miércoles, 22 de abril de 2026

Lecciones de Martin Luther King


Las lecciones de liderazgo que Dr. Martin Luher King Jr. dio al mundo son igual de importantes hoy a como lo eran en la época en la que vivió este personaje. A continuación compartimos tres de las más importantes:

Lección uno: Debes tener un compromiso total hacia tu causa
Dr. King era un visionario. Tenía un sueño que era más grande que la época en que vivió. Finalmente, eso es lo que realmente hacen los líderes visionarios. Su discurso “I Have A Dream” (Tengo un sueño) trajo reconocimiento y humanidad a la consciencia nacional de los derechos civiles en Estados Unidos.

El activismo político de una manera no violenta lo convirtió en un líder natural y en una figura inspiradora. Dirigió un movimiento social de igualdad durante una época donde la mayoría no lo apoyaba. De hecho, fue amenazado y rechazado por muchos. Pero se mantuvo firme a su visión. Tristemente, su liderazgo y sueño al final le costaron la vida.

Pero a pesar de que sabía que su causa no era popular y que su vida estaba en peligro, King se mantuvo comprometido a su visión. Fue arrestado más de 25 veces y asaltado al menos en cuatro ocasiones.

¿Estás trayendo ese tipo de compromiso a tu causa? No estoy diciendo que te arresten, ¿pero tienes ese nivel de intensidad y dedicación en tu trabajo? Dr. King también necesitó que su equipo y seguidores participaran en la protesta no violenta. Sentía que la violencia, incluso por su causa, no era justa. ¿Y cómo te estás asegurando de que tus valores se sincronicen con tus acciones?

Lección dos: Romper con el estatus quo es esencial para el cambio
Dr. King es honorado hoy en día, pero no fue aceptado por la sociedad a lo largo de su vida. Sin embargo, Dr. King sabía que su sueño de igualdad (incluso cuando la igualdad no era popular) era mucho más importante que el estatus quo. Sus acciones respaldaron su visión e hizo temblar a la cultura de la época. A veces, hacer las cosas completamente distinto es necesario para evolucionar e innovar.

Estos cambios en el paradigma son cruciales en cualquier aspecto social, cultural y tecnológico. De igual manera que el mismo pensamiento genera los mismos resultados. Dr. King nunca aceptó que el simple hecho de que las cosas se hicieran de ese modo las hiciera correctas.

¿Tú puedes revolucionar el estatus quo? ¿Qué tal en tu cultura empresarial o en tus valores de negocio? Sé un líder y establece el nuevo estándar cambiando el estatus quo obsoleto en tu vida.

Lección tres: Ten un sueño… Después, comunícalo y hazlo realidad
“Me alegra unirme a ustedes en lo que será la mayor demostración por la libertad en la historia de nuestra nación”, dijo Dr. King cuando empezó a hablar en el Washington Monument. Ésas fueron palabras muy ambiciosas para un líder que tenía una audiencia de 250,000 personas. Pero Dr. King tenía un sueño y no podía mantenerse en silencio.

¿Qué tan efectivo es un sueño si no lo estás comunicando? ¿Esta visión se muestra constantemente en un lugar donde tu equipo pueda verla? ¿Hablas sobre cómo tus acciones, campañas y productos respaldan esa visión?

Soñar sobre hacer es algo de la infancia. Los líderes reales tienen grandes sueños, toman grandes pasos para comunicarlos y realizan grandes acciones. Las acciones de Dr. King lo hicieron uno de los líderes más importantes del siglo 20, “La persona del año” en 1963 por la revista Time y ganador del Premio Nobel de la Paz en 1964. ¿Cómo planeas convertir tus sueños en acción?

martes, 21 de abril de 2026

Ventajas y desventajas del liderazgo autocrático.




