet, un estudio de mercado básico hecho por ellos mismos a través de la red, pero ya empezaron, y esa energía se convierte en momentum y hace que la idea empiece a tomar fuerza en cuerpo y alma y finalmente se convierte en un nuevo proyecto.

Escribir las ideas que nos vienen a la cabeza parece algo pequeño pero es el primer paso para que la idea se asiente en nuestra mente.

Si tienes alguna idea que ha estado revoloteando en tu cabeza, toma acción y captúrala inmediatamente en una hoja de papel o en tu agenda y empieza a darle vida y oxígeno con nuevas ideas que le vayas añadiendo. Verás que enseguida empieza a llenarse de energía y luego no la vas a poder soltar.

2) Son constantes.

Los líderes se convierten en líderes por su constancia. Su mantra de que “Los que abandonan nunca ganan y los que ganan nunca abandonan”, se hace parte de su estilo de vida diario.

Una vez que han comenzado una idea la agarra con fuerza, la cuidan y la alimentan. Saben con completa certeza que las adversidades van a llegar, reconocen que nada bueno y que vale la pena se consigue de forma fácil. Por tanto, se hacen inmunes a los obstáculos. No los ven como problemas sino como desafíos que forman parte normal del proceso de crecimiento.

Mientras que para una persona con mentalidad promedio los obstáculos representan un problema, los líderes saben que todo problema, obstáculo o adversidad conlleva en sí mismo una plataforma para el éxito, que sólo la aprovechan aquellos que perseveran y son constantes.

Un grupo grande de personas puede empezar alguna idea o proyecto pero cuando empiezan a llegar los obstáculos empiezan a dudar de la idea que antes les parecía genial, se desaniman y empiezan a dudar de sus propias capacidades para llevar la idea a cabo, se desenfocan, y por lo general se vuelven a enfocar en lo que hacían antes, a lo que les da más seguridad y que ya dominan perfectamente; se regresan a su zona de confort.

Los líderes por el contrario, se aferran a la idea y mientras más incómodos se sienten más saben que esa incomodidad está estirando sus límites y rompiendo sus paradigmas, y por experiencia reconocen que es lo mejor que puede pasar ya que al superar ese obstáculo su carácter se ensanchará, su crecimiento personal y como líderes será más amplio y les llena de fuera y convicción. De hecho, los prepara para asumir retos mayores en el futuro.

Si estás en este momento llevando a cabo una idea y encuentras obstáculos, toma acción y sigue perseverando, sigue confiando, sigue creyendo en ti mismo. No mires lo que parece ir yendo mal sino enfócate en lo que obtendrás y eso te dará ánimos para seguir avanzando en medio de la dificultad.

3) Terminan lo que empiezan.

Este punto es uno de los que hace la mayor diferencia en los líderes con respecto al resto: terminan lo que empiezan. No lo dejan a medias, no se distraen haciendo otras cosas más emocionantes en el momento.

Un gran error que cometen muchas personas es no continuar hasta obtener lo que querían. Se quedan en el camino, no siguen avanzando. Ven la vida en función de los ‘momentos emocionantes’. Cuando el momento de emoción pasa, entonces se desilusionan y cambian de opinión y cambian de objetivo.

¿Cuántos negocios en tu ciudad has observado que empiezan y luego al año o dos, se cierran? ¿Cuántas personas conoces que te han dicho que empezaron una idea y al tiempo las vuelves a ver y ya no siguen con esa idea sino que han iniciado otra idea que siles va a dar lo que quieren?

Empiezan algún negocio y con las primeras entradas de dinero se emocionan pero como al tiempo ya no ven el mismo flujo de dinero que antes, se desvanecen y empiezan a pensar en el próximo negocio que les dará, según ellos, un mayor flujo de dinero. Y así continúan hasta encontrar el ‘negocio perfecto’. La verdad es que nunca lo consiguen porque no existe…

No darle el tiempo y energía necesario a algo que se empieza es darle razones para que fracase. Las medallas se dan a los que terminan la carrera, el trofeo se da a los que terminan el campeonato, nunca antes.

