miércoles, 26 de febrero de 2025

Las cuatro E's del emprendedurismo.

Por: Entrepeneur.


Las cuatro E's del emprendedurismo.
Lo más difícil de ser emprendedor no es tener la mejor idea, sino elaborar una estrategia para darse a conocer.

 La parte más difícil de ser un emprendedor no es que se te ocurra la siguiente gran idea, como la mayoría de la gente cree. No me malinterpretes, la creatividad es importante, pero una vez que tu producto llega al mercado necesitas una estrategia para que esa buena idea siga esparciéndose y manteniendo su valor.
Para que la genialidad siga fluyendo, necesitas salir de ahí y socializar. Multiplícate para que la gente sepa que tú y tu producto existen. Hay cuatro puntos clave que debes recordar cuando entres al “tanque de tiburones”. Aquí están las cuatro E’s que te ayudarán a ser un gran emprendedor:
1. Exposición. A mayor marketing más oportunidades. Identifica los puntos en los que el cliente compra y conviértete en el “cliente servicial” del pasillo. Ofrece consejos y tal vez una tarjeta de negocios.
Si eres dueño de una tienda de pinturas, preséntate con los vendedores minoristas locales en cada lugar que tengas cerca, por nombre, y frecuéntalas constantemente.
2. Experiencia. A mayor exposición viene mayor experiencia al tratar con diversos grupos de personas y manejando las expectativas, es decir, las habilidades sociales que los líderes a veces dan por sentado después de acostumbrarse a un nivel ejecutivo.
Nunca olvides que las relaciones hacen que el mundo gire. Otras fuentes de experiencia son las universidades, muchas ofrecen clases de emprendedurismo para educar a los jóvenes sobre los errores que se deben evitar antes de que los cometan.
3. Especialización. En un mundo tan conectado, especializarte en una cosa en particular no es suficiente. De hecho, es limitante, ya que la tasa del cambio tecnológico está creciendo tan rápido actualmente que lo que antes era definido como un especialista hoy se puede clasificar como parte de ganado.
Lo que se necesita hoy son generalistas, gente que pueda usar diferentes sombreros no sólo para adaptarse al cambio, sino para anticipar las innovaciones en las industrias. El conocimiento de los generalistas implica competencias prácticas como aprender de agilidad, resistencia, visión y resolución de problemas, por nombrar algunas. Entre más aprendas más te abrirás a esa oportunidad.
4. Evaluación. Cuando estaba en el ejército, teníamos juntas para revisar lo que había pasado después de cada misión y entrenamiento para reflexionar y aprender sobre el evento. Específicamente, asesorábamos lo que podía pasar, lo que en realidad pasó y lo que debía cambiar.
Revisar cada detalle de la situación para que tomemos decisiones es crítico para aprender, ya que nos da tiempo para juzgar las acciones del pasado y anticipar lo que ocurrirá en un futuro.
Para ser un gran empleado o emprendedor en cualquier cosa, necesitas participar siempre en el juego. Nunca sabes cuándo vaya a llegar una oportunidad. Busca las cuatro E’s en cada situación y siempre sacarás algo positivo.




Los 5 líderes más admirados mexicanos




1

Carlos Slim Helú
Carlos Slim es el empresario mexicano con mayor proyección global. En el 2011 la revista Forbes lo situó como el hombre con la mayor riqueza del mundo, superando a Bill Gates. Este puesto lo retuvo hasta el 2013, pero lo perdió en el presente año, luego de que sus empresas de telecomunicaciones y minería redujeran su valor en la bolsa. 


Slim construyó su imperio, que se calcula en unos 67 mil millones de dólares, bajo dos premisas básicas: comprar cuando hay oportunidades y diversificar las inversiones. Actualmente, las firmas del empresario operan en sectores tan diversos como el comercio al menudeo, alimentos y bebidas, minería, servicios financieros e industriales, así como de telecomunicaciones. 



El negocio más representativo es el de telecomunicaciones, con su firma América Móvil, una empresa que tiene operaciones en 18 países de América y que en México domina el mercado con sus marcas Telcel y Telmex. 