Ventajas y desventajas del liderazgo autocrático.
A pesar de que esta forma de dirigir a los demás, a menudo puede ser más molesta que benéfica, hay que reconocer que como todos los tipos de liderazgo también cuenta con sus puntos positivos. En primer lugar, estas son las ventajas que se pueden hallar en él:
·         Se encarga de cumplir con eficiencia y en el menor plazo de tiempo posible, todas las tareas necesarias para cumplir un objetivo.
·         Es muy exhaustivo con el trabajo de cada subordinado, lo que garantiza un trabajo de alta calidad.
·         Se especializa en trabajar bajo presión y aún con el tiempo y numerosas circunstancias por encima.
·         No le teme a las decisiones rápidas y es capaz de hacer lo necesario para mantener a flote un proyecto difícil.
·         Siempre controla hasta el más mínimo detalle, para no dar lugar a errores o retrasos.
·         Cuando es necesario despedir a un elemento negativo para el trabajo en equipo, lo hace sin vacilación.
Por otra parte, tampoco se puede ignorar que la autocracia lleva consigo una serie de desventajas que no habría porque subestimar. Las que puedes leer a continuación no te serán del todo desconocidas:
·         Provoca frustración y sentimientos negativos en sus subordinados.
·         Impide el crecimiento de una compañía o proyecto, al dejar fuera buenas ideas de parte de otros miembros del equipo.
·         No brinda la motivación necesaria a los trabajadores, para que se mantengan dando el 100% en sus obligaciones.
·         Fomenta la competencia a tal punto, que las personas en vez de colaborar entre sí, pueden llegar a sabotearse.
·         No existe comunicación entre el líder y la gente que esta a su cargo, a no ser por los fallos que puedan cometer estos últimos.
·         No se fortalece con la participación de los empleados.
Como evitar abusar del liderazgo autocrático
Después de leer lo anterior, ya habrás podido darte cuenta de que ser un líder autocrático podría no ser la mejor opción, en comparación a otros tipos de liderazgo que pueden brindarte más beneficios. No obstante si hay algo que aceptar, es que a veces cuando tenemos la oportunidad de estar a cargo, es más fácil caer en actitudes que no nos dejan tomar en cuenta lo que dicen los demás.
El ego y la sensación de tener aunque sea un poquito de poder, pueden ser dos elementos muy poderosos. Practicar la autocracia en su justa medida, es algo que todo buen líder debe aprender a hacer. Algunos consejos para lograrlo son los siguientes:
·         No tengas miedo de delegar responsabilidades. El asignarle parte de tu trabajo a alguien más, no te hace más débil o te resta autoridad. Delegar es imprescindible cuando quieres dar lo mejor, porque una carga de trabajo excesiva al final, se puede volver contra ti. Por otro lado, esta es la mejor manera de motivar a quienes tengas a tu cargo y demostrarles que confías en sus capacidades.
·         Aprende a valorar los pensamientos de los demás. Acéptalo, no siempre tienes la razón y en ocasiones, una excelente idea puede venir de alguien más. Pero tú eres el líder y si alguien más no tiene la confianza suficiente para hacer realidad su visión, tú puedes hacer que esta sea posible y muy positiva para todos.
·         Recuerda que hacer presión, no todo el tiempo equivale a eficacia. Es fácil apurar a los demás para que cumplan con su trabajo, pero a final de cuentas, todo el esfuerzo es de ellos. Piensa en la forma en la que tú te sientes cuando tienes demasiadas cosas por hacer y no temas permitir que los demás se tomen un buen respiro de tanto en tanto.

·         Planea con anticipación como vas a cumplir cada proyecto que tengas, para presionar lo menos posible a tu equipo. La organización es genial porque te permite encontrar un tiempo y un espacio para todo. No te obsesiones con obtener resultados en poco tiempo. Lo que importa es que sean buenos y dejen a todos satisfechos con lo que hacen. La calidad debe ser una prioridad sobre la cantidad y la rapidez.

Mary Kay Ash, una emprendedora única


"Pretende que cada persona que conoces tiene un letrero alrededor de su cuello que dice: “hazme sentir importante”. No sólo tendrás éxito en los negocios, sino también en la vida”, Mary Kay Ash.

