martes, 23 de enero de 2024

Qué trabajar para ser un buen líder en el trabajo

Que un proyecto salga hacia delante o que un grupo de trabajo funcione, en gran parte, depende de un buen líder que dirija, organice, delegue y sea respetado. Ya hablamos sobre los tipos de líderes en el trabajo pero, ¿Qué aspectos tienes que trabajar si quieres ser un buen líder?
  

Comunicación

Un buen líder tiene que saber comunicar y trasmitir a sus empleados o compañeros, pero también tiene que saber escuchar. El líder tiene que dar su opinión pero eso no significa que sea una verdad absoluta. Tiene que haber un feedback con los trabajadores.

Integridad

Hay que ganarse el respeto de los trabajadores y siendo íntegro lo conseguirás más fácilmente. Alguien que va con la verdad por delante y no traiciona a nadie será un ejemplo a seguir para todos. Además, de este modo evitarás moverte en un ambiente de trabajo hostil.

Conocimiento

Aunque no es el aspecto más importante, ya que un líder también puede rodearse de buena gente y triunfar coordinándolos, sí que facilita el proceso de toma de decisiones y el respeto de la gente que tienes a tu mando. No hay que olvidar que hay que estar en constante aprendizaje y atento a los últimos estudios y tendencias.

Decisión

Tiene que saber decidir y tomar la decisión en el momento que sea necesario. Ideas y opciones tenemos todos, pero elegir la correcta tiene unas responsabilidad que tiene que asumir el líder.

Motivación

Hay que saber motivar a los empleados y saber levantar el ánimo de uno mismo. Días difíciles los tenemos todos pero el líder tiene que sobreponerse y llegar al trabajo al 200% y, lo más importante, contagiarlo al resto.

Simpatía

Dar órdenes no significa ser un ogro con las personas a tu mando. Es recomendable ser igual de agradable con los trabajadores que como con los clientes. Escuchar los problemas y preocuparse por su gente hará que en los momentos difíciles tanto profesionales como personales te sientas respaldado.

Retroalimentación

Un buen líder se retroalimenta de su grupo. Él decide pero no es un dictador. Escuchar las ideas de los demás, lo que pueden aportar y las inquietudes que tengan puede aportarte conocimientos y diferentes visiones. Muy recomendable para no resultar autoritario y que la gente se sienta valorada.

Gestión tiempo

Por desgracia el tiempo es finito. Hay que organizar bien las tareas y aprovechar bien el tiempo que tenemos de trabajo. Si lo hacemos bien podremos incluso descansar y así no saturar a nuestra gente. Un buen líder entrega sus trabajos en el día o incluso antes.

Mejoría

Buscar la perfección no es malo, pero sí obsesionarse con ella. Siempre hay que intentar mejorar y perfeccionar las técnicas, tiempos de ejecución, tareas… pero siendo conscientes de que no siempre vamos a conseguirlo. Y no por ello tenemos que desesperarnos.

Control

Una persona no puede estar al tanto de todo. Puedes ser un genio y querer controlar cada cosa pero eso va a evitar que puedas aplicar todo tu potencial en ciertas tareas. Delega y haz jefes de equipo que te mantengan al tanto de todo pero sin estar pendiente de cada trabajo.


Aunar todos estos aspectos es muy complicado, sin embargo un buen líder trabaja por mejorar aquello de lo que carece y potencia aquello que tiene. Tiene que saber ser el mejor, o al menos intentarlo, con lo que tiene y no rendirse nunca.

