miércoles, 30 de julio de 2025

EL PAPEL DE LA ACTITUD EN LA MOTIVACIÓN

EL PAPEL DE LA ACTITUD EN LA MOTIVACIÓN
La eficacia de las acciones de motivación que hagamos está condicionada por la actitud de cada persona:
Tus razones no son necesariamente suficientes para otra persona.
Tus razones pueden ser suficientes para elegir hacer algo pero no para elegir la actitud con la que se realiza.
Aun siendo suficientes las razones, la libertad en la elección de las actitudes siempre está presente.
Existe una serie de sentimientos que nos dificultan la elección de una actitud mental positiva. El saber manejarlos puede favorecer la motivación. Los sentimientos más importantes son los siguientes:
·         La incertidumbre y la falta de claridad: inseguridad.
·         Sentimiento de obligación: no entiendo el  porqué pero tengo que hacerlo.
·         Sentimiento de víctima: una persona a quien la vida le sucede.
·         Queja: su único beneficio sería el desahogo, el ser escuchado.
·         El miedo: a lo nuevo, al fracaso.
·         La culpa y el resentimiento: por no hacer bien el trabajo, por no esforzarse lo suficiente…
Existe una serie de estrategias que se pueden poner en marcha contra estos obstáculos, como son entre otras:
Ante la incertidumbre y la falta de claridad:
·         Neutralizar los rumores, identificándolos, transmitiéndolos al equipo para que se aclare la información.
·          No ser ambiguos en los mensajes, decir claramente a qué nos referimos.
·         Transmitir la información, sin omitir nada y cuidando la actitud al hacerlo.
·         Ser igualitario con la información, no contar más a unos que a otros.
Ante el sentimiento de obligación: se produce por falta de conocimiento de objetivos y resultados.
·         Comunicarlos.
·         Explicarlos detalladamente y de forma continua.
Ante el sentimiento de víctima:
·         Demostrar con hechos, números y datos las consecuencias de la conducta.
·         Hacer consciente a la persona de las consecuencias de la conducta.
Ante el sentimiento de queja:
·         Escuchar, atender los sentimientos.
·         Implicarnos.
·         Tomar nota.
·         Informar a la persona de los trámites que hemos realizado mientras llega la solución.
·         Si no llega la solución, informarla cuanto antes.
Ante el sentimiento de miedo:
·          Verlo como algo normal cuando hay que realizar una nueva tarea.
·         Controlar las reacciones propias y transmitir confianza.
·         Establecer metas parciales: conseguir pequeños éxitos da seguridad.
Ante el sentimiento de culpa: cuando no se hace el esfuerzo suficiente y el resto del equipo sí, se puede sentir “culpabilidad” aunque se disimule.
·         Descubrir el porqué no se quiere esforzar y buscar una solución. 


martes, 29 de julio de 2025

Claves para lidiar con la Frustración.



Claves para lidiar con la Frustración.

La frustración es un sentimiento al que muy pocos nos sentimos ajenos ya que la hemos experimentado al menos en algún momento de nuestras vidas ya sea en niveles bajos o muy altos. Se define como la imposibilidad de satisfacer alguna necesidad o deseo, pero en realidad es la emoción que esa imposibilidad nos genera: tristeza, impotencia, rabia y muchas más. La mezcla de todo ello es la frustración.

Podemos sentirnos frustrados por muchas cosas; para algunas personas esta es la emoción que les impulsa a conseguir más y mejores cosas producto de su esfuerzo, sin embargo, a otros los sume en un mar de desespero del que les cuesta recuperarse. Si en este momento te sientes frustrado por la situación financiera en la que te encuentras, mira estos relatos de empresarios exitosos que lograron sobreponerse a la pobreza antes de contar con el capital que tienen ahora.

No solo el dinero puede ser el causante de tu frustración, quizá tus notas en la universidad, tu relación de pareja, el lugar donde vives. En fin, muchísimas cosas, que otros también pueden estar viviendo, el asunto es que no todos tenemos la misma tolerancia, por lo cual no tiene sentido juzgar las emociones ajenas.

