jueves, 24 de febrero de 2022

¿POR QUÉ BUSCAR Y MOTIVAR A LOS LÍDERES POTENCIALES?

Por: viviendo en liderazgo.



¿POR QUÉ BUSCAR Y MOTIVAR A LOS LÍDERES POTENCIALES?
Casi todas las cosas significativas que ocurren en el mundo comienzan con un líder o grupo de líderes a quienes les importa algo lo suficiente y por ende organizan y llevan a los otros hacia un objetivo.  El objetivo puede o no ser admirable - Martin Luther King impulsó el Movimiento de los Derechos Civiles; Hitler fue un genio al movilizar a los alemanes hacia los fines equivocados –pero es muy difícil que se cumpla sin un líder que dirija a los otros hacia éste.
Sin embargo, no siempre se necesita un líder para llevar a cabo un objetivo noble.  A veces una persona está en el momento y lugar adecuados: para minimizar el pánico y ayudar a las personas a encontrar la salida de un edificio en llamas, por ejemplo, o para levantar los ánimos o para encontrar la estrategia apropiada en medio de una exhaustiva y frustrante campaña de apoyo.  En algunas ocasiones 30 segundos de liderazgo pueden ser tan importantes como los meses o años que usualmente nos imaginamos.
Durante la Guerra de 1812, un hombre ordinario contuvo una invasión estadounidense a suelo canadiense en unos pocos minutos. En la batalla de Queenston Heights en Notario, el comandante defensor británico, el General Brock, fue asesinado al inicio de la pelea. El frente británico vaciló, pero un oficial de la milicia local, un joven abogado de apellido McDonald, reunió las tropas con un acalorado discurso y las llevó adelante. Aunque McDonald también murió en la batalla, los estadounidenses fueron derrotados gracias a su acción. Si no hubiera sido por él y su media hora de liderazgo, la historia hubiera sido considerablemente diferente. 
El liderazgo tampoco tiene que ser algo dramático.  Un respetado atleta de colegio puede influenciar a sus amigos con su ejemplo de no consumir alcohol o de hacer sus tareas y hacer buenas preguntas en clase.  Un ciudadano de la tercera edad, al convencer a sus amigas de formar un grupo para caminar, puede prolongar y mejorar sus vidas.  Alguien que escribe dos o tres cartas bien razonadas al Editor puede comenzar a ser percibido como un representante de la comunidad.

Las comunidades, los esfuerzos de apoyo, así como las localidades y las organizaciones basadas en las comunidades necesitan de estas personas así como la sociedad necesita a los Martin Luther Kings. Ellos logran que el crecimiento y el cambio positivo sean posibles, y mejoran la calidad de vida para todos.  Pero este tipo de personas no se encuentran en todo lado: las personas adecuadas usualmente asumen el rol de líderes cuando han tenido la experiencia que los hace sentir capaces.

viernes, 11 de febrero de 2022

La trampa del ego en el liderazgo de hoy.

La trampa del ego en el liderazgo de hoy.

Por: Patricia Werner.

La trampa del ego en el liderazgo de hoy.

Todo sabemos que tener seguridad personal es indispensable cuando 
hablamos de liderazgo. Sin embargo, 
hay una línea muy estrecha entre la autoconfianza y el ego.
Pero, seamos honestos, no hay nada más insoportable que un líder con ego alto.
El ego, así como la autoimagen se deriva de cómo nos vemos a nosotros mismos, 
sin embargo existe una sutil pero vital diferencia entre uno y otro. El ego mide tus 
capacidades en relación a los otros, mientras que la autoimagen es simplemente el reflejo 
de tu espejo interno.
Cuando hablamos de liderazgo sabemos que el verdadero líder no se impone, no tiene que  
hacerse respetar, ni tiene que mostrar superioridad para que su equipo lo siga.
El verdadero líder no tiene ego, solo tiene una excelente autoimagen que refleja hacia 
el exterior su seguridad personal y sus habilidades para influir en su equipo y lograr 
que éste trabaje efectivamente en el logro de los objetivos planteados.
Ser líder no significa ser el mejor los miembros del equipo, al contrario, 
significa tener la humildad de reconocer que sin equipo no hay resultados.
Una persona que lidera desde su ego no puede ser efectiva ya que, su sentido de 
superioridad, lejos de llevarlo a ganar verdaderos seguidores, lo llevará a tener
 empleados que simplemente sigan órdenes de un jefe al que ni siquiera admiran en 
realidad lo que inevitablemente generará que el equipo, en vez de proactivo se vuelva 
reactivo, lo cual tendrá una incidencia negativa en la productividad y por ende en los 
resultados.
Como líderes también tenemos dos opciones, la primera es ser creativos y proactivos 
actuando y cambiando nuestra perspectiva y nuestras capacidades y habilidades para superar
 e incluso anticipar los retos que se nos presenten. La segunda es ser reactivos, lo cual 
implica simplemente reaccionar, es decir, tener a mano el extintor para apagar los incendios
 que se vayan presentando.
Liderar desde tu ego solo te permite la segunda opción: Ser un líder reactivo, es por eso
 que cada vez es más común que la empresas le brinden a sus empleados herramientas como el
 coaching personal, coaching ejecutivo y de liderazgo, porque saben que una persona que tenga
 desarrollada su inteligencia emocional, su autoestima y su autoconfianza es una persona 
consciente de sus talentos y habilidades, capaz de mantener a su equipo motivado e impulsado
 hacia sus metas.
Si sospechas que estás liderando desde tu ego pon en práctica estos 7 PASOS PARA LIBERARTE
 DE LA TRAMPA DEL EGO y CONVERTIRTE EN un verdadero lÍder