Sin embargo, nunca como ahora enfrenta más regulaciones y competencia en este sector.

Carlos Slim


2

Daniel Servitje Montull
Bajo la dirección de Daniel Servitje, Grupo Bimbo se convirtió en la panificadora más grande del mundo. La compra del negocio de pan de la estadounidense Sara Lee, en 2011, fue la piedra angular para la firma nacida en 1945. 


Otras operaciones que encabezó Daniel Servitje con miras a convertir a Bimbo en la líder de la panadería global fueron la compra de la estadounidense Weston Foods, en 2008, por 2 mil 380 millones de dólares y la de Canada Bread, el presente año, por mil 830 millones de dólares. 



Daniel Servitje nació el 1 de abril de 1959 en la Ciudad de México. Se graduó como licenciado en Administración de Empresas en la Universidad Iberoamericana y obtuvo el título de maestría en la Universidad de Stanford, con el Master of Business Administration. 



En 1991 ingresó al Consejo de Administración del grupo y actualmente es el tercer director general de Grupo Bimbo, cargo que obtuvo en 1997. Asimismo, a partir del 2013 se convirtió en el presidente del Consejo de la empresa mexicana.

Daniel Servitje


3

José Antonio Fernández Carbajal
Sus cercanos lo describen como un gran académico, empresario y emprendedor. Egresado de la carrera de Ingeniería Industrial y de Sistemas del Tecnológico de Monterrey, donde también cursó la Maestría en Administración, es el líder de una de las compañías más grandes de México: FEMSA. 


Nacido en Puebla, José Antonio Fernández Carbajal, llegó a la compañía regiomontana en 1987 y después de ocupar distintas posiciones asumió la dirección general del grupo en 1995, así como la presidencia en el 2001. 



Durante su administración, la firma ha realizado 14 adquisiciones de empresas embotelladoras, farmacias y del sector lácteo, entre las que se encuentran: Panamco, Jugos del Valle, Grupo Industrias Lácteas, Santa Clara, además de una participación accionaria dentro de Coca-Cola Bottlers Philippines y la compra del 75 por ciento de Farmacias YZA. 



Con su cadena Oxxo se consolidó como la firma líder en el segmento de tiendas de conveniencia en México. Actualmente opera cerca de 12 mil unidades.

Fernández Carbaja


4

Emilio Azcarraga Jean
Emilio Azcárraga Jean asumió en 1997 la presidencia de Grupo Televisa y desde entonces se ha enfocado en hacerla crecer mediante la expansión a nuevos mercados y a través de adquisiciones y alianzas estratégicas. Hoy, la firma es considerada la líder mundial en contenidos de habla hispana. 


Bajo la dirección de Emilio Azcárraga Jean, Grupo Televisa ha incrementado en más del doble su margen operativo y ha capturado más del 70 por ciento del mercado de la TV abierta en México. 



Actualmente produce más de 90 mil horas al año de programación original que se exporta a más de 85 países, incluyendo a una audiencia de 50 millones de hispanos en Estados Unidos. 



Por medio de la filial Apuestas Internacionales y su socio Scientific Games, entró en el negocio de los juegos de lotería y sorteos con centros de apuestas PlayCity. También participa en el Consejo de Genomma Lab. Estudió Relaciones Internacionales en la Universidad Iberoamericana y el programa D1 de dirección de empresas en el IPADE.

Emilio Azcarraga Jean


5

Lorenzo H. Zambrano Treviño
El empresario regiomontano Lorenzo H. Zambrano fue un ícono para la clase empresarial mexicana. Nacido el 27 de marzo de 1944, se graduó como Ingeniero Mecánico Administrador por el Tecnológico de Monterrey en 1966 y cursó una Maestría en Administración de Empresas en la Universidad de Stanford, de Estados Unidos, en 1968.

Recién graduado de esta maestría se integró a Cemex, una empresa fundada por su abuelo, y durante 17 años desempeñó diversos cargos operativos y ejecutivos, incluyendo la gerencia de la planta de Torreón y la dirección de operaciones de la misma. 


