domingo, 19 de abril de 2026

5 retos para el líder del siglo XXI


 


Escrito por: Cristian Philco
Liderazgo es un tema difícil de tratar, porque los líderes no abundan y porque el medio ambiente, los factores económicos, la tecnología y la competencia son siempre cambiantes. Esto exige de un líder en renovación y adaptación constantes. Vienen los retos…

 1. Revertir el individualismo 
En las nuevas generaciones persiste el enfoque del “yo”, mucho más que el “nosotros”. Los jóvenes se vinculan con el mundo de una forma muy diferente, menos presencial y más a través de los dispositivos electrónicos. Ahora ven el mundo desde la pantalla de su computadora.

Un líder trabaja con equipos y debe pensar primero en los otros. Al inclinarse la balanza entre los jóvenes hacia su interior y no hacia afuera, es muy probable que cada día se reduzca más la posibilidad de encontrar líderes que puedan guiar a los grupos hacia los resultados esperados.

De mantenerse la tendencia individualista habrá entre los ejecutivos del mañana escasez de líderes que sepan entender las necesidades de la gente, motivarla, desarrollarla y hacerla crecer, lo que podría representar una fuerte crisis de liderazgo en las generaciones más jóvenes.

  
2. Tener un pensamiento global.
Las fronteras en el mundo de los negocios han desaparecido. El consumidor de hoy tiene más información a su alcance; investiga y está a dos clics de comparar lo que le ofreces a través de diversas encuestas en línea.

Es preciso entender que los líderes y la gente, independientemente de si su empresa se ha expandido a otros países o no, están obligados a pensar globalmente si quieren subsistir en un mercado en el que no hay límites ni barreras. Es importante entender otras culturas, su mentalidad, características y peculiaridades, y, en su momento, aprender a manejar equipos multiculturales.
 

 3. Inspirar y empoderar
Inspirar a través de enganchar a la gente en un objetivo común y de establecer metas que realmente las motiven a dar más del 100% de ellas mismas. Un primer paso es rodearse de otros líderes que aporten su expertise en diversas áreas y a quienes no mueva un afán protagónico. Así, el líder tiene la responsabilidad de conseguir que el equipo directivo tenga una visión compartida, esté unido en un frente común, se comprometa y defienda los mismos mensajes y acuerdos para poder llevar a la organización a buen puerto.

El líder debe cuidar que los colaboradores conozcan el rumbo de la empresa, entender su propia contribución y percibir que el equipo directivo es capaz de llevarlos en esa dirección.

Una muestra de buen liderazgo radica en dar el mayor empowerment posible a las personas para que sientan que son capaces de alcanzar y realizar sus objetivos. Lo que no puede hacer un líder, ni en lo individual ni en lo grupal, es empoderar a todo el mundo y desentenderse. El líder comparte el éxito de las cosas que salen bien, pero también la responsabilidad sobre aquellas que se hacen mal.



4. Jugar en equipo
El líder debe estar pendiente de las necesidades de su gente y de sus equipos para que puedan funcionar en conjunto y alcanzar las metas programadas. Claro que hay que detectar a los mejores elementos y, como en el futbol, tener preparada la banca para que puedan entrar en acción los relevos cuando los titulares se cansen. Pero lo más importante es la labor de conjunto.



5. Saber anticiparse

El líder debe cuestionar todo el tiempo a su organización. Lo peor sería no hacerse preguntas, no imaginar escenarios, no prever situaciones o confiarse demasiado, lo que le impide estar alerta y reaccionar asertivamente cuando se presentan imprevistos y ante situaciones que se salen de control.

Un líder debe escuchar a todos a su alrededor. A veces las respuestas más brillantes pueden llegar en un momento no esperado o de quien menos lo imaginamos. Un líder debe estar atento a todo lo que pasa. De las decisiones, es mil veces preferible no acertar a quedarse paralizado. Los humanos aprendemos de nuestros errores y un líder debe estar consciente de que en su posición toma decisiones todo el tiempo; a veces se equivocará, pero no por ello puede detenerse. Esperar a que se presenten las crisis puede llevar al fracaso. Los líderes deben vivir en el presente, pero pensar y anticipar a mediano y largo plazos. El líder debe ser un agente de cambio en constante movimiento, que crezca y haga crecer, que innove y que rompa paradigmas.

