lunes, 16 de junio de 2025

Liderar argumentando bien: 6 errores y 4 formas de corregirlos.




Cuando se trata de persuadir, el nivel más básico es… el del puñetazo en la mesa, si bien hoy es una forma mal vista… al menos teóricamente. Todos nos podríamos apuntar a que “Los altavoces refuerzan la voz, pero no los argumentos” (Kaspar) pero también es cierto que muchas veces se tiene más en cuenta el nivel de ruido o la jerarquía para tomar decisiones. Y así nos va…

Por:Alberto Barbero

Un nivel algo más sutil que el anterior es el de persuadir desde nuestra visión personal de las cosas, tendiendo así a argumentar y defender con pasión aquellos puntos de vista que están de acuerdo con nuestras creencias, pensamientos, sentimientos, valores y experiencias.

No ver el mundo con los ojos sino con nuestro cerebro, nos suele llevar con frecuencia a  descuidar datos y comprobaciones y a pretender infantilmente que aún así los demás nos sigan y se entusiasmen con lo que proponemos.

Lo que vence pero no convence

Muchos de los planteamientos habituales -especialmente vinculados a formas pobres de ejercer el liderazgo- son poco eficaces porque ni son objetivos ni son formalmente correctos. A saber:

1. Plantear las cosas en términos absolutos y competitivos (para ganar), sin un análisis objetivo de datos. Algo que se hace desde estilos “autoritarios” y que también se ve mucho en las tertulias de televisión. Como consecuencia, los demás se cansan y se limitan a ceder… sin sentirse convencidos.

2. Defender los puntos de vista personales con arrogancia y/o “aires de superioridad” y sin dar apenas espacio a lo que otros puedan decir. Un ejemplo típico  de este estilo “paternalista” suele ser el “te lo digo por experiencia”.

3. Solo argumentar de un modo “oportunista”, es decir, en función del beneficio personal y no del colectivo,  bien sea imponiendo u ocultando el propio criterio en función de que las circunstancias lo permitan.

4. Actuar con un estilo “conservador” y así defender una posición o la otra según vayan las cosas y de qué personas se trate. Un caso típico es cuando esto se hace en función de la jerarquía o antigüedad.

5. Dejar pasar las cosas, esperar que se resuelvan solas y defenderse con el típico “A mi no me informaron de eso…”

6. Argumentar desde un estilo “amistoso”, es decir, con muchas precauciones o de una forma indirecta para evitar un posible rechazo de los demás: “A lo mejor me equivoco, pero creo que…”

Cultiva tu liderazgo argumentando mejor

Es fácil ver los estilos que “vencen pero no convencen” en los demás. Es algo más difícil verlos en uno mismo. Sin embargo, “haberlos hailos” y cada cual tiene su tendencia.

A partir de ella estaría bien reconocer que lo más eficaz suele ser tomar decisiones en función de las circunstancias y basándolas en la información disponible. Y lo contrario no solo lleva a malas decisiones sino a generar una progresiva desmotivación y desconfianza.

Con todo esto, si quieres comunicarte de un modo más eficaz y así trabajar tu liderazgo desde la argumentación quizás podrías considerar lo siguiente:

1. Practicar la “escucha activa” como fuente objetiva de información y también como ejercicio de inteligencia emocional. ya que no solo se convence con el “qué” sino también con el “cómo”. Fondo y forma son inseparables.

2. Trabajar siempre que se pueda con datos y hechos objetivos y, consecuentemente, con flexibilidad y apertura para atender y ceder la razón a ideas contrapuestas si alguien demuestra con datos sus planteamientos.

3. Utilizar con rigor los datos a la hora de presentarlos

4. La defensa de las propias ideas no debería caer en el absolutismo. Incluso aunque los datos las apoyen rotundamente. Un argumento lleno de datos pero falto de empatía puede ser rechazado por crear la sensación de que hay ganadores y perdedores. Por eso nunca estará de más utilizar el lenguaje con habilidad y adaptando nuestro estilo a cada persona.


Fuente: Liderazgo, Pensamiento Imaginativo
Por: Alberto Barbero

viernes, 13 de junio de 2025

Liderazgo de John F. Kennedy.

Líderazgo de John F. Kennedy.

Reconocido como el segundo mejor presidente de Estados Unidos, sólo por detrás de Washington, John F. Kennedy dejó un legado que ha sido motivo de estudio y tema de publicación para muchos especialistas:su liderazgo.

