lunes, 9 de marzo de 2026

Perseverar es triunfar



La perseverancia es uno de los dones que más ennoblece al ser humano, es una muestra de amor sin límite por lo que nos proponemos, es el afán de luchar por mantener el camino hacia la realización de un sueño, sin importar las adversidades. ¡Si se persevera, se llega, se triunfa! 

Una persona perseverante es aquella que si en algún momento cae, tiene la firmeza suficiente para levantarse, no se amilana y siempre mira hacia adelante. Tiene claro que su objetivo está en el futuro y que, para llegar, debe enfrentar los retos del presente. Confía en lo que hace, en su lucha. Nunca se entrega a la llamada “buena suerte”. 

Recuerdo los versos de Pablo Neruda: “Despiértate, lucha, camina. Decídete y triunfarás en la vida. Nunca pienses en la suerte, porque la suerte es el pretexto de los fracasados”. Es común que el fracaso venga acompañado de la falta de perseverancia. Quien se decide a luchar y a triunfar en la vida, ha de tener la voluntad de soportar el peso de las obligaciones que conlleva esa decisión. Más que ser fuerte, según el taoísmo, hay que ser poderoso. ¡Para perseverar hay que ser poderoso! 

Es asumir los retos de la vida convencidos de que somos capaces no solo de enfrentarlos, sino también de vencerlos, sin importar, repito, los contratiempos que puedan presentarse ni, incluso, la edad. Muchos asumen que con cierta edad no es loable perseverar, pues el tiempo puede no alcanzar. Me pregunto: ¿Y si alcanza? ¿Si nos damos cuenta en algún momento de que sí hubiéramos podido llegar? ¡Cuánta desilusión! 

“Nunca es tarde si la dicha es buena” es una frase con miles de años, atribuida a un filósofo griego llamado Cleante de Asos, quien se hizo filósofo con más de cincuenta años en aquella época, gracias, según sus propias palabras, a la perseverancia. ¡La dicha es buena si perseveramos! 

Si Cleante de Asos se hubiera puesto a pensar que podía morirse en cualquier momento, nunca hubiera estudiado filosofía. Si hubiera cargado su mente con una sobredosis negativa, no hubiera hecho nada, se hubiese frustrado y aburrido en demasía, pues llego a vivir 99 años. La vida lo premió. 

Puede sucedernos que cuando estemos convencidos de que casi llegamos al final del camino y que el éxito pronto sonreirá, nos demos cuenta de que aún falta un tramo más largo que el andado. Ese momento solo se supera con perseverancia, con la firme convicción de que la manera más segura de no llegar al final del camino, es dejando de andar. 

Sir Winston Churchill repitió tres veces el octavo grado. ¡Tres veces! ¿Se imaginan cuánto tuvo que perseverar para llegar hasta donde lo hizo? Aunque no lo crean, le costaba mucho trabajo aprender. En determinado momento de su vida, la Universidad de Oxford le pidió pronunciar un discurso en una fiesta de graduados. Churchill llegó con sus acompañantes habituales: un bastón y un sombrero de copa. Mientras se aproximaba al podio, el público le brindó aplausos de aprecio. Él, con pausado ademán, calmó a la multitud. Cuentan que se paró firmemente delante del público, colocó el sombrero sobre el atril, y mirando a la audiencia gritó con voz vibrante: “¡Nunca se rindan!”. Transcurrieron algunos segundos en medio del más absoluto silencio, se alzó en puntas de pie y gritó nuevamente: “¡Nunca se rindan!”. 

Sus palabras tronaron a través del auditorio. Continúo el silencio, Churchill alargó uno de sus brazos en busca del sombrero y, apoyándose en el bastón, abandonó la tribuna. Su discurso de solo seis palabras había terminado. Unos segundos después tronó la ovación más grande que se recuerde en ese prestigioso centro de estudios. 

¡Nunca se rindan no es más que siempre perseveren!

jueves, 5 de marzo de 2026

6 técnicas para motivar a tu equipo de trabajo.




