jueves, 31 de agosto de 2023

CÓMO ENSEÑAR A UN ADOLESCENTE A TENER FUERZA DE VOLUNTAD

Por: PADRES E HIJOS / FAMILIA



CÓMO ENSEÑAR A UN ADOLESCENTE A TENER FUERZA DE VOLUNTAD.


Los jóvenes a menudo confunden la fuerza de la decisión con el simple deseo o apetencia de algo…

Proponer mucho y hacer poco. Apenas el joven empieza a cumplir, lo va olvidando y, cuando se quiere dar cuenta, está como al principio. Esta es una situación muy común durante la etapa de la adolescencia. En esencia, según explica el psicólogo, pedagogo y escritor Bernabé Tierno, el problema radica en que confunden la verdadera voluntad (fuerza de la decisión) con el simple deseo o apetencia de algo. «Esta tendencia les hace veleidosos, y les deja a merced de todos los vientos que soplan». Lo corrobora la psicóloga Marina Martín-Artajo, para quien la voluntad es «la fuerza del querer, del desear que algo ocurra, algo bueno que te ayude a crecer y evolucionar. Es un motor interno que sólo se puede poner en marcha desde dentro hacia afuera... y en la adolescencia se da la circunstancia de que a veces no se sabe lo que de verdad se quiere».
La realidad es que para los adolescentes, prosigue la psicóloga y psicoterapeuta Rosario Linares, de El Prado Psicólogos, «es especialmente difícil renunciar a las satisfacciones inmediatas, y a que tienden a hacer "lo que les apetece" sin tener presentes las consecuencias a largo plazo. De ahí la importancia del esfuerzo y enseñarles a no hacer siempre lo que les apetece, algo que también exige a los padres poner a fuerza su propia fuerza de voluntad». La buena noticia, concluye esta especialista, es que la fuerza de voluntad es como un músculo que se puede entrenar. «Cuanto antes empecemos a trabajar el autocontrol, mejores resultados obtendremos, porque nunca es tarde para empezar a adoptar este hábito positivo».
Este es el camino estos especialistas para educar la voluntad:
—Siendo un ejemplo para ellos. Si ven que nos controlamos y las consecuencias positivas que esto tiene en nuestra vida, aprenderán que merece la pena el esfuerzo.
—Transmitiéndoles el valor del esfuerzo personal. Las personas que tienen un mayor autocontrol se sienten más satisfechas consigo mismas y son más felices. Realizar pequeños esfuerzos tiene una gran recompensa.
—Confiar en ellos y en sus capacidades para lograr lo que se propongan. Es muy difícil hacer cualquier esfuerzo si uno no confía en sus posibilidades.
—Fomentar la autonomía y la responsabilidad y no obligándoles a hacer las cosas porque sí o porque nosotros queremos que las hagan. Las personas que hacen un esfuerzo por una motivación interna y no externa, como el complacer a otros, son más perseverantes a la hora de alcanzar una meta.
—Enseñarles a huir de las decisiones precipitadas. Suelen darse estas por falta de deliberación, es decir, de reflexión antes de tomarlas. Cuando se decide precipitadamente, sin saber lo que se quiere o sin haberlo pensado bien, se impone un momento de recapacitación para corregir las decisiones tomadas. Para eso sería ideal enseñarles estrategias como dividir la tarea en pequeñas partes, poner por escrito los objetivos o enfocarse en un solo objetivo que requiera mucho esfuerzo y no en muchos a la vez.
—Explicarles que no se deben hacer propósitos que después no se puedan cumplir. «Sé hombre de palabra». El hombre de voluntad es aquel que cumple lo que ha prometido.
—Evitar la indecisión propia de quien hace inacabables sus razonamientos. El individuo que alarga indefinidamente su deliberación, dando largas a su decisión, manifiesta un evidente temor a comprometerse.
—Recalcar la importancia de la repetición de actos, que desemboca en hábitos operativos, es decir, en virtudes que facilitan el buen obrar. El hombre de voluntad es aquel que se ha habituado a obrar bien, es el virtuoso. Pero la voluntad no se refuerza solo mediante la repetición mecánica de a
—Aclarar que la voluntad también necesita motivos, razones, ideas grandes y nobles por las que valga la pena esforzarse. Todo sacrificio es pequeño cuando se busca un fin grande. El hombre de voluntad es un hombre de ideales que sabe sacrificarse por ellos.
—Establecer un plan de acción en el que especifiques cuándo, cómo, dónde y cuánto tiempo emplearás en la ejecución de lo que le dices. Sé riguroso y exigente contigo mismo sin permitirte concesiones.
—Darles la libertad para encontrar lo que a ellos les motiva, pues la fuerza de voluntad es la hija de la motivación. En este sentido, un error que muchos padres comenten es aconsejar a sus hijos qué carrera deben elegir.
—Que sepan buscar la ayuda de alguien que, en los momentos de flaqueza, te aliente a seguir sin desfallecer en tus propósitos.
—Incorporar en la vida diaria actividades que impliquen un esfuerzo como el deporte, el estudio constante (y no sólo cuando se acerca el examen), ayudar en las tareas de casa.
—Y por último, ser conscientes de que algunas veces, habrá que valorar su esfuerzo y no la consecución de su objetivo. Por ejemplo, premiar el estudio, no el aprobar.


