viernes, 17 de mayo de 2024

Las 21 leyes irrefutables del liderazgo.



Por: Christopher Barquero

Hace unos años, ya bastantes, llegó a mis manos un libro maravilloso sobre liderazgo. Esta semana, una de mis coachees, me solicitó le recomendara un libro para dirigir mejor, para ser una mejor líder con su equipo de trabajo.

Luego de revisar entre mis libros, recordé que los ejemplos y cada una de las situaciones que John C. Maxwell recomienda para reconocer si estás en el camino de ser un buen líder o empezar a aplicarlas para llegar a serlo, son tan buenas, que no solo debía recomendarle a ella el libro “Las 21 Leyes Irrefutables del Liderazgo”, sino que brevemente debo compartirlas contigo, para que te percates de qué tan buen líder eres o te prepares para serlo.

Y, si ya leíste el libro, nunca está de más un repaso, ¡quizás es momento de que alguno de estos pasos te haga entrar en acción!

A continuación, entonces, te comparto, a modo de resumen, Las 21 Leyes Irrefutables del Liderazgo de John C. Maxwell.

1. La ley del tope - La capacidad de éxito y eficiencia de una persona nunca podrá ser superior a su capacidad de liderazgo. Como sabemos, cuando Steve Wozniak y Steve Jobs empezaron Apple, el primero era el verdadero cerebro, pero sólo alguien con el liderazgo de Jobs fue capaz de llevar a Apple al éxito por dos veces.

2. La ley de la influencia - El liderazgo no lo da el poder, sino la credibilidad y la capacidad de influir en la gente. La madre Teresa de Calcuta no tenía ningún título, no obstante, era escuchada y respetada por demasiados.

3. La ley del proceso (o de la constancia) - El liderazgo se desarrolla a diario, no llega de la noche a la mañana. Theodore Roosevelt era de pequeño un joven débil, enfermizo y tímido. Tras muchos años de perseverancia entrenando su cuerpo y su mente, y tras un largo camino de duro trabajo hasta la presidencia, se convirtió en uno de los líderes más notables que Estados Unidos ha tenido.

4. La ley de la navegación (o de la preparación) - Cualquiera puede gobernar un barco, pero se necesita un líder que marque la ruta. La preparación y la previsión son esenciales. El autor hace referencia a Jack Welch, antiguo CEO de General Electric y famoso gurú de la estrategia quien afirma que : “un buen líder se mantiene orientado. Controlar el rumbo es mejor que ser controlado por éste”.

5. La ley de la adición (o del compromiso) - Los líderes aportan su valía por medio del servicio a los demás. Un líder debe dar ejemplo y preocuparse por el bien de la empresa y de los colaboradores (empleados) tanto como de sí mismo.

6. La ley del terreno firme (o de la confianza) - La confianza es el fundamento del liderazgo, y es lo que mantiene una organización unida. Un líder debe siempre transmitir confianza. El general norteamericano Schwarzkopf señalaba que “el liderazgo es una potente combinación de carácter y estrategia, pero si debe prescindir de uno de los dos prescinda de la estrategia.”

7. La ley del respeto - Por naturaleza, la gente sigue a los líderes más fuertes. Un líder como Jordan quiere otro líder fuerte, según John C. Maxwell. Por ejemplo: Michael Jordan se mostró firme en su deseo de jugar para un sólo entrenador: Phil Jackson, según Jordan el mejor.

8. La ley de la intuición - Los líderes evalúan las cosas con pasión de liderazgo. Cuando Steve Jobs volvió a estar al frente de Apple, la empresa sufría un estado financiero muy complicado. Al llegar, Jobs despidió a toda la junta excepto a dos de ellos y organizó una nueva junta. Despidió a la agencia de publicidad y puso a tres firmas a competir por su cuenta. Volvió a los fundamentos empresariales de Apple, enfocando sus productos en la diferenciación, y prescindiendo de aquellas áreas de negocio que no eran esenciales. Pero también hizo lo impensable: aliarse con su mayor rival, Bill Gates, para triunfar. Un auténtico líder es capaz de interpretar el contexto para tomar decisiones resolutivas.