Sentirse frustrado es un problema ya que te lleva a un estado que no es precisamente el de bienestar. En este momento se convierte en tu responsabilidad usar esa frustración como el estímulo que te obliga a esforzarte para salir de ahí. Aun así, aunque la frustración pueda desembocar en resultados buenos, la emoción en sí es dañina para tu cuerpo.

A continuación, encontrarás dos claves para poder lidiar con ella de manera exitosa.

Hazte consciente de tu rango de control: hay cosas sobre las que influyes directamente: con qué ropa te vistes, la hora en que te bañas y por cuanto tiempo lo haces, por nombrar solo algunos ejemplos simples. Pero hay cosas sobre la cuales no tienes ningún tipo de control, el clima, a la velocidad que crece tu cabello, el tono de voz de tu jefe, ni la cantidad de dinero que gana tu pareja. Cuando una situación sea frustrante para ti, clasifícala:
Si es algo que está bajo tu control arreglarlo, adelante haz lo posible por tomar acciones que la cambien, que nada te detenga.
Si es algo que no está bajo tu control ni incides directamente en esto, es importante que lo aceptes para que no te afecte o te salgas de ahí, buscando el mismo resultado, que deje de afectarte.
Si no te quieres salir -por las razones que sean- vas a tener que aceptarlo así como es. Si no lo aceptas y sigues en el mismo sitio, el sufrimiento se convertirá en un ciclo ridículamente predecible.
Sé realista en cuanto a las expectativas: una de las razones más comunes por la que la gente se frustra, es porque se dan cuenta de que las expectativas acerca de algo – alguien- no resultaron ser ciertas. Esto no quiere decir que vayas por la vida esperando poco y alegrándote con migajas. Esto es una razón para animarte a ser realista con tus expectativas. La verdad es que no hay expectativas buenas o malas, esto tiene que ver directamente con las personas. Es decir, si eres seguro de ti mismo y tienes expectativas altas, seguramente pondrás todo tu esfuerzo en conquistar el reto. Luego, si por alguna causa no lo logras, lo mejor es repasar las acciones para ver dónde estuvo el error y volver a tratar. Ese es el proceso saludable.
Si tienes expectativas siempre bajas lo más probable es que lo logres, que te mantengas en un nivel de conformidad decente y que con el tiempo el aburrimiento sea el titular de tu frustración, en este caso se puede decir que por mucho miedo que te dé, el remedio, según Gananci es salir de tu zona de confort.


Por último, el reconocimiento propio es uno de los elementos más importantes para lidiar con la frustración. Aplaudir y agradecer los pasos que vas dando en pro del cambio es necesario para que el proceso se vaya desarrollando de manera más fluida. Si vives recriminándote todo el tiempo por las cosas que no has logrado, en vez de alegrarte por lo que si has conseguido, la frustración siempre será una parte importante de tu vida.

lunes, 28 de julio de 2025

5 habilidades de un líder democrático

El liderazgo empresarial es una función imprescindible dentro de cualquier organización. Su objetivo es guiar al equipo de trabajo para alcanzar unas metas determinadas, los objetivos corporativos y garantizar el correcto funcionamiento de la empresa. Sin embargo, existen diferentes estilos de liderazgo, cada uno de ellos caracterizado por una serie de métodos y prácticas diferentes, que no son siempre igual de eficaces y cuyas consecuencias y resultados varían mucho.

Entre estos estilos de liderazgo se haya el democrático, considerado como uno de los más eficaces y positivos para la mayoría de las organizaciones empresariales. En este tipo de liderazgo, conocido también como participativo, la figura del líder cumple con un perfil determinado, en el que resaltan una serie de habilidades y destrezas concretas. 

Habilidades del líder democrático

El estilo de liderazgo participativo se caracteriza porque el líder busca la participación de su equipo y el consenso en la toma de decisiones. Para éste líder, su equipo es lo primero. Conoce el valor del talento humano y las ventajas de trabajar en un clima participativo, donde todos se sientan escuchados, reconocidos y valorados. Este tipo de líder invita a cada uno de los miembros de su equipo para que ofrezca su opinión, agradeciendo y premiando las intervenciones, especialmente aquellas que ofrecen soluciones innovadoras y creativas. Este tipo de líderes se caracterizan por poseer y poner en práctica una serie de habilidades, entre las que se encuentran:

Capacidad para la escucha activa. La principal virtud de este tipo de líderes es su habilidad para escuchar activamente a cada uno de los miembros de su equipo. Hace un gran esfuerzo por comprender las aportaciones de los demás, las valora y las pone en práctica, siempre que considere que son eficaces.