miércoles, 30 de agosto de 2023

9 pasos para fomentar el crecimiento, la confianza y el liderazgo entre adolescentes


Por: Gestionando hijos.com
Hace ya un tiempo, nos hicimos eco de un artículo en Forbes que detallaba siete errores que cometemos madres y padres y que impiden a nuestros hijos ser autónomos y posibles líderes. Hoy hablamos de otro de sus artículos que revela nueve medidas que pueden ayudar a educar a adolescentes seguros de sí mismos y con madera de líderes.
1. Encontrar mentores a los que podría pedir ayuda.
Tim Elmore, experto en liderazgo y presidente de Growing Leaders, cree que es interesante llevar a tus hijos a conocer a gente que conozcas y que puedan servir como orientadores o puedan dar respuesta a preguntas de tu hijo, muchas de las cuales no te querrá plantear a ti. Como nos contaba Eva Bach en esta entrevista, es buena idea  “dejar que entren otros adultos de referencia en sus vidas. Este es un acto de desprendimiento y generosidad que se nos exige a los padres en la adolescencia”.
2.Desarrollar una disposición al crecimiento.
Tim Elmore nos anima a elogiarlos por los esfuerzos, la concentración, la acción o las estrategias. En lugar de elogiar su aspecto o su inteligencia, es mejor felicitarles por variables que controlan, como su trabajo, su buena estrategia o sus palabras honestas. Esta estrategia ayuda a desarrollar una actitud dispuesta a tomar riesgos y minimiza el peligro de que abandonen o que tengan miedo a fracasar. Tim señala que “la actitud es mucho más importante que la aptitud”.
3.Identificar sus dones y anima a que los ponga en servicio a los demás.         
Tim cuenta que un amigo suyo propuso a sus hijos adolescentes elaborar una lista de trabajos que podrían disfrutar haciendo durante el verano para los vecinos. Sus hijos disfrutaron mucho haciéndolo y tomaron la actitud de pequeños emprendedores.
4.Expandir su pensamiento crítico.
Tim resalta que es importante encontrar nuevos temas o asuntos que les interesen y a encontrar formas de dar respuesta a las preguntas que surgen. El autor subraya que debatir sobre cómo resolver conflictos que han leído en un libro, por ejemplo, les enseña que los líderes se ganan su influencia resolviendo problemas y sirviendo a las personas.
5.Involucrarles en reuniones sociales.
Animarles a tomar el rol de anfitriones de una fiesta les ayuda a ponerse al servicio de los demás y mejorar sus habilidades comunicativas.
6. Aprender la realidad del dinero.
Tim cuenta que una amiga implica a sus hijos en pagar las facturas y así son conscientes de cuánto dinero hay en casa, cuánto dinero se gasta, pueden decidir qué facturas se pagan antes y además retrasan gratificaciones como la deseada compra de un móvil.  Esta forma de actuar promueve la capacidad de tomar decisiones.
7. Recibir los retos con los brazos abiertos.
La verdadera madera de líder surge cuando se anima a los chicos a hacer algo complicado y cuando no se retiran por miedo al fracaso. Los niños se desarrollan y crecen ante la oportunidad de hacer cosas que sienten que son importantes y significativas, pero que son desafíos y son difíciles, sin respuestas fáciles.
8. Desarrollar su visión del mundo.
Es buena idea hablar con ellos de las películas que ven, o de los libros o artículos que leen, para fomentar su pensamiento crítico y ayudar a que se formen su propia visión del mundo. De este modo, ayudaremos a que piensen con más profundidad y tomen conciencia de su propia filosofía, interpretar experiencias y desarrollar su propia visión del mundo.
9. Aprender que la vida es contribuir, añadir valor.
Nuestra cultura nos condiciona para ser consumidores, no contribuyentes. Tim sugiere que ayudemos a que nuestros hijos se involucren en una causa que es importante para ellos. De este modo, potenciaríamos su liderazgo y su ambición.

Tim Elmore insiste en que para ser buenos padres “debemos tomar conciencia de nuestras acciones y comportamientos. Somos los primeros modelos (y los más importantes) para nuestros hijos: todo lo que digas y hagas impacta en su autoconcepto y su visión del mundo”. Por eso, este experto nos invita a “explorar nuestras acciones y revisarlas para asegurarnos de que estamos ayudando a nuestros hijos a vivir y pensar lo más plenamente posible y que están en camino de alcanzar su más alto potencial”.

lunes, 28 de agosto de 2023

Motivación y logro en el directivo: los juegos y el juego de la vida

Por: José Medin 

Hace años, en Consultoría de Directivos, hacíamos un juego, en apariencia muy simple, con grupos de ejecutivos. Dábamos diez aros a cada uno y pedíamos que cada cual dijera cuántos aros pensaba colocar en un pincho que situábamos en el suelo. 