9. La ley del magnetismo - En un círculo profesional o personal se atrae a quien es como uno mismo. Los mejores atraen a los mejores. Los mediocres a sus semejants. Así de simple.

10. La ley de la conexión - Los líderes han de llegar al corazón antes de pedir la mano. Antes del 11 de Septiembre, los sondeos daban unos pésimos resultados de popularidad a George W. Bush. Tras los atentados, el entonces presidente, estuvo todo el tiempo cerca de las víctimas y mostró su cercanía a la gente. Estuvo inspeccionando el terreno y apoyando a los bomberos, uniendo al país e incluso a la oposición en torno suyo. Años después, cuando el huracán Katrina destruyó Nueva Orleans, Bush estuvo simplemente desaparecido. No es que su gestión fuera buena o mala, sino que se mostró distante y no consiguió conectar con su pueblo. Por ello la confianza del país en él bajó.

11. La ley del círculo íntimo - El potencial de un líder lo determinan quienes están más cerca de él. ¿De quién te rodeas tú?

12. La ley del otorgamiento del poder - Sólo los líderes firmes otorgan poder a otros. No hay que dejar de potenciar el talento de otros miedo a perder el poder.

13. La ley de la imagen (o de la coherencia) - La gente hace lo que ve, o lo que es lo mismo, hay que predicar con el ejemplo.

14. La ley del apoyo - La gente apoya al líder, luego al ideal. Ghandi fue capaz de unir a todo su país para luchar por la igualdad con su doctrina de la no violencia. Según Maxwell, el pueblo seguía fiel e incondicionalmente a Gandhi, incluso por encima de sus ideas,.

15. La ley de la victoria (o de la determinación) - Los líderes siempre encuentran la forma de que gane el equipo. Churchill luchó contra el nazismo incluso desde antes de la Segunda Guerra Mundial. Cuando todo parecía perdido, Churchill siguió luchando, aunque para ello tuvo que hacer cosas que no le gustaron como aliarse con Stalin.

16. La ley del gran impulso - El empuje es el mejor amigo de un líder. Hay que inspirar, motivar y crear entusiasmo, pero para transmitir algo hay que sentirlo verdaderamente.

17. La ley de las prioridades - La actividad no aporta necesariamente el logro. Según John C. Maxwell, cuando estamos ocupados a veces pensamos que vamos hacia algún lugar. No obstante, cuando hay problemas, mucha gente se dedica a apagar fuegos y poner parches en lugar de enfocarse en la raíz del problema. Priorizar es básico en todos los niveles del liderazgo.

18. La ley del sacrificio - El liderazgo es muchas veces envidiado, pero el buen liderazgo requiere sacrificio, un líder debe ceder para ascender. En algunas ocasiones requiere incluso renunciar a una parte importante de la vida personal.

19. La ley del momento oportuno - El momento es esencial: la misma decisión o acción o discurso en momentos diferentes puede ser la diferencia entre un gran éxito o un estrepitoso fracaso.

20. La ley del crecimiento explosivo - Para aportar crecimiento, hay que hacer seguidores; para multiplicarse, hay que formar líderes. Ésta ley puede considerarse una extensión de la ley del tope o de la ley del círculo íntimo. Si el límite de tu éxito es tu liderazgo, tu límite se puede expandir casi indefinidamente si capacitas a otros grandes líderes que trabajen a tu lado. 
Jesús de Nazaret no sólo fue un gran líder. Se rodeó de los 12 apóstoles, que a su vez formaron a muchos otros para repartir por el mundo su mensaje.

21. La ley del legado - La valía de un líder se mide por su legado para la posteridad. Más importante que el legado que dejan los líderes, es saber que habrá una continuidad para el mismo, nadie debe ser indispensable en un grupo, la misión es más importante que el individuo. La madre Teresa de Calcuta murió, pero además de hacer grandes cosas en vida dejó un gran legado que continuará por generaciones.