Fuente: liderazgo, blogspot
Publicado Por: Juan Carlos Santos

viernes, 12 de enero de 2024

Características de los líderes dinámicos

A veces cuesta determinar el perfil ideal de un buen líder dado que a veces se los presenta como super hombres que todo lo pueden, indestructibles y sin rasgos negativos.
Una buena forma de elegir el perfil de un líder es pensando en el líder dinámico. En contraposición con el líder pasivo que le cuesta tomar decisiones o es cerrado, el líder dinámico se conoce a sí mismo, es proactivo, abierto al feedback, está ansioso por mejorar, es arriesgado, y aprende de la adversidad. Un emprendedor exitoso, el líder dinámico resume las cualidades de un buen líder.
Warren Bennis en su libro "Conducir gente es tan difícil como arrear gatos: Los líderes se pueden hacer" describe 10 características de los líderes dinámicos.
1. Tiene conocimiento de sí mismo. Saben cuales son sus talentos y como desplegarlos mejor. Muchos han pasado un período de sus vidas en otro país, experiencia que les ha enriquecido notablemente como personas. Son independientes y cuestionan sus propias suposiciones y creencias. Diversas experiencias de vida les han enseñado a pensar acerca de quienes y que son.
2. Son abiertos al feedback. Esta habilidad la han desarrollado en su matrimonio que respetan y valoran. Tienen una fuente valiosa de reflexión y crítica constructiva en casa que los obliga a cambiar y mejorar. Este mismo beneficio, lo buscan y valoran en los negocios.
3. Ansiedad por aprender y mejorar. Son grandes indagadores e interlocutores. Siempre buscan mejorar.Tienen propensión al cambio, son receptivos a nueva información y no les gusta ser sorprendidos por algo que no vieron venir. Tienen sed de nuevos conocimientos.
4. Son curiosos y arriesgados. Son audaces, arriesgados y curiosos. Le dan importancia no a llegar a destino sino al viaje en sí mismo. Tienen fascinación por nuevos pensamientos e ideas.
5. Concentrados en el trabajo. Tienen una imperiosa tenacidad. Utilizan el ingenio en el trabajo. A veces esta cualidad es difícil descubrirla en una simple charla, pero se confirma conociendo en profundidad a la persona. Puertas afuera en las relaciones interpersonales pueden no ser muy buenos, hasta dejar una mala impresión, pero son extraordinariamente eficaces en su mundo.
6. Aprenden de la diversidad. Han sufrido varios fracasos en sus vidas. Alguno de ellos ha tenido una infancia difícil o han padecido enfermedades crónicas. Los líderes dinámicos estudiados por Bennis enfrentaron la adversidad en una etapa temprana de sus vidas. Ese aprendizaje lo trasladan invariablemente cuando desarrollan a otros, mediante anécdotas y consejos.
7. Equilibran la tradición y el cambio. Distinguen y saben adaptarse tanto a un entorno conservador como a un entorno cambiante.
8. Poseen un estilo abierto. Tienen ideas innovadoras para enseñar a los demás, analizan a la competencia o piden ideas a sus colaboradores.
9. Trabajan bien con sistemas. Trabaja en equipo y confía en los procesos y la estructura de la organización para resolver sus problemas. No centraliza todo en su persona.
10. Son buenos mentores y ejemplos a seguir. Otros los toman como ejemplos porque son confiables y saben que emulando sus pasos alcanzarán el éxito en lo que hagan. Son respetados.
Fuente: Management Journal 
Por: Management Journal 

jueves, 11 de enero de 2024

DOCE PREGUNTAS.


Por: Ricardo Luis Figueroa Pineda.


El objetivo de este artículo es presentarte la extraordinaria conclusión a la que se llegó mediante el estudio realizado por la Organización Gallup, la cual ha sido, durante más de sesenta años, líder mundial en medición y análisis de actitudes, opiniones y comportamiento de los seres humanos.

Este gigantesco estudio, fue realizado durante el período 1974-1999. Se aplicó una entrevista de hora y media de duración a cada uno de los más de 80,000 gerentes seleccionados (de los cuales algunos ocupaban situaciones de liderazgo y otros eran supervisores de primera línea). Además de estas entrevistas, se le formularon poco más de cien preguntas diferentes, pero relacionadas al sitio de trabajo, a cada uno de los más de un millón de empleados de una amplia gama de compañías, industrias y países seleccionados.

Entre otros variados trabajos, para ir identificando las preguntas coincidentes y de más peso, se aplicaron técnicas de grupos focales, análisis factorial, análisis de regresión, estudios concurrentes de validez, entrevistas de seguimiento y finalmente una técnica estadística llamada metaanálisis que permitió, a través de indicadores de desempeño, identificar con claridad las verdaderas asociaciones entre las opiniones de los empleados y el desempeño de las unidades de negocio.

