jueves, 23 de julio de 2026

Fortalécete ante las adversidades




Cuando las tormentas arremeten contra un árbol y no logran derribarlo, se fortalece. Sus ramas se engrosan y las raíces crecen, dándole mayor vida. Así debemos ser, como ese árbol que poco a poco se hace más resistente a todo tipo de adversidades. 

Ante la crítica, el rechazo, el abandono, los insultos, accidentes, enfermedades, dolores, pérdidas, fracasos, burlas y todo aquello que atente contra tu vida y felicidad, surge con más fuerza. Crece y demuestra que cada día serás un mejor ser humano. Ante todo, demuéstrelo a ti mismo. 

De hoy en adelante, recuerda el árbol y sé cada día más grande, fuerte y feliz. 

Persevera,

Al igual que la acción y muy relacionada con ella, la perseverancia es fundamental para tener éxito y liderazgo. 

Intenta, intenta, intenta … Perseverar es una forma poderosa de alcanzar las metas. Los que insisten una y otra vez, de una forma u otra alcanzan la cumbre de las más altas montañas. Un ejemplo lo encontramos en el costarricense Warner Rojas, que conquistó la cima del Everest. 

Para lograr la creación del bombillo, Edison realizó más de 9000 experimentos fallidos. Para muchos, con el primer intento era suficiente para desistir. En su filosofía del éxito, una equivocación representaba una forma de cómo no hacer las cosas. Los errores no existen, son tan solo datos valiosos que nos enseñan por donde debemos avanzar y que no debemos hacer. 

Winston Churchill, en su discurso más corto y recordado lo expresó de esta forma: “Nunca, nunca jamás te des por vencido.” 

De hoy en adelante, recuerda que los que pierden, son aquellos que se rinden y a los primeros intentos fallidos abandonan. 

Si estás convencido de que es lo que te conviene y hacia dónde quieres ir, persevera y luego de intentarlo una y otra vez dirás como Edison: “Yo inicio donde los demás abandonan.” 


miércoles, 22 de julio de 2026

Aprendamos de las hormigas




Muchas veces hemos visto hormigas en un paseo por el campo, en un jardín y aún quizá en nuestras casas. Son criaturas impresionantes por el trabajo que realizan, mucho se ha escrito sobre su conducta y su manera de vivir, muchas fábulas han sido inspiradas y han servido para dar ejemplo de trabajo en equipo, perseverancia y muchas más virtudes.

Una pequeña hormiga puede convertirse en un gran maestro para mostrarnos una lección de perseverancia, confianza y dedicación. Cuando miramos con detenimiento a estos pequeños animalitos veremos que a pesar de ser tan pequeños, podemos aprender conductas que nos ayudaran a lograr nuestras metas, he aquí algunas:

Perseverancia.- No importa cuántas veces la hormiga tenga que levantar una carga mucho más grande o pesada que ella, siempre volverá a intentar levantarla y llevarla a su hormiguero, aún si el camino difícil y de subida.

Pregunta: ¿Cuántas veces nos hemos dado por vencidos y abandonamos aquella tarea que nos propusimos llevar a cabo?

Siempre buscan nuevas alternativas.- Las hormigas nunca desisten. Esta es una excelente actitud. Si las hormigas se dirigen hacia algún punto determinado y las intentas detener, ellas encontrarán otra manera de llegar a su destino; cruzarán por encima, por debajo, o alrededor de su obstáculo. Siempre se mantendrán buscando por “otras alternativas”.

Pregunta: Ante un obstáculo, ¿Cuál es tu actitud?, ¿Te quedas preguntándote porque tiene que pasar por este problema, te lamentas y buscas excusas, o simplemente te pones a buscar otras alternativas y caminos para llegar a tu meta?

Piensan en el invierno durante el verano.- Esa es una perspectiva importante. Uno no puede ser tan ingenuo para creer que el verano será eterno. Por eso, las hormigas trabajan y recolectan su alimento para cuando venga el invierno.

Las hormigas saben que el invierno tampoco es eterno y que tarde que temprano saldrá el sol y ellas podrán salir a continuar sus labores.

Pregunta: ¿Tomas las previsiones para ahorrar, cuando las cosas van bien?, ¿Cuándo tienes un buen trabajo o cuándo tu negocio es próspero? ¿y que pasa cuándo de pronto las cosas cambian y te quedas sin empleo o tu negocio atraviesa un momento difícil?

Cosechan lo más que pueden durante el verano.- Las hormigas piensan en esto todo el tiempo. Qué increíble filosofía! el pensar en recolectar lo más que se puedan durante la temporada alta.