Innovadora, carismática y contagiosamente optimista. Tal vez ninguna mujer ha jugado un rol tan importante en el crecimiento de las emprendedoras. Después de experimentar de primera mano el “techo de vidrio” que evitó que muchas mujeres llegaran a posiciones altas en un mundo corporativo dominado por los hombres, Ash se imaginó una empresa en la que las madres trabajadoras pudieran determinar su propio nivel de desarrollo y compensaciones, ser su propia jefa y establecer los horarios laborales para que tuvieran tiempo de estar con sus hijos. El resultado de esta visión fue Mary Kay Cosmetics, una empresa multinivel única que le da a miles de mujeres las oportunidades que a Ash le negaron.
Como muchos pioneros en los negocios, Ash descubrió sus talentos empresariales por accidente. Alrededor del año 1930, una vendedora de enciclopedias llegó a un acuerdo con Ash: si ella podía vender 10 juegos de enciclopedias, la mujer le daría uno gratuito. Ash accedió y vendió los 10 juegos en un día y medio. Esta fue una hazaña asombrosa, considerando que cada uno era el sueldo de tres meses del mejor vendedor de la empresa.
Pensó que había encontrado su profesión, siguió vendiendo enciclopedias medio tiempo y pronto estaba ganando suficiente dinero para mantener a su familia. Desafortunadamente también obtuvo la ira de muchas de sus amigas que la acusaban de venderles un producto que realmente no necesitaban. Tomándose estas acusaciones a pecho, Ash buscó un producto más útil para vender. Fue entonces cuando entró a Stanley Home Products, una empresa de venta directa que ofrecía artículos para el hogar y de limpieza.

Después de que su esposo la dejó, tuvo que hacerse cargo de sus tres hijos, por lo que empezó a trabajar tiempo completo. Aunque no pasó mucho tiempo para que se convirtiera en una gran vendedora, veía con frustración como los hombres que tenían menos talento y conocimientos recibían aumentos antes que ella.
Harta de esto, se fue a la companía World Gift Co. en 1952 y en menos de 10 años formó parte de la junta de directores. Pero sus sugerencias casi siempre eran rechazadas por los hombres con el comentario de: “Ay Mary Kay, estás pensando como una mujer”, una frase que siempre la hacía enojar. Finalmente renunció en 1962 cuando a un hombre, que ella había entrenado, lo ascendieron de puesto antes.
Ash escribió una guía en la que les decía a las mujeres cómo evitar las caídas que ella había enfrentado en el mundo corporativo dominado por los hombres. Después relató a detalle las cualidades que ella creía constituían a una gran empresa para mujeres trabajadoras y con familias:

1. Trata a todos igual.
2. Basa los aumentos en méritos.
3. Elige productos basados en sus ventas, desempeño y comercialización, en lugar de la rentabilidad.

Después de ver esta lista se dio cuenta que esto no debería ser un sueño, sino que tenía que iniciar su propia empresa. A pesar de diversas dificultades, Mary Kay Cosmetics abrió el 13 de septiembre de 1963.
Desde sus inicios, su método de ventas fue único. Les indicó a las mujeres que debían mostrarle a las clientas cómo usar los productos para mejorar su apariencia. Una vez que vieron los resultados, los productos se vendieron solos. Es una técnica que, según Ash, ninguna empresa había puesto en práctica.
Para motivar a sus “consultoras”, compartía con ellas frases como:
“Creé esta empresa para ti”, “En Mary Kay estás en el negocio por ti misma, pero no estás sola”, “Finge hasta que lo logres”.
También comenzó a recompensar a las mejores vendedoras con joyas de diamantes, viajes a hoteles de cinco estrellas y claro, Cadillacs rosas. Esta fue la estrategia que hizo que Mary Kay se convirtiera en millonaria cuando su empresa se hizo pública en 1968.
A la fecha hay más de 500 mil consultoras independientes en 29 países generando más de dos mil millones de dólares por año. Cuando se le pidió que hablara de su más grande logro, dijo: “Creo que el mayor legado que podemos dejar a la comunidad de niños es que crean que pueden hacer todo en este mundo porque vieron que sus mamás pudieron”

domingo, 19 de abril de 2026

5 retos para el líder del siglo XXI


 