La distancia era libre y cada cual elegía la que le parecía más oportuna. Algunos se situaban a uno o dos metros del pincho, otros a unos cuatro o cinco y otros más bien lejos, a unos ocho metros. 

Los más cercanos lógicamente acertaban a colocar casi todos sus aros. Los de distancia media acertaban menos y mucho menos aún los de distancia larga. Así, dos o tres rondas, con opción para aumentar o disminuir la distancia tras cada intento. 

LOS RESULTADOS DEL JUEGO 

Las diferencias entre aciertos previstos y logrados eran mínimas en los de distancia corta, mayores en los de distancia media y muchas más en los de distancia larga. Los jugadores de distancia corta quedaban tibiamente satisfechos, sin demasiado entusiasmo, por haber logrado colocar casi todos los aros. Demasiado fácil. Los de distancia media, en general, quedaban satisfechos de haber logrado colocar una cantidad razonable a una cierta distancia en que se acertaba y se fallaba, y ponían especial cuidado en tratar de cumplir y hasta de superar su pronóstico. Los jugadores de distancia larga eran más propensos a frustrarse ante su bajo rendimiento de aciertos y ante sus mayores diferencias entre aciertos previstos y logrados. Algunos, saliéndose un poco del “partido”, llegaban a tirar más de un aro a la vez, por si así, al azar, lograban algún acierto. Tras anotar todas las puntuaciones, preguntábamos (sin descubrir los fines del juego) qué les parecía, qué sentido tenía aquello y qué significaba para ellos, si es que significaba algo. 

IMPACTO EN LA PERSONA Y APRENDIZAJE 

Llegaban a aparecer algunas suspicacias (a partir de un simple juego) cuando, poco a poco, en la dinámica de su coloquio, los directivos iban descubriendo los fines del juego. La motivación de logro y orientación a resultados correlacionan con el establecimiento de objetivos medios, razonables, más o menos ambiciosos, pero alcanzables. Una menor motivación de logro correlaciona con establecer metas excesivamente altas o bajas. Aparte de las suspicacias o, a veces, irritación de algún que otro jugador que elegía distancia corta o distancia larga, el juego servía no tanto para etiquetar la alta o baja motivación de logro que un jugador tenía, sino más bien, dinámicamente y en varios ensayos, para aprender a establecer metas intermedias, ambiciosas pero realistas y alcanzables, que estimularan a los electores de distancia corta a arriesgar más para lograr más y ser más eficaces, y a los de distancia larga a jugar menos a la lotería y a la ruleta rusa para conseguir resultados. 

La persona con alta motivación de logro tiende a “ganar a los puntos” más que a “ganar por k.o.”, poco a poco, pues el logro está ligado a la perseverancia. Tiende a mostrar perseverancia hacia el éxito y sencillez tras su consecución. Las personas con baja motivación de logro tienden a ganar más por k.o., con menos esfuerzo sostenido. Tienden a mostrar no mucha perseverancia al éxito y curiosamente menos sencillez tras éste. 

También es cierto que, en sesiones más largas, los jugadores que elegían distancia media (alta motivación de logro), una vez logrado un porcentaje satisfactorio de aciertos, tendían a alargar la distancia paulatinamente, haciendo los objetivos poco a poco más desafiantes y tratando de aumentar el rendimiento con el desarrollo de la habilidad. Al parecer, el tender a mejorar es un instinto humano, pero aparece más nítido en personas con alta motivación de logro. Esto se logra poco a poco en mejoras sucesivas y no marcándose altísimos objetivos. Todo lo grande a largo plazo se construye poco a poco. Estos objetivos excesivamente ambiciosos son precisamente indicadores de una ausencia de perseverancia, de poca resistencia a las dificultades y de buscar “éxitos” a corto plazo. 

LOS JUEGOS, LA PERSONA Y LA VIDA 

Lo realmente interesante en muchos de estos juegos es observar cómo, tras empezar como un simple juego, las personas “entran en él” y van descubriendo progresivamente una serie de capacidades y motivos que son muy importantes en su desempeño en el trabajo y en la vida. Son motivos, valores y necesidades relativamente estables y permanentes en la persona. Es muy importante que sea la misma persona quien descubra esto, pues las cosas que más impacto nos hacen y que mejor incorporamos a nuestro comportamiento no son las que nos enseñan sino las que aprendemos (queriéndolo y, a veces, sin quererlo). Cuando esto tiene lugar en situaciones emocionalmente fuertes como miedo, alegría, duda, competitividad, etc., su anclaje es más fuerte. 

LA DIMENSIÓN HUMANA 

Al parecer, los problemas y satisfacciones que podemos tener en esta vida no dependen tanto de lo que logremos hacer en cantidades absolutas, sino más bien de la diferencia entre nuestras expectativas y lo que realmente logramos. Las magnitudes son relativas. 