Pregunta: ¿Cuál es nuestra actitud en el trabajo? ¿Sólo hacemos lo suficiente o nos esforzamos para alcanzar la excelencia y dar más de lo que nos piden?

Debemos reconocer honestamente que muchas veces hemos dejado de perseverar porque la respuesta no llegaba, dejamos de perseverar, porque no nos sentimos correspondidos, dejamos de perseverar porque cada día nos rodean más las dificultades. Dejamos de creer en nosotros mismos porque escuchamos voces de que no podremos lograr nuestros propósitos, preferimos abandonar nuestros sueños por temor al fracaso y porque es más fácil echar la culpa a otros de nuestros fracasos, por estas causas y por mucho más, considero que podemos imitar a las hormigas en su conducta y buscar sabiduría para alcanzar el éxito en nuestras vidas.

“Se perseverante, nunca desistas, mira hacia futuro, mantente positivo y concentrado en tus metas y haz lo mejor que puedas!!!”

Te invito a poner en práctica estos consejos y a observar más a las hormigas, estoy seguro que estas pequeñas pero maravillosas criaturas pueden enseñarnos muchas más cosas prácticas para ser mejores cada día.

¿Qué hace un líder de servicio?



¿Qué hace un líder de servicio?

El líder servidor usa el poder honestamente
El líder para el servicio usa legítimamente el poder del liderazgo, para el bien de las personas que sirve. Ve el liderazgo como un medio para obtener el bien general, no como un fin de beneficio personal.
Para quienes vemos a las personas en el poder, la diferencia es muy clara. No nos impresiona el prestamista que usa sus músculos y presume de su fuerza ni el político que habla con mucha labia y presume de sus habilidades. Admiramos a las Madres Teresas y a los Nelson Mandelas del mundo. Esos son líderes para el servicio que han asumido sus posiciones con integridad.
Robert Greenleaf, en su ensayo El servidor como líder, lo pone de esta manera: (El liderazgo de servicio) “Comienza como un sentimiento natural de que uno quiere servir, primero servir. Luego la alternativa consciente lo lleva a uno a aspirar a liderar. La diferencia se manifiesta en el sentido de que el servidor primero se asegura de que las necesidades primarias de otras personas han sido atendidas”.
¿Nuestros líderes siempre tienen éxito este terreno? A duras penas. Pueden sucumbir ante el reto (y a uno como líder de servicio puede igualmente sucederle). Sin embargo, éste es el ideal al que debemos aspirar en nuestras instituciones públicas y nuestros líderes. Además, al seguir intentando hacerlo, podemos inspirar a nuestros seguidores a una vida de servicio.

El líder para el servicio entiende la importancia de los detalles del día a día. 
Cuando pensamos en el gran liderazgo, inmediatamente vienen  a la mente los grandes discursos o grandes lemas de diferentes campañas.
Sin embargo, la verdad es que estos discursos sólo forman una porción muy pequeña del liderazgo y son escasamente necesarios para el líder por servicio. Ser un líder servidor tiene que ver más con los discursos personales, cara a cara, y de hacerse cargo de los pequeños detalles del día a día.

El líder servidor escucha y cuida de sus seguidores. 
Los líderes para el servicio se toman el tiempo para escuchar lo que otros tienen que decir. De hecho, están más que disponibles a escuchar, están activamente buscando opiniones e ideas de sus seguidores. Esto es de suma importancia para el líder de servicio.
Además, de este escuchar crece una relación de mutuo respeto. El escuchar es innato en el líder servidor;cuidar de  otros es parte de su persona. Usa esa habilidad y aprende de sus seguidores; no es únicamente maestro, también alumno.