Síguenos en nuestras redes sociales: Liderazgo Supera
Vísita nuestra página de Internet: www.liderazgosupera.com

viernes, 17 de abril de 2026

El Liderazgo como una herramienta posible de cambio.


 

Tomar el liderazgo como una herramienta es posible y es algo que tú y cualquier persona puede hacer en prácticamente cualquier momento, siempre y cuando sepan cómo hacerlo.
El concepto del liderazgo se ha convertido en la piedra filosofal de todo tipo de organizaciones desde milenios atrás. Aquel o aquella que tiene liderazgo tienen el poder. El poder de liderar a los suyos, el poder de defenderlos, de hacerlos crecer y de imprimir una huella en el mundo.
Todo mundo quiere ser líder, pero no muchos reconocen que necesitan ser liderados, y esto es porque en el fondo, el concepto liderazgo es un concepto mucho más abstracto de lo que muchos están dispuestos a aceptar.
Se cree que el liderazgo se puede dominar, sistematizar, replicar, y desarrollar, y yo no estoy aquí para desmentir esta visión. Estoy aquí para mostrarte una nueva definición de liderazgo. Una definición empoderadora y útil que puede servirte y a tu equipo para llevar a tu comunidad a un lugar mejor.
Pero antes de pasar a esto, veamos. ¿Cuáles son las visiones más comunes del liderazgo hoy en día?
  • El liderazgo como posición. Esta es clásica. Alguien asciende en una estructura social jerárquica y automáticamente asume el liderazgo de un grupo. El profesor en una clase, el director de una empresa, el presidente de una nación, o el jefe de la familia son quienes asumen el liderazgo como una posición.
  • Liderazgo como actitud. Esta es un poco más nueva. El líder por actitud es aquella persona que se le reconoce como carismática y empática. Su carácter y su visión hace que los suyos le sigan casi naturalmente porque creen en él o en ella. Este es el líder que dirige desde abajo, que no requiere una posición social o estructural, sino que simplemente por su forma de ser guía a los demás y los demás le siguen.
  • Liderazgo como don. Esta es la visión en donde el liderazgo es una especie de designio superior en la que “quien lo tiene, lo tiene y quien no, no” y no se puede hacer mucho al respecto. El liderazgo como don es una de las visiones menos empoderadoras porque si no lo tienes, prácticamente no hay nada que se pueda hacer.
  • Liderazgo como un juego de rol. Esta es de hecho una de mis definiciones favoritas. Es la postura en la que el líder es el líder de forma circunstancial independientemente de sus habilidades, dones o actitudes. Simplemente está en esa posición por cualquier motivo, pero solo por un periodo determinado. Hoy yo juego el rol del líder y tú me sigues, mañana es tu turno de hacer ese papel y yo te sigo. Hoy tu aprendes de mí, mañana yo aprendo de tí.
Ahora, estoy aquí para mostrarte una perspectiva del liderazgo que a mí me parece particularmente útil y empoderadora. Se trata del liderazgo como herramienta de transformación social.
Cuando se ve el liderazgo a través de cualquiera de las definiciones anteriores, el liderazgo es algo que le ocurre a la persona, y que por motivos internos o externos tiene que y puede asumir para bien o para mal.
La perspectiva del liderazgo como herramienta en cambio, es un punto de vista que nos permite ver el arte de liderar a las personas como una herramienta, como si fuera un martillo o una caja de herramientas. ¿una herramienta para qué? Para lo que la use quien la tiene, idealmente una herramienta para el progreso y la innovación social.
Tomar el liderazgo como una herramienta es posible y es algo que tú y cualquier persona pueden hacer en prácticamente cualquier momento, siempre y cuando sepan cómo hacerlo. Y yo estoy aquí para decirte exactamente lo que tienes que hacer para usar esta poderosa herramienta.
  • Conoce a quien lideras. Lo primero es conocerlos, conocer a tu comunidad. Muchos se saltan esta parte, pero conocer sus miedos, sus ambiciones, sus pasiones y sus motivaciones es el primer paso que debes dar para usar el liderazgo como herramienta siempre.
  • Encuentra el paradigma en el que tu comunidad vive y el problema que enfrentan. Todos tienen creencias, tu comunidad tiene creencias, y estas creencias pueden ser falsas o verdaderas, pero en todo caso para liderar es necesario transformar, y ahora que conoces a quien lideras, es necesario que encuentres y comprendas el paradigma en el que viven para preguntarte si verdaderamente es la mejor forma de hacer las cosas.
  • Encuentra una forma de atravesar este problema. Esto es simplemente crear innovación, porque la innovación es la cualidad última del líder. Reconocer el paradigma en que viven las personas y crear un nuevo paradigma es la acción misma del liderazgo como herramienta.
  • Comunica eficientemente. Porque de nada te sirve tener un plan para tu tribu si no eres claro al comunicar este plan y mostrarle que es un buen plan.
Puedes ser o no ser el líder, pero sin importar la situación jerárquica que te encuentres, sin importar tus habilidades sociales o de persuasión, si ves el liderazgo desde una perspectiva estratégica siempre puedes tomarlo como una herramienta para llevar a los tuyos a un lugar mejor.