Carisma. Suelen ser personas carismáticas, con una gran facilidad para atraer y relacionarse con los demás. Este carisma juega a su favor y los líderes lo utilizan para mejorar las relaciones con sus seguidores y mediar en los conflictos.

Empatía. También gozan de la habilidad de empatía, que les ayuda a ponerse en el lugar de los demás y comprender la situación por la que están pasando. Esta capacidad, junto con su carisma natural, hacen que las relaciones personales no sean problema y que se ganen el aprecio y admiración de los miembros de su equipo. Son uno de los líderes más valorados y queridos.

Delega responsabilidades. El líder democrático confía en su equipo y una forma de demostrárselo es delegando responsabilidades en cada uno de ellos. Es un líder que conoce muy bien a los integrantes de su equipo, sus habilidades, necesidades y aspiraciones, por lo que les ofrece pequeños retos que puede cumplir y les alienta para superarse día a día.

Gran comunicador. La capacidad de comunicarse de manera eficaz es otra de las características destacables de este tipo de líderes. Además de expresarse con claridad, saben qué, cómo y cuándo deben transmitir sus mensajes. Gracias a esta habilidad son capaces de hacer participar a su equipo y de conseguir un clima de cooperación no competitivo.

Convertirse en un líder democrático no es sencillo. La falta de experiencia y las características del equipo de trabajo, pueden dificultar la puesta en práctica de este estilo de liderazgo. Escuchar las aportaciones de todos los miembros y buscar el consenso del grupo es una tarea lenta y compleja, aunque los resultados son muy enriquecedores. 

jueves, 24 de julio de 2025

9 cosas que nunca dicen los grandes líderes

Hay cosas que uno nunca debe andar diciendo — especialmente si uno se considera a sí mismo un líder. Debido a que se tiene el poder de influir en la gente, se tiene que elegir las palabras adecuadas. Si no, se corre el riesgo de ser un mal jefe.

Para que no caer en la trampa, le pedimos unos Consejos a Empresarios jóvenes, y aquí están las frases que sugieren eliminar de la jerga de liderazgo.


1. “No tengo tiempo en este momento.”

Sí, un líder está constantemente ocupado. Las tareas y reuniones no terminan nunca, pero siempre se debe hacer tiempo para responder a la pregunta de una persona. Si una persona se le dice constantemente, “Ahora no es un buen momento”, o “volveré más tarde,” van a dejar de hacer preguntas. Siempre ten tiempo para las personas. Si te encuentras en el medio de algo, programa una hora definitiva para hacer resolver su pregunta lo antes posible. 

—Jonathan Largo, Mercado dominación Medios


2. “Porque esa es la forma en que siempre lo hemos hecho”.

Un líder fuerte nunca debe encoger las sugerencias de otra persona por decir que así es como siempre se ha hecho. Los líderes deben escuchar y pensar con mente abierta. Si realmente cree que la sugerencia de una persona no es buena, debe tomar el tiempo para explicar por qué. Los líderes deben estar abiertos a sugerencias en cualquier punto en el tiempo y a implementar cambios para mejorar.

—Jeff Cayley, Worldwide Cyclery


3. “¿Qué estabas pensando?”

Un líder fuerte nunca debe preguntar a sus socios, “¿En qué estabas pensando?” Las personas cometen errores, y es importante que puedan aprender de esos errores y sin culparlos. Cuando crítica una persona de una manera agresiva o pasiva y dura, lo único que aprenderá es a jugar a lo seguro en lugar de salir a ganar. Y eso acaba haciéndole daño a la organización.

Vladimir Gendelman, Company Folders, Inc.


4. “Aquí, déjame hacerlo”.

Solía corregir correos electrónicos, editar propuestas y meter la cuchara en llamadas de teléfono cuando pensaba que podía mejorar a un compañero en el camino acerca de un problema o una tarea. Lo que aprendí fue que al hacerlo yo mismo en lugar de dar información y permitir que la persona intente de nuevo, estaba creando un momento crítico como entrenador para servir de forma duradera y mostrar a alguien cómo realizar mejor una tarea.