Si quieres empezar a ver resultados en tu vida, toma acción y termina lo que empiezas. Terminar significa seguir hasta obtener lo que al principio habías visualizado, por supuesto surgirán obstáculos pero no te enfoques en ellos, enfócate en la imagen que tienes del producto terminado.

Un bebé cuando está en sus primeros meses de gestación no tiene una forma definida, y no por eso sus padres dejan de creer y querer a ese bebé. No es hasta que se han cumplido los nueve meses correspondientes que el bebé está listo para salir y ser disfrutado.

Todo tiene su tiempo, y las ideas buenas tienen su tiempo de concreción. Sigue persistiendo manteniendo tu objetivo en la mira.

Los líderes se diferencian del resto en que toman acción, en cada parte del proceso han decidido seguir actuando a pesar de los obstáculos.

Sé el líder que debes ser y toma acción mediante empezar, ser constante y terminar lo que empiezas. Es la única manera probada para llegar a ser, hacer, tener y dar todo lo que has imaginado en la mente prodigiosa que te fue dada.

martes, 10 de marzo de 2026

¿Es el potencial humano verdaderamente ilimitado?





Una de las cosas que más te van a decir las personas que enseñan Desarrollo Personal es que, los seres humanos no tenemos límites, o que tenemos un potencial humano ilimitado.

Y si bien esto es cierto hasta cierto punto, quiero que sepas que realmente si hay ciertos límites que cada uno tenemos.

Pero no te preocupes, tu potencial humano sigue existiendo, y puedes continuar mejorando como persona hasta el último día…

Ya verás por qué.

Siempre nos dicen que tenemos un potencial humano imparable, que podemos hacer lo que queramos.

…Que sólo debemos decidirnos salir de nuestra zona de confort, dar el primer paso, y todo va a estar a nuestro alcance.

Incluso cuando a una persona le preguntan cuáles son sus límites, cuál es la frontera de la cual no es capaz de salir, lo más probable es que diga: “¡No tengo límites!”.

“Yo todo lo puedo”, “Nada es imposible”, “Mi potencial humano es infinito”, etc.

Y eso habla muy bien del pensamiento positivo que tiene esta persona, pero deja de lado muchas cosas.

¿Por Qué No Contamos Con Un Potencial Humano Ilimitado?
Mira, según la psicología, la personalidad de cada persona se desarrolla en los primeros 5 años de vida.

Y las cosas implantadas en los rasgos de personalidad de cada uno, buenas y malas, difícilmente se pueden cambiar en el tiempo.

Cualquier psicólogo te va a decir que es prácticamente imposible modificar algo que forma la esencia de una persona en sí misma.

Así que, en esa formación de nuestra personalidad, entran en juego una cantidad enorme de factores que nos van moldeando cada día.

Se forman niños con habilidades motoras notables, otros con capacidades intelectuales destacables, otros con rasgos de sociabilidad marcados, etc.

Y de ahí, nuestro potencial humano va creando sus propios límites y definiendo cuáles son las cosas que puede explotar en sí mismo, y cuáles están más allá.

Por eso, en vez de querer cambiar rasgos fuertes de personalidad en una persona…

…como la introversión, la extroversión, la inclinación por el arte, por el deporte, etc.

Lo ideal es pensar qué es realmente lo que nos define a cada uno, y trabajar en ello.

Los Límites De Un Pez…
Por ejemplo, las personas introvertidas muchas veces creen que tienen que convertirse en extrovertidas.

Consideran que tienen que volverse los más sociable del mundo…

…y que esa sociabilidad que ellos no tienen, es una limitación que tienen que superar, que es casi una “discapacidad”.

Y esto no es así.

Ese podría ser simplemente un límite, como si habláramos de un pez que lo sacamos de su pecera.

Si lo dejamos mucho tiempo afuera, va a morir.

Esa pecera, no es una zona de confort, no es una zona de comodidad de la cual el pez no quiera salir.

Por más que el pez quisiera “superar sus límites” y alcanzar su máximo potencial, no podría salir del agua por lo menos.

Quizás podría pasar a otras peceras.

O incluso crecer su propia pecera (de alguna manera u otra).

Y también contaría con “la cima”, que sería en el mar, algo muchísimo más grande en alcances para sí mismo.

Pero no podría dejar el agua.