Nada que añadir. ¡A trabajar se dicho! ¡Manos a la obra! Despierta el líder que hay en ti. Este es tu momento.

jueves, 16 de mayo de 2024

8 Ejemplos de liderazgo de Steve Jobs




Por: 
Andres Ubierna

En su libro El camino de Steve Jobs, Jay Eliot ex vicepresidente de Apple, describe a Jobs y cuenta por qué lo considera único y un ejemplo a seguir. Tomaré algunas citas del libro para mostrar por qué pienso que Steve Jobs es un líder  del que podemos aprender mucho.


Pasión por lo que haces: Como todos los grandes líderes que he conocido y con los que he trabajado, él tiene su propio objetivo personal, casi irracional. Su obsesión es una pasión por el producto… una pasión por la perfección del producto. ¿Cómo?, es fácil: Steve es el consumidor más grande del mundo. Steve Jobs es sordo a: “No podemos” o “No debes”.

El éxito esta en los detalles: Para Steve lanzar un producto a tiempo no era tan importante como lanzarlo bien, tan creado a la perfección para el usuario como fuera posible.

Reconocer a la gente: Mientras Ian trabajaba en una tienda Apple recibió un mail que lo sorprendió. Un cliente a quien había ayudado, satisfecho e impresionado, envió un correo a Steve Jobs, en el que hablaba bien del servicio. Steve le mandó un mail a Ian  con copia al cliente: “Buen trabajo”. Imagine Ud. a un CEO de la talla de Steve Jobs respondiendo a un cliente y tomando la molestia de dar feedback a su vendedor… Otro ejemplo: Steve realmente apreciaba a su gente, les hacia notar esto, Steve nos dijo: “los artistas firman su trabajo” y decidió que los ingenieros dejasen sus firmas en la carcasa de la primera Mac
.
Crear cultura de equipo:  Steve era el maestro en convertir el cliché de la construcción de equipo en un arte. El trataba a las reuniones de equipo como una experiencia total, como un elemento esencial de la creación del producto. Motivaba en las reuniones a la discusión abierta. Las únicas veces que vi a Steve realmente frustrado fue cuando sentía que alguien no era directo o franco.

Aprender a reconocer una mala decisión y asumir responsabilidad ante todo: Estando de licencia por enfermedad, y luego de haber dejado pasar un tiempo para que su remplazo (el vicepresidente a cargo) reconociera el defecto de antena del iphone 4, lo llamó y despidió diciendo, “así no se hacen las cosas en Apple”.

Dejarse influir por los talentosos y elegir a los mejores: Cuando se trata de cazar talento, Steve nos da un gran ejemplo. Usó sus habilidades de imán de talento para una tarea: crear un equipo de ventas al por menor y lo llevó a Ron Johnson, MBA de Harvard. Actualmente la mitad de los 46 mil empleados son de las tiendas minoristas, aún cuando todos vaticinaban un error estratégico ocuparse de la venta al por menor.
Celebrar con tu gente los logros y los éxitos: Un día fuimos al sector de empaque en la planta de Mac. Él pensaba que los equipos no se embalaban rápido y bien. Enfrente de toda la gente del sector hizo que revisarán y mejorarán la forma de embalar las computadoras. Se sentía la incomodidad de la gente pero cuando terminaron todos aplaudieron y vitorearon. Entonces ordenamos pizzas y bebidas y festejamos juntos la mejora del método.

Dejar un legado para que te recuerden aún cuando no estés más: Siempre consideré el periodo que Steve no estuvo en Apple como un exilio. Seguía siendo una presencia invisible. Incluso los empleados que llegaron después que se había ido no podían evitar sentir su huella. Un empleado que nunca conoció a Steve me dijo: “Tenía la impresión que era todavía su compañía”. Había la misma penetrante sensación de orgullo, energía y pasión que Steve Jobs mantenía viva en muchas personas que habían estado bajo su liderazgo.




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viernes, 10 de mayo de 2024

LAS 3 P´S DEL LÍDER: PASIÓN, PACIENCIA Y PERSEVERANCIA.



Se puede decir que hay que cumplir con muchos requisitos para convertirse en un gran líder, tales como: valores, capacidad de comunicarse, inteligencia emocional, social; con capacidad de planear; de fijarse metas etc. Pero, desde mi apreciación, si a un líder le faltan 3 virtudes importantes, su liderazgo podría resultar sin efecto trascendente.