—Ross Resnick, Roaming Hunger



5. “El empleado X hace esto mejor que tú."

La comparación de las personas entre sí es una de las maneras más rápidas de convertir las relaciones de trabajo en rivalidades. La competencia interna debe ser saludable, no rencorosa. los líderes deben tener cuidado cuando dicen a las personas que sus compañeros son mejores que uno al otro. Los líderes fuertes hacen un punto para reconocer logros sin insultar a todos los demás.

—Danny Wong, Blank Label


6. “Usted no entiende.”

Todo el mundo sabe que los líderes efectivos sólo buscan a personas buenas, pero diciéndoles que ellos no entienden algo degrada a su inteligencia. Esto no es sólo la moral de los daños, sino que también los apaga antes de obtener una idea clara de la situación. Un líder fuerte se da cuenta de que si hay malentendidos en su equipo, es buen momento para abrir un diálogo y aclarar todo.

—Jared Brown, Hubstaff



7.“Tu rendimiento puede hundir la organización”.

Una de las cosas más tóxicas que un líder fuerte nunca debe decir a una persona es que su rendimiento individual puede hundir la organización. En lugar de ello, los líderes fuertes promueven el trabajo en equipo y la idea de que cada miembro del equipo contribuye en su propia manera única para el rendimiento global de la organización. Las personas nunca deben sentir la presión de llevar a toda una organización sobre sus hombros.

—Kristopher Jones, LSEO.com


8. “No eres tan bueno como solías ser.”

Decirle a alguien que ha perdido su chispa rara vez puede aumentar su deseo de trabajar duro. Poniéndolos abajo, profesional y personalmente, es probable que puedas obtener una respuesta negativa, y posiblemente incluso perder su respeto. Intentará entregar [su] mensaje de una manera más lúdica, como por ejemplo: “Como Superman, confío en que se absorbes la luz solar suficiente para mantener tu fuerza.”

—Ranan Lachman, Pley


9. “Porque yo lo digo.”

Siempre debe haber una razón por la que esté pidiendo a alguien de su equipo hacer algo. Un fuerte líder confía en sus empleados y permite la suficiente transparencia para ayudarles a entender una petición o idea hacia la misión de la organización.

—Abby Ross, ThinkCERCA

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miércoles, 23 de julio de 2025

Fortalécete ante las adversidades




Cuando las tormentas arremeten contra un árbol y no logran derribarlo, se fortalece. Sus ramas se engrosan y las raíces crecen, dándole mayor vida. Así debemos ser, como ese árbol que poco a poco se hace más resistente a todo tipo de adversidades. 

Ante la crítica, el rechazo, el abandono, los insultos, accidentes, enfermedades, dolores, pérdidas, fracasos, burlas y todo aquello que atente contra tu vida y felicidad, surge con más fuerza. Crece y demuestra que cada día serás un mejor ser humano. Ante todo, demuéstrelo a ti mismo. 

De hoy en adelante, recuerda el árbol y sé cada día más grande, fuerte y feliz. 

Persevera,

Al igual que la acción y muy relacionada con ella, la perseverancia es fundamental para tener éxito y liderazgo. 

Intenta, intenta, intenta … Perseverar es una forma poderosa de alcanzar las metas. Los que insisten una y otra vez, de una forma u otra alcanzan la cumbre de las más altas montañas. Un ejemplo lo encontramos en el costarricense Warner Rojas, que conquistó la cima del Everest. 

Para lograr la creación del bombillo, Edison realizó más de 9000 experimentos fallidos. Para muchos, con el primer intento era suficiente para desistir. En su filosofía del éxito, una equivocación representaba una forma de cómo no hacer las cosas. Los errores no existen, son tan solo datos valiosos que nos enseñan por donde debemos avanzar y que no debemos hacer. 

Winston Churchill, en su discurso más corto y recordado lo expresó de esta forma: “Nunca, nunca jamás te des por vencido.” 

De hoy en adelante, recuerda que los que pierden, son aquellos que se rinden y a los primeros intentos fallidos abandonan. 

Si estás convencido de que es lo que te conviene y hacia dónde quieres ir, persevera y luego de intentarlo una y otra vez dirás como Edison: “Yo inicio donde los demás abandonan.” 