La raíz humana de muchos éxitos o fracasos y de alegría o tristezas reside no tanto en cuán grandes son nuestras capacidades y logros, sino en cuán grande es la distancia entre los objetivos que nos marcamos y los que conseguimos. Cuanto mayor es esta distancia, por exceso o por defecto, mayores son los problemas que va a tener la persona en su vida o en su carrera. Nuevamente, como decía Protágoras, “el ser humano es la medida de todas las cosas.” Mucho más importante que lo que “objetivamente” pueda valer una cosa es lo que significa, supone y vale para nosotros. 

LA BAJA MOTIVACIÓN DE LOGRO 

La baja motivación de logro correlaciona con altas necesidades de autoafirmación y reconocimiento. La persona con baja motivación de logro antepone sus fines e intereses personales a sus aportaciones en beneficio de la organización. La persona tiende más a servirse del puesto que a servir al puesto. Prevalecen la “estética, plumas y adornos” de su carrera profesional como un fin en sí mismo, frente a las auténticas aportaciones y logros para la empresa. Es éste un tema muy importante. Es buscar la aceptación de los demás como un fin en sí mismo en vez de buscar los logros y resultados de la organización, y, como consecuencia de ellos y en segunda derivada, el lógico reconocimiento. Es también como buscar el poder como un fin en sí mismo, no para la empresa. 

Nada hay más peligroso para una organización que un líder con altas necesidades de autoafirmación y de reconocimiento. Todo lo subordinará a esto, incluidas la organización y las personas que la componen. 

Como persona con sed insaciable, buscará compulsivamente reconocimientos y cariño como los profesionales y amantes mediocres: cariño y reconocimiento que nunca serán reconocidos ni correspondidos, pues la persona practica consciente o inconscientemente un vampirismo profesional o emocional de demandas que es un pozo sin fondo. 

Estas necesidades compulsivas de autoafirmación y reconocimiento son rasgos de una personalidad neurótica y nada hay que caracterice mejor a esta personalidad que su incapacidad para ayudar, a los demás o a la organización a la que pertenece, pues bastantes problemas tiene con dedicar toda su energía a satisfacer sus necesidades personales. 

Todo esto son teclas que pertenecen al campo, un tanto profundo, de la personalidad, donde los últimos resortes se hallan en la propia autoestima de la persona y en estar o no a gusto consigo mismo. La persona con autoestima baja es poco propensa a desarrollar y llevar a cabo proyectos que trasciendan más allá de sí mismo. 

LA ALTA MOTIVACIÓN DE LOGRO 

Las personas con alta motivación de logro se marcan metas ambiciosas, pero realistas y alcanzables, que exigen la aplicación y el desarrollo de sus mejores capacidades. Sirven al puesto más que servirse de él, y aumentan su poder e influencia en la organización a través de los resultados que logran. Sus necesidades de autoafirmación y de reconocimiento, que todos las tenemos, son moderadas, y las satisfacen como consecuencia de sus logros. Aportan y aprenden de la experiencia, y consolidan los resultados a través de su perseverancia y convicción. La energía que gastan en beneficio de su institución les viene devuelta, como dividendos, para su desarrollo profesional y personal. Psicológicamente son personas que están a gusto consigo mismas, que disfrutan de sus logros al tiempo de estar motivadas y abiertas a retos futuros. 

CONCLUSIÓN 

El logro satisface las necesidades más exquisitas del ser humano en el trabajo y en la vida. Los humanos somos espíritus hambrientos, y el hambre del espíritu es también un pozo sin fondo, como lo es el hambre de reconocimiento. Pero uno se sacia con vampirismo a costa de los demás y el otro con el desarrollo y aprovechamiento al máximo de nuestras mejores capacidades en el servicio y beneficio de algo más grande y más allá de nosotros mismos.

viernes, 25 de agosto de 2023

Lideres de Pixar: Buscando a Nemo y su perseverancia

Por: Tatiana Gutiérrez

Esta película nos inspira a pasar aventuras por lo que uno ama. Sin la perseverancia, el éxito podría estar muy lejano; la clave está en luchar por tus ideas. 

¿Quién podría olvidar la increíble aventura de Marlin tras la búsqueda de su hijo Nemo? Estrenada en 2003 y dirigida por Graham Walters, Buscando a Nemo relata la historia de un pez payaso que derrota cualquier obstáculo y reto sólo para encontrar a su pequeño hijo, quien fue capturado por humanos en un arrecife. 

Perseverancia, la clave del líder 

Muchos expertos concuerdan que la clave del triunfo está en la perseverancia. Un ejemplo de ello es el astronauta mexico-estadounidense, José Hernández; quien después de intentar entrar a la Nasa por más de diez veces, a la doceava logró lo que buscaba. 

Como él, miles de historias exitosas han dependido del aferrarse a una idea y poder lograrla. La perseverancia bien encaminada, con objetivos y preparación, puede desembocar en grandes éxitos. 

Trabajo en equipo. No sólo hablamos de aquella simpática Dory, también del trabajo de Nemo con los peces del arrecife artificial. El trabajo en equipo es uno de los valores que la mayoría de las películas de Pixar y Diney propagan. 