El líder servidor ayuda a la gente a obtener lo que quieren
El líder servidor cuida a la gente; y naturalmente va a encontrar lo que quieren y los ayuda a obtenerlo.
Algunas veces, sin embargo, el líder servidor parece querer algo muy diferente de lo que su gente quiere. ¿Qué pasa entonces?
Generalmente el objetivo final puede ser el mismo, pero la gente tiene ideas diferentes de cómo obtenerlo. Por ejemplo, un líder servidor puede querer un encuentro diplomático con los líderes de la oposición, en un caso de contaminación ambiental, mientras que otros desean confrontarlos.
Cuando nos encontramos con este tipo de situación, el líder servidor trata de poner las cosas en el contexto apropiado o mostrarla de una forma clara que permita a la gente ver las cosas a su manera. “Se logra atrapar más abejas con miel que con vinagre”, dice un antiguo dicho; por ello, un líder efectivo explica y discute las cosas de forma que las metas comunes estén claras o que las ventajas de hacer las cosas de cierta forma sean más obvias.
Después de leer esto, uno puede pensar que todo esto está empezando a sonar un poco negativo - toda esta habladuría de “vender” las cosas y ponerlas en la luz adecuada - . ¿Es manipulación entonces lo que hace un líder servidor?... Para nada. Debemos recordar que anteriormente mencionamos que el líder para el servicio debe liderar honestamente, por las razones adecuadas. Sin embargo, si uno habla español y desea mantener una discusión con alguien de Brasil, uno tiene que cambiar la forma en la que habla; quizá uno tenga que aprender portugués. En ese momento será posible mantener una buena conversación.
A pesar de que la mayoría de los casos no son tan extremos,el mensaje es claro: un líder servidor sabe – y utiliza – el lenguaje de sus compañeros.
El líder para el servicio no es de mentalidad cerrada. Es cierto que él/ella hará todo lo posible para convencer a otros de ver las cosas a su manera; sin embargo, como hemos dicho, el líder servidor escucha y aprende de sus compañeros. Está abierto a las mejoras. Por lo tanto, si se le convence de que los otros tienen razón, cordialmente accederá a esas sugerencias.

El líder servidor potencializa a sus seguidores.
El líder servidor ayuda a que otras personas vean el potencial que existe. Esto puede ser personalmente (yo sé que usted puede terminar un maratón), así como en lo referente a la comunidad (¿se puede imaginar lo que sería este barrio bien pintado y con algunos árboles?). Un líder servidor ayuda a la gente a hacer cosas que ellos no sabían que podían. Se sienta con sus seguidores para fijar metas que sean tanto viables como desafiantes.

El líder servidor inspira a otros a servir
Por último, un líder servidor sabe que no puede hacerlo todo por sí solo - y francamente aunque pudiera, no querría- . Un líder servidor desea trabajar con y para los demás. Para hacerlo, entonces, el líder debe poder inspirar a los que sirve para que sirvan a otros.

Un líder servidor se adapta a la situación
Para inspirar, entonces, un líder servidor mide cada situación y responde a cada una individualmente. Cuando sea el caso, pasará las riendas a alguien cuyo estilo de liderazgo es más apropiado para la situación - trabaja con las fortalezas de las personas-. Un buen líder entiende cuando él /ella no es la mejor persona para el trabajo; conoce sus fortalezas y sus debilidades y sabe dejar pasar las oportunidades que se adaptan mejor a las destrezas de otras personas.

lunes, 20 de julio de 2026

¿Cuáles son los tipos de liderazgo?


Un líder es, además de un jefe, una persona que orienta a su grupo de trabajo hacia la consecución de unas metas comunes, pero esta tarea no es para nada sencilla. Un buen líder ha de saber potenciar y explotar cada habilidad particular, y orientar a cada uno de los miembros de su equipo para que dé lo mejor de sí mismo.

Es más, un líder es una persona que se consigue todo aquello que se propone. En la actualidad, todas las empresas deben tener un perfil dentro de su organigrama que rebose dotes de liderazgo empresarial; un líder que sepa guiar a la compañía hacia los objetivos marcados.
Además, los líderes pueden clasificarse en diferentes categorías según sus características personales y aptitudes profesionales, hay tantos líderes como cualidades personales que, sin embargo, podemos clasificar en cuatro grandes grupos.

1.Liderazgo Autoritario (Bill Gates): Un líder de estas características está claramente orientado a la consecución de unos objetivos claramente muy marcados. Es una persona claramente enfocada en realizar acciones para conseguir respuestas, incluso, ante algún problema, este tipo de líder asume el mando de las acciones para resolverlo, llegando a ocultarlo para hacerlo desaparecer.

2.Liderazgo formador (Nelson Mandela): Es el tipo de persona que se dedica a motivar a los miembros de su equipo para hacer de ellos personas más eficientes. Es un líder que necesita mucho tiempo para tomar una decisión, ya que sopesa exhaustivamente todo el abanico de opciones y consecuencias que puedan derivarse, además, valora y tiene en cuenta los problemas que los miembros de su equipo le plantean.

3.Liderazgo motivador (Barack Obama): Es una persona cuya cualidad principal es el carisma. Se centra en transmitir mucha confianza a sus subordinados, ya que a través de esta, pueden conseguirse más fácilmente los objetivos. Además, los conflictos y dificultades que surgen siempre se plantean presentando opciones y promoviendo el intercambio de ideas para conseguir hallar la mejor salida, delegando así muchas de sus funciones a otros miembros del grupo.