Estas son las diez claves para ser un buen líder dadas por John F. Kennedy:

1.- Sentido de Pertenencia. Orgulloso de ser estadounidense y de pertenecer a una de las familias más polémicas de ese país, John F. Kennedy era el representativo de un hijo amado y responsable.
Para un buen líder, sentirse identificado con su organización y sentir que pertenece a ella y su cultura organizacional, es primordial para caminar en un solo sentido. De esta forma las ambiciones profesionales del líder irán de la mano con las ambiciones productivas de la empresa.
2.- Independencia. Su historia política fue polémica desde sus inicios. Sabía que depender de un partido lo marcaría por toda su historia, al analizar los contras de esta decisión, este personaje decidió financiar, por sí solo, su primera campaña política. Estos aires de independencia lo marcaron como un personaje político diferente a lo que estaba acostumbrada la sociedad demócrata.
Un buen líder va encaminado con los objetivos organizacionales, pero siempre tendrá marcada su personalidad y carisma, esto es fundamental para imponer su figura.
3.- Cautela. Para John F. Kennedy las formas eran lo primero. Su figura pública cautivó la visión de toda una nación gracias, en mayor parte, al reflejo de una prensa anonadada. Años después de su fallecimiento, las historias turbias de la familia presidencial se dieron a conocer, sin embargo, el poder de liderazgo que había dejado fue más fuerte que aquellas historias.
Un líder debe ser cauteloso con sus colaboradores, clientes, proveedores y socios. La vida profesional debe estar por encima de la personal a la hora de hablar de negocios, para un buen líder, es importante separar estas dos personalidades sin dejar de ser humano.
4.- Comunicación. Para muchos fue el momento decisivo para colocarse en la Casa Blanca. El debate presidencial antes de las elecciones fue fundamental para crear una conexión con su gente. De acuerdo con Soriano, su capacidad de oratoria y no verbal (mirada directa a la cámara, actitud con energía y confianza) derrotaron a su contrincante Nixon.
La comunicación es fundamental en una compañía, la retroalimentación constante y efectiva debe de existir en todos los rangos, de esta forma, la visión de la organización será transmitida a todos sus integrantes.
5.- Trabajo en equipo. “Un hombre inteligente, lo es, porque se rodea de gente más inteligente que él” comentó Kennedy en algún momento de su vida política. Para este líder, rodearse de gente preparada era la clave para encontrar la solución a los problemas.
En una organización, la preparación  constante de sus colaboradores asegura el éxito de la empresa. Para expertos en temas de RRHH, el trabajo en equipo es primordial para la toma correcta de decisiones.
6.- Preparación. El trigésimo quinto presidente de EU era reconocido por sus amplios conocimientos, su capacidad de aprendizaje y su postura galante. Era una persona que se empapaba de información y que sabía decir lo correcto en el momento adecuado.
Para la formación de un buen líder, la preparación continua es fundamental. Sabe lo que sucede dentro y fuera de su empresa dará inmensas ventajas en la competencia del mercado.
7.- Innovación. Así de sencillo, sin Kennedy el hombre no hubiera llegado a la luna. Desde sus inicios como presidente, la idea de crear una potencia tecnológica que rebasara a Rusia (país que llevaba la batuta científica en la tecnología del espacio) dominó en su mente.
“Primero, creo que esta nación debe asumir como meta el lograr que un hombre vaya a la Luna y regrese a salvo a la Tierra antes del fin de esta década. Ningún otro proyecto individual será tan impresionante para la humanidad ni más importante que los viajes de largo alcance al espacio; y ninguno será tan difícil y costoso de conseguir”.
En la actualidad, la innovación es la clave para que un lider y una empresa sobresalga de los demás, puedes tener grandes expectativas de mercado, pero si cuentas con ese punto diferenciador, el éxito está asegurado.
8.- Serenidad. Con sólo tres años en el poder, este personaje puso temas sobre la mesa que ningún presidente había tocado hasta ese momento y pasó por situaciones extremas de tensión militar. El peligro de desatar una Guerra Nuclear durante la crisis de los misiles afloró su temple para manejar situaciones extremas.
En una organización, la serenidad de sus líderes a pesar de las adversidades crea confianza y tranquilidad con sus colaboradores, lo que desencadena en compromiso y productividad.
9.- Sentido del humor. “No cabemos todos en el refugio de la Casa Blanca, por lo que tendremos que buscar entre todos otra solución”, comentó durante una reunión con su gabinete para hablar sobre la crisis de los misiles.
Muchos expertos aseguran que todo depende de la personalidad del personaje, sin embargo, el carisma también es una actitud que puede ser alcanzable. Para los líderes en las organizaciones, ambas son fundamentales para identificarse con su gente.
10.- Humildad. Para distintos autores, esta característica fue fundamental para construir la imagen que hasta estos momentos impone. Su sencillez ante los medios, su trato directo con la gente hicieron de este personaje algo legendario. Para un líder, es una cualidad que debe estar en su lista para perfeccionar.