La organización Gallup, determinó que derivado del estudio realizado:

Empleados talentosos necesitan gerentes excepcionales

Los mejores gerentes seleccionan al empleado (con base en el talento y no en sus destrezas o experiencia); establecen las expectativas (definiendo los resultados en lugar de los pasos obligados); motivan a la gente (aprovechando sus fortalezas únicas en lugar de tratar de corregir sus debilidades); y promueven el desarrollo de la gente (buscando la concordancia apropiada para cada persona en lugar del siguiente peldaño de la escalera).

Como resultado final de este estudio se obtuvieron doce preguntas mediante las cuales podemos medir de una forma más sencilla y exacta la fortaleza de un sitio de trabajo. Aunque no recopilan todo lo que se requiere saber sobre dicho sitio, si proporciona la mayor cantidad de datos para atraer, prestar atención y retener a los empleados más talentosos.

Las doce preguntas, resultantes del estudio son las siguientes:
2.       ¿Cuento con el equipo y materiales necesarios para hacer bien mi trabajo?
3.       ¿En mi trabajo, tengo la oportunidad de hacer cada día lo que mejor sé hacer?
4.       ¿En los últimos siete días, he recibido reconocimiento o elogios por un trabajo bien hecho?
5.       ¿Mi jefe, supervisor o alguien más en el trabajo, muestra interés en mi como persona?
6.       ¿Hay alguien en mi trabajo que estimula mi desarrollo personal y profesional?
8.       ¿La misión o propósito de la empresa me hace sentir que mi trabajo es importante?
9.       ¿Mis compañeros de trabajo están comprometidos a hacer un trabajo de calidad?

10.   ¿Tengo un (a) mejor amigo (a) en el trabajo?
12.   ¿Este último año, he tenido oportunidades de aprender y crecer en el trabajo?
Cada una de las doce preguntas estuvo relacionada con por lo menos uno de los cuatro resultados de desempeño: productividad, rentabilidad, retención y satisfacción de los clientes. La mayoría de las preguntas, revelaron asociaciones con dos o más resultados del negocio.
Las asociaciones más constantes (diez de las doce preguntas) se dieron con respecto al indicador de “productividad”.
Ocho de las doce preguntas, mostraron un vínculo con el indicador de "rentabilidad”.
Cinco de las doce preguntas, revelaron una relación con la “retención” de los empleados (1,2,3,5,7).
De las doce preguntas, las más poderosas son las que combinan las asociaciones más fuertes con la mayoría de los resultados de desempeño del negocio (1,2,3,4,5 y 6).
Estas doce preguntas deben hacerse en un orden determinado.

MONTAÑISMO.

Para describirles fácilmente el orden en que deben realizarse estas doce preguntas, imaginémonos una montaña.

Quienes hemos tenido la oportunidad de viajar a través de un paraje montañoso, sabemos que es difícil visualizar con exactitud su forma y color pues este último cambia de azul a gris y finalmente a verde a medida que nos acercamos. Si tenemos la intención de llegar a la cima, sabemos que nos espera un camino de subida que puede variar, siendo empinado en ocasiones y otras veces con una pendiente suave. Sabemos que en ocasiones, tendremos que rodear grietas, y que el terreno nos obligará, algunas veces, a descender para poder continuar nuestro ascenso. También sabemos que sin duda encontraremos peligros como: frío, neblina y el mayor de todos, nuestra frágil voluntad. 

Entonces pensamos en la cima y en el sentimiento que ello nos despierta, es mayor que nuestros temores, así que comenzamos a trepar.
Tu conoces esa montaña, todos la conocemos. Es el ascenso psicológico que se hace desde el momento en que se asume una función nueva hasta que se está completamente comprometido con ella.

El pie de la montaña, puede ser el momento de la vinculación a una empresa o quizá el momento de recibir un ascenso a otro cargo dentro de la misma compañía. Es importante dejar bien claro que la montaña no representa un ascenso profesional.

Al llegar a la cima estamos todavía con la misma función, pero somos leales y productivos en ella.