Fue nombrado director general de Cemex en 1985 y presidente del Consejo en abril de 1995. 



Bajo su dirección, Cemex se convirtió en la empresa más global de México y la tercera productora de cemento más grande del mundo.



Fue miembro del Consejo de Administración de IBM, Alfa, Grupo Financiero Banamex, Femsa, ICA, Televisa y Vitro. Falleció el 12 de mayo del 2014 mientras se encontraba de viaje en Madrid.



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martes, 25 de febrero de 2025

El Papa Francisco; Liderazgo basado en humildad.

La simpleza, serenidad y optimismo del líder de la Iglesia Católica es tomado de referencia en escuelas de negocios de todo el mundo. Consejos para llevar a la práctica en la oficina.

La humildad como valor es una tendencia emergente también en el mundo corporativo, con la aparición de corrientes que hablan de “una conciencia en los negocios”.
Calificado como “El CEO del año” por Forbes, distinguido por Time como la persona más influyente del mundo y rescatado por Rolling Stones como el líder de los nuevos tiempos, el Papa Francisco se apresta a convertir en la personalidad más admirada de la década. Y no sólo porque su carisma y gestos sencillos conmueven, sino porque se ha transformado en un ejemplo de liderazgo que admiran y siguen presidentes, CEOs de empresas y hasta embajadores de otras religiones. En las universidades, el Papa es cada vez más citado en libros y artículos académicos sobre gestión y liderazgo. ¿Cuáles son las razones? ¿De dónde surge su modelo de conducción?
Las características del Papa Francisco como líder están basadas en el carisma, la cercanía con el otro –no importa qué tan poderoso o adinerado sea-, e ideas sencillas pero claras y entendibles para todos, que apelan al sentido común y, lo más importante, a la acción. Todos consejos que ahora recomiendan ser replicados por cualquier líder en el seno de una empresa.
Un concepto parece repetirse en los gestos del Sumo Pontífice. En primer lugar, la concepción según la cual “el poder es servicio”. Luego, ligado a esto, que el liderazgo siempre debe ser activo, no de palabra sino de acción. No se trata de una innovación personal del Papa, sino de una lógica heredada desde la Orden de la Compañía de Jesús, a la que pertenece. La “sustancia” del liderazgo de los jesuitas se basa en cuatro valores: el conocimiento de sí mismo, ingenio, amor y heroísmo.
Así lo describe Chris Lowney, un exsacerdote de la orden de los Jesuitas, a quien el tiempo lo colocó como un ejecutivo del banco norteamericano JP Morgan. Antes que el cardenal Jorge Bergoglio se transformara en el Papa Francisco, Lowney escribió el libro “El liderazgo al estilo de los jesuitas”, en donde parecen describirse casi como un reflejo las acciones del líder de la Iglesia.
“El liderazgo particular del Papa Francisco se asienta en una conjunción de factores clave bien definidos: la sencillez, la simplicidad, la sinceridad, la seriedad y trayectoria, la credibilidad, la prudencia y el testimonio personal. Estos son valores muy apreciados, que generan impacto positivo y es lo que la gente desea percibir de sus líderes para que pueda seguirlos, para generar esa corriente de confianza recíproca que es la que en definitiva permite impulsar los cambios que las empresas y la sociedad toda requieren”, explicaba en un artículo sobre el tema Gabriel Aramouni, director del Centro de Educación Empresaria de la Universidad de San Andrés.
Justamente, dice el académico, la combinación de carisma y optimismo, con mensajes bien claros y de sentido común puede servir como lección para los CEOs, ya que se espera de los líderes palabras claras, sentido común, coraje para la acción, firmeza en los principios y caridad para contemplar las diferencias. La humildad como valor es una tendencia emergente también en el mundo corporativo, con la aparición de corrientes que hablan de “una conciencia en los negocios”, en los que la responsabilidad social corporativa y la sustentabilidad surgen como temas emergentes.