miércoles, 15 de abril de 2026

Liderazgo: Los líderes crean su destino.


Los líderes crean su destino. Es fácil decirlo pero todos sabemos que no es fácil lograrlo. 

Desde que nacemos se nos enseña (o aprendemos) de forma inconsciente que las circunstancias externas nos controlan, nos limitan, o nos determinan. 

Frases como “No podremos ir a la reunión porque está lloviendo…”, “No iré al trabajo porque tengo un fuerte dolor de cabeza…”, “No podré ir a la universidad porque mi novia tendrá un bebé y debo trabajar para sostenerlo…”, “No puedo comprar eso que me gusta porque el dinero de mi trabajo no me alcanza…”, y muchas frases más, las escuchamos de nuestros padres o de cualquier otra persona y hasta en la televisión. 

Poco a poco sin darnos cuenta vamos creciendo creyendo firmemente que lo externo tiene un gran control sobre nosotros y lo que podemos o no podemos lograr. Hay hasta gente que espera que los planetas se alineen para entonces poder hacer algo. 

Pero la verdad que pocos han descubierto es que más allá de las circunstancias externas difíciles somos nosotros los que definimos qué es lo que queremos. Somos nosotros los que construimos nuestro propio camino. 

Esta verdad es la que saben los líderes y es por ello que crean su destino. No esperan que alguien más se los construya. 

Si aceptamos, reconocemos y entendemos está gran verdad será mucho más fácil empezar a tomar pasos concretos que nos lleven a esas cosas que queremos y no dejarnos llevar por las circunstancias o lo que otra persona diga que yo puedo o no puedo lograr. 

No será fácil, habrá situaciones que realmente son grandes retos a superar, pero así como otras personas con determinación las han superado, no hay razón para que tú y yo no las logremos también.  

Tienes que tener claro que nada te determina, ni el pasado ni el presente, porque siempre puedes imaginar cómo quieres que sean las cosas y actuar para que sucedan. Tienes que entender que eres el creador de tu destino a pesar de las circunstancias. 


No hay otra forma de vivir la vida, bueno si la hay…pero es muy aburrida y es la de dejar que las circunstancias te moldeen, te empujen a situaciones y futuros que no deseas realmente simplemente por creer que así son las cosas y nada puedes hacer. 

Creo seriamente que la clave está en decidir vivir con pasión, decidir vivir con entusiasmo, decidir tener iniciativa, decidir tener auto control, decidir perdonar, decidir tener compasión, decidir ser humilde, decidir ser feliz, decidir ser próspero, y decidir tomar acción, porque al final de todo la vida es una elección. 

Si eliges que serás tú mismo el que cree su propio destino serás imparable. Porque cuando surjan circunstancias adversas no las verás ni sentirás como limitantes sino como escalones para seguir avanzando a lo que quieres. 