¿Se puede llegar a ser un líder sin pasión, perseverancia y paciencia?
No. Uno de los comunes entre los líderes del mundo es esa fuerza interna que mueve al individuo a lograr lo que uno se propone; es importante tener ese motor que nos impulsa y entusiasma, que nos permite vibrar de manera afín hacia lo que queremos. Sin apasionamiento por nuestra visión no hay motivación y menos compromiso.
La virtud de la perseverancia y paciencia juntas hacen un equipo importante, a primera vista no parece que tenga algo que ver la paciencia con la perseverancia, pero no es así, ambas virtudes se relacionan y son imprescindibles para el desarrollo de nuestra vida en general, imaginemos lo necesarias que son en un líder.
Sin perseverancia nada se logra, pensemos en todas las caídas y fracasos que los líderes de nuestra historia han tenido a lo largo de su misión para conseguir sus metas, seguramente no les fue fácil llegar hasta ahí pero como dicen popularmente “el que persevera alcanza”, sin embargo, son muchas las veces en que la perseverancia se quiebra por no tener paciencia en la espera.
Aunque es cierto que la perseverancia no garantiza el éxito, es imposible tener éxito sin perseverancia.
No basta con querer hacer algo, es importante que nos apasione nuestra meta; hay que intentarlo una y otra vez de las formas que sea necesario pero con la seguridad de que si nos lo proponemos y somos pacientes el fruto de nuestra insistencia llegará tarde o temprano.
“Las grandes obras son hechas no con la fuerza, sino con la perseverancia.
Samuel Johnson (1709-1784) Escritor inglés”.


Por: Lic. Jacqueline González Reyes.

jueves, 9 de mayo de 2024

Empatía y asertividad: Habilidades complementarias para el trabajo en equipo.

Por: Psicoblog.


Empatía y asertividad: Habilidades complementarias para  el trabajo en equipo.
Asertividad y empatía son dos ingredientes muy importantes en el plano de la comunicación humana. Por medio de la asertividad, una persona tiene la capacidad de expresar de forma clara sus sentimientos y puntos de vista. Por su parte, la empatía es un ingrediente que potencia la comprensión humana en las relaciones personales y grupales.
De este modo la asertividad empática combina ingredientes muy importantes. Por una parte, se nutre de la sinceridad y la verdad propias de un mensaje asertivo, pero también adquiere la apertura mental de la acogida hacia el otro que ofrece la  Asertividad y empatía son dos habilidades sociales totalmente complementarias. La asertividad está más orientada al plano de la introspección, la empatía remite al otro.
En el contexto de la comunicación, la asertividad empática es la capacidad que te lleva a expresar un mensaje teniendo en cuenta no solo aquello que quieres expresar, sino también, cómo puedes hacer llegar esas palabras al receptor. Por ejemplo, se trata de no herir los sentimientos del otro. Puede haber situaciones en las que el propio mensaje expresado, por aquello que significa, afecte a los sentimientos del interlocutor.
¿Por qué es tan importante la asertividad empática? Porque ayuda a que la convivencia con amigos, grupos, compañeros de trabajo, equipo deportivo y familiares sea más agradable. En definitiva, más amable. No solo somos receptivos a nuestras propias emociones y sentimientos, sino que también recibimos información del estado de ánimo de los demás. No solo a través de sus palabras, sino también mediante el tono de voz y el lenguaje corporal.
Esta es una de las razones por las que si tienes que hablar de un asunto muy importante con una persona, es preferible que hables de ese tema en una conversación cara a cara en lugar de hacerlo a través de WhatsApp. Además, tener asertividad empática también significa buscar un momento propicio para hablar de un asunto importante.
Piensa en aquella situación que te afectó porque una persona te dijo algo en un tono o de un modo que te pareció poco adecuado por su falta de sensibilidad. Este tipo de situación puede servirte de ayuda para comprender la diferencia entre una comunicación empática y aquella que no lo es en absoluto.



martes, 7 de mayo de 2024

El liderazgo según Mahatma Gandhi



Fuente: Alto Nivel

Uno de los líderes más representativos del siglo XX fue Mahatma Gandhi; sin hacer uso de la violencia, este “idealista práctico”, cómo él mismo se definió, logró grandes cambios en su país, la India. 

