Por: Juan Sebastián Celis Maya
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Preguntas Para Priorizar Tú Vida
En la vida, muchas veces tendremos que decidir,
si algo es importante, urgente o prioritario como para dedicarle nuestro
tiempo.
No siempre es fácil e intuitivo seleccionar las
prioridades para una lista de diversas tareas. Y es que cuando se trata de priorizar,
tendemos a verlo todo como importante e indispensable.
Hoy quiero compartir entonces, 5 preguntas que
te darán un poco de claridad a la hora de querer facilitar tu toma de
decisiones respecto a aquellas cosas que le dedicas más tiempo.
Si no has realizado un ejercicio de
autoanálisis, este es el momento. Empieza desde hoy a estudiar todo lo que
haces en tu día. Las cosas a las que le prestas atención, aquellos elementos
que te distraen, las actividades o tareas que más te quitan tiempo… etc.
Luego de realizar dicho análisis, obtén una
lista de todo lo que estás haciendo hoy, y de lo que desearías estar haciendo
mañana o en un futuro no muy lejano (hablo de días o semanas).
Posteriormente, somete al escrutinio dicha lista
de actividad, ítem por ítem, a las siguientes, 5 preguntas:
¿Qué Pasa Si No Hago Esto?
Si estás contemplando adquirir un nuevo hábito o
tomar una decisión radical sobre alguna actividad que realizas en tu vida, una
muy buena pregunta para hacerse, es ¿Qué ocurriría realmente si dejo pasar esto
sin actuar? ¿Me afectaría negativamente? ¿Qué tanto? En caso de que no me
afecte ¿Qué es lo que me preocupa? Dejando de actuar en cosas que no son
importantes, puedes crear tiempo para lo que sí importa y te reporta más
beneficios.
¿Me Beneficia Esto De Aquí A Un Año?
Lo cierto, es que cuando decimos “Estoy ocupado”
realmente estamos haciendo cosas que no importarán dentro de algún tiempo. Si
realizas muchas actividades que sólo te brindan placer o resultados para hoy,
mañana y pasado mañana… en el futuro te darás cuenta que perdiste totalmente tu
tiempo. Debes poder discernir entre aquello que realmente contribuye con tu
vida a largo plazo, y aquello que es urgente pero no importante (usualmente,
trabajo para otros).
¿Cuáles Son Mis Motivaciones?
Realmente, nadie debería juzgarte por lo que
haces o dejas de hacer, más que tú mismo. Sin embargo, tampoco digo que debas
someterte a la dureza del autojuicio sin compasion. Lo esencial, es que
conozcas y reconozcas exactamente qué te motiva a hacer lo que haces. Puede que
algunas actividades no traigan beneficios a tu productividad, pero que
simplemente te llenen el alma de satisfacción, y amor irracional… Sea como sea,
conocer tus motivos es lo ideal.
¿Importa Realmente Que Lo Haga?
Al final del día, todo aquello que hagas debería
al menos importar para ti, o brindar un gran valor para la sociedad en general.
Es aquí donde se pone difícil la cosa, cuando analizamos situaciones en las que
por ejemplo comemos ese pastelito de más, revisamos Facebook 10 veces al día,
discutimos con los hijos o los familiares por cuestiones sin sentido… etc.
Nuestra vida está plagada de actividades innecesarias. No caigas en la trampa
de creer que todo lo que haces importante, no todo lo es.
¿Es Esto Consistente Con Mis Deseos?
Y finalmente, la pregunta que considero más
importante de todas: “¿Estoy siendo coherente con mis valores, principios y
sueños al realizar esta actividad?” Tú debes tener un objetivo, un ideal de
vida… ¿Estás siendo congruente con dicho ideal? Si tienes una proyección para
algunos años en la que te veas siendo exitoso ¿Realmente es consistente
dedicarle 1 hora diaria a discutir? ¿3 horas diarias a Facebook? ¿10 minutos
diarios a quejarte y culpar a otros?
Finalmente, en el gran orden de las cosas
nuestra vida se define por las decisiones que tomamos. Sean importantes o no,
estaremos siempre supeditados a lo que hacemos minuto a minuto. Sin importar
qué tan difícil sea tu vida, o tu entorno, debes empezar desde hoy a priorizar
lo que haces.
Créeme, esta es una de esas grandes facetas que
diferencian a las personas exitosas de las mediocres y las fracasadas 😉