3 prácticas de liderazgo que impactan en la productividad



Una de las cualidades más importantes del liderazgo es no vivir tu posición de líder como admirable o prestigiosa. Debes estar consciente de que servir a los trabajadores es un gran valor agregado para la empresa.

Hay cualidades de liderazgo que generan grandes recompensas, no sólo personales, sino financieras, porque mejoran la productividad del equipo y sus integrantes.

Las prácticas más valoradas en un líder están más relacionadas con su lado humano que con lo profesional, de acuerdo con un estudio realizado por TalentSmart.com, un sitio dedicado a realizar encuestas sobre inteligencia emocional.

Aquí te comparto tres prácticas que, en mi experiencia, impactan en el desempeño de cada miembro de un equipo y la productividad del mismo.

La disponibilidad hacia el equipo:Un buen líder no sólo se acerca de manera profesional e interesada a sus empleados, sino de manera personal y, sobre todo, emocional, pues está consciente de que frente a él existe otra persona. El tiempo que tú inviertas en ellos, de alguna forma se reflejará en su trabajo.
El contacto desarrolla habilidades como “leer” a los demás y reconocer sus habilidades, para potenciarlas en sus funciones dentro de la compañía.
Tan sólo piensa: ¿has trabajado a gusto con algún jefe con el que tienes un nulo contacto personal?

La generosidad:Irónicamente, una de las cualidades más importantes del liderazgo es no considerarte un líder en el sentido de ver tu posición como admirable o prestigiosa. Debes estar consciente de que servir a los trabajadores es un gran valor agregado para la empresa, pues al difundir lo que sabes les das a los demás recursos para trabajar.
Al contrario de muchas personas que sienten amenaza al dar mucha información, un líder sabe que compartir conocimiento con sus empleados influirá en los resultados de la empresa.

Una actitud positiva:Un líder comparte una visión en la que todo es una oportunidad (aunque no necesariamente todo marche bien). Eso inyecta confianza a los empleados para tomar decisiones y mantiene a un equipo enfocado en un panorama positivo y las metas a lograr, en lugar de los errores.

De acuerdo con TalentSmart.com, existen habilidades relacionadas con la inteligencia (una habilidad innata) y la inteligencia emocional que pueden ser construidas. Un buen líder entiende que el trabajar estas habilidades y llevarlas a la práctica depende de él y que, al final, ser lo más abierto con sus trabajadores a nivel personal generará mayor productividad para la empresa. 


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martes, 22 de julio de 2025

Líderes abiertos a la crítica


A nadie le gusta que lo critiquen. Muy difícilmente encontramos a alguien diciendo: “Me encanta que me critiquen…” La Crítica puede ser dura y molesta y no ser para nada constructiva, sin embargo, la verdad es que la crítica es común y muy seguramente todos hemos recibido algunas.

Para los líderes es particularmente difícil aceptar las críticas y esto es así porque se asume que las personas que están en puestos de autoridad están allí porque hacen “todas” las cosas bien o al menos así se espera que lo hagan.

La crítica sin embargo puede ser una señal clave para los líderes para reconocer posibles oportunidades de crecimiento que los lleve a la excelencia.

¿Qué hacer entonces cuando eres un líder y eres criticado?

1) Busca ser criticado

Saca provecho de la crítica y úsala a tu favor. ¿Cómo? Pídele a tus compañeros que te den retroalimentación acerca de tu desempeño en el trabajo en equipo que estén haciendo. Haz que ellos se sientan libres para criticar tus ideas y cómo éstas podrían mejorarse. Al principio tal vez ellos se sentirán cortados de criticar tus ideas, pero si muestras que, a pesar de ser el líder, tus ideas pueden ser cuestionadas, ellos aprenderán que lo importante no es quién aporta las ideas sino las ideas en sí mismas.


2) Reconoce que eres una pieza del rompecabezas

Cuando te ves a ti mismo como una pieza del rompecabezas, reconociendo tus fortalezas, pero también tus debilidades, entenderás mejor que no todas las grandes ideas deben salir de ti, sino que pueden salir de cualquier pieza en el equipo. Así que vete como un complemento que con sus talentos está aportando al crecimiento pero que existen otras piezas claves que unidas dan coherencia al proyecto en el que estés trabajando.