Cada obstáculo, cada adversidad, cada derrota, cada fracaso, cada rechazo, cada temor, cada golpe de la vida, será tu materia prima para elevarte aún más, para impulsarte a tu deseo profundo de alcanzar eso que anhelas con todo tu corazón. 

Quiero que analices esto con la mayor fuerza que puedas: Eres tú quien crea tu destino. Debes ser muy consciente de ello para que lo hagas con disciplina y realmente veas resultados. 

Si no eres consciente seguirás dejando que cualquier cosa externa te determine. Por eso debes tomar la decisión de que sea lo que sea que te suceda siempre elegirás ser el creador de tu propio destino. 

No será sencillo pero valdrá la pena. Está demás decir que Dios, el universo, la vida, te apoyarán en todo este proceso para que logres lo que quieres siempre y cuando estés realmente comprometido. Estoy seguro de esto. 

Sé el líder que debes ser y empieza a crear tu destino con pasión!

martes, 14 de abril de 2026

Los jóvenes y el liderazgo.

El viejo orden mundial se está transformando, los Gobiernos fallan y las instituciones se tambalean. En este nuevo entorno, el liderazgo global busca jóvenes capaces de ponerse al frente, de dirigir, en un contexto lleno de cambios, cada vez más rápidos y profundos. Los jóvenes, que representarán el 41% de la fuerza global en 2020 y el 70% en 2030, desean ser los que marquen el rumbo en el futuro.

¿Qué tipo de líderes desean ser?

El liderazgo se ha asociado tradicionalmente al “poder y la “gerencia”. Existen diferentes definiciones del término “liderazgo” y por lo tanto una cierta polémica a nivel teórico sobre lo que significa este concepto. Ello ha dado pie a una cultura emergente de formación y promoción de líderes, que tienden a desarrollarse en varios estilos.

De hecho, se ha generado una economía que gira en torno a esta idea. Desde escuelas de formación de “cualidades deseables” a universidades cuyo slogan  hace referencia a la formación de “líderes profesionales”, donde se destacan, además, diversas publicaciones y libros que intentan ayudar a encontrar las claves básicas para ser un gran líder. Sin embargo, diremos que el verdadero liderazgo no se encuentra ni se consigue a través de los libros o cursos de formación. La clave básica del buen líder es ser “auténtico”, es decir, ser uno mismo.

Bien es cierto que el mundo cambia constantemente y que los diversos avances sociales, tecnológicos, políticos y culturales hacen que el liderazgo también necesite adaptarse. De ahí la importancia de fomentar cualidades y habilidades de liderazgo a las nuevas generaciones para que puedan enfrentarse a los desafíos del mundo globalizado. Las empresas y otras  organizaciones requieren de personas capacitadas, inspiradoras, con capacidad de decisión e innovación. En definitiva, buscan líderes entre sus filas.

Junto con muchos otros actores sociales y analistas, desde AIESEC consideramos que algunas de las características más importantes de los líderes del futuro son:

Liderazgo y Capacidad de gestión
Multiculturalidad
Habilidades comunicativas
Pensamiento crítico y Resolución de problemas

El liderazgo ya no es una herramienta de gestión, los jóvenes lo definen como un comportamiento, una actitud o forma de ser capaz de crear impacto positivo en su entorno. Los jóvenes desean desarrollarse personal, social y profesionalmente para conseguir una máxima exploración de sí mismos y el entorno que les rodea. Compartir conocimientos y habilidades para el desarrollo conjunto con los demás. Como comentó Emilio Froján, antiguo director de relaciones institucionales de AIESEC, “los jóvenes son conscientes de que su valor en la sociedad se relaciona con el impacto positivo que crean en su entorno”.

El desarrollo de un entendimiento global, adquirir competencias interculturales, aprender nuevas lenguas, aportar soluciones a los problemas de la sociedad global. De hecho, muchos  jóvenes buscan experiencias en el extranjero, voluntariados o prácticas profesionales cuando finalizan sus estudios universitarios.

¿Cómo aprender a ser más tolerante?