¿Cuál Es Tu Agua?
La pregunta es, en tu caso en particular, ¿Cuál es esa “agua”, en donde si sales de allí, estás superando tus límites?

No estás fracasando, porque si sacamos un pez del agua y muere, no quiere decir que fracasó, sino que sobrepasamos su límite.

Entonces, cuáles son esos límites en donde tú quizás digas:

“Yo necesito avanzar en este sentido, pero por alguna razón no lo he logrado”.

Puede que te falte trabajar más duro, esforzarte, persistir, buscar estrategias, alternativas, soluciones, ayuda…

…O puede que en algunos casos, estés descubriendo uno de tus límites.

Te Voy A Contar Uno De Mis Límites
Quiero abrirme contigo…

Yo soy introvertido.

De pronto no se nota mucho en un artículo, o incluso en un video, porque literalmente le estoy hablando a una cámara.

Pero si yo tengo que hablarle a muchas personas, siento algo dentro de mí que trata de impedirme hacerlo.

Claramente yo utilizo algo de técnicas o cosas raras para justamente lograr hablar en público…

Pero, sinceramente: Yo recupero mi energía estando solo. Estando con un grupo más selecto de personas.

Así que, yo no tengo la presión de tener que ser la persona más sociable del mundo porque sé que ese es uno de mis límites.

Y lo descubrí luego de años y años de auto-análisis, e incluso de terapias.

También tengo claro que esto no afecta mi potencial humano, porque hay muchas otras cosas dentro de “mi propio mar”.

Quería decirte esto porque muchas veces nos sentimos forzados a superar ciertas cosas, sin pensar si son superables o no.

Obviamente queda mucho por lograr, muchos éxitos por conquistar, muchas cosas por aprender y mil más por mejorar.

Pero es importante que sepas esto y empieces a reconocerlo en tu vida.

Es necesario saber cuáles son tus potenciales.

Cuáles son las cosas que puedes desarrollar al máximo porque son las afinidades de tu cerebro y aquello para lo que naciste.

Pero también, cuáles son las otras que quizás no son lo tuyo…

…y que no te dejes influenciar de personas que te digan que supuestamente tú tienes que ser bueno en todo, cuando hay cosas que no son para ti.

lunes, 9 de marzo de 2026

Perseverar es triunfar



La perseverancia es uno de los dones que más ennoblece al ser humano, es una muestra de amor sin límite por lo que nos proponemos, es el afán de luchar por mantener el camino hacia la realización de un sueño, sin importar las adversidades. ¡Si se persevera, se llega, se triunfa! 

Una persona perseverante es aquella que si en algún momento cae, tiene la firmeza suficiente para levantarse, no se amilana y siempre mira hacia adelante. Tiene claro que su objetivo está en el futuro y que, para llegar, debe enfrentar los retos del presente. Confía en lo que hace, en su lucha. Nunca se entrega a la llamada “buena suerte”. 

Recuerdo los versos de Pablo Neruda: “Despiértate, lucha, camina. Decídete y triunfarás en la vida. Nunca pienses en la suerte, porque la suerte es el pretexto de los fracasados”. Es común que el fracaso venga acompañado de la falta de perseverancia. Quien se decide a luchar y a triunfar en la vida, ha de tener la voluntad de soportar el peso de las obligaciones que conlleva esa decisión. Más que ser fuerte, según el taoísmo, hay que ser poderoso. ¡Para perseverar hay que ser poderoso! 

Es asumir los retos de la vida convencidos de que somos capaces no solo de enfrentarlos, sino también de vencerlos, sin importar, repito, los contratiempos que puedan presentarse ni, incluso, la edad. Muchos asumen que con cierta edad no es loable perseverar, pues el tiempo puede no alcanzar. Me pregunto: ¿Y si alcanza? ¿Si nos damos cuenta en algún momento de que sí hubiéramos podido llegar? ¡Cuánta desilusión! 

“Nunca es tarde si la dicha es buena” es una frase con miles de años, atribuida a un filósofo griego llamado Cleante de Asos, quien se hizo filósofo con más de cincuenta años en aquella época, gracias, según sus propias palabras, a la perseverancia. ¡La dicha es buena si perseveramos! 