El liderazgo transaccional. Marlin no es un buen líder: posesivo, individualista y paranoico es el más vivo ejemplo de un liderazgo fallido. También llamado transaccional, este tipo de liderazgo puede presentarse en las organizaciones. En el caso del personaje animado, su convivencia con Dory y la experiencia que adquiere lo hacen cambiar para ser un líder transformacional. 

¿Cuál ha sido tu historia de perseverancia? ¿Cómo lo lograste?


miércoles, 23 de agosto de 2023

Como mantener la calma con tu hijo adolescente

Haciendo hincapié en lo que mencionamos en el blog de ayer sobre las relaciones Padres-Adolescentes les dejamos más tips para que ésta etapa sea más fácil de llevar. 
¿Cómo mantener la calma con un hijo adolescente? se preguntan muchos padres. ¿Qué hacer para que las relaciones en la familia sigan siendo afectuosas y tranquilas cuando la adolescencia, con todos sus vaivenes emocionales, entra en la casa? La respuesta es que hay que estar preparado y enfrentarse a ello con calma, respeto y amor.
En cuanto al amor, no hay problema porque los padres aman a sus hijos, incluso en los periodos en los que estos puedan estar más insoportables. Pero la calma y el respeto hay que ejercitarlos. Por ello es bueno seguir algunos consejos que pueden ayudar a esos padres desesperados a que su vida, y también la del resto de la familia, sea mucho más feliz.
Lo que siempre debes recordarHay varias cosas que conviene no olvidar nunca. Incluso cuando se producen broncas, discusiones o enfrentamientos con los hijos o las hijas adolescentes es bueno que los adultos que están con ellos no olviden lo siguiente:
  • El amor. Los padres deben recordar que quieren a sus hijos. Y que sus hijos les quieren a ellos.
  • Quieren hacer lo correcto. Es bueno tener siempre presente que los hijos adolescentes son buenos. La adolescencia no les ha convertido en malas personas. Lo que ha ocurrido es que los procesos de cambio físico y psicológico que están viviendo les alteran emocionalmente y eso provoca situaciones de enfrentamiento y rebeldía.
  • Tú también fuiste adolescente. Recordar que uno mismo pasó por ese proceso y cómo se sintió entonces puede ser muy útil a la hora de manejar las relaciones con los hijos en ese periodo de la vida.
  • El adulto eres tú. Es fundamental que cuando se producen enfrentamientos con los adolescentes, sus padres recuerden que ellos son los adultos y que aunque su hijo no es ya un niño aún no tiene la madurez suficiente como para exigirle una responsabilidad de adulto.
Algunas herramientas para que las cosas vayan bienA pesar de la calma, del amor o de la infinita paciencia, hay veces que los enfrentamientos con los hijos llegan a producirse. También hay una serie de consejos que pueden hacer que estos sean mucho más leves:
  • Demasiadas reglas son una mala idea. Si quieres que tú hija o hijo sean disciplinados y cumplan con las reglas que marcas debes saber que cuantas más normas les impongas, más se saltarán. Así que es mucho más inteligente establecer prioridades. Reflexiona sobre lo que de verdad es importante para ti y para él. Puedes hacer una lista con aquellas reglas que sí te parecen fundamentales y discutirlas con él. Si está implicado en ello, será mucho más fácil que las cumpla. Así evitarás un buen número de enfrentamientos.
  • Piensa en cosas positivas sobre tu hijo. Incluso en los momentos en los que se pone más rebelde, o todavía más en esos, recuerda el amor que sientes por él. Trae a tu recuerdo alguna imagen de los dos juntos en algún momento muy bueno. Solo con eso ya conseguirás refrenar tu ira.
  • Mantén la perspectiva. Algunas de las discusiones con los adolescentes se deben a cuestiones muy poco importantes. No permitas que algo así te lleve a un enfrentamiento con tu hijo.
  • Evita tu propia frustración. En ocasiones es la propia frustración de los padres lo que complica la relación con los hijos adolescentes. Ten muy presente que no puedes volcar en él tus problemas o tus carencias.
  • Tomate tiempo. Si tu hijo adolescente hace algo con lo que no estás de acuerdo debes decírselo pero es importante elegir bien el momento si lo que pretendes es cambiar una actitud. Si estás enfadado con él, déjalo para más tarde. Con los adolescentes tienes la ventaja de que ya no son niños que necesitan que les corrijas en el momento exacto. Al adolescente puedes decirle que estás enfadado y que hablarás más adelante sobre ello con él, cuando los dos estéis más tranquilos. Le enseñarás así la importancia de calmarse y reflexionar sobre las cosas.
  • No intentes arreglarlo todo a la vez. No aproveches una discusión para hacerle todos los reproches juntos. No intentes en la misma charla que cumpla los horarios, ordene su habitación y se ocupe de sus hermanos pequeños. Céntrate en una cosa cada vez. Eso os permitirá dialogar sobre cada aspecto de la relación, entenderos mejor y llegar a acuerdos más productivos.
  • Muéstrate comprensivo. Incluso cuando esté enfadado explícale que le entiendes, que no ignoras lo que le ocurre aunque no estés de acuerdo con él. Eso le desarmará y le enseñará la importancia del respeto.
  • Pide disculpas. Si en una discusión te has enfadado, no has podido evitar que la ira te dominara o has sido injusto, pide disculpas. Tu hijo aprenderá así que reconocer cuando se han hecho mal las cosas ayuda a hacerlas bien en ocasiones sucesivas y piensa que no solo estás ayudando a crecer a tu hijo, también tú puedes crecer y enriquecerte con esta experiencia.

lunes, 21 de agosto de 2023

La disciplina y el liderazgo del 'crack'

Por: José Darío Uribe

El primer gran impacto internacional de James comenzó en la segunda mitad del 2010.