Cualquiera que sea su función, al llegar a la cima de la montaña usted es bueno en lo que hace, conoce el propósito fundamental de su trabajo y siempre está buscando mejores formas de cumplir esa misión. Está completamente comprometido. ¿cómo llegó hasta ahí?
El gerente capaz de responder esta pregunta sabrá guiar a otros empleados.
Esta podrá ser una montaña psicológica, pero al igual que las verdaderas, se debe subir por etapas.
Leídas en el orden correcto, las doce preguntas pueden decirle cuál etapa es cuál y exactamente cuales son las necesidades que debe satisfacer para poder continuar su ascenso hacia la siguiente.

Campamento base: ¿qué obtengo?

Cuando usted asume una nueva función, sus necesidades son bastante elementales. Necesita saber lo que se esperará de usted. ¿cuál será su remuneración? ¿cuánto tiempo tendrá que viajar para llegar a su trabajo? ¿Tendrá oficina, escritorio, teléfono? Es la etapa en que usted se pregunta qué obtiene de su función.
Entre las doce preguntas, hay dos fundamentales para medir el campamento base.
1.       ¿Sé lo que se espera de mí?
2.       ¿Cuento con el equipo y materiales necesarios para hacer bien mi trabajo?

Campamento No. 1: “¿Qué debo dar?”
Ya ha subido unos metros y su perspectiva cambia. Comienza a preguntarse otras cosas. Necesita saber si sirve para el trabajo. ¿Está en un cargo en el cuál podrá sobresalir? ¿Consideran los demás que está sobresaliendo? Si no, ¿qué piensan de usted? ¿Le ayudarán? En esta etapa, sus preguntas giran alrededor de lo que debe dar. Su atención está puesta en sus aportes individuales y las percepciones que otros tienen de ellos.
Estas cuatro preguntas miden el primer campamento.
3.       ¿En mi trabajo, tengo la oportunidad de hacer cada día lo que mejor sé hacer?
4.       ¿En los últimos siete días, he recibido reconocimiento o elogios por un trabajo bien hecho?
5.       ¿Mi jefe, supervisor o alguien más en el trabajo, muestra interés en mi como persona?
6.       ¿Hay alguien en mi trabajo que estimula mi desarrollo personal y profesional?
Cada una de estas preguntas le ayudará a saber no solamente si usted siente que está desempeñando bien su papel (P3); si no, si las otras personas valoran su desempeño individual (P4), si lo valoran como persona (P5) y si están dispuestas de invertir en su crecimiento (P6). Todas estas preguntas se refieren a la cuestión de su auto estima y su valía como individuo.

De no darles respuesta, todos sus anhelos de pertenecer, de ser parte de un equipo, de aprender e innovar, se verán menguados.

Campamento No. 2: “¿Pertenezco a aquí?

Ha continuado su ascenso. Ya ha formulado algunas preguntas difíciles sobre usted mismo y los demás y ojalá las respuestas lo hayan fortalecido. Su perspectiva se amplía. Mira a su alrededor y se pregunta: “¿Pertenezco aquí? Es probable que usted se interese mucho por el cliente ¿Tienen los demás ese mismo interés? O quizás usted se defina por su creatividad y debe preguntarse si está rodeado de personas con su mismo empuje. Cualquiera que sea su sistema básico de valores, llegado a esta etapa debe realmente averiguar si encaja.

Estas cuatro preguntas miden el segundo campamento:
7.       ¿En el trabajo, mis opiniones cuentan?
8.       ¿La misión o propósito de la empresa me hace sentir que mi trabajo es importante?
9.       ¿Mis compañeros de trabajo están comprometidos ha hacer un trabajo de calidad?
10.   ¿Tengo un (a) mejor amigo (a) en el trabajo?

Campamento No. 3: “¿Cómo podemos crecer todos?”

Esta es la etapa más avanzada del ascenso. Llegado a ella, usted está impaciente por ver que todos mejoren y se pregunta “¿Cómo podemos crecer todos?” Usted desea mejorar las cosas, aprender, crecer, innovar. 