De acuerdo con los especialistas, Gandhi cumplió tres habilidades de liderazgo: definió un propósito, tuvo disciplina y fue un ser íntegro y espiritual. 

Definición de un propósito: La visión de Gandhi y su claridad para alcanzar sus objetivos fueron clave para lograr liberar a la India, sin usar la violencia.
Gandhi sabía que la producción de sal era una actividad exclusiva del gobierno británico en la colonia, por lo que para demostrar el derecho que tenían todos los indios a explotar los recursos naturales de su país, realizó una marcha de 350 kilómetros hasta el mar y  extrajo
agua salada.
Esto muestra que supo detectar las fortalezas de su enemigo, hizo que se convirtieran en una debilidad y aprovechó las áreas de oportunidad.

Disciplina: Mahatma Gandhi consideraba que los retos lo ayudaban a acercarse a sus metas. Su actitud era “hacerlo o morir”, es decir, debía liberar a la India o morir en el

intento. De esta forma, el líder siempre estuvo dispuesto a asumir las consecuencias de sus actos. Una de las acciones más representativas de su disciplina son los prolongados ayunos a los que se sometía como una forma de protesta.
Por ello su más representativa imagen es la de un hombre sumamente delgado,
desnudo del torso, con una cabra y una rueca a los lados.

Integridad y espiritualidad: Asimismo,Gandhi buscó alcanzar sus objetivos siguiendo sus propios principios: integridad y espiritualidad. Este líder indio nunca dejó de creer en que el principio de no violencia era el camino ideal para liberar a su país de Gran Bretaña.

Con este ideal como bandera, encontró la forma de motivar a otros indios a integrarse al movimiento. Su personalidad, apacible y sabia, permitió que las personas simpatizaran con él y lo siguieran, pues conocían claramente sus métodos y sus objetivos. Además, Gandhi fue un gran orador: sus seguidores permanecían callados cuando él hablaba,
poniendo atención en cada una de sus palabras.
Gandhi también fue un líder flexible que sin abandonar sus principios, adaptaba sus estrategias a los nuevos retos que se le imponían.
Su espiritualidad fue impresa en cada una de sus acciones. Gandhi creyó que la mejor forma de combatir al odio y las armas eran el amor y la paz. Incluso, el líder indio consideró que sus enemigos eran sus amigos.


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lunes, 6 de mayo de 2024

5 Ingredientes para ser Astronauta.



 5 Ingredientes para ser Astronauta.

Por: Irene García.

Es un sueño de muchos niños ser astronautas,
pero uno lo logró: José Hernández.
Él ha sido uno de los pocos latinos y mexicanos
seleccionados por la NASA que ha

podido realizar su propósito e ir al espacio.

Su sueño como él mismo lo cuenta nació cuando tenía 10 años y estaba ayudando en la
cosecha a sus padres inmigrantes en el oeste de Estados Unidos.



José Hernández no estuvo en las mejores escuelas, de hecho, se dedicaba a ayudar 
a su padre a piscar la fresa en los campos de California. Sus padres no tenían dinero,
ni ropa de marca, no viajes al extranjero sin embargo, tenía una voluntad inquebrantable
de alcanzar sus sueños y era perseverante en lo que comenzaba.


Su padre en lugar de tildarlo de loco, lo sentó y le dijo que le iba a dar la receta de 
5 ingredientes para alcanzar sus sueños.
1.- Decide lo que realmente quieres hacer en la vida.
2.- Estudia, sin estudios no llegas a ningún lado.
3.- Reconoce qué tan lejos te encuentras de tu meta.

4.- Haz un mapa que te lleve de dónde estás hacia tu objetivo para que sepas los pasos
que debes de dar.

5.- Échale ganas.
Y José Hernández dice que añadiría un sexto ingrediente: Perseverancia. Es así como ese
niño hijo de indocumentados, que aprendió a hablar inglés hasta los 12 años empezó a
 construir su carrera espacial.