♦1 Mira a tu espejo interno: Mira hacia adentro de ti y conócete sin juicios, es decir,
 no te aproximes a ti mismo buscando tus virtudes y tus defectos, solo busca tus 
características personales y conócete tan profundamente que seas capaz de encontrar 
dentro de ti todo eso que tienes para darle y enseñarle a tu equipo, pero también 
descubre todo lo que tienes por aprender de él.

♦2 Acepta tus limitaciones: El líder no tiene que saberlo todo, ni mucho menos debe perder
 tiempo en aprenderlo, el secreto del éxito radica en rodearte de personas que sean 
excelentes en cada uno de los sectores involucrados en crear los resultados deseados.
 Como decimos en mi país “zapatero a su zapato”.

♦3 Identifica tus creencias y tus valores: Concientiza cuáles son esos pensamientos que das
 por ciertos y que son inamovibles para ti, recuerda que tus creencias determinan tu forma 
de ver el mundo…y de interactuar con él.

♦4 Alinea tus creencias y tus valores con tus resultados: Una vez que logres identificar 
cuáles de tus creencias y valores te están limitandodebes sustituirlos por unos que vayan 
acorde a los resultados que deseas. 
Por ejemplo si unos de tus valores como líder es el respeto y crees que la manera de ganarlo
 es imponiéndolo pero tu deseo es llevar un ambiente de armonía entre tú y tu equipo, 
obviamente tu creencia y tus valores no están alineados con lo que deseas lograr. 
En este punto resulta muy positivo recibir la ayuda de un coach personal.

♦5 Practica la empatía y la asertividad:Cuando te dirijas a tu equipo asegúrate de ser 
empático. Un equipo que se siente comprendido es un equipo motivado, empoderado e impulsado 
hacia el logro de resultados. Recuerda que para ser asertivos es importante que entregues el
 mensaje con claridad, qué es exactamente lo que esperas de él o ellos, y si hay algo que 
corregir sé firme y  específico pero no seas crítico; y siempre, absolutamente siempre 
cierra la conversación mencionando lo positivo de la(s) persona(s) con quien estás 
conversando.

Los tiempos en los que los líderes eran impositivos y tiranos quedaron atrás, ahora estamos 
en la era del liderazgo creativo, ese que no permite imposiciones sino, que se basa en la 
premisa de que “se atraen más moscas con una gota de miel que con una tonelada de hiel”.
 

lunes, 7 de febrero de 2022

Liderazgo Diplomático

El liderazgo diplomático se basa en liderar pero saber ceder cuando se tiene que ceder, en estar más próximo a la gente que se tiene que liderar.
Si tuviéramos que luchar por alguien voluntariamente sería por un líder diplomático ya que son más justos y más humanos.
Tiene un alto sentido ético y toma en cuenta los efectos de las medidas adoptadas, las consecuencias para uno mismo y para los demás, y la norma moral por la que mide la acción.
Une los esfuerzos por un objetivo común teniendo en cuenta todas las voces de los integrantes del equipo. Define y comunica la visión y misión trabajando la estrategia en la consecución de la misma. Es conciliador y negociador. Se mantiene en calma en situaciones de crisis. Crea ambientes de trabajo colaborativos con un buen clima laboral.

Cuándo usar el tipo de liderazgo diplomático.

Empresas con un alto sentido de la ética. Son perfectos en programas de RSC (Responsabilidad Social Corporativa). Generan buenos resultados en proyectos colaborativos.

Consecuencias negativas del liderazgo diplomático.

Puede desviarse de los resultados dando prioridad a decisiones muy igualitarias. Pueden ser muy permisivos perdiendo la autoridad de cara a sus colaboradores. En ocasiones, rehuyen el conflicto provocando a la larga fricciones dentro del mismo equipo que se ve obligado a autogesionarse. De esta forma, pueden imponerse dentro de los equipos los caracteres más dominantes y tiránicos.

miércoles, 2 de febrero de 2022

¿Por qué a los jóvenes no les gusta la palabra liderazgo?