La tolerancia es un valor que si bien nos inculcan desde niños, conforme crecemos es puesta a prueba al enfrentarnos con diferentes situaciones y personas. Y es que no puede haber nada más frustrante que encontrar a alguien cuya forma de ver la vida no comulgue con la tuya; es una reacción natural y que se hace presente hasta en las personas más pacíficas. El problema empieza cuando te das cuenta de que tal vez, tus reacciones son demasiado negativas o fuera de lugar, porque te cuesta controlarte ante alguien que tiene una manera de ser o de pensar que no te gusta para nada.
En caso de que te hayas sentido identificado con lo que acabo de describir y estés dispuesto a cambiar tu actitud para evitar más conflictos, entonces seguramente te van a interesar los consejos que voy a compartir contigo en esta ocasión. No puedes obligar a la gente a pensar como tú, ni modificar tus ideas; pero recuerda que siempre es posible ir por el camino más sensato.
Acepta que existen perspectivas diferentes a la tuya.
En el mundo existen muchos asuntos que se prestan a un debate largo y tendido. La religión, el vegetarianismo, la política, el fútbol, la música y hasta el matrimonio, entre otros. Dar una opinión es casi imposible, porque todos tienen algo que decir y quieren ser tomados en cuenta. Pero algo a lo que tenemos que acostumbrarnos para bien o para mal, es que nunca vamos a poder estar todos de acuerdo.
Es muy improbable que alguien a quien le gusta la música rock comience a escuchar un género que odia, que quien ha decidido dejar de comer carne por motivos fuertes vuelva a hacerlo de nuevo o que un ateo vaya a misa por gusto. A veces sucede, es cierto; pero la mayoría de las veces, es inútil hacer cambiar de opinión a las personas. ¿Y por qué gastar energías en intentarlo? Sabes que normalmente, esto termine siendo motivo de discusiones que son muy desgastantes y en realidad mientras la postura de alguien no interfiera con la vida de quienes le rodean, no hay porque preocuparse tanto.
Una vez que comprendes esto, te das cuenta de que no vale la pena desperdiciar esfuerzos y empiezas a evitar muchos conflictos estresantes, además de aprovechar mejor tú tiempo.
Trata de ponerte de vez en cuando en los zapatos del otro.
Entender porque algunas personas tienen una manera diferente de pensar, es algo que te ayuda a mejorar tu carácter hacia ellas. Antes de poner excusas para no hacerlo, al menos haz el intento y trata de comprender, porque alguien puede pensar de manera tan diferente a ti. Trata de recordar todos los aspectos y detalles que la rodean si te es posible, y te darás cuenta de que puedes encontrar razones válidas que le hayan llevado a tener una perspectiva que a ti no puede parecerte la mejor.
Hacerte preguntas es la mejor alternativa para hallar respuestas. ¿Te has preguntado por qué tu amigo piensa tan mal del matrimonio, cuando a ti te parece algo muy hermoso? Quizá es porque ha tenido decepciones amorosas o una familia disfuncional. ¿O por qué tu vecina esta en contra de la adopción por personas del mismo sexo? Puede que su postura no sea la más adecuada, pero a lo mejor piensa así porque eso es lo que le han inculcado desde niña o bien, porque le tocó atravesar por una experiencia negativa, que haya involucrado a gente con preferencias distintas.
Si bien esta clase de explicaciones pueden no dejarte del todo satisfecho, si te serán útiles para comprender mejor a quienes te rodean y ver que a pesar de sus opiniones, en el fondo pueden no ser malas personas.
No lo hagas personal.
A veces dejarte llevar por las opiniones de alguien más te hace perder los estribos, y todo porque lo tomas como si fuera un ataque que va dirigido directamente a ti. Lo cierto es que no hay porque tomarse las cosas personales. El hecho de alguien más aborrezca a tu partido preferido de fútbol, no significa que necesariamente tenga algo en contra tuya; lo mismo que si alguno de tus conocidos se ha expresado mal acerca de la religión que profesas o de la escuela de la que te graduaste.
Sí, es verdad que son comentarios que pueden llegar a ofender, pero piensa las cosas con la cabeza frías. La mayoría de los casos, quien hable mal de algo que es importante para ti, tal vez no tendrá ni idea de ello. De cualquier manera la mejor forma de resolver algo como esto, es pidiéndole de la forma más amable que puedas, que se abstenga de hablar de ciertos temas frente a ti. Si a pesar de ello no comprende y continúa haciéndolo para provocarte esta vez, será esa persona quien se lo haya tomado personal y tú sabrás que debes mantenerte alejado de su negatividad. La distancia a veces es el mejor remedio.
Aprende a informarte sobre las cosas que no conoces.
A veces nuestros prejuicios no tienen fundamentos de verdad y solo han sido aprendidos por parte de alguien más. Es por eso que lo mejor que puedes hacer es buscar información por ti mismo, para que te puedas formar una opinión que sea tuya sinceramente. Después de todo, nunca sabes si algo que creías detestar te puede terminar gustando.