Cuatro lecciones

En agosto pasado, un artículo del diario The Wall Street Journal reflexionaba sobre cuatro lecciones de liderazgo de Francisco. Los consejos estaban basados en el libro de Jeffrey Krames titulado “Lead with Humility: 12 Leadership Lessons from Pope Francis” (Liderar con el ejemplo: Doce lecciones de liderazgo del Papa Francisco), que se editará antes de fin de año.
“Sea humilde”, reza la primera lección. Según Krames, la humildad debe ser auténtica y se tiene que plasmarse en hechos corrientes. Citar el caso de Meg Whitman, presidenta ejecutiva de Hewlett-Packard, que prefiere tener un despacho similar al del resto de los colaboradores.
El segundo punto es tener “una mente abierta”, pero con una escala de valores: “Primero las personas, y todo lo demás viene después”. En tercer lugar, el autor dice que “no es posible hacerlo todo desde el escritorio”, lo que resulta en una invitación a los líderes a no permanecer inactivos y a dictar las órdenes desde el “altar”.
Por último, el auto destacan como enseñanza la tolerancia al fracaso: “No permita que los fracasos lo depriman”. En palabras de Whitman: “Obsesionarse con heridas del pasado no le ayudará en el futuro. Para ser líder de la magnitud del papa Francisco, uno debe reconocer que algunas veces flaqueará, y que los errores son aceptables siempre y cuando puedan aportar a futuros triunfos”.

miércoles, 19 de febrero de 2025

Concepto de liderazgo según los principales autores






¿Qué es liderazgo? Todos los que aspiran a promocionar en una empresa y dirigir un equipo de trabajo se preguntan por el concepto de liderazgo en más de una ocasión: ¿En qué consiste ser un gran líder y cómo puedo llegar a serlo?

La respuesta aún no está totalmente consensuada a pesar de décadas de desarrollo de teorías e investigaciones sobre management. Así, aunque la mayoría de los autores inciden en la capacidad del líder de guiar de forma natural a los trabajadores, de conseguir los objetivos de la empresa o de mejorar el rendimiento de los equipos, cada teoría incide en unas competencias para llegar a ser un buen líder y cumplir con el significado de líder.

Eso sí, el conjunto de las propuestas enriquecen la perspectiva del líder y el desarrollo de sus habilidades de liderazgo. 

Liderazgo e impulso en la productividad de las personas

Para John Maxwell, autor de obras sobre management como Las 21 leyes irrefutables del liderazgo y Las 21 cualidades indispensables de un líder: conviértase en la persona que otros querrán seguir, los líderes excepcionales son aquellos que consiguen que los grupos que dirigen desarrollen un rendimiento superior.

En el mismo sentido, Raymond B. Cattel, creador de la Teoría del rasgo, recoge el concepto de liderazgo como la generación de un cambio efectivo en el rendimiento del grupo.
Peter Senge, amplía esta definición y concibe el liderazgo como la “creación de un ámbito en el cual los seres humanos continuamente profundizan en su comprensión de la realidad y se vuelven más capaces de participar en el acontecer mundial, por lo que tiene que ver con la creación de nuevas realidades”.

Liderazgo y consecución de objetivos

Junto a Maxwell y Cattel, otros autores destacan del concepto de liderazgo su impacto en el logro de las metas empresariales marcadas.

En este grupo de autores se sitúa Idalberto Chiavenato, que lo define como “la influencia 
interpersonal ejercida en una situación, dirigida a través del proceso de comunicación humana, a la consecución de uno o diversos objetivos específicos”.

De igual modo, para Gibb “los líderes en un grupo son aquellas personas a quienes se las percibe más frecuentemente desempeñando papeles o funciones que impulsan o controlan el comportamiento de otros hacia el objetivo del grupo”.

En este sentido, John Kotter, profesor de la Harvard Business School, aporta la siguiente definición de liderazgo: “no es más que la actividad o proceso de influenciar a la gente para que se empeñe voluntariamente en el logro de los objetivos del grupo”.

Para David Archer, el liderazgo es la “habilidad humana que logra la unión de un grupo y lo motiva para la consecución de ciertas metas”.