Si Cleante de Asos se hubiera puesto a pensar que podía morirse en cualquier momento, nunca hubiera estudiado filosofía. Si hubiera cargado su mente con una sobredosis negativa, no hubiera hecho nada, se hubiese frustrado y aburrido en demasía, pues llego a vivir 99 años. La vida lo premió. 

Puede sucedernos que cuando estemos convencidos de que casi llegamos al final del camino y que el éxito pronto sonreirá, nos demos cuenta de que aún falta un tramo más largo que el andado. Ese momento solo se supera con perseverancia, con la firme convicción de que la manera más segura de no llegar al final del camino, es dejando de andar. 

Sir Winston Churchill repitió tres veces el octavo grado. ¡Tres veces! ¿Se imaginan cuánto tuvo que perseverar para llegar hasta donde lo hizo? Aunque no lo crean, le costaba mucho trabajo aprender. En determinado momento de su vida, la Universidad de Oxford le pidió pronunciar un discurso en una fiesta de graduados. Churchill llegó con sus acompañantes habituales: un bastón y un sombrero de copa. Mientras se aproximaba al podio, el público le brindó aplausos de aprecio. Él, con pausado ademán, calmó a la multitud. Cuentan que se paró firmemente delante del público, colocó el sombrero sobre el atril, y mirando a la audiencia gritó con voz vibrante: “¡Nunca se rindan!”. Transcurrieron algunos segundos en medio del más absoluto silencio, se alzó en puntas de pie y gritó nuevamente: “¡Nunca se rindan!”. 

Sus palabras tronaron a través del auditorio. Continúo el silencio, Churchill alargó uno de sus brazos en busca del sombrero y, apoyándose en el bastón, abandonó la tribuna. Su discurso de solo seis palabras había terminado. Unos segundos después tronó la ovación más grande que se recuerde en ese prestigioso centro de estudios. 

¡Nunca se rindan no es más que siempre perseveren!

jueves, 5 de marzo de 2026

6 técnicas para motivar a tu equipo de trabajo.




Un empleado motivado es mucho más productivo, asiste a su trabajo más contento y aprovecha mejor el tiempo, pero el secreto está en la motivación que le das. Para las empresas contemporáneas es prioritario contar con colaboradores competitivos y motivados que contribuyan al logro de los objetivos de la organización, lo cual no es tarea sencilla.
Está comprobado que un empleado motivado es mucho más productivo, asiste a su trabajo más contento, aprovecha mejor el tiempo, así como los recursos que se le asignan e invierte todo el esfuerzo para alcanzar las metas y objetivos de su puesto de trabajo.

Es común encontrar que para muchas organizaciones la motivación de sus empleados está centrada en la parte económica y, por tanto, las estrategias para motivar a sus empleados se refieren al incremento en los sueldos, las prestaciones, incentivos económicos o pagos extras. Sin embargo, es importante reconocer a las personas que buscan otro tipo de satisfactores para asegurar la eficiencia y eficacia de los empleados, mejorar el clima laboral, incrementar el compromiso lealtad de sus colaboradores. Para ello se puede recurrir a sencillas técnicas motivacionales. Aquí algunas sugerencias que te pueden ayudar:

1. Cada quien en su lugar

Vigila que cada empleado se encuentre desempeñando el puesto que más se ajuste a sus habilidades y competencias profesionalesSe ha comprobado que una persona que no está capacitada para realizar las actividades de cierto puesto, pronto se va a desmotivar. Esto puede deberse a que se sienta aburrida porque está sobrecalificada y sus capacidades superan lo que se le pide;  o por inseguridad  estrés debido a la falta de preparación para poder cumplir con los requisitos del puesto.

2. Tómalas en cuenta

Es decir, periódicamente reúne a tu personal para que puedas establecer conjuntamente las metas y objetivos que se espera que logren. Es muy importante que las personas sean tomadas en cuenta en este proceso, ya que participar activamente genera mayor compromiso, motivación y esfuerzo. Asimismo, cada empleado debe tener objetivos personales y de equipo, que les anime a superarse y colaborar todavía más por el bien común.