Escrito por: Cristian Philco
Liderazgo es un tema difícil de tratar, porque los líderes no abundan y porque el medio ambiente, los factores económicos, la tecnología y la competencia son siempre cambiantes. Esto exige de un líder en renovación y adaptación constantes. Vienen los retos…

 1. Revertir el individualismo 
En las nuevas generaciones persiste el enfoque del “yo”, mucho más que el “nosotros”. Los jóvenes se vinculan con el mundo de una forma muy diferente, menos presencial y más a través de los dispositivos electrónicos. Ahora ven el mundo desde la pantalla de su computadora.

Un líder trabaja con equipos y debe pensar primero en los otros. Al inclinarse la balanza entre los jóvenes hacia su interior y no hacia afuera, es muy probable que cada día se reduzca más la posibilidad de encontrar líderes que puedan guiar a los grupos hacia los resultados esperados.

De mantenerse la tendencia individualista habrá entre los ejecutivos del mañana escasez de líderes que sepan entender las necesidades de la gente, motivarla, desarrollarla y hacerla crecer, lo que podría representar una fuerte crisis de liderazgo en las generaciones más jóvenes.

  
2. Tener un pensamiento global.
Las fronteras en el mundo de los negocios han desaparecido. El consumidor de hoy tiene más información a su alcance; investiga y está a dos clics de comparar lo que le ofreces a través de diversas encuestas en línea.

Es preciso entender que los líderes y la gente, independientemente de si su empresa se ha expandido a otros países o no, están obligados a pensar globalmente si quieren subsistir en un mercado en el que no hay límites ni barreras. Es importante entender otras culturas, su mentalidad, características y peculiaridades, y, en su momento, aprender a manejar equipos multiculturales.
 

 3. Inspirar y empoderar
Inspirar a través de enganchar a la gente en un objetivo común y de establecer metas que realmente las motiven a dar más del 100% de ellas mismas. Un primer paso es rodearse de otros líderes que aporten su expertise en diversas áreas y a quienes no mueva un afán protagónico. Así, el líder tiene la responsabilidad de conseguir que el equipo directivo tenga una visión compartida, esté unido en un frente común, se comprometa y defienda los mismos mensajes y acuerdos para poder llevar a la organización a buen puerto.

El líder debe cuidar que los colaboradores conozcan el rumbo de la empresa, entender su propia contribución y percibir que el equipo directivo es capaz de llevarlos en esa dirección.

Una muestra de buen liderazgo radica en dar el mayor empowerment posible a las personas para que sientan que son capaces de alcanzar y realizar sus objetivos. Lo que no puede hacer un líder, ni en lo individual ni en lo grupal, es empoderar a todo el mundo y desentenderse. El líder comparte el éxito de las cosas que salen bien, pero también la responsabilidad sobre aquellas que se hacen mal.



4. Jugar en equipo
El líder debe estar pendiente de las necesidades de su gente y de sus equipos para que puedan funcionar en conjunto y alcanzar las metas programadas. Claro que hay que detectar a los mejores elementos y, como en el futbol, tener preparada la banca para que puedan entrar en acción los relevos cuando los titulares se cansen. Pero lo más importante es la labor de conjunto.



5. Saber anticiparse

El líder debe cuestionar todo el tiempo a su organización. Lo peor sería no hacerse preguntas, no imaginar escenarios, no prever situaciones o confiarse demasiado, lo que le impide estar alerta y reaccionar asertivamente cuando se presentan imprevistos y ante situaciones que se salen de control.

Un líder debe escuchar a todos a su alrededor. A veces las respuestas más brillantes pueden llegar en un momento no esperado o de quien menos lo imaginamos. Un líder debe estar atento a todo lo que pasa. De las decisiones, es mil veces preferible no acertar a quedarse paralizado. Los humanos aprendemos de nuestros errores y un líder debe estar consciente de que en su posición toma decisiones todo el tiempo; a veces se equivocará, pero no por ello puede detenerse. Esperar a que se presenten las crisis puede llevar al fracaso. Los líderes deben vivir en el presente, pero pensar y anticipar a mediano y largo plazos. El líder debe ser un agente de cambio en constante movimiento, que crezca y haga crecer, que innove y que rompa paradigmas.