La primera vez que oí hablar de James Rodríguez fue cuando empezó a jugar en Banfield, a comienzos del 2008, y los narradores de fútbol lo llamaban ‘Yeims’. Mi hijo Andrés seguía al modesto equipo argentino porque años antes lo habíamos visto jugar contra Boca Juniors en La Bombonera, y yo lo recordaba cariñosamente porque su uniforme tiene los mismos colores de mi equipo de fútbol del alma. Cuando Andrés me mostraba las jugadas de James, yo le hacía el mismo chiste siempre: “¿Está jugando en Nacional? ¡Por qué no me había dicho antes!”.

El primer gran impacto internacional de James comenzó en la segunda mitad del 2010, cuando lo contrató el Porto de Portugal. Casi todas las semanas escuchaba “¡gol de Falcao, por pase de James!”, y mi hijo se encargaba de que viera sus jugadas geniales. Siempre eran pases extraordinarios, centros perfectos y tiros precisos desde fuera del área. Su dimensión mundial la alcanzó este año en la Selección. En ella nos puso a soñar a todos los colombianos, desde aquel primer partido en La Paz, donde corrió a más de 3.000 metros de altura como el chasqui más entrenado, hasta los seis espectaculares goles en la Copa del Mundo de Brasil.

Pero ¿qué ha hecho que James sea un jugador excepcional y de talla mundial? No es solo su natural zurda prodigiosa. James sobresale en los momentos más difíciles, se hace más grande y decisivo cuando las cosas no parecen funcionar bien, se adapta a las necesidades del equipo, coordina a sus compañeros en busca de un mejor desempeño y logra un equilibro en su juego y en su vida. Nació con inmenso talento, sin duda, pero sus excepcionales condiciones se explican por mucho más que eso. Desde muy niño, él y su familia se enfocaron en desarrollar su potencial, con constancia, esfuerzo y perseverancia, y miró el mundo. A medida que juega y entrena más minutos y compite en las ligas más exigentes del planeta, su carácter y disciplina se han fortalecido, su eficiencia ha mejorado, su capacidad de adaptación ha crecido y su juego se ha renovado. Y como líder que inspira con sus ganas y empuje, en un deporte donde el equipo es fundamental, James es un buen ejemplo de la combinación mágica entre cooperación y competencia.

Todos estos ingredientes –jugar globalmente, “aprender haciendo”, acumular capital humano, competir y cooperar– están en la base del éxito de James David Rodríguez y de las sociedades en general.

viernes, 18 de agosto de 2023

Motivación Personal En 7 Simples Pasos


Por: Desarrollo Personal.



 Motivación Personal En 7 Simples Pasos

La motivación personal es difícil de conseguir.

Pero eso no significa que sea imposible. Todo lo contrario, es un maravilloso reto.

Motivarnos a nosotros mismos va prácticamente en contra de nuestra naturaleza, porque nuestro cuerpo está diseñado para evitar el dolor y acercarse al placer, apelando por la compensación inmediata.

Piénsalo bien, hace algún tiempo cuando los seres humanos éramos cazadores/recolectores, encontrar una fruta en medio del camino significa poder saciar el hambre YA.

Guardarla para después podía hacer que se dañara, se perdiera, o que alguien más la tomara si había una contienda. Lo importante era consumirla pues aparte de todo, podía brindar energía (y todo lo demás como consecuencia de la generación de endorfinas en el cuerpo).

Durante muchísimos años nos acostumbramos entonces a tener retribuciones inmediatas. Imagina encontrar un río luego de días o semanas caminando sin poder sentir la frescura del agua… ¿Qué harías al verlo? Tirarte de inmediato, por supuesto 😛

Esto quedó fuertemente escrito en nuestro ADN y es por esto que el día de hoy, a muchos se nos hace difícil postergar las recompensas para después del trabajo duro. Esta es la causa principal de la pereza en las personas. Queremos siempre vivir la vida más fácil posible, o buscar tener el mínimo esfuerzo posible.

Motivarnos entonces implica conocer nuestra naturaleza humana y aún así superar las dificultades que supone tener una gran fuerza de voluntad para hacer lo que debemos hacer.

Así que hoy quiero mencionar los 7 pasos simples que puedes llevar a cabo para motivarte a ti mismo y cumplir todo eso que quieres, acercándote cada vez más a la vida que te mereces y al éxito que deseas.