Un empleado motivado es mucho más productivo, asiste a su trabajo más contento y aprovecha mejor el tiempo, pero el secreto está en la motivación que le das. Para las empresas contemporáneas es prioritario contar con colaboradores competitivos y motivados que contribuyan al logro de los objetivos de la organización, lo cual no es tarea sencilla.
Está comprobado que un empleado motivado es mucho más productivo, asiste a su trabajo más contento, aprovecha mejor el tiempo, así como los recursos que se le asignan e invierte todo el esfuerzo para alcanzar las metas y objetivos de su puesto de trabajo.

Es común encontrar que para muchas organizaciones la motivación de sus empleados está centrada en la parte económica y, por tanto, las estrategias para motivar a sus empleados se refieren al incremento en los sueldos, las prestaciones, incentivos económicos o pagos extras. Sin embargo, es importante reconocer a las personas que buscan otro tipo de satisfactores para asegurar la eficiencia y eficacia de los empleados, mejorar el clima laboral, incrementar el compromiso lealtad de sus colaboradores. Para ello se puede recurrir a sencillas técnicas motivacionales. Aquí algunas sugerencias que te pueden ayudar:

1. Cada quien en su lugar

Vigila que cada empleado se encuentre desempeñando el puesto que más se ajuste a sus habilidades y competencias profesionalesSe ha comprobado que una persona que no está capacitada para realizar las actividades de cierto puesto, pronto se va a desmotivar. Esto puede deberse a que se sienta aburrida porque está sobrecalificada y sus capacidades superan lo que se le pide;  o por inseguridad  estrés debido a la falta de preparación para poder cumplir con los requisitos del puesto.

2. Tómalas en cuenta

Es decir, periódicamente reúne a tu personal para que puedas establecer conjuntamente las metas y objetivos que se espera que logren. Es muy importante que las personas sean tomadas en cuenta en este proceso, ya que participar activamente genera mayor compromiso, motivación y esfuerzo. Asimismo, cada empleado debe tener objetivos personales y de equipo, que les anime a superarse y colaborar todavía más por el bien común.

3. Reconócelos

Brinda retroalimentación constante y reconoce el trabajo que está bien hecho o cuando se logran las metas establecidas. Recuerda que este reconocimiento no cuesta nada y puede significar mucho, ya que consigue que el empleado sienta que sus esfuerzos valen la pena. Esto lo hará sentirse importante para el grupo de trabajo y para la organización, lo que contribuirá a que continúe trabajando para ayudar al éxito de la compañía.

4. Diles que esperas de ellos

Planea  a futuro haciendo del conocimiento de tus colaboradores las expectativas que tienes de su trabajo para un período. En época de crisis, incentivar a los trabajadores con planes a largo plazo dentro de la compañía se ha convertido en una de las mayores motivaciones. Esto es estimulante para las personas ya que satisface su necesidad de seguridad y estabilidad. Por esta razón, saber que la empresa cuenta con ellos a futuro y que además pueden escalar posiciones dentro del organigrama les sirve como incentivo para poner todo su esfuerzo. Ésta es  una de las formas más directas de reconocer su trabajo.

5. Implementa políticas flexibles

Se ha comprobado que el trabajo flexible contribuye a que se tenga mayor productividad, se reduzcan costos por absentismo, rotación o descuidos, además genera colaboradores felices y comprometidosAyuda mucho conocer personalmente a tus empleados y su situación individual, este acercamiento te permitirá tener información valiosa para motivar a tu equipo de trabajo, brindándoles flexibilidad dónde más lo aprecian y adaptarla a sus necesidades personales, ya sea en su horario trabajo, días de descanso, actividades, jornada reducida, etc. Es importante que seas creativo para encontrar las políticas que mejor funcionan para tu equipo.