4.Liderazgo apático (Adolf Hitler): Es un líder un tanto huraño. Delega tareas, y además ni forma ni motiva a su plantilla. Ante un problema, se limita a dar instrucciones sobre lo que hay que hacer, y donde hay que llegar, pero no indica el camino para lograr el objetivo. Esto hace que resulte más complicado mantener al grupo motivado y cohesionado. En muchas ocasiones, esta clase de líder encuentra dificultades para reconocer los problemas con antelación.


domingo, 19 de julio de 2026

LIDERAR EN MOMENTOS DIFÍCILES.

LIDERAR EN MOMENTOS DIFÍCILES.
Ejercer el liderazgo de un equipo en momentos de bonanza es una tarea relativamente sencilla, es fácil felicitar a nuestro personal por una operación que se ha cerrado con éxito.

Sin embargo, son en esos momentos difíciles en los que un auténtico líder va a brillar con intensidad.

Estos contextos de adversidad pueden deberse a decenas de motivos distintos, como por ejemplo situaciones de cambio en la organización o en el entorno de la misma, operaciones fallidas, etc., pero en cualquiera de estos casos el líder ha de mantenerse al frente de su gente.
Ser y Estar.
Verdaderamente en los momentos de dificultad son en los que es necesario que exista una figura de liderazgo clara a la que seguir. Aquí un líder debe ser exactamente eso, un líder.
Tan importante como ser el líder, es estar en el momento y el lugar donde se presenten las dificultades.
Todas las miradas en estos momentos se volverán para ver lo que el líder dice o hace, y esperan una respuesta por parte del mismo, esperan que tome las riendas de la situación y adopte una postura clara.
Rehuir la responsabilidad en estos momentos, o pretender que esta responsabilidad de liderar recaiga en otros, causará un daño irreparable.
Decidir.
Eres el líder, y te has interesado por la situación de crisis que atraviesa la organización, y por supuesto, tal y como todo el mundo esperaba, te has hecho cargo de la misma.
Ahora llega el momento de ser valiente y de mojarse. Llega el momento en que has de empezar a tomar decisiones, basadas por supuesto en tu experiencia y en tu buen juicio.
Puedes y debes aprovechar la experiencia y los conocimientos de tus colaboradores, y por supuesto puedes y debes delegar en ellos alguno de los desafíos a los que se tendrá que enfrentar tu equipo para salir de estos momentos difíciles.
En estos momentos de dificultad e incertidumbre es vital establecer un rumbo hacia el que la organización debe avanzar. En la mayoría de las ocasiones es mejor tomar una mala decisión que no tomar ninguna, estoy totalmente convencido.
Apoyar.
Unas palabras de aliento que les levante el ánimo nunca vienen mal. Si han hecho todo lo que estaba en su mano por solventar el problema, o para alcanzar los objetivos ¿por qué no?
Quizás factores externos afectaron el desempeño de tu equipo. Quizás no has dado suficiente tiempo para que los resultados se presenten, o quizás el objetivo a alcanzar era demasiado ambicioso.
Vale, es posible que el objetivo no se alcanzase, o los resultados pudieran haber sido mejores, porque alguien cometió un error.
Es fácil felicitar a tu personal cuando todo ha salido bien, pero ten en cuenta que cuando tu equipo se enfrente al fracaso, va a ser cuando realmente necesiten esa inyección de moral.
Aprender.
Puedes cometer equivocaciones que te hagan vivir momentos difíciles, no sólo a ti sino que también a tus subordinados, lo que te va a provocar grandes preocupaciones.
Aunque entiendo tu preocupación sólo te puedo decir una cosa, intenta que esos momentos de gran frustración pasen lo antes posible, busca soluciones viables al problema que se os ha presentado, y ponte al frente de tu equipo para salir de ésta.
Ya tendrás  tiempo para analizar que produjo esa crisis, y la forma de implementar procedimientos para evitar que vuelva a producirse o minimizar sus efectos.
A veces tenemos la inmensa suerte, o la mala fortuna, de que todo nos sale bien. No te ilusiones demasiado, es cuestión de tiempo que te equivoques  y cuanto más tarde peor. En nuestros comienzos todo es perdonable, ya que eres nuevo y se entiende que no tienes experiencia.
Creer.
Creer en el futuro, y transmitir esa creencia a las personas que te siguen a lo largo de este proceso de recuperación.
Si tú no te crees capaz de superar estos momentos difíciles, como esperas que tu equipo tenga la certeza de que vais a salir de esa situación y mantenga la confianza. Eso sí, esta creencia debe ser sincera y honesta.
Por supuesto que también puedes caer en momentos de desánimo, todos somos humanos. Lo importante es reponerte, recuperar la pasión y la motivación, y volver a ponerte al frente de tu equipo para solucionar el problema.
Y tú, si has vivido momentos difíciles al frente de tu equipo ¿Cómo lo has afrontado desde tu posición de liderazgo?

viernes, 17 de julio de 2026

¿Por qué ser un líder?