Aquí vamos…

1. Ten Uno O Más Motivos Fuertes
Probablemente suene obvio, pero la motivación viene de motivos. Algunas personas quieren motivarse sin tener motivos. Por ejemplo, ellos quieren motivarse para ir a trabajar en algo que odian.

¿Qué motivos podrían tener? “Ganar dinero” podrían decir algunos. Si, pero eso también lo podrían lograr haciendo otra cosa… algo que sí les guste. El motivo que sea, debe ser realmente fuerte y significativo.

2. Tener Una Meta Grandiosa
Al igual que un buen motivo para actuar ahora, es importante tener una meta grande, algo que verdaderamente te inspire, que justamente te motive a actuar.

Por ejemplo, ¿Cuál puede ser la motivación para asear en tu casa? Para muchos, ninguna. Pues realmente no hay una meta grandiosa en hacerlo, entonces así como no habría motivos fuertes, no habría un objetivo poderoso. Sin esto, es muy difícil y lo mejor sería crear un hábito repetitivo o simplemente contratar a alguien más

3. Crea Un Plan De Desarrollo Personal
Y sobre todo, uno que te ayude a lograr tu meta grandiosa (la del paso 2), en conjunto con mejorar otras áreas de tu vida. Nadie nunca hizo un plan para hacerse gordo, pobre o idiota…

… esas cosas pasan cuando no tienes un plan. Si te interesa de verdad contar con un plan poderoso para alcanzar el éxito que deseas, aquí te dejo un buen ejemplo que puedes copiar: Click Aquí Para Ver El Plan.

4. Empieza Con Pasos De Bebé
Si por ejemplo necesitas motivación para escribir un libro, entonces empieza con el diseño de la portada. Posteriormente crea la tabla de contenidos, define las fuentes que vas a investigar, crea la dedicatoria, la introducción y quizás el texto que irá en la parte posterior.

Luego de eso siéntate con el objetivo de escribir el primer capítulo y nada más que el primer capítulo. Si consideras que es mucho para un solo día, entonces divide el capítulo en secciones y escribe una sola sección. Este es sólo un ejemplo, aplícalo en lo que sea que necesites.

5. No Te Compares Con Otros
Compararte con otros sólo te puede llevar a la frustración personal, porque así como hay personas que tú superas, están las que te superan a ti en ciertas habilidades o logros conseguidos.

En un artículo anterior te mencionaba que los tipos de mentalidad que te pueden llevar al éxito y la riqueza, son aquellos basados en la igualdad. Si te interesa, aquí está el enlace.

6. La Procrastinación Es Tu Enemiga
Procrastinar es perder el tiempo en algo sin importancia, o simplemente postergar (dejar para después) las actividades necesarias e importantes.

Antes de pensar en motivación, piensa en organización y autocontrol de forma tal que la procrastinación no te ataque. Y si por algún motivo te sientes con pereza o ganas de dejar todo para después, levántate, y de ser posible grítate a ti mismo: ¡YO PUEDO HACERLO!

7. Aprende De Tus Errores Previos
El carácter es el resultado de dos cosas: La actitud mental, y la manera como invertimos (o gastamos) nuestro tiempo. Respecto a la actitud mental, en este blog encuentras mucho sobre el tema que puedes aplicar. Y respecto a invertir tu tiempo, si te enfocas en el éxito pueden pasar 2 cosas:

1. Que te vaya bien en lo que hagas. En ese caso simplemente la idea es mantenerte por el mismo camino.

2. Que las cosas no salgan como lo esperas y que cometas errores: en ese caso, puedes aprender de dichos errores y mejorar tu rendimiento la próxima vez.

En cualquiera de los casos te va bien, y esto por supuesto, aplica para la motivación.

Si por ejemplo algo te desmotiva en algún momento, para la próxima la idea es eliminarlo o al menos neutralizarlo. Al igual que si hay algo que te distrae.

Sea como sea, mantener la motivación te permite alcanzar muchas más cosas en la vida, pues si eres más productivo tu éxito es simplemente cuestión de tiempo.




miércoles, 16 de agosto de 2023

RECLUTANDO NUEVAS PERSONAS PARA DIRIGIR

Por: Viviendo en Liderazgo.