6. Cuida su lugar de trabajo

Busca la mejora continua en las instalaciones físicas del lugar de trabajoBásicamente se refiere a que tus empleados se sientan cómodos desempeñando su trabajo. En este punto se debe considerar el material, el equipo y las herramientas adecuadas y necesarias para realizar sus funciones, desde una pluma, goma, calculadora, una computadora personal, la maquinaria de producción, hasta el buen funcionamiento del aire acondicionado, la iluminación o los sanitarios. Motivar implica implementar mecanismos para satisfacer las aspiraciones y los intereses particulares con el fin de dirigir a las personas hacia un objetivo.


Por esta razón, la motivación del personal dentro de las organizaciones es algo mucho más complejo que requiere creatividadinnovación disposición para hacer los cambios organizacionales que sean necesarios para lograrlo.


La Perseverancia Caracteriza a un Líder




Cuando hablamos de liderazgo siempre pensamos en una persona que, al margen de otras cosas, suele tener una habilidad evidente a la hora de delegar, de planificar, de gestionar el tiempo, de saber controlar y utilizar con inteligencia sus emociones.

La actitud y la perseverancia en un líder

Si realmente quieres ser un líder de verdad, debes ser perseverante y cuidar tu actitud. Tú actitud es el mejor aliado para que influye en tu productividad, eficacia y en la opinión que los demás tienen de ti. Tu actitud de líder puede tener un resultado poderoso, no tan solo en tu equipo sino también en toda la organización.


Para ser un líder perseverante, debes tomar decisiones a conciencia cuando seleccionas tus responsabilidades claves como por ejemplo: tu tiempo con tu familia, acondicionamiento físico, trabajo diario y así sucesivamente. En vista de que el tiempo es esencial para un líder, debes apreciarlo y protegerlo. Siempre tienes que recordarte que si no puedes llegar a tiempo, tienes que llegar temprano. Esto quiere decir que no tienes que buscar excusas para hacer no hacer algo, sino buscar el tiempo y programarlo bien.

No te Rindas

Rendirse significa darte por perdido, renunciar a continuar la lucha, abandonar. Puede ser que a veces en la vida que por más que intentes algo, te da la sensación que no lo vas a conseguir y para no desgastarte de forma excesiva lo mejor es abandonar la lucha y tirar la toalla y centrar tus esfuerzos en buscar una alternativa al anterior objetivo no logrado.

Las cosas difíciles son difíciles de conseguir y requieren un esfuerzo especial para conseguirlas, pero cuando lo haces, el premio y la satisfacción son mucho mayores.

Ahora debes esforzarte en luchar por tus objetivos.

miércoles, 4 de marzo de 2026

Disciplina, el secreto para ser un gran líder, aprende a desarrollarla.




Ser líder implica tener personas a cargo lo cual es una gran responsabilidad. Automáticamente te conviertes en un modelo a seguir para tu equipo, lo cual implica mucha coherencia y disciplina de tu parte.

Para ser coherente, primero es necesario que desarrolles un alto nivel de disciplina, así que empecemos por allí.

¿Qué entendemos por disciplina?
Podemos definir  disciplina, como la manera ordenada y sistemática de hacer las cosas.

La disciplina es una virtud que nos impulsa a realizar las cosas de la mejor manera posible. Es una actitud que nos conduce al logro de un objetivo a través de la autoexigencia y perseverancia.

A continuación te invito a leer dos veces la siguiente frase:

“La disciplina es hacer lo que tengo que hacer cuando lo tengo que hacer,
tenga ganas de hacerlo o no”

Disciplina, el secreto para ser un gran líder, aprende a desarrollarla

Según esta frase, responde sinceramente:

¿Consideras que eres una persona disciplinada?

Independientemente de tu respuesta a esta pregunta quiero decirte  algo.

Asumir que aún tenemos cosas por mejorar es una cualidad que todo líder debe tener. Si en tu caso particular sientes que la disciplina no es tu fuerte, déjame demostrarte por qué es importante desarrollarla.

Disciplina para un liderazgo consciente:
Cada persona tiene la capacidad innata de dar forma a su carácter y a su personalidad. Todos tenemos la posibilidad de hacer cambios positivos en nuestra mentalidad para alcanzar mejores resultados.