jueves, 12 de junio de 2025

Liderazgo Transformacional

Características del liderazgo de Gandhi: Líder transformacional

Los inspiradores y transformadores son los centrados en el corazón, con un buen uso de la inteligencia emocional. No tienen muchos recursos y lideran con el ejemplo. Son congruentes, muy alineados con aquello con lo que predican.
Tienen la capacidad de modificar la escala de valores, las actitudes y las creencias de los colaboradores. Alinean los objetivos corporativos con los objetivos de los integrantes del equipo. Son muy intuitivos y tienen mucha capacidad para identificar, desarrollar y retener el talento. Adaptan los objetivos a los recursos y potencialidades de los colaboradores. Favorecen la autoestima mostrándose interesados por el equipo y sus necesidades
Tienen discrepancias con lo establecido y deseos de cambiarlo, proponen nuevas alternativas con capacidad de ilusionar y convencer a sus colaboradores. Generan un buen clima laboral que favorece la automotivación y productividad.
Los líderes transformacionales prestan atención a sus seguidores de manera individual y personalizada promoviendo su crecimiento y desarrollo. Los estimulan tanto intelectual como personalmente.
La comunicación fluye en todos los sentidos. Todos los miembros se sienten escuchados y valorados

Cuándo usar el tipo de liderazgo transformacional.

Equipos de trabajo muy humanos, alineados con las competencias interpersonales e intrapersonales. Personas con una alta motivación para desarrollarse tanto personal como profesionalmente. Visiones muy definidas con alta carga moral. Proyectos muy relacionados con las necesidades humanas, la autorrealización y el crecimiento personal.

Desventajas del tipo de liderazgo transformacional.

Creer demasiado en la automotivación del colaborador asumiendo que todos los integrantes del equipo trabajaran en pro del objetivo común. No es demasiado eficiente en grupos muy heterogéneos desde el punto de vista del desarrollo profesional. Desmotivará a personas que busquen objetivos ambiciosos y bonificaciones monetarias. Requiere mucho tiempo implantar el sistema de liderazgo transformacional. Carece de detalles de aplicación estando muy definido el “qué” y no tan definido el “cómo” por lo que requiere colaboradores muy maduros profesionalmente hablando.

martes, 10 de junio de 2025

Lideres de Pixar: Buscando a Nemo y su perseverancia



Por: Tatiana Gutiérrez

Esta película nos inspira a pasar aventuras por lo que uno ama. Sin la perseverancia, el éxito podría estar muy lejano; la clave está en luchar por tus ideas. 

¿Quién podría olvidar la increíble aventura de Marlin tras la búsqueda de su hijo Nemo? Estrenada en 2003 y dirigida por Graham Walters, Buscando a Nemo relata la historia de un pez payaso que derrota cualquier obstáculo y reto sólo para encontrar a su pequeño hijo, quien fue capturado por humanos en un arrecife. 

Perseverancia, la clave del líder 

Muchos expertos concuerdan que la clave del triunfo está en la perseverancia. Un ejemplo de ello es el astronauta mexico-estadounidense, José Hernández; quien después de intentar entrar a la Nasa por más de diez veces, a la doceava logró lo que buscaba. 

Como él, miles de historias exitosas han dependido del aferrarse a una idea y poder lograrla. La perseverancia bien encaminada, con objetivos y preparación, puede desembocar en grandes éxitos. 

Trabajo en equipo. No sólo hablamos de aquella simpática Dory, también del trabajo de Nemo con los peces del arrecife artificial. El trabajo en equipo es uno de los valores que la mayoría de las películas de Pixar y Diney propagan. 