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viernes, 17 de abril de 2026

El Liderazgo como una herramienta posible de cambio.


 

Tomar el liderazgo como una herramienta es posible y es algo que tú y cualquier persona puede hacer en prácticamente cualquier momento, siempre y cuando sepan cómo hacerlo.
El concepto del liderazgo se ha convertido en la piedra filosofal de todo tipo de organizaciones desde milenios atrás. Aquel o aquella que tiene liderazgo tienen el poder. El poder de liderar a los suyos, el poder de defenderlos, de hacerlos crecer y de imprimir una huella en el mundo.
Todo mundo quiere ser líder, pero no muchos reconocen que necesitan ser liderados, y esto es porque en el fondo, el concepto liderazgo es un concepto mucho más abstracto de lo que muchos están dispuestos a aceptar.
Se cree que el liderazgo se puede dominar, sistematizar, replicar, y desarrollar, y yo no estoy aquí para desmentir esta visión. Estoy aquí para mostrarte una nueva definición de liderazgo. Una definición empoderadora y útil que puede servirte y a tu equipo para llevar a tu comunidad a un lugar mejor.
Pero antes de pasar a esto, veamos. ¿Cuáles son las visiones más comunes del liderazgo hoy en día?
  • El liderazgo como posición. Esta es clásica. Alguien asciende en una estructura social jerárquica y automáticamente asume el liderazgo de un grupo. El profesor en una clase, el director de una empresa, el presidente de una nación, o el jefe de la familia son quienes asumen el liderazgo como una posición.
  • Liderazgo como actitud. Esta es un poco más nueva. El líder por actitud es aquella persona que se le reconoce como carismática y empática. Su carácter y su visión hace que los suyos le sigan casi naturalmente porque creen en él o en ella. Este es el líder que dirige desde abajo, que no requiere una posición social o estructural, sino que simplemente por su forma de ser guía a los demás y los demás le siguen.
  • Liderazgo como don. Esta es la visión en donde el liderazgo es una especie de designio superior en la que “quien lo tiene, lo tiene y quien no, no” y no se puede hacer mucho al respecto. El liderazgo como don es una de las visiones menos empoderadoras porque si no lo tienes, prácticamente no hay nada que se pueda hacer.
  • Liderazgo como un juego de rol. Esta es de hecho una de mis definiciones favoritas. Es la postura en la que el líder es el líder de forma circunstancial independientemente de sus habilidades, dones o actitudes. Simplemente está en esa posición por cualquier motivo, pero solo por un periodo determinado. Hoy yo juego el rol del líder y tú me sigues, mañana es tu turno de hacer ese papel y yo te sigo. Hoy tu aprendes de mí, mañana yo aprendo de tí.
Ahora, estoy aquí para mostrarte una perspectiva del liderazgo que a mí me parece particularmente útil y empoderadora. Se trata del liderazgo como herramienta de transformación social.
Cuando se ve el liderazgo a través de cualquiera de las definiciones anteriores, el liderazgo es algo que le ocurre a la persona, y que por motivos internos o externos tiene que y puede asumir para bien o para mal.
La perspectiva del liderazgo como herramienta en cambio, es un punto de vista que nos permite ver el arte de liderar a las personas como una herramienta, como si fuera un martillo o una caja de herramientas. ¿una herramienta para qué? Para lo que la use quien la tiene, idealmente una herramienta para el progreso y la innovación social.
Tomar el liderazgo como una herramienta es posible y es algo que tú y cualquier persona pueden hacer en prácticamente cualquier momento, siempre y cuando sepan cómo hacerlo. Y yo estoy aquí para decirte exactamente lo que tienes que hacer para usar esta poderosa herramienta.
  • Conoce a quien lideras. Lo primero es conocerlos, conocer a tu comunidad. Muchos se saltan esta parte, pero conocer sus miedos, sus ambiciones, sus pasiones y sus motivaciones es el primer paso que debes dar para usar el liderazgo como herramienta siempre.
  • Encuentra el paradigma en el que tu comunidad vive y el problema que enfrentan. Todos tienen creencias, tu comunidad tiene creencias, y estas creencias pueden ser falsas o verdaderas, pero en todo caso para liderar es necesario transformar, y ahora que conoces a quien lideras, es necesario que encuentres y comprendas el paradigma en el que viven para preguntarte si verdaderamente es la mejor forma de hacer las cosas.
  • Encuentra una forma de atravesar este problema. Esto es simplemente crear innovación, porque la innovación es la cualidad última del líder. Reconocer el paradigma en que viven las personas y crear un nuevo paradigma es la acción misma del liderazgo como herramienta.
  • Comunica eficientemente. Porque de nada te sirve tener un plan para tu tribu si no eres claro al comunicar este plan y mostrarle que es un buen plan.
Puedes ser o no ser el líder, pero sin importar la situación jerárquica que te encuentres, sin importar tus habilidades sociales o de persuasión, si ves el liderazgo desde una perspectiva estratégica siempre puedes tomarlo como una herramienta para llevar a los tuyos a un lugar mejor.