3. Reconócelos

Brinda retroalimentación constante y reconoce el trabajo que está bien hecho o cuando se logran las metas establecidas. Recuerda que este reconocimiento no cuesta nada y puede significar mucho, ya que consigue que el empleado sienta que sus esfuerzos valen la pena. Esto lo hará sentirse importante para el grupo de trabajo y para la organización, lo que contribuirá a que continúe trabajando para ayudar al éxito de la compañía.

4. Diles que esperas de ellos

Planea  a futuro haciendo del conocimiento de tus colaboradores las expectativas que tienes de su trabajo para un período. En época de crisis, incentivar a los trabajadores con planes a largo plazo dentro de la compañía se ha convertido en una de las mayores motivaciones. Esto es estimulante para las personas ya que satisface su necesidad de seguridad y estabilidad. Por esta razón, saber que la empresa cuenta con ellos a futuro y que además pueden escalar posiciones dentro del organigrama les sirve como incentivo para poner todo su esfuerzo. Ésta es  una de las formas más directas de reconocer su trabajo.

5. Implementa políticas flexibles

Se ha comprobado que el trabajo flexible contribuye a que se tenga mayor productividad, se reduzcan costos por absentismo, rotación o descuidos, además genera colaboradores felices y comprometidosAyuda mucho conocer personalmente a tus empleados y su situación individual, este acercamiento te permitirá tener información valiosa para motivar a tu equipo de trabajo, brindándoles flexibilidad dónde más lo aprecian y adaptarla a sus necesidades personales, ya sea en su horario trabajo, días de descanso, actividades, jornada reducida, etc. Es importante que seas creativo para encontrar las políticas que mejor funcionan para tu equipo.

6. Cuida su lugar de trabajo

Busca la mejora continua en las instalaciones físicas del lugar de trabajoBásicamente se refiere a que tus empleados se sientan cómodos desempeñando su trabajo. En este punto se debe considerar el material, el equipo y las herramientas adecuadas y necesarias para realizar sus funciones, desde una pluma, goma, calculadora, una computadora personal, la maquinaria de producción, hasta el buen funcionamiento del aire acondicionado, la iluminación o los sanitarios. Motivar implica implementar mecanismos para satisfacer las aspiraciones y los intereses particulares con el fin de dirigir a las personas hacia un objetivo.


Por esta razón, la motivación del personal dentro de las organizaciones es algo mucho más complejo que requiere creatividadinnovación disposición para hacer los cambios organizacionales que sean necesarios para lograrlo.


La Perseverancia Caracteriza a un Líder




Cuando hablamos de liderazgo siempre pensamos en una persona que, al margen de otras cosas, suele tener una habilidad evidente a la hora de delegar, de planificar, de gestionar el tiempo, de saber controlar y utilizar con inteligencia sus emociones.

La actitud y la perseverancia en un líder

Si realmente quieres ser un líder de verdad, debes ser perseverante y cuidar tu actitud. Tú actitud es el mejor aliado para que influye en tu productividad, eficacia y en la opinión que los demás tienen de ti. Tu actitud de líder puede tener un resultado poderoso, no tan solo en tu equipo sino también en toda la organización.


Para ser un líder perseverante, debes tomar decisiones a conciencia cuando seleccionas tus responsabilidades claves como por ejemplo: tu tiempo con tu familia, acondicionamiento físico, trabajo diario y así sucesivamente. En vista de que el tiempo es esencial para un líder, debes apreciarlo y protegerlo. Siempre tienes que recordarte que si no puedes llegar a tiempo, tienes que llegar temprano. Esto quiere decir que no tienes que buscar excusas para hacer no hacer algo, sino buscar el tiempo y programarlo bien.

No te Rindas

Rendirse significa darte por perdido, renunciar a continuar la lucha, abandonar. Puede ser que a veces en la vida que por más que intentes algo, te da la sensación que no lo vas a conseguir y para no desgastarte de forma excesiva lo mejor es abandonar la lucha y tirar la toalla y centrar tus esfuerzos en buscar una alternativa al anterior objetivo no logrado.

Las cosas difíciles son difíciles de conseguir y requieren un esfuerzo especial para conseguirlas, pero cuando lo haces, el premio y la satisfacción son mucho mayores.

Ahora debes esforzarte en luchar por tus objetivos.