lunes, 3 de enero de 2022

Discursos que han hecho historia: Un ideal por el cual estoy dispuesto a morir

Por: ESADE

Hoy iniciamos una nueva sección en el blog: Discursos que han hecho historia. Esta sección reproducirá, a lo largo de las próximas 10 semanas, una serie de artículos sobre liderazgo que publicó el diario Cinco Días durante los meses de julio y agosto de 2013. Los artículos, escritos por profesores de ESADE, analizan algunos de los mejores discursos de los principales líderes de la historia reciente. 

Inauguramos este nuevo espacio del blog con un discurso que pronunció Nelson Mandela el 20 de abril de 1964: Un ideal por el que estoy dispuesto a morir. Podéis leer el discurso completo aquí y a continuación encontraréis el comentario de Ceferí Soler, profesor del Departamento de Dirección de Personas y Organización de ESADE. 

UN LÍDER FRENTE A SU DESTINO 

La aldea global está cambiando a un ritmo muy acelerado. Los tiempos de crisis son momentos de cambio. El desafío de los líderes es promover modelos sistémicos positivos para estimular el máximo potencial de cada persona en su empresa. Co-inspirando con sus equipos multidisciplinares se enfrentan a situaciones actuales complejas y de gran incertidumbre. Los resultados de sus inspiraciones han demostrado que no están satisfechos con el statu.quo de los políticos que dirigen Occidente, por las injustas decisiones especulativas que nos han llevado a la situación actual. 

Co-inspirar significa trabajar duro, con el máximo esfuerzo, para lograr objetivos ambiciosos para abrir fronteras. Este modelo sistémico de dirigir no se rinde con facilidad, desarrolla seguidores con talento, con tenacidad, perseverancia, confianza, respeto y compromiso, valores que se pueden modelar con ejemplos y experiencias prácticas. La prueba del modelo es la coherencia entre la visión-misión y sus estrategias y políticas de cada día. Si el conjunto de stakeholders no observa disonancias en las decisiones la motivación por el trabajo está en su máxima dimensión. 

Nelson Mandela es un líder que ha tomado decisiones de riesgo máximo y no ha rehuido situaciones de gran complejidad e incertidumbre. Sus valores y creencias integradas en su ADN. proceden de sus orígenes tribales, fueron registrados en su infancia, y su liderazgo ha contribuido al desarrollo del modelo sistémico positivo que lo transportó a la Presidencia de Gobierno y pacificación de su sociedad. 

La agenda existencial de Nelson Mandela ha sido turbulenta pero intentó no desviarse de sus metas para lograr su sueño más anhelado ; la convivencia interracial de su pueblo. 

Este sueño antecedente de su visión a larga distancia se ha basado en su energía, su generosidad y compasión, su positiva ambición de pensar sin limitaciones, su perseverancia frente al posible desánimo, en momentos de reclusión, su tenacidad en no desviar su estrategia y su madurez personal labrada a lo largo de sus meditaciones, para diferenciar su primera etapa de no violencia de su segunda más enfrentada de lucha abierta para conseguir su libertad y la de sus seguidores. 

Un propósito de vida con identidad propia, apegado a sus orígenes, demostrando el máximo respeto a sus dioses guerreros de paz. El sueño de despertar un país más justo y equilibrado en sus aspectos sociales y económicos. 

El modelo sistémico de N.M. basado en co-inspirar e influir a sus seguidores para soñar, despertar y guiar las emociones positivas y negativas con los valores y creencias para la acción. El objetivo en su primer diseño fue alcanzar la libertad e igualdad con una justicia distributiva y equitativa. La voluntad determinista de NM ha sido un atributo de magnetismo vital que ha impregnado en la sociedad de blancos y negros. 

Esta forma de ser es un reflejo constante del yo interior que madura frente a las situaciones difíciles, que le permite dar más esfuerzo cuando sus rivales empiezan a desfallecer. Es la perseverancia para transformar un entorno social y económico. Un principio de vida personal que co-inspira con sus seguidores para lograr relaciones más positivas y trascendentes. 

Este modelo sistémico positivo se ha encontrado en personalidades bien distintas en sus orígenes cuando han coincidido en sus momentos y decisiones de mayor complejidad; Mahatma Gandhi; John F. Kennedy; Juan Pablo ll, Juan XXIII; Vicente Ferrer, María Teresa de Calcuta; y es el modelo para infinidad de pequeñas y medianas empresas con sus líderes emprendedores. 

Reflexiones desde su prisión que transmite por carta al capitán del equipo de Rugby antes del partido final: “Gracias al Dios que fue por mi alma soy el amo de mi destino y el capitán de mi alma”. 
Ceferí Soler