Liderazgo e influencia en las personas

Para otros investigadores, el concepto de liderazgo está vinculado a la capacidad de influir en los demás, en ser un ejemplo, una inspiración o una referencia para el grupo.
El alemán Konrad Fiedler, autor de la Teoría de la Consistencia, pone el énfasis en la habilidad para inspirar a los demás, definiendo el liderazgo como “la capacidad de persuadir a otro para que busque entusiastamente objetivos definidos. Es el factor humano que mantiene unido a un grupo y los motiva hacia sus objetivos”.

Siguiendo en esta línea, José Alberto Santos concibe el liderazgo como “el proceso de influir sobre sí mismo, el grupo o la organización a través de los procesos de comunicación, toma de decisiones y despliegue del potencial para obtener un resultado útil”.
Keith Davis, por su parte, define el liderazgo como “la habilidad de convencer a otros para que busquen con entusiasmo el logro de objetivos definidos”.
Vistas estas definiciones de liderazgo, ¿con cuál te quedas?

lunes, 17 de febrero de 2025

Características complementarias del líder





Por: Dimensión Empresarial

Destaquemos aquellas otras características complementarias del líder, importantes, que permiten fortalecer su papel.
Trabajador


El líder debe mostrar una gran dedicación al trabajo, debe predicar con el ejemplo, trabajar duro, que el grupo vea que está volcado con la empresa. No se puede exigir a sus empleados mayor dedicación si no predica con el ejemplo. Pero el líder debe ser capaz de llevar una vida equilibrada, de compaginar su actividad profesional con su faceta personal, familiar, social, etc. El líder debe demostrar a sus empleados que es perfectamente compatible una gran dedicación profesional con una rica vida privada. El entusiasmo, la energía, la ilusión que exige el liderazgo sólo se consigue con una vida intensa, entretenida, variada.El líder es una persona que sabe disfrutar de los placeres de la vida.





Perseverancia.


Las metas que fija el líder son difíciles de alcanzar y tan sólo con un esfuerzo sostenido se pueden lograr. Los obstáculos serán numerosos y en ocasiones pueden flaquear las fuerzas. Tan sólo la perseverancia (una auténtica obsesión por alcanzar los objetivos) permitirá triunfar en el empeño.


Flexiblilidad.


Las circunstancias son cambiantes, lo que hoy vale puede que no valga mañana, los colaboradores tienen sus propios criterios y en ocasiones pueden ser más acertados que los del líder. El líder que se atrinchera en sus posiciones está llamado al fracaso, además daría una muestra de soberbia que le llevaría a perder la simpatía del grupo. Un auténtico líder no teme que por cambiar su punto de vista o por aceptar la opinión de un subordinado esté dando muestras de debilidad. Todo lo contrario, proyectaría una imagen de persona abierta, dialogante, flexible, pragmática, que contribuiría a aumentar su prestigio entre los colaboradores.
Autodominio.


El líder es el referente del equipo, debe ser capaz de controlar sus emociones, especialmente en los momentos delicados; no puede mostrar su abatimiento ante un suceso negativo (si él cae, la organización se derrumba). El líder tiene que ser una persona fuerte, capaz de mostrar serenidad e infundir tranquilidad en los momentos más difíciles. El líder determina en gran medida el estado de ánimo de la organización. Si el líder se muestra optimista, animado, con energía, la plantilla se contagiará de este estado. Si por el contrario, se muestra pesimista, desanimado, preocupado (y lo manifiesta), el ánimo de la organización se hundirá.
Prudencia.


Aunque el líder sea una persona que asume riesgos, no por ello deja de ser prudente. Es el último responsable de la empresa; el bienestar de muchas familias depende de él, por lo que no se puede permitir el lujo de actuar de manera irresponsable. El líder conoce los puntos fuertes y las debilidades de su organización, respeta a sus adversarios, asume riesgos controlados tras un análisis riguroso. El líder tiene que luchar contra el endiosamiento, entendido como un exceso de autosuficiencia que le puede llevar a perder la prudencia.
Realista.