Eso hicieron en sus inicios, quienes  hoy son grandes líderes a nivel mundial. Fueron soñadores y emprendedores que al integrar la disciplina a su vida, lograron sus objetivos.

Algunos de estos líderes son:

Jack Ma: Fundador de Alibaba
Guy Laliberté: Fundador del Circo del Sol
Oprah Winfrey: Periodista y Escritora
Do Wong Chang: Fundador de Forever 21
Ellos tienen algo en común, nacieron en familias con pocos recursos económicos. No creyeron en esa excusa y gracias a su disciplina hoy son inspiración para millones de personas en el mundo.

La disciplina aporta estabilidad y estructura a la vida de una persona. Le enseña  a ser responsable y respetuosa. La disciplina ayuda a desarrollar otra cualidad importante en el líder el autocontrol.

El autocontrol y la voluntad son dos cualidades que se derivan de la disciplina. Fundamentales para desarrollar un estilo de liderazgo consciente alcanzar objetivos y metas.

Los avances tecnológicos nos han convertido en seres humanos adictos a la satisfacción inmediata. La dinámica de las redes sociales nos ha acostumbrado a que después de cualquier esfuerzo obtengamos una recompensa.

Recompensa en formas de me gusta, corazón o comentarios. Sin embargo en la vida real, el curso de las cosas es diferente y los procesos son más lentos.

Recordar esto es importante pues al desarrollar la disciplina también estarás entrenándote en ser perseverante y paciente.

“La disciplina es el puente entre las metas y los logros”

Disciplina, el secreto para ser un gran líder, aprende a desarrollarla

Espero que después de leer las líneas anteriores, hayas notado los beneficioso que es adoptar la disciplina en tu vida. Beneficios tanto a nivel personal como profesional.

Por esta razón quiero compartirte una serie de hábitos para desarrollar la virtual que te llevará a ser un líder extraordinario.

10 hábitos para el desarrollo de la disciplina:
1. Planifica tu día: Establece prioridades


Disciplina, el secreto para ser un gran líder, aprende a desarrollarla

Como líder o emprendedor que eres, sé que tienes muchas tareas. Para  aumentar la productividad y el enfoque, comienza cada día priorizando las tareas.

Personalmente te recomiendo identificar qué actividad genera mayor esfuerzo de tu parte y dedica la primera parte del día en ella.

Identifica dónde se gastan mejor tus esfuerzos, luego dedica el tiempo apropiado para ellos.

Al administrar el tiempo y tu agenda, aprendes a enfocar tu energía y tus resultados.

2. Busca un partner
Básicamente consiste en hacer un acuerdo con un colega o amigo que también quiera ser más disciplinado. La idea es que se rindan cuentas mutuamente.

Te cuento mi experiencia personal, con mi mejor amiga hace algunos años decidimos ser  más disciplinadas. Así que hicimos un calendario compartido donde cada una tenía sus dead line para cada proyecto.

Lo interesante fue que las dos entregamos los pendientes justo a tiempo, porque sabíamos que teníamos que rendir cuentas.

Es un gran ejercicio porque las excusas quedan a un lado y siempre tienes alguien que te felicite por tu progreso.

3. Elige una actividad que no sea negociable

Disciplina, el secreto para ser un gran líder, aprende a desarrollarla

Es normal que queramos hacer y  lograr muchas cosas al mismo tiempo, pero el multitasking no es tan bueno como pensamos.

De hecho con frecuencia nos podemos sentir abrumados por todo lo que “hay que hacer”.

Por esta razón te invito a que escojas una actividad o nuevo hábito que quieres desarrollar. Puede ser meditar 20 minutos al día, ir a correr o practicar un idioma.

Asegúrate de realizar dicha actividad todos los días a la misma hora.

Al poco tiempo verás los resultados y habrás verificado el poder de la disciplina

4. Se constante
Para lograr establecer esa actividad NO negociable, o para cumplir cualquier objetivo es importante ser constante.