Esta etapa nos dice que es solamente después de haber ascendido y pasado por las tres etapas anteriores, que usted puede ser eficaz en la innovación. ¿Por qué? Porque hay una diferencia entre ïnventar”e “innovar”. Inventar es cuestión de simple novedad; seguramente, como la mayoría de nosotros, usted habrá inventado mil maneras distintas de hacer las cosas pocas semanas después de asumir su nueva función. Pero fueron ideas sin peso. Por su parte, innovar es cuestión de crear una novedad que se pueda aplicar. Y usted podrá innovar, aplicar sus propias ideas, únicamente si se ha concentrado en las expectativas correctas (campamento base), si se tiene confianza en su propia capacidad (Campamento No. 1)  y si está consciente de la forma como las personas que lo rodean aceptarán o rechazarán sus nuevas ideas (Campamento No. 2). Si no puede responder positivamente a las primeras preguntas, le será casi imposible aplicar todas sus nuevas ideas.

Estas dos preguntas miden el tercer campamento:
11.  
¿En los últimos seis meses, alguien en el trabajo me ha hablado de mi progreso?
12.   ¿Este último año, he tenido oportunidades de aprender y crecer en el trabajo?

La cima

Si puede responder positivamente a las doce preguntas, habrá llegado a la cima. Su enfoque es claro. Tiene permanentemente la sensación de logro, de que le han exigido lo mejor de usted mismo y que ha dado lo mejor de usted mismo todos los días. Mira a su alrededor y ve a otros que también parecen encantados con el desafío de su trabajo. Sostenidos por un mutuo entendimiento y un propósito común, los montañistas dirigen sus ojos a los desafíos que se perfilan en el horizonte. No es fácil permanecer durante mucho tiempo en la cima sin que el suelo se estremezca bajo sus pies y los vientos fuertes lo empujen de un lado para otro. Pero mientras se está allí, la sensación es incomparable.

Si ese es el ascenso psicológico que usted hizo (o dejó de hacer) desde el momento en que asumió su función actual hasta el momento en que se sintió completamente comprometido, entonces ¿dónde se encuentra? ¿en el primer campamento? ¿en el segundo? ¿en el tercero?

Hágase esas doce preguntas, pues sus respuestas le permitirán darse una idea de dónde se encuentra en el camino a la cima de la montaña.

Quizá acaba de ser ascendido, sintió que había llegado a la cima en su función anterior, pero ahora se encuentra de regreso al primer campamento, con nuevas expectativas y un nuevo gerente.

Claro está que el ascenso hacia la cima es más complicado de lo que lo hemos pintado. La gente no solamente intercambia una etapa por otra, sino que también cada persona puede asignarle un valor ligeramente diferente a cada una.

Por ejemplo:

Usted podría haber asumido su función actual sencillamente porque era una oportunidad de aprender y de crecer; es decir, en cierta forma pasó directamente al tercer campamento. Y si se están cumpliendo esas necesidades de mayor nivel, entonces quizás usted se mostrará más paciente a la espera de que su gerente establezca con absoluta claridad sus expectativas (campamento base). Así mismo, si se siente conectado con los miembros de su equipo (segundo campamento), quizás esté dispuesto a permanecer en esa etapa durante más tiempo aunque sienta que su papel en el equipo no le permite utilizar sus verdaderos talentos (primer campamento). Independientemente de cuán positivas sean sus respuestas a las preguntas del primero y segundo campamento, cuanto más tiempo permanezcan insatisfechas sus necesidades de los  niveles inferiores, más probable es que usted se desgaste, se vuelva improductivo y se vaya.

En efecto, si responde positivamente en el primero y segundo campamentos pero negativamente a las preguntas de la etapa anterior, tenga mucho cuidado porque se encuentra en una posición muy precaria. A primera vista todo parece bien: está a gusto con los compañeros de su equipo (segundo campamento), está aprendiendo y creciendo (tercer campamento), pero en el fondo no está comprometido. No solamente es menos productivo de lo que podría ser, sino que estaría dispuesto a abandonar el barco al primer ofrecimiento atractivo.

Esta condición recibe el nombre de SOROCHE.

En el mundo físico, el soroche es producido por la falta de oxígeno a grandes alturas. Falto de oxígeno, el corazón empieza a latir con fuerza. La persona siente que le falta aire y está desorientada. Si no desciende a una menor altura, los pulmones se llenan de líquido y sobreviene la muerte. No hay forma de engañar al soroche. No hay vacuna, no hay antídoto. La única forma de derrotarlo es descendiendo para darle al cuerpo tiempo de aclimatarse.