El liderazgo transaccional. Marlin no es un buen líder: posesivo, individualista y paranoico es el más vivo ejemplo de un liderazgo fallido. También llamado transaccional, este tipo de liderazgo puede presentarse en las organizaciones. En el caso del personaje animado, su convivencia con Dory y la experiencia que adquiere lo hacen cambiar para ser un líder transformacional. 

¿Cuál ha sido tu historia de perseverancia? ¿Cómo lo lograste?


viernes, 6 de junio de 2025

21 Leyes irrefutables del liderazgo.

Por: María del Mar Moreno Rondón. Motivación y liderazgo.



21 Leyes irrefutables del liderazgo.

1. CARÁCTER: Sé un pedazo de roca.
2 .CARISMA: La primera impresión puede ser determinante.
3 .COMPROMISO: Es lo que separa a los hacedores de los soñadores.
4 .COMUNICACIÓN: Sin ella, viajas solo.
5 .CAPACIDAD: Si la desarrollas, ellos vendrán.
6 .VALENTÍA: Una persona con valentía es mayoría.
7 .DISCERNIMIENTO: Pon fin a los misterios no resueltos.
8 .CONCENTRACIÓN: Mientras más aguda sea, más agudo serás tú.
9 .GENEROSIDAD: Tu vela no pierde nada cuando alumbra a otros.

10. INICIATIVA: No deberías salir de casa sin ella.
11 .ESCUCHAR: Para conectarte con sus corazones, usa tus oídos.
12 .PASIÓN: Toma la vida y ámala.
13 .ACTITUD POSITIVA: Si crees que puedes, puedes.
14 .SOLUCIÓN DE PROBLEMAS: No puedes dejar que tus problemas sean un problema.
15 .RELACIONES: Si tomas la iniciativa, te imitarán.
16 .RESPONSABILIDAD: Si no llevas la bola, no puedes dirigir al equipo.
17 .SEGURIDAD: La competencia nunca compensa la inseguridad.
18 .AUTODISCIPLINA: La primera persona a la que tienes que dirigir eres tú mismo.
19 .SERVICIO: Para progresar, pone a los demás primero.
20 .APRENDER: Para mantenerte dirigiendo, mantente aprendiendo.
21 .VISIÓN: Puedes conseguir solo lo que puedes ver.

La Motivacion y el Liderazgo, tanto en nuestra vida personal como profesional son indispensables para alcanzar los objetivos y las metas planteadas…

miércoles, 4 de junio de 2025

Muéstrame lo que puedes hacer.


Muéstrame lo que puedes hacer.



Un estudio realizado a líderes sobre cómo han adquirido las habilidades de liderazgo arroja los siguientes resultados. Don natural – 10%, Resultado de una crisis – 5%,Influencia de otro líder – 85%. Sólo los líderes son capaces de desarrollar otros líderes. Un sargento escribía 35 años después de la guerra de Normandía a su comandante Dick Winters “Nunca olvidaré verte adelante a la mitad del camino hacia el objetivo. Te convertiste en toda mi inspiración. Y todos los que estaban conmigo sentían lo mismo”.
Winters siempre decía “Puede que no haya sido el mejor comandante de la guerra, pero siempre lo intenté”. Sencillamente las personas hacen lo que ven. Los líderes son visionarios pero también muy prácticos. Hanz Finzel escribe: “A los líderes se les paga por soñar. Entre más alto sea el liderazgo, más hay que analizar el futuro”. Al mismo tiempo, los líderes son lo suficientemente prácticos para saber que una visión sin acción no llega a ningún lado. Recuerde seguir estos tres puntos:
1. Los seguidores siempre estarán observando lo que Usted hace. Si los jefes llegan tarde, los empleados sienten que tienen el mismo privilegio. Si los jefes toman atajos, los empleados los tomarán. Las personas hacen lo que ven.
2. Es más fácil enseñar lo que es correcto que hacer lo que es correcto.Muchos son los que dicen: “Hagan lo que yo digo, no lo que yo hago”. Uno de los desafíos como líder es elevar su estilo de vida al nivel de sus enseñanzas. No hay nada más confuso que personas que dan un buen consejo pero dan un mal ejemplo. John Wooden solía decir a sus jugadores: “Muéstrame lo que puedes hacer; no me digas lo que sabes hacer”.
3. Debemos esforzarnos en cambiarnos a nosotros mismos antes de intentar mejorar a los demás. Los líderes son responsables de la actuación de su gente, pueden monitorear su progreso, actuar como agentes de cambio. Pero como líder, la primera persona a la que necesito dirigir es a mí mismo. El parámetro de excelencia debe ser más alto para mí que para los demás.
Lo mismo ocurre en la ejecución de la estrategia. No nos es extraño ver que los grandes procesos de transformación organizacional se caen si el líder no es un claro patrocinador de ese cambio. Pueden hacer la mejor implementación tecnológica, pero si luego el líder no hace uso de ésta, los equipos minimizarán la importancia de la misma. Se podrá implementar el mejor modelo de gestión, pero si el líder está mirando otro informe, se perderán los motivos para mantenerlo vivo. El regalo más valioso que un líder le puede dar a los demás es dar un buen ejemplo.