Estamos acostumbrados a usar un repertorio de excusas cuando de tomar acción se trata. La excusa más común: No tengo tiempo.

Créeme, la disciplina funciona justamente porque nos impulsa a superar todas esas excusas que hemos creado.

Ser constante implica sacar el tiempo para realizar de manera progresiva las tareas que asegurarán el cumplimiento de tu objetivo.

5. Enfrenta la incomodidad
Seguramente de todas las cosas que debes realizar, para cumplir tus proyectos, hay ciertas actividades que no disfrutas.  La idea en este punto es que escojas una actividad y te comprometas a realizarla con una mejor actitud.

Enfrentar esa incomodidad o resistencia frente a dicha actividad te dará la oportunidad de desarrollar tu capacidad de adaptación y voluntad.

Pues  la voluntad es el complemento perfecto de la disciplina.

6. Visualizar
La disciplina es como un músculo: cuanto más lo ejercitas, más fuerte se vuelve.

Visualizarte  actuando y pintar una imagen mental con la sensación de satisfacción después de cumplir con el deber. Es un hábito elemental.

Mantener una visión amplia de tu objetivo o proyecto en mente te  mantendrá motivado.

7. Atención plena o mindfulness
La disciplina se vuelve fácil cuando recuerdas  el poder que tienes que elegir. Con el afán y estrés del día a día  es común que tengamos comportamientos que no están alineados con nuestros objetivos.

Para bajar la velocidad y preguntarte qué estás escogiendo en cada momento te quiero compartir un ejercicio práctico de Mindfulness:

La recomendación es  hacerlo cuando te sientas estresado, abrumado, acelerado, o cuando  identifiques un comportamiento que te desenfoque.



Disciplina, el secreto para ser un gran líder, aprende a desarrollarla



El primer paso del ejercicio consiste en dejar de hacer lo que sea que estés haciendo y disponerte a relajarte. Para lograrlo, la idea es que cierres los ojos  y coloques toda tu atención en tu respiración.

Es importante que respires por tu nariz y exhales por tu nariz de manera lenta y pausada. Repite mentalmente, Yo soy Paz. Vale la pena que te mantengas así hasta contar 20 respiraciones .

Segundo paso, aprovechando que te encuentras en un estado de neutralidad abre tus ojos y analiza tu comportamiento. Acepta que te dejaste llevar por las emociones y elige de nuevo.

8. Come en horarios regulares
Sabías que el hambre dificulta el enfoque, pues se bajan los niveles de azúcar en la sangre. Haciendo que tu cerebro no esté funcionando a su máximo potencial.

Entrando en un estado alterado, te irritas y tu autocontrol se debilita. Comer en horarios regulares te hará ser más disciplinado, mejorará tu concentración y tomarás mejores decisiones.

9. Establecer recordatorios
Para mantener el enfoque, es clave revisar tus metas en todo momento. Si uno de tus objetivos es levantarte una hora más temprano, para trabajar en la página web de tu negocio, debes  acostarte una hora antes, y para eso los recordatorios son un gran aliado. Solo debes configurar tu celular con un mensaje relacionado con tu objetivo.

Algo así como: ¡Si quieres tener más clientes e impactar a más personas con tu web , acuéstate ya!

10. Bañate con agua fría
Tomar duchas de agua fría, es una manera de salir de tu zona de confort y poner a prueba tu voluntad.

En tu cuerpo se produce un choque térmico que activa tu sistema nervioso, liberando adrenalina. Haciendo que te sientas alerta, motivado y con más energía  para tomar acción.

Te invito a que lo hagas por un período de 7 días y revises si eres más decidido y fuerte mentalmente.

En definitiva, desarrollar la disciplina es un trabajo personal, es un trabajo de consciencia y de mucha honestidad contigo mismo. Es un proceso de transformación, la disciplina es una virtud que toma tiempo desarrollarse, por ende requiere paciencia.

Ya asumiste el reto de emprender, ya asumiste la responsabilidad de honrar tu propósito, de servir a la sociedad.