miércoles, 15 de abril de 2026

Liderazgo: Los líderes crean su destino.


Los líderes crean su destino. Es fácil decirlo pero todos sabemos que no es fácil lograrlo. 

Desde que nacemos se nos enseña (o aprendemos) de forma inconsciente que las circunstancias externas nos controlan, nos limitan, o nos determinan. 

Frases como “No podremos ir a la reunión porque está lloviendo…”, “No iré al trabajo porque tengo un fuerte dolor de cabeza…”, “No podré ir a la universidad porque mi novia tendrá un bebé y debo trabajar para sostenerlo…”, “No puedo comprar eso que me gusta porque el dinero de mi trabajo no me alcanza…”, y muchas frases más, las escuchamos de nuestros padres o de cualquier otra persona y hasta en la televisión. 

Poco a poco sin darnos cuenta vamos creciendo creyendo firmemente que lo externo tiene un gran control sobre nosotros y lo que podemos o no podemos lograr. Hay hasta gente que espera que los planetas se alineen para entonces poder hacer algo. 

Pero la verdad que pocos han descubierto es que más allá de las circunstancias externas difíciles somos nosotros los que definimos qué es lo que queremos. Somos nosotros los que construimos nuestro propio camino. 

Esta verdad es la que saben los líderes y es por ello que crean su destino. No esperan que alguien más se los construya. 

Si aceptamos, reconocemos y entendemos está gran verdad será mucho más fácil empezar a tomar pasos concretos que nos lleven a esas cosas que queremos y no dejarnos llevar por las circunstancias o lo que otra persona diga que yo puedo o no puedo lograr. 

No será fácil, habrá situaciones que realmente son grandes retos a superar, pero así como otras personas con determinación las han superado, no hay razón para que tú y yo no las logremos también.  

Tienes que tener claro que nada te determina, ni el pasado ni el presente, porque siempre puedes imaginar cómo quieres que sean las cosas y actuar para que sucedan. Tienes que entender que eres el creador de tu destino a pesar de las circunstancias. 


No hay otra forma de vivir la vida, bueno si la hay…pero es muy aburrida y es la de dejar que las circunstancias te moldeen, te empujen a situaciones y futuros que no deseas realmente simplemente por creer que así son las cosas y nada puedes hacer. 

Creo seriamente que la clave está en decidir vivir con pasión, decidir vivir con entusiasmo, decidir tener iniciativa, decidir tener auto control, decidir perdonar, decidir tener compasión, decidir ser humilde, decidir ser feliz, decidir ser próspero, y decidir tomar acción, porque al final de todo la vida es una elección. 

Si eliges que serás tú mismo el que cree su propio destino serás imparable. Porque cuando surjan circunstancias adversas no las verás ni sentirás como limitantes sino como escalones para seguir avanzando a lo que quieres. 