lunes, 2 de junio de 2025

Proyectar liderazgo e influenciar a los demás.


 Proyectar liderazgo e influenciar a los demás.

Por Carlos Luer.

El liderazgo personal no es una actitud, es un estado en el que una persona “sabe lo que quiere” y mantiene la habilidad de enfocar sus pensamientos y acciones hacia los objetivos que visualiza, transformando la elección, el valor y el compromiso en un avance hacia la dirección que desea.

Hemos platicamos que para ser un líder es indispensable comenzar por cultivar el liderazgo personal, ya que si queremos influir en nuestro entorno hay que comenzar por tener bien definido y controlado nuestro interior.

Pero, ¿Cómo podemos avanzar si no sabemos a dónde queremos llegar? En la medida que nos conocemos a nosotros mismos e identificamos nuestras cualidades, afinidades y competencias, obtenemos mucho más claridad para saber a dónde queremos llegar. Una vez que cultivamos a nuestro líder interior, podemos comenzar la proyección hacia afuera de ese líder e influir en los demás de manera positiva.

Para ejercer nuestro liderazgo e influenciar a los demás, es necesario comenzar por tener una visión clara de lo que queremos lograr. En la medida en la que logremos tener una mayor claridad de nuestras causas, podremos influenciar más fácilmente a otros para que las compartan y por lo tanto “nos sigan”. 

Pero a un verdadero líder, no le interesa el seguimiento de la gente a su persona, sino a lo que él cree. Es decir, la causa trasciende al líder. Así nos podemos fijar, por ejemplo, en Steve Jobs o en Richard Branson quienes han logrado cambiar industrias enteras o alcanzar logros que parecían imposibles. 

Ellos tuvieron una claridad absoluta, su causa era lo único importante y creían fervientemente en ella, no sentían duda. Así se pudieron rodear de gente valiosa que eventualmente compartió la misma causa e ideales y que decidieron unirse y colaborar en hacer realidad un objetivo común.
Para seguir analizando las características importantes de un líder, es muy importante enfatizar que el elemento principal del liderazgo es, antes que nada, la persona misma. Es la fuente de donde brota el agua. Así pues, quiero enumerar a continuación 4 principios que considero importantes para ejercer un mejor el liderazgo e influenciar a otras personas:

Conoce tu objetivo a fondo: Para proyectar con claridad una causa a los demás es imperativo conocer a profundidad cualquier tema relacionado a la misma. En la medida en la que conozcas tu objetivo serás capaz de proyectarlo e influir a los demás acerca del mismo.

Determina la causa de tu objetivo: Más allá de saber qué hacer o cómo hacerlo, lo más importante es “por qué hacerlo”. Determinar la causa de tu objetivo es lo que realmente hará la diferencia para alcanzarlo.

Contagia la pasión: Una de las mejores maneras de proyectar liderazgo es con el ejemplo. Sin embargo, el ejemplo por sí solo no basta. No es suficiente “ensuciarse” las manos, estar disponible o colaborar con tu equipo. El verdadero catalizador del ejemplo es la pasión. En la medida en la que puedas contagiar tu pasión en tu entorno, será la proporción en la que éste estará motivado por una inspiración propia que lo lleve a dar lo mejor de si.

Delega: Un buen líder siempre es capaz de inspirar y confiar en la ayuda de otros más capaces que él. El buen líder no es aquel que sabe hacer todo, sino aquel que entiende su causa como lo más importante. Cuando un buen líder encuentra que alguien puede contribuir de una mejor manera a su causa, no dudará ni un segundo en delegar.