Ahora te reto a que como líder y emprendedor que eres asumas la responsabilidad de superarte a ti mismo.Te comprometas con lo más esencial para ser un líder disciplinado y libre:

“Cumplirte lo que te prometes, día tras día, y hacerte cargo de lo que está pendiente”

¿Estás listo para asumir el reto?

martes, 3 de marzo de 2026

La importancia del liderazgo en el desarrollo de un País.


La importancia del liderazgo en el desarrollo de un País.
Desde hace varias décadas, varios países como Inglaterra, Francia, Australia, entre muchos otros, han alcanzado con éxito un nivel sostenible de progreso socioeconómico. Aunque también es conocido que  estos países actualmente se enfrentan con grandes problemas.
Un aspecto particular es que si bien, estos países poseen diferencias sociales y culturales, podemos decir que poseen un aspecto común de vital importancia: la CAPACIDAD DE LIDERAZGO.
En este contexto se pueden definir dos tipos de sociedades: los que tienen la capacidad de aprender de sus propios errores y las sociedades que repiten sus errores una y otra vez.
Por tanto, las nuevas generaciones deben ser capaces de tomar la iniciativa.
Hoy el liderazgo está siendo necesitado como nunca antes en todo el mundo.
“Los líderes actuales y los jóvenes  tienen la tarea inminente de asegurar un futuro mejor para la humanidad”
Bajo el lema “Be Better”  su misión es generar cambios positivos en la sociedad a través  del desarrollo de la capacidad de liderazgo y el espíritu emprendedor de jóvenes de hasta 40 años de edad con interacción con la comunidad mundial.
“El papel y la responsabilidad de los líderes de hoy en día es responder de manera proactiva y que se comprometan con las legítimas expectativas y las aspiraciones de los jóvenes en la sociedad. Los jóvenes no son solo el futuro, son la parte más dinámica del mundo de hoy y  tienen que ser tomados como socios de pleno derecho y miembros de nuestra comunidad local y mundial. Dejar de invertir en nuestra juventud es una economía falsa. Por el contrario la inversión pagará grandes dividendos para todos”.

Sr Ban ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas.

lunes, 2 de marzo de 2026

EL PREMIO A LA PERSEVERANCIA.



 EL PREMIO A LA PERSEVERANCIA.
«Eres más valiente de lo que crees, más fuerte de lo que pareces y más inteligente de lo que piensas». Palabras del personaje Christopher Robin de A. A. Milne
La primera vez que oí esa frase me acordé de algo que acababa de leer sobre un joven tremendamente dotado para el deporte. Con apenas diecinueve años, Rafael Nadal ya aspiraba a ser campeón mundial de tenis. Corría el año 2005 y, habiendo ganado su primero Grand Slam ese año y alcanzado el puesto nº 2 en el ranking de la ATP, parecía listo para encumbrarse aún más en la escala del éxito. 
Sin embargo, al cabo de varias semanas de molestias en el pie izquierdo, los médicos descubrieron que había nacido con una enfermedad poco común que le causaba hinchazón en el pie y con frecuencia le producía dolores intensos. Aquello amenazaba con truncar su carrera de un día para otro.
Ese inesperado contratiempo destrozó las aspiraciones juveniles de Rafa. Sin poder caminar —y mucho menos jugar al tenis— se sumió en una sombría espiral de depresión. Se pasaba horas echado en un sofá con la mirada perdida, o sentado en el baño llorando. Más tarde comentaría: «No me reía, no sonreía, no quería hablar. Había perdido todo apetito por la vida».
En ese momento tuvo que tomar una decisión trascendental: o se daba por vencido o seguía adelante. Si optaba por la vía fácil, se perdería  las recompensas que podía depararle la senda de las dificultades. Decidió persistir y concentrarse en la victoria, por más que se veía y sentía derrotado. No fue una decisión fácil: sufrió más lesiones, y el pie continuó molestándolo. A pesar de todo, su determinación rindió fruto: tres años más tarde llegó a ser el número uno del tenis mundial.
Hay momentos en que la vida nos asesta un golpe duro. Nuestros sueños se ven truncados, perdemos las esperanzas y nos sumimos en la desesperación. No obstante, aunque parezca que todas las circunstancias apuntan al fracaso, podemos optar por vivir victoriosamente y empeñarnos en aguantar un día más, una hora más, un minuto más. Podemos atrevernos a hacer otro intento, así tengamos miedo de fallar. Podemos tomar la decisión de amar una vez más aunque nos hayan lastimado, y de ser generosos aunque nos hayan engañado. Un día también nosotros emergeremos de la oscuridad de la noche para disfrutar de un esplendoroso amanecer.