3) No lo tomes personal

Muchas de las críticas se hacen a tus ideas y no a ti como persona. No caigas en la trampa de tomar algo personal cuando realmente no lo es. Hay críticas que definitivamente son destructivas y para nada constructivas. Verifica la crítica en sí misma: ¿es una crítica que te ataca como persona o ataca a la idea que estás proponiendo? Toma en cuenta solamente las críticas que están enfocadas en la idea en sí misma, al menos que estés recibiendo críticas que tienen que ver con tu comportamiento y haya algo que modificar de parte tuya.

Por otro lado, verifica de quién viene la crítica. Si ha salido de alguien que te tiene poca estima por razones erróneas simplemente no tomes en cuenta esa crítica. Toma en cuenta las críticas que te hacen crecer como persona y que mejoran el desarrollo del trabajo en equipo al proyecto.


José M. Pujol. (2016). Liderazgo: “3 Consejos para ser un Líder abierto a la crítica” de El Blog Catalizador

lunes, 21 de julio de 2025

Yo elijo Perseverancia





De todas las cualidades que una persona puede desarrollar, si tuviese que elegir solo una, yo elegiría la perseverancia.

Perseverancia es lo que usa el mar para disolver las rocas de la costa. Perseverancia es lo que usa el viento para convertir en llanuras las más altas montañas.

Me gusta la perseverancia porque implica toda una serie de cualidades, sin las cuales, ésta no podría existir:
Implica disciplina, aunque va más allá que ésta.
Implica constancia o repetición aunque su alcance es mayor.
Implica voluntad aunque la trasciende.
Implica paciencia, aunque la supera.
Implica visión a la que complementa.
Implica creencia a la que incrementa.
Implica expectativas a las que sostiene.

Qué gran cualidad humana a desarrollar…

También me gusta por lo que no implica. No implica confrontación, porque como el agua o el viento deriva. No implica esfuerzo, porque suaviza; nunca rompe, acaricia. No implica dilación porque no cabe la no-acción.

Si te fijas bien, verás que la gente no fracasa, sencillamente abandona. Abandonar es lo mismo que rendirse, que tirar la toalla, que dejarlo estar. Me pregunto cuánta gente lo ha dejado cuando estaban a punto de triunfar, de encontrar el filón o la manera de salir adelante. Cuántos proyectos han fracasado por no continuar, por aflojar, por la impaciencia o por no creer…

Existe una historia de Winston Churchill cuando ya tenía una avanzada edad. Debía dar una conferencia en una universidad. Se presentó ante un numeroso grupo expectante, se acercó con calma al micrófono, miró a la sala, y tras un buen rato exclamó: “Nunca os rindáis” Todo el mundo estaba expectante de lo que diría a continuación, pero calló. Mantuvo el silencio durante largo rato y de nuevo se acercó al micrófono y exclamó: “Nunca os rindáis” La sala estalló en aplausos hasta que de nuevo se hizo un silencio expectante. Volvió de nuevo al micrófono y de nuevo dijo: “Nunca os rindáis” Tras esto, abandonó la sala.
Un largo viaje, alcanzar tu destino, tan solo necesita dos cosas: el primer paso y perseverar. No necesita más. La tendencia a rendirse es el último obstáculo entre tú y tus sueños.

Lo que ocurre es que a corto plazo solo podemos ver los problemas, las dificultades y el esfuerzo, muy pocos están entrenados en visualizar a largo plazo. El “premio futuro” nos parece incierto y difícil y lo peor, se empieza a pagar ahora, en el presente. Y esa incomodidad e incertidumbre desanima a la mayoría, por eso son tan pocos quienes logran alcanzar sus sueños y tantos los que se rinden, algunos sin ni tan si quiera haberlo intentado.

El éxito es para los que nunca se rinden, para los que se levantan y siguen sin desfallecer, con la mirada puesta en el horizonte, la fe renovada, para los que creen en sí mismos y en su destino, para los que han visto el final.

¿Dónde la encontraréis? En todas partes, en el diccionario o en Internet. Pero no es ahí donde funciona. Para que funcione debes sembrarla dentro de ti, cultivarla, alimentarla y desarrollarla. Después ella te desarrollará a ti.