El líder está siempre con los pies en el suelo, sabe compaginar su visión del largo plazo con el día a día, conoce las dificultades que conllevan sus objetivos, el esfuerzo que exige a los empleados. También conoce sus propias limitaciones.
Justicia.


El líder debe ser (y parecer) una persona justa, tanto en la exigencia como en el reconocimiento, y debe preocuparse porque la organización así lo perciba. No puede dar lugar a agravios comparativos. El líder debe reconocer los aciertos y fallos de sus colaboradores de manera objetiva, debe ser igual de exigente con todos y ecuánime en las recompensas. Los empleados entienden y aceptan que se les exija, lo que no tolerarán nunca será la injusticia.
Humano.


El líder es una persona cercana, próxima , cálida, comprensible. Esta cualidad es básica lograr no sólo el respeto del equipo, sino también su aprecio. El ser una persona exigente y rigurosa, el tener que utilizar en ocasiones su autoridad, no tiene por qué estar reñido con mostrase de una manera sencilla y natural, preocupado por su gente. Resulta absurda (y contraproducente) la actitud de muchos altos directivos (que no líderes) de mostrarse altivos, fríos, distantes.
Accesible.


El líder tiene que ser una persona accesible para su equipo, tiene que estar disponible para cualquier empleado de la empresa que tenga algo que decirle. Si quieres que la organización esté contigo, te tienen que conocer, ver que eres uno más de ellos. Si quieres que te aprecien tienes que darle la oportunidad de que te traten. Un líder distante difícilmente motiva; en el mejor de los casos produce indiferencia y en el peor origina rechazo.
Humildad.


La humildad implica reconocer las propias limitaciones, saber escuchar y pedir consejos, reconocer los errores que uno comete y los aciertos de los demás. La humildad no es síntoma de debilidad, sino de persona realista, con los pies en la tierra. La humildad ayuda a ganar el respeto del equipo. El líder que va de prepotente dispone a la organización en su contra.
Generosidad.


La generosidad es fundamental en todo líder. Los empleados han depositado en él su confianza, pero además de interesarles el futuro de la empresa, les preocupa su situación personal. La relación profesional no deja de ser una transacción en la que el trabajador aporta su trabajo a cambio de un salario, una carrera profesional, un aprendizaje, un reconocimiento, etc. Si el líder es exagerado en su nivel de exigencia, debe ser igualmente generoso en las retribuciones, reconocimientos y premios.
Culto.


El líder debe preocuparse por desarrollarse personalmente, por alcanzar un elevado nivel cultural. El líder tendrá que tratar con numerosas personas, hablar en público, presidir reuniones, atender visitas, etc., y en todo momento debe saber moverse con soltura (es el representante de la empresa). El conocimiento es fuente de ideas, muchas de las cuales podrá aplicar en la gestión de su organización.
Inquieto.


El líder es una persona inconformista, que le gusta indagar, aprender de la gente. Esta inquietud le lleva a estar permanentemente investigando nuevas alternativa, a ir por delante del resto. En el mundo actual, una persona conformista termina quedándose obsoleta inmediatamente.
Con sentido del humor.


El humor es fundamental en la vida, siendo especialmente útil en los momentos de dificultad. La gente se identifica con aquellas personas que saben ver el lado divertido de la vida. El líder que abusa de la seriedad y de los formalismos difícilmente consigue generar entusiasmo entre sus empleados. El líder tiene que tener claro que hay momentos para las formalidades y momentos para cierto desenfado y no por ello va a perder el respeto de su equipo, sino que, todo lo contrario, conseguirá estrechar los lazos con sus colaboradores.
Optimismo.


El optimismo es contagioso, se expande al resto de la organización. El optimista es una persona que no teme las dificultades, que ve los obstáculos perfectamente superables; esto le lleva a actuar con un nivel de audacia que le permite alcanzar algunas metas que una persona normal ni siquiera se plantearía. Además, la persona optimista se recupera rápidamente de los fracasos y tiende siempre a mirar hacia adelante.
En buena forma física.