A esos jóvenes renuentes al liderazgo les tengo noticias: nos vamos haciendo líderes poco a poco, es irremediable, así que no se resistan y cooperen.

Considero que el liderazgo se ha convertido en un concepto genérico que empieza a tambalearse porque hoy en día sigue cargando una interminable serie de etiquetas tradicionales partiendo del dilema de si el líder nace o se hace. De ahí en adelante, la lista de etiquetas es enorme.
Lo más curioso es que a los jóvenes millennials no les gusta esa palabra y a la fecha nadie ha podido encontrar un sinónimo que remplace el viejo término de liderazgo.
Si tratamos de analizar lo que está pasando en el mundo bajo la óptica de las acciones de los líderes mundiales, podríamos tal vez entender el porqué se ha desgastado el concepto.
Por ejemplo, si le echamos un ojo a la industria automovilística, tenemos que tres de las armadoras más grandes: Volkswagen, Mitsubishi y ayer Ford, han demostrado que su ética en los negocios no ha sido de lo más correcto respetando las leyes ecológicas de diferentes países; técnicamente, con una mano en la cintura están aceptando que sus líderes tomaron decisiones no éticas que afectan a los consumidores. 
Con todo esto se me viene a la mente ¿qué nos podrían decir de los cursos y grandes enseñanzas de sus programas de capacitación para los líderes estas empresas?, ¿qué tipo de líderes están formando? y ¿cuál es el futuro de esos líderes con esas capacidades morales?
En otro ejemplo tenemos lo que pasa con los líderes políticos mundiales. En España no logran ponerse de acuerdo para crear gobierno; en el resto de Europa, los líderes políticos han creado un gran déficit en la economía y además hoy tienen que tomar terribles decisiones para defender su territorio y enfrentar grandes problemas de migración. Ello, con todos los asuntos éticos de por medio.
Si nos atravesamos a nuestro continente, los líderes están enfrentando una serie de reclamos de parte de la sociedad por temas de corrupción; líderes empresariales y políticos envueltos en escándalos de corrupción en todas las latitudes del continente y a todos los niveles.
El colmo es cuando en diferentes sociedades, al no haber supuestos líderes confiables, ni valores en las sociedades, aparecen delincuentes a quienes la sociedad les da un lugar de fama y atención. Bajo el concepto de antilíderes y ante la zozobra social, se les da más difusión a esos antivalores que a los valores mismos que dan cordura y decencia a la sociedad en general.
Debe ser por eso que en la actualidad, las #Ladys, los #Lores o los #Mirreyes aparecen como si fuera chiste y se borra la línea de la cordura social. Es seguro que ante la mezcla de falta de valores y liderazgos reconocidos, la sociedad se encuentre polarizada ante estas apariciones o fenómenos de falta de liderazgo.
Otro caso patético son los líderes políticos que hoy aparecen como salvadores de la patria, disfrazados de candidatos en todas sus diferentes versiones, los cuales usan la mentira (o su verdad a medias y acomodada) como el arma más poderosa ante la sociedad para vender sus dichos, historias y soluciones mágicas para simplemente llegar al poder.
Con todo esto, quiero suponer que cuando a los jóvenes les dicen que son líderes y que son el futuro del mundo, pues, en pocas palabras, les da tiña, se les paran los pelos y, por supuesto, son pocos los que le quiere entrar a eso de tener responsabilidades, ser carismáticos, tomar decisiones, tener gente a su mando, ser confiables, ser creativos, ser innovadores, ser congruentes, dirigir las empresas y los países a un mundo mejor, amén de dirigir un barco y enfrentar las resistencias, ser tolerantes, generar aceptación, dirigir la adaptación y promover los buenos resultados, entre otras cosillas más.
Ante el entorno que tenemos, la transformación del mundo y los malos ejemplos, ya entiendo el porqué no quieren jugar a eso de ser líderes.
A final de cuentas, considero que mientras no encontremos otra palabra nueva, les tengo malas y buenas noticias a esos jóvenes rejegos al liderazgo: líderes somos todos, nacemos humanos, con capacidades de adaptación y aprendizaje, nos vamos haciendo en el camino mejores humanos y la vida nos pone pruebas y en algún momento tendremos que tomar decisiones por nosotros mismos, por nuestros seres queridos, y en algunos casos hasta nos podremos hacer responsables de diferentes situaciones y circunstancias que no teníamos en el radar, ya sea por defensa, por gusto, porque no había de otra o porque consideramos que esa situación sí la queríamos encabezar. Así nos vamos haciendo líderes poco a poco. Es irremediable, así que flojitos y cooperando.
Fuente: Forbes México
Por: Marco V. Herrera