viernes, 27 de febrero de 2026

Liderazgo: El Poder de la Iniciativa!


Por: José M. Pujol H.


Todos los líderes tienen iniciativa. Es una característica que los identifica, que está en su ADN. No importa si se trata de un líder social, o un líder de una gran empresa, o un líder estudiantil. La iniciativa es parte de su filosofía.

Cuando vemos que en una organización todo parece seguir igual luego de varios años, es un indicativo de que hay ausencia de iniciativa y por ende de liderazgo. Es por esto que las empresas más innovadoras y que generan más impacto en sus entornos están dirigidas por líderes que en cada momento están iniciando algo nuevo.

La iniciativa es algo que se puede desarrollar. Basta enfrentar el miedo y salir de la zona de confort para aventurarse a lo nuevo, a lo que podría ser tal como lo vemos en nuestra imaginación.

Así como sucede en las empresas, también sucede en nuestras vidas. Si queremos un cambio, no podemos seguir haciendo lo mismo.

Una de las frases que más me gusta recordarme a mí mismo cada vez que tengo un reto nuevo por delante es lo dicho por Albert Einstein “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.

Cada vez que me encuentro en una especie de encrucijada donde me toca decidir si avanzar a lo desconocido o quedarme en lo conocido, recuerdo esta frase y termino asumiendo el nuevo reto.

No hay otra manera, no hay atajos para el crecimiento. Debes dar ese paso si realmente quieres que tu vida, empresa, profesión, o familia crezca.

Muchas personas desean cambios, quieren que sus vidas mejoren, pero ese deseo es muy pequeño, no es ni siquiera suficiente; sus miedos al cambio son mayores que sus deseos de cambio. 

Esto se puede dar en el área familiar, profesional, financiera, emocional y hasta espiritual. No hacen lo que se supone deben hacer aun a sabiendas de lo que tienen que hacer.

Son personas con poca iniciativa, tan poca que no les alcanza para dar aunque sea un pequeño giro a sus vidas y por supuesto, mucho menos a sus empresas.

La iniciativa queda demostrada a diario, se nota en el hogar, en un paseo de domingo, en una cena empresarial, o en el trabajo diario. 

La iniciativa es sencillamente percatarse de que algo debe hacerse y dar el paso para hacerlo. No esperar que alguien lo haga, si no uno mismo hacerlo. 

Cuando esperamos que alguien más haga algo que podemos hacer nosotros, estamos evidenciando nuestra poca iniciativa.

Ser una persona de iniciativa cuesta, porque muchas veces nos exponemos al fracaso, a cometer errores, a pasar vergüenza. Pero eso es lo que hacen los líderes, se arriesgan a pesar de que eso signifique quedar expuestos.

Coloca iniciativa a tu vida, hazlo a diario, inyecta la iniciativa a tu vida como un hábito y verás que rápidamente tu vida empieza a despegar y volar en nuevos niveles, con nuevas personas, más positivas, más arriesgadas, más comprometidas a dar lo mejor de sí en todo.

Empieza por lo pequeño y ve sumando más actos de iniciativa. La iniciativa tiene un poder maravilloso cuando la practicamos a diario.

El liderazgo es iniciativa en acción. 

Sé el líder que debes ser y añade mucho más iniciativa a tu día a día. Notarás la diferencia!