El líder tiene que cuidarse, llevar una vida sana, hacer deporte, cuidar su alimentación, descansar. Es la única forma de poder rendir al 100% en el trabajo

jueves, 13 de febrero de 2025

18 consejos para líderes de Colin Powell.


18 consejos para líderes hechos por Colin Powell

Colin Powell es el ex- Secretario de Estado de Estados Unidos durante la Presidencia de George Bush. Como General y Jefe del Estado Mayor Conjunto lideró la Operación Tormenta del Desierto en la Guerra del Golfo Pérsico.

1. Tratando a todos amablemente por igual, sin importar su contribución, lo único que lograrás es asegurarte que la ira de la gente más productiva y creativa de la organización vaya creciendo.

2. Los verdaderos líderes se hacen a sí mismos accesibles y disponibles para los demás

3. Los expertos a menudo poseen más información que capacidad para discernir. Las políticas que a menudo son dictadas desde “torres de marfil” tienen un impacto adverso en la gente que es la que lucha las batallas del día a día para traer los beneficios a la empresa. Los verdaderos líderes son combativos de cara a estas tendencias.

4. No tengas miedo en desafiar o a contradecir a la gente que está a tu favor. Si tienes a un miembro del equipo que te dice siempre que sí, entonces uno de los dos sobra.

5. Nunca descuides los detalles. Cuando la mente de todos está como embotada o distraída, el líder debe estar al corriente de lo que pasa el doble. Los buenos líderes delegan y empoderan a los otros libremente, pero prestan atención a los detalles, cada día. El trabajo de un líder no es ser el jefe organizador sino el jefe desorganizador.

6. No sabes lo que conseguirás hasta que lo intentes. Los buenos líderes no esperan una bendición oficial para hacer algo. Si pides permiso lo suficiente, inevitablememente te toparás con alguien que cree que su trabajo es decir “no”. Entonces la moraleja es no preguntes.

7. Siempre busca que hay debajo de las apariencias. No evites hacerlo solo porque no te gusta lo que encuentras.

8. La organización en realidad no logra nada. Los planes no logran nada, las teorías del management no importan mucho. Los esfuerzos tienen éxito o fracasan por la gente que los lleva adelante. Sólo por atraer a la mejor gente, podrás alcanzar importantes logros.

9. Los diagramas organizacionales y los títulos de fantasía no cuentan para nada. En las organizaciones bien llevadas, los títulos son apenas importantes. Los títulos significan muy poco en términos de poder real, que es la capacidad para influenciar e inspirar a los demás.

10. La pregunta más importante en la evaluación de desempeño no es precisamente “¿Qué tan bien has desempeñado tu trabajo desde la última vez que nos vimos?” sino “¿Qué tanto cambiaste tu desempeño?”.

11. Los líderes rinden honor a sus valores pero son flexibles en cómo los ejecutan

12. El optimismo constante es una fuerza multiplicadora. Los líderes quejosos y culposos generan estos mismos comportamientos entre sus colegas.

13. Puedes entrenar en fundamentos del negocio a un junior brillante y dispuesto sin mayores problemas. Pero es mucho más difícil entrenar a alguien para que tenga integridad, discernimiento, equidad y capacidad para que las cosas se hagan. Los buenos líderes hacen valer la posibilidad de dar su opinión en la fase de reclutamiento.

14. Los grandes líderes son casi siempre grandes simplificadores, que pueden cortar con sus argumentos los debates, dudas, para dar una solución que todos puedan comprender. ¿El resultado? Claridad en las intenciones, credibilidad del liderazgo e integridad de la organización.

15. Cuando tengas entre un 40/70 % de la información sigue tus instintos. No esperes a tener suficientes hechos para estar 100% seguro porque para ese entonces quizás sea demasiado tarde.

16. Dale el poder y la responsabilidad financiera a los chicos que están trayendo el dinero a la organización y no a aquellos que contabilizan o analizan a estos.