RECLUTANDO NUEVAS PERSONAS PARA DIRIGIR.
El reclutamiento de miembros y voluntarios nuevos es un elemento clave para el desarrollo del liderazgo. Debe este ser una parte del plan de desarrollo del liderazgo. ¿Por qué? He aquí algunas razones.
Primero, los nuevos miembros serán la nueva generación de líderes. Las personas siempre abandonan a los grupos o a las organizaciones por variadas razones. Se mudan a otra ciudad, o toman un trabajo más exigente, o simplemente sus intereses han cambiado.
Por lo tanto, necesitas nuevas personas que estén listas y dispuestas a dirigir. En caso contrario la pérdida de uno o dos líderes activos pueden dañar seriamente al grupo u organización.
Segundo, llevar nuevas personas a la organización crea un flujo de ideas nuevas y mantiene la vitalidad del grupo. Nuevas personas probarán tus hipótesis y te desafiarán para reflexionar sobre nuevas ideas.
Tercero, llevar nuevas personas a la organización es la base para la construir la comunidad. Mientras más personas trabajen para ti más poderoso serás.
Cuando reclutes a un nuevo miembro o voluntario, dale un trabajo que le ponga en el centro de la organización lo más pronto posible. De este modo se sentirán bienvenidos y necesitados. Pregúnteles lo que piensan sobre los asuntos de la organización.
DESARRÓLLATE COMO LÍDER
Recuerde, usted también está es este cuadro. Necesitarás desarrollar liderazgo con la finalidad de continuar creciendo. Mientras más éxito tengas al dirigir, más desafíos difíciles vendrán a tu camino. Las personas te verán como un recurso y ellos te llevarán cada vez más problemas difíciles de resolver.
 Por lo tanto, elabora un plan de liderazgo para ti. Obtén entrenamiento adicional cuando así lo necesites, o ve a conferencias que se ocupen de los temas que te conciernen. Y relaciónate con otros líderes que puedan darte una mano cuando lo necesites.
EN RESUMEN
"Se requiere una aldea para criar a un niño," es un proverbio Africano popular. En cierto modo, también es necesaria una aldea para criar a un líder. Desarrollar liderazgo es un esfuerzo serio. ¿Valdrá  la pena todo el tiempo y el esfuerzo?
¿Qué crees? ¿Cuán valiosos son nuestros líderes?
Observa algunos de los más grandes líderes de la historia- Martin Luther King, Jr., Susan B. Anthony, Mahatma Gandhi, y Madre Teresa. Si tuviésemos más de su clase usando sus habilidades, ¿cómo estaría el mundo?




lunes, 7 de agosto de 2023

8 Tipos de Motivación


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1. Motivación extrínseca
La motivación extrínseca hace referencia a que los estímulos motivacionales vienen de fuera del individuo y del exterior de la actividad. Por tanto, los factores motivadores son recompensas externas como el dinero o el reconocimiento por parte de los demás. La motivación extrínseca no se fundamenta en la satisfacción de realizar la cadena de acciones que compone aquello que estamos haciendo, sino en una recompensa que solo está relacionada con esta de manera indirecta, como si fuese un subproducto.
Por ejemplo: un individuo puede trabajar mucho para ganar más dinero o puede estudiar muy duro por el reconocimiento social que le proporciona un buen empleo una vez haya acabado sus estudios. Una persona con motivación extrínseca por una tarea que debe entregar, trabajará duro en ella pesar de tener poco interés, pues la anticipación del reforzador externo le motivará a acabarla a tiempo.

2. Motivación intrínseca
La motivación intrínseca hace referencia a la motivación que viene del interior del individuo más que de cualquier recompensa externa. Se asocia a los deseos de autorrealización y crecimiento personal, y está relacionada con el placer que siente la persona al realizar una actividad, lo que permite que una persona se encuentre en “Estado de Flow” al realizar la misma.
Por ejemplo: un individuo que asiste a los entrenamientos de su equipo de fútbol simplemente por el placer que le supone practicar su deporte favorito.
La motivación intrínseca es el tipo de motivación más vinculado a una buena productividad, ya que allí donde se da el individuo no se limita a cumplir los mínimos necesarios para obtener la recompensa, sino que se involucra personalmente en lo que hace y decide poner en ello gran parte de su empeño.

3. Motivación positiva
La motivación positiva se refiere al proceso por el cual un individuo inicia o mantiene adherido una conducta gracias a la obtención de una recompensa positiva, sea externa o interna (por el placer de la actividad).

4. Motivación negativa
La motivación negativa hace referencia al proceso por el cual una persona inicia o se mantiene adherida a una conducta para evitar una consecuencia desagradable, tanto externa (castigo, humillación, etc.) o interna (evitar la sensación de frustración o fracaso).

Otros tipos de motivación
La literatura especializada en psicología del deporte también ha aportado información sobre otros tipos de motivación relacionados con el mundo de la actividad física y el deporte.

5. Motivación básica
La motivación básica se refiere a la base estable de la motivación que determina el nivel de compromiso de un deportista con su actividad. Se refiere al interés de un deportista por los resultados deportivos, su rendimiento personal y/o los consecuencias positivas de ambos.

6. Motivación cotidiana
La motivación cotidiana hace referencia al interés de un deportista por la actividad diaria y la gratificación inmediata que ésta produce.
7. Orientación motivacional centrada en el ego
Este tipo de motivación se refiere a que la motivación de los deportistas depende de retos y resultados en comparación con otros deportistas.

8. Orientación motivacional centrada en la tarea
La motivación depende de retos y resultados personales, e impresiones subjetivas de dominio y progreso.

Ambas orientaciones son ortogonales y no opuestas. Por tanto, pueden existir deportistas con ambas orientaciones altas, ambas orientaciones bajas, con una orientación centrada en el ego alta pero baja en la tarea y con una orientación por la tarea alta pero una orientación centrada en el ego baja.