La naturaleza del ser humano es trascender. El objetivo final del hombre es ser feliz. La misión natural en la vida de cualquier persona es transformar positivamente su entorno en beneficio de la sociedad.

Estos elementos y otros más que involucran el ser persona, deberían de ser suficiente motivo para que cualquier adolescente tuviera el deseo primero, y la perseverancia después, de  educarse,  formarse y vivir  para ser un buen líder.

De acuerdo a la Real Academia de la Lengua Española, la palabra Líder viene del inglés “leader” que significa: Persona a la que un grupo sigue, reconociéndose como  orientadora.

Si nos atenemos a esta definición, podemos afirmar categóricamente que un buen líder, es aquella persona que por su condición de formación, educación y ejemplo de vida concreto, tiene la capacidad de inspirar primero, guiar después y enseñar al final, a cientos o miles de personas. Pero lamentablemente esa definición que técnicamente debería de considerarse como obvia, en nuestros días ya no lo es.

Hoy, lamentablemente la sociedad piensa cada vez más que líder es aquella persona que ha conseguido, sin importar como ni porque medio, mucho dinero. Es también frecuente observar en adolescentes y adultos que consideran “líder” a aquella persona que es “famosa” o “popular” simplemente por el hecho de, muchas veces, sin importar la manera, convoque a gente que con facilidad se deslumbra por el espectáculo fácil, frívolo o sin ningún tipo de mensaje que promueva alguna mejora en la sociedad.

Para un adolescente, es importante formarse y educarse como líder porque le va de por medio la felicidad plena de su vida. Si la persona no se dona a los demás y se encierra en si misma, lo que encontrara al final de su existir, será la soledad, la indiferencia y con ello, la frustración mas profunda en su vida.

Las personas tienen que desarrollar su liderazgo porque “nadie da la que no tiene…”, y en el caso de los padres y madres de familia que desean hijos exitosos y felices, no verán cumplidos sus sueños de tener hijos líderes si ellos antes, como primeros formadores de sus hijos, no son padres de familia líderes. Al final del día: “Las palabras convencen, pero el ejemplo arrasa”.


jueves, 16 de julio de 2026

5 pasos para aprender a delegar.


Algunos líderes se resisten a delegar en sus empleados ya que consideran que con este proceso pierden control sobre la empresa. En el pasado era común escuchar: "Si quieres que el trabajo salga bien, hazlo tú mismo".  No obstante, los nuevos líderes de éxito tienen claro que la solución es delegar en sus equipos para obtener los mejores resultados. Como líder una de las maneras de mejorar la gestión de equipos de trabajo es delegar tareas que obligan a los empleados a salir de su zona de confort y los preparen para posibles retos futuros. 

Pasos: 

1.Elige bien al delegar: Conocer bien a tu equipo es un paso fundamental para poder delegar correctamente. Cada uno de tus empleados tiene unas competencias distintas. Una mala elección en la asignación de las tareas puede provocar una gran pérdida de productividad para la empresa.  

2.Define y supervisa el proceso: Cuando el líder delega una tarea no puede despreocuparse de ella totalmente. El líder debe supervisar el proceso, conocer en qué estado se encuentra y si están habiendo obstáculos que está impidiendo el progreso esperado.

3.Marca fechas límite: Un aspecto imprescindible para que la tarea se desarrolle de la manera más efectiva es con un calendario de dead-lines donde el empleado tenga claro cuáles son los plazos de entrega. Esto no sólo ayudará al líder a tener un mayor control sobre el estado de la tarea, sino que además, permitirá tener una referencia de tiempo a la que atenerse y con la que organizar su trabajo. 

4.Muéstrate disponible: En el momento de asignar la tarea a un empleado, el líder debe mostrarle su ayuda y explicar cómo acudir a él si fuese necesario y cuál es la mejor manera para hacerlo. 

5.Haz un balance final del proyecto: Una vez se haya finalizado la tarea, un buen líder debe dedicar tiempo a hacer un balance del trabajo con el empleado. 

Delegar tareas es una de las mejores formas de formar a nuestro equipo, por lo que cuanto más feed-back sea capaz de generar el líder mejores resultados se podrán obtener en futuros trabajos.