Primero estudiando ingeniería y después incorporándose a todos los cursos que le 
pedían para poder aspirar a ser candidato a astronauta. José recuerda que pensaba que si 
no lo lograba como premio de consolación tendría una carrera muy exitosa como ingeniero. 

El 28 de agosto de 2009 cumplió su sueño abordo del transbordador Discovery. Ahora dedica
 la mayor parte de su tiempo a su fundación "José Hernández, Alcanzando las Estrellas",
 en la que ofrece a niños de escasos recursos la oportunidad de estudiar y graduarse en una
 profesión.

¿Qué es el liderazgo participativo?

Por: Éxito y liderazgo.
¿Qué es el liderazgo participativo?

Cuando hablamos de liderazgo, nos encontraremos con que actualmente se puede identificar más de un tipo y la forma en que se lleve a cabo, será un indicativo de que tan alcanzable será un objetivo para cualquier grupo de personas. En esta ocasión te hablaré acerca del liderazgo participativo, cuáles son sus principales características y como puedes utilizarlo a tu favor para enfrentarte a situaciones de la vida cotidiana, ya sea en el trabajo, en la escuela o hasta en tu vecindario.
Se define como líder participativo, a aquella persona que basa su influencia al escuchar las opiniones e inquietudes de los demás. Tal y como el propio nombre del concepto lo indica, la participación positiva de las personas que lo rodean a uno, es muy importante para poder trabajar unidos hasta alcanzar una meta en común.
Las características más importantes que todo sujeto basado en liderazgo participativo debe tener, son las siguientes:
·         Capacidad de comprensión para entender lo que opinan los demás y saber escuchar sus dudas o problemas.
·         Ganas de motivar a todos de la misma manera, para hacer que estén enfocados en un objetivo.
·         El hecho de no hacer distinciones y sabre brindar a todos la misma información y atención.
·         Facilita la comunicación entre sus seguidores, y entre él y los mismos.
·         No teme admitir que la propuesta de alguien más, es más acertada que la que pensó en un inicio.
·         Acepta que los demás participen a la hora de tomar decisiones, a fin de llegar a acuerdos que beneficien a todos.

Como ya puedes ver, convertirte en un líder de esta clase no es tan complicado si sabes abrirte a la colaboración con quienes están a tu alrededor, en cualquier lugar que consideres importante. No obstante, ciertas actitudes como el orgullo y la intolerancia pueden llegar a convertirlo en un imposible, por lo que es importante ser capaz de reconocer ciertos errores en nuestro comportamiento, antes de asumir la tarea de convertirnos en guías participativos.




viernes, 3 de mayo de 2024

Positivismo, Negativismo, Optimismo y Pesimismo.


Por: Desarrollo  y personalidad.


Positivismo, Negativismo, Optimismo y  Pesimismo
nacimos y nos criamos con una cultura resistente al cambio y de por sí, tendemos a pensar que lo que ocurre a nuestro al rededor, es todo aquello cuanto se conoce, y más aún, por sernos cercano, lo enmarcamos dentro de lo que ante nuestros ojos es: bueno.

Pues bien, hoy quiero hablar de un tema, del cual quizás la gran mayoría de personas haya escuchado o leído alguna vez, sin embargo, es fácil predecir que la mayoría de ellos, simplemente lo toma en cuenta, más no lo aplica. ¿Cuantas veces has dicho cosas como…”En el año nuevo dejaré de …“?, ó, a partir de la próxima semana, seré mas ordenado… ó, jamás vuelvo a…. Con la sensación de que todo no fue más que promesas… de que muchas veces tenemos metas y sueños muy grandes, más sin embargo nuestro enfoque no nos permite (por algún u otro motivo) conseguir lo que nos proponemos.

En este orden de ideas, quiero resaltar, que gran parte de los pensamientos que se nos cruzan por la mente cada día y a cada instante, caen clasificados dentro de uno de los siguientes grupos:

Positivismo
Negativismo
Optimismo
Pesimismo

El Positivismo: Se relaciona básicamente, con ver cada actividad, de manera beneficiosa, ver el mundo, con ojos triunfadores. El positivismo, está estrechamente relacionado con la fe y la confianza en sí mismo. Creer que todo nos va a salir bien, no es cosa sencilla, ni tampoco asegura que así sea, sin embargo, nos llena de convicción y fuerza interior para intentarlo.

