Las 7 claves del trabajo en equipo
Se suele
decir que, en caso de quieras llegar rápido, camina solo y que, si el objetivo
es llegar lejos, hazlo en equipo. Más allá de cualquier postulado filosófico,
lo cierto es que pocas personas son autosuficientes, especialmente cuando se
trata de proyectos de impacto o con grandes objetivos. No queda otra que
trabajar en equipo (aunque este sea de sólo dos personas), y hay ciertas claves
a tener en cuenta.
1. Conocer las fortalezas y
asignar roles en función de esto
Cada
persona tiene preferencias acerca del rol que ocupa en un equipo y hay ciertos
perfiles imprescindibles para que este cumpla su cometido. Belbin postula
que son 9 las alternativas: desde el implementador, el ideador e incluso el
inclinado a mejorar el clima de trabajo, hay funciones en las que
inevitablemente nos sentimos más cómodos, y por lo tanto, nuestro
desempeño es más eficiente (en el plano individual y conjunto). Poder
identificar correctamente no solo las fortalezas en cuanto a capacidades sino a
preferencias facilita de gran manera el alcanzar las metas. Supone una
buena capacidad de autoevaluación.
2. Dialogar, más que debatir
Debatir
es interesante, evidencia la calidad de los argumentos y la debilidad de los
ajenos, y se impone el que demuestra una posición ventajosa. Pero es aun mejor
un diálogo constructivo que internaliza los puntos positivos del otro, concilia
sobre estos y construye una síntesis superadora, asumiendo las tensiones como
parte ineludible del proceso.
3. Escuchar más que oír
De la
mano con el punto anterior, sólo se puede lograr el diálogo propositivo a
partir de una escucha activa y atenta. De poco vale defender una posición de
manera inquebrantable si el objetivo es superior.
4. Aceptar el caos e incorporar su creatividad
Ir más
allá de la flexibilidad: lograr una buena relación entre la complejidad de la
acción autónoma y la estructura que busca minimizar lo imprevisible. Un equipo
que deja fluir su energía creadora puede alcanzar innovaciones que otros no
podrían admitir.
5. Aceptar el error – y aprender de él
El
aprendizaje es más efectivo cuando nace de la experiencia. Idealmente, la
experiencia es positiva, pero muchas ocasiones esta no es la situación.
Incorporar el aprendizaje de manera proactiva es clave no sólo para el
trabajo en equipo, donde ya de por sí es indispensable, sino para todas las
6. Aprehender la misión.
El hecho
de que todos los integrantes del equipo puedan hacer suya el objetivo conjunto
facilita cualquier cuestión. Sin esta coincidencia básica en los fundamentos no
hay proyecto que se cumpla en toda su capacidad. Además, es ideal que este
objetivo sea desafiante y empuje a todos fuera de su zona de confort que es de
la única manera en la que se aprende.
7. Establecer una dinámica
en común
Con
pautas, modos de trabajo coherentes y respetuosos del otro, responsables y con
compromiso por lo asumido, siendo lo suficientemente flexibles como para que se
mantenga la energía planteada en el punto 4. Lograr esto requiere de una
fuerte dosis de conocimiento dentro del equipo pero asegura que todos estén
cómodos y que confíen en el otro y su potencial.
Estas son
algunas claves que facilitan la creación de equipos exitosos. Sin embargo, como
mencionamos, sólo la experiencia provee de las mejores tácticas y ejemplos.
¿Cómo fue la tuya?