lunes, 13 de abril de 2026

¿Cuál es la historia que te cuentas?


¿Alguna vez has sentido que tu vida es como un libro de historias?

Quizás has escuchado la canción de “Pedro Navaja” que interpreta Rubén Blades y escuchas una parte que dice: “8 millones de historias tiene la ciudad de Nueva York.”, se refería a la población de ese momento y haciendo alegoría que cada vida tiene una historia.

Tú tienes una historia, las personas que viven o trabajan contigo tienen una historia, yo tengo una historia y todos tenemos una historia que nos contamos todos los días.

A nosotros nos encantan las historias, y eso viene desde niños cuando nos contaban esas historias antes de dormir y escuchábamos la frase: “fueron felices por siempre.” Allí comenzó nuestra búsqueda de la felicidad.

Todos queremos ser felices pero nos encontramos con diferentes situaciones que impiden nuestra felicidad, y la historia que nos contamos es de drama o suspenso, incertidumbre por un mañana que no existe. Estas historias las escuchamos o vemos a diarios en ricos, no ricos, famosos y no famosos. Las vives en el trabajo o en tu hogar, con tu familia o sin ella.

¿Cuál es la historia que te cuentas?

La historia que te cuentas está basada en tu percepción de la realidad, tus creencias y tu actitud ante la vida. Podemos convertirnos en víctimas de nuestras historias o protagonistas de nuestra vida. La mayoría de las personas escogen ser víctimas, se enfocan en los problemas, en lo que no funciona, en lo que no tenemos, o en lo que nos falta. Pensamos que la vida es injusta e ignoramos que podemos cambiar nuestra situación dándole un significado diferente a lo que estamos viviendo, porque la verdad es que el camino al éxito, o el camino a la felicidad está lleno de obstáculos y nosotros estamos capacitados para sobreponernos a los obstáculos.

¿Cómo lo logramos?

Cambiando nuestra historia. Si la historia que estás viviendo hoy no te gusta, tu puedes cambiarla comenzando con un cambio de mente, cambio de mentalidad. Si puedes cambiar tus pensamientos puedes lograr la felicidad que buscas. Y es que tanto el éxito como la felicidad es una elección que podemos hacer todos los días.

¿Estás dispuesto a tener una historia de éxito en tu vida?

jueves, 9 de abril de 2026

El liderazgo personal como actitud ante la vida

El liderazgo personal no consiste en una sola experiencia. No empieza y termina con la redacción de un enunciado de la misión personal. Se trata más bien de un proceso que consiste en mantener en mente la propia visión y los propios valores, y en organizar la vida para que sea congruente con las cosas más importantes.

Si entendemos el liderazgo como esa capacidad de inspirar a los demás con las palabras pero sobre todo con las acciones, podremos comprender que el liderazgo va mucho más allá de los clichés hollywoodienses de heroísmo y sacrificio.

TU YA ERES UN LÍDER SI TE LO PROPONES Y CREES EN ELLO

Puedes ser un líder en cualquier aspecto de tu vida y en diferentes ámbitos por insignificantes que creas que son. Un líder no sólo lo es en su trabajo, lo es en todas las áreas de su vida. Es imposible separar los principios y valores que se esconden detrás de lo que entendemos por liderazgo. ¿Acaso no es un líder el padre o la madre que guía y enseña con el ejemplo a sus hijos?