Cada obstáculo, cada adversidad, cada derrota, cada fracaso, cada rechazo, cada temor, cada golpe de la vida, será tu materia prima para elevarte aún más, para impulsarte a tu deseo profundo de alcanzar eso que anhelas con todo tu corazón. 

Quiero que analices esto con la mayor fuerza que puedas: Eres tú quien crea tu destino. Debes ser muy consciente de ello para que lo hagas con disciplina y realmente veas resultados. 

Si no eres consciente seguirás dejando que cualquier cosa externa te determine. Por eso debes tomar la decisión de que sea lo que sea que te suceda siempre elegirás ser el creador de tu propio destino. 

No será sencillo pero valdrá la pena. Está demás decir que Dios, el universo, la vida, te apoyarán en todo este proceso para que logres lo que quieres siempre y cuando estés realmente comprometido. Estoy seguro de esto. 

Sé el líder que debes ser y empieza a crear tu destino con pasión!

martes, 14 de abril de 2026

Los jóvenes y el liderazgo.

El viejo orden mundial se está transformando, los Gobiernos fallan y las instituciones se tambalean. En este nuevo entorno, el liderazgo global busca jóvenes capaces de ponerse al frente, de dirigir, en un contexto lleno de cambios, cada vez más rápidos y profundos. Los jóvenes, que representarán el 41% de la fuerza global en 2020 y el 70% en 2030, desean ser los que marquen el rumbo en el futuro.

¿Qué tipo de líderes desean ser?

El liderazgo se ha asociado tradicionalmente al “poder y la “gerencia”. Existen diferentes definiciones del término “liderazgo” y por lo tanto una cierta polémica a nivel teórico sobre lo que significa este concepto. Ello ha dado pie a una cultura emergente de formación y promoción de líderes, que tienden a desarrollarse en varios estilos.

De hecho, se ha generado una economía que gira en torno a esta idea. Desde escuelas de formación de “cualidades deseables” a universidades cuyo slogan  hace referencia a la formación de “líderes profesionales”, donde se destacan, además, diversas publicaciones y libros que intentan ayudar a encontrar las claves básicas para ser un gran líder. Sin embargo, diremos que el verdadero liderazgo no se encuentra ni se consigue a través de los libros o cursos de formación. La clave básica del buen líder es ser “auténtico”, es decir, ser uno mismo.

Bien es cierto que el mundo cambia constantemente y que los diversos avances sociales, tecnológicos, políticos y culturales hacen que el liderazgo también necesite adaptarse. De ahí la importancia de fomentar cualidades y habilidades de liderazgo a las nuevas generaciones para que puedan enfrentarse a los desafíos del mundo globalizado. Las empresas y otras  organizaciones requieren de personas capacitadas, inspiradoras, con capacidad de decisión e innovación. En definitiva, buscan líderes entre sus filas.

Junto con muchos otros actores sociales y analistas, desde AIESEC consideramos que algunas de las características más importantes de los líderes del futuro son:

Liderazgo y Capacidad de gestión
Multiculturalidad
Habilidades comunicativas
Pensamiento crítico y Resolución de problemas

El liderazgo ya no es una herramienta de gestión, los jóvenes lo definen como un comportamiento, una actitud o forma de ser capaz de crear impacto positivo en su entorno. Los jóvenes desean desarrollarse personal, social y profesionalmente para conseguir una máxima exploración de sí mismos y el entorno que les rodea. Compartir conocimientos y habilidades para el desarrollo conjunto con los demás. Como comentó Emilio Froján, antiguo director de relaciones institucionales de AIESEC, “los jóvenes son conscientes de que su valor en la sociedad se relaciona con el impacto positivo que crean en su entorno”.

El desarrollo de un entendimiento global, adquirir competencias interculturales, aprender nuevas lenguas, aportar soluciones a los problemas de la sociedad global. De hecho, muchos  jóvenes buscan experiencias en el extranjero, voluntariados o prácticas profesionales cuando finalizan sus estudios universitarios.