17. Rodéate de gente que toma su trabajo en serio, no a sí mismos, aquellos que trabajan duro y juegan duro.

18. Los mandos están solos. Puedes fomentar la participación e involucramiento del management pero la esencia del liderazgo es la voluntad de llevar a cabo las más pesadas e inequívocas decisiones que tendrán impacto sobre el destino de la organización.

miércoles, 5 de febrero de 2025

No confundas la pasión y perseverancia con tozudez




Por: María Gutiérrez 

De Michael Jordan nadie duda que es un tío que pone toda su pasión en lo que hace y que no se rinde ni a la de tres. Seguro que sabes de aquel partido en el que jugó incluso con 40 grados de fiebre. Yo no soy nada de ver partidos de NBA y me conozco la anécdota al dedillo. Era (es) un tío pasional a tope y, sobre todo, perseverante. Sabía que era el mejor y, pese a ello o incluso por ello, no paraba de hacer todo lo humanamente posible para mejorar y ser aún mejor y mejor. 

¿Es Jordan una persona tozuda? Estoy segurísima de que sí. Absolutamente. Terco como una mula, como se suele decir. Aunque preferiría decir “determinado”, es decir, una persona con una meta clara en su mente y que trabaja minuto a minuto para llegar a ella. 

No se lleva muy bien el ser una persona terca, obstinada o determinada. Sin embargo, todos celebramos cuando alguien triunfa “casi sin esfuerzo”. ¿Realmente existe eso?¿Se puede conseguir el éxito como si nada?¿Es el éxito fácil de llegar y el que se esfuerza es que es un panoli?¿O es el éxito una idea relacionada con una meta difícil a la que se llega con pasión y con perseverancia? 

Seguro que, si has llegado a leer hasta aquí, tienes clara cuál es mi postura: Un rotundo SÍ a la última pregunta. Un SÍ a que el éxito es una idea relacionada con una meta difícil, a veces imposible, a la que se llega con pasión y con perseverancia. 

Y hace unas semanas me enteré que esa tozudez pasional o esa pasión perseverante se llama GRIT. según Angela Lee Ducworth en su libro "La Pasión y Perseverancia son el mejor indicador de éxito. Grit" en el que habla sobre este tema. Me gustaría no contarte mucho del libro para que te lo leas a gusto, pero sí lo suficiente para que te pique el gusanillo y te lo leas, que seguro que te va a interesar. 

El fondo del asunto es que la pasión y la perseverancia con la que se afronta una actividad es más garantía de éxito que el talento que se tiene para llevarla a cabo. Vamos, el “más hace el que quiere que el que puede” de toda la vida. La novedad para mí fue la rotundidad de los fundamentos psicológicos con los que apuntala este ¿nuevo? constructo psicológico. ¿Realmente es la primera vez que alguien habla sobre ello?¿O es la primera vez que se le pone una palabra concreta a algo que se suele describir con más de una?¿O es que alguien necesitaba darle rigurosidad a una idea que estaba en el aire? 

Sea como fuera es que este libro me gustó y, sobre todo, me pareció muy útil para cientos y cientos de cuestiones de mi vida: como explicar el por qué de muchos de mis éxitos y mis fracasos, como entender más sobre cómo tratar a mis amigos, como conocerme más y estar más segura de mí misma. 

Merece la pena tener grit. Merece la pena desarrollar el grit de cada uno, tanto si ya tienes mucho como si tienes poco. He llegado a la conclusión de que, de grit, nunca se anda sobrado. Puedes tener tanta pasión y perseverancia como quieras. De hecho, deberías querer tener un montón. Por eso no las confundas con la tozudez, que suele estar llena de orgullo y cerrazón mental. La tozudez tiene el vicio de llevarte por mal camino, sobre todo aquel que te aleja de otros y de las buenas ideas. Sin embargo, la pasión y la perseverancia llevan implícitas las ganas de mejorar, escuchar, aprender, superarte, ver más allá, crecer y acompañarte de otros. 

De nuevo te recomiendo que no confundas la pasión y la perseverancia con la tozudez. A veces, desde fuera, parecen lo mismo. Pero el camino al que llevan es diferente y, desde luego, la vivencia no tiene nada que ver.