El Negativismo: Quizás todos hemos sido negativistas en algún momento de nuestras vidas, pues debido a la situación, o al entorno que nos rodea, formamos en nuestra mente los posibles resultados de nuestros actos, configurándolos dentro de lo que damos por sentado, y en base a la experiencia de otros que han fracasado.

El Optimismo: El origen de ésta palabra, surge del latín “optimum” que quiere decir: “Lo Mejor”, es decir, las personas optimistas, creen que el caso más óptimo es al cual se va a llegar; en otras palabras, si se toman en cuenta todas las posibles situaciones, sólo la mejor de ellas es considerada como viable.

El Pesimismo: Contrario al optimismo, sólo tiene en cuenta los peores resultados y situaciones en la vida, es aquí donde uno suele caer en un círculo vicioso de desdichas, atraídas principalmente, por la predisposición al fracaso.

Luego de éstas breves definiciones, lo que uno debería ponerse a pensar es: ¿Cuáles de ellas son mejores para mí?. Y muchos dirán “Obviamente, el positivismo y el optimismo!”, más se cuestionarán acerca de si es imposible ser negativista o pesimista, y allí llegan los problemas. Las personas en general tienden a creer que no todo puede ser bueno, de que tiene que haber un equilibrio entre el bien y el mal, sin embargo, no se dan cuenta de que con ello, simplemente logran limitarse a no conseguir logros superiores, pues el dejar lugar para el negativismo y pesimismo, es dejar lugar al fracaso, y la desdicha.

Bueno pero… ¿Cómo superar al pesimismo y al negativismo?

A diario, escucho comentarios de personas pesimistas, tales como: Todo me sale mal!, ó su equivalente: Nada me sale bien!… No entiendo porque los demás pueden y yo no!,  y digo pesimistas, porque claramente se ve que dichas personas sólo ven como posibilidad para sus vidas, lo peor.

Así mismo, aquellos negativistas predican: ésto nunca lo lograré… hay otros mejores que yo… tu no puedes hacer eso!, nadie ha podido nunca!… y la famosa respuesta a la pregunta: Qué hay de bueno? –> No, nada… todo sigue igual.

Creen ustedes, mis queridos lectores, que pensar de ésta forma nos va a servir de algo?, alguna vez le escucharon a un empresario exitoso un comentario como éste?

Básicamente, mejorar nuestras vidas depende únicamente de pequeños cambios en los actos más cotidianos, y es que en nuestras actividades, continuamente estamos expresando lo que sentimos, así sea para nosotros mismos, con nuestros pensamientos. Pues bien, cambiar algo tan simple como la respuesta a: que tal? como se encuentra hoy? –> MUY BIEN! EXCELENTEMENTE! Y MEJORANDO!!!. Y armonizar la comunicación consigo mismo, con el objetivo de aumentar la auto-confianza y la auto-estima; puede llevarnos a poder visualizar grandes cambios en lo que nos rodea, incluso la gente lo notará.

Te propongo un ejercicio: Por unos días, intenta ver las diferencias en la forma de expresarse, de las personas que tú consideras exitosas, con respecto a aquellas que no lo son. Te vas a sorprender! Las discrepancias son colosales y es fácil ver en últimas, el motivo de que dichas personas se encuentren en tal o cual estado.

Mi propuesta para ti hoy, es que (al menos) intentes cada vez ir teniendo menos pensamientos negativos y pesimistas, y además, documentarte acerca de las personas que son exitosas día a día… muchas de ellas, tildadas en principio como locos. Nuestro cerebro procesa alrededor de 60000 pensamientos al día… es fácil darse cuenta, de que si se mejora la forma de pensar y ver el mundo, no solo se cambia interiormente, sino que es posible cambiar el mundo también!

Sinceramente te deseo muchos éxitos, y conseguir todo lo que te propones, pues yo mismo puedo dar fe, de que imposible NO es.

Conocer las diferencias entre negativismo, positivismo, optimismo y pesimismo, podrá ayudarte a mejorar en tu vida diaria. ¡Algo para tener en cuenta!