Nadie nace líder, así que no te preocupes. Por supuesto que hay aspectos innatos pero por suerte para la mayoría de nosotros, el liderazgo, como casi todo en la vida, se puede aprender. Pero está claro que es un largo viaje de maduración y aprendizaje. De principios y actitudes. De trabajar y practicar. De perseverar y arriesgar.
El liderazgo como actitud vital es un largo viaje de maduración y aprendizaje. De trabajar y practicar. De perseverar y arriesgar.


INFLUYE QUE ALGO QUEDA PERO SOBRE TODO SE GENEROSO

Mi visión del liderazgo es completamente humanista. No contemplo el liderazgo de otra manera que no sea en forma de servicio y colaboración con los demás. De ayuda sincera y comprometida. Es mirar por y para los demás. Es un acto de generosidad.

Todo comportamiento y actitud que sirva para aumentar el ego de la persona lo aleja de la esencia pura del liderazgo y lo acerca inevitablemente al narcisismo. Al interés propio escondido bajo un envoltorio de altruismo envenenado.

Como decía Ken Blanchard, liderar es cuestión de influir, de influencia. Me gusta añadir que es influir para compartir una visión, una manera de ver y hacer las cosas. Los líderes son hacedores y, además, creadores de principios que traspasan la mera interacción humana para instalarse en un modo de entender y practicar la vida.

El liderazgo como actitud vital es un viaje interior que nos lleva mediante la perseverancia, el coraje y la humildad a las cotas mas altas de generosidad.


LO QUE EL MANAGEMENT NOS CUENTA SOBRE EL LIDERAZGO

Hay bibliografia extensa y teorías para dar y tomar, pero aquí quería destacar un artículo que me resultó de lo más interesante.

El artículo en cuestión fue publicado en McKinsey&Company: Decoding Leadership. What really matters (Enero 2015), y nos explica que un nuevo estudio sugiere que el secreto para desarrollar lideres eficaces en organizaciones es fomentar 4 tipos de comportamientos.

En el estudio se evaluó a partir de 20 comportamientos de liderazgo,previamente definidos por los autores, la frecuencia con la que se aplicaban en los procesos de 81 organizaciones diferentes. Los resultados dieron que el 89 % de la diferencia que se daba entre organizaciones fuertes y débiles se explicaba por los 4 comportamientos siguientes:

1.- Resolver problemas eficazmente. Es un aspecto difícil de conseguir. Aquí debemos recopilar, analizar y tener en consideración toda la información a nuestro alcance. Es el paso previo a la toma de decisiones

2.- Operar con una fuerte orientación a resultados. Liderar no es sólo establecer, desarrollar y comunicar unos objetivos y una visión. Se trata de obtener resultados. Los líderes con una clara orientación a resultados enfatizan la importancia de la eficiencia y de la productividad.

3.- Buscar diferentes perspectivas.Los mejores líderes saben diferenciar las cuestiones importantes de las que no y priorizan en función de ello. Comprenden los cambios y analizan las tendencias para encontrar las mejores ideas y soluciones.

4.- Apoyar a otros. Los líderes apoyan y muestran interés sincero hacia otras personas. Construyen en base a la confianza e inspiran y ayudan a los demás para superar los retos. Son auténticos y promueven la eficiencia organizacional.

Aún estando de acuerdo en que todos estos comportamientos son rasgos de un buen líder, encuentro que la parte más “humana” queda relegada en cierta manera cuando veo los resultados del estudio. Son comportamientos basados y pensados casi exclusivamente desde una perspectiva de negocio. (a excepción del 4).

Por ello, creo necesario insistir en esa parte más intangible y emocionalque aparece en toda interacción personal y que sinceramente pienso es la clave de un comportamiento exitoso en la vida de cualquier persona que pretenda “liderar” su destino. En el siguiente punto veremos más en detalle este aspecto.

LO QUE LA VIDA NOS DICE SOBRE EL LIDERAZGO

Dada mi formación y mi experiencia, considero que el liderazgo es mucho más que obtener resultados y dirigir personas eficazmente. Existen componentes emocionales imposibles de desligar que deben ir de la mano en cualquier proceso que implique liderar. De ahí mis principios de actuación.

La fórmula óptima del liderazgo es combinar resultados y humanismo para obtener la implicación y motivación de los demás.