Los montañistas novatos podrían sugerir que cualquiera que tenga mucho dinero y tiempo disponible puede subirse a un helicóptero para aterrizar directamente en el tercer campamento y de ahí correr hasta la cima. Los guías veteranos saben que eso es imposible. El soroche agotaría la energía y obligaría al osado aventurero a reducir el ritmo de su marcha prácticamente a cero. Durante el ascenso es necesario pasar mucho tiempo entre el campamento base y el primer campamento. Cuánto más tiempo permanezca una persona en la falda de la montaña, más resistencia tendrá al llegar a la cima, donde la atmósfera está enrarecida.

Esa misma advertencia es válida en el mundo psicológico. El campamento base y el primer campamento son los cimientos. Dedique tiempo a concentrarse en esas necesidades, encuentre un gerente que satisfaga dichas necesidades y así tendrá la fortaleza necesaria para enfrentar el largo camino hacia la cima. Si hace caso omiso de esas necesidades, lo más probable es que abandone psicológicamente el compromiso.

Una epidemia de soroche.

Ahora póngase nuevamente en su papel de gerente.

Esta metáfora de la montaña revela que la clave para construir un sitio de trabajo sólido y vibrante radica en satisfacer las necesidades de los empleados en el campamento base y en el primer campamento. Es allí donde usted debe concentrar su tiempo y su energía. Si no se ha ocupado de las necesidades de primer nivel de sus empleados, todo lo que haga por ellos más adelante, será casi irrelevante. Pero si logra satisfacer con éxito esas necesidades, el resto – la construcción de un equipo y la innovación – será mucho más fácil.

Normalmente y quizá hasta a mediados de la segunda década de este siglo (año 2015), la mayoría de los gerentes a fijado su atención en puntos mucho más altos en la montaña. Los enunciados de una misión, la capacitación diversificada y los grupos de autogestión tienen por objeto ayudar a los empleados a sentir que pertenecen (segundo campamento). La gestión de “calidad total”, la “reingeniería”, el “mejoramiento continuo”, las “organizaciones que aprenden” – todas tienen por objeto suplir la necesidad: de innovar, de cuestionar las suposiciones tradicionales y de reconstruirlas desde cero, día con día (tercer campamento).

Todas estas iniciativas fueron muy bien concebidas. Muchas de ellas fueron bien ejecutadas. Pero ninguna de ellas perduró. ¿Por qué? Por una epidemia de SOROCHE. Apuntaron demasiado alto, con mucha prisa.

A los gerentes se les instó a concentrarse en iniciativas complejas como la “reingeniería” o las “organizaciones que aprenden”, sin dedicar tiempo a lo fundamental. Las etapas de ascenso revelan que si el empleado no sabe lo que se espera de él como individuo (campamento base), no se le puede pedir que sienta entusiasmo por ser miembro de un equipo (segundo campamento). Si siente que está en el cargo equivocado (primer campamento), no se le puede gratificar diciéndole que sus ideas innovadoras son de vital importancia para los esfuerzos de “reingeniería” de la compañía (tercer campamento). Si no sabe lo que su gerente piensa de él como individuo (primer campamento), no se le debe confundir retándolo a ser parte de “la nueva organización que aprende” (tercer campamento).

No trate de llegar en helicóptero a cinco mil metros porque, tarde o temprano, su gente perecerá en la montaña.

EL CENTRO DE ATENCIÓN DE LOS GERENTES EXCEPCIONALES.

Los gerentes excepcionales le apuntan al campamento base y al primer campamento. Saben que el corazón de un sitio de trabajo sólido y vibrante se encuentra en las primeras seis preguntas.
1.       ¿Sé lo que se espera de mi en el trabajo?
2.       ¿Cuento con el equipo y materiales necesarios para hacer bien mi trabajo?
3.       ¿En mi trabajo, tengo la oportunidad de hacer cada día lo que mejor sé hacer?
4.       ¿En los últimos siete días, he recibido reconocimiento o elogios por un trabajo bien hecho?
5.       ¿Mi jefe, supervisor o alguien más en el trabajo, muestra interés en mi como persona?
6.       ¿Hay alguien en mi trabajo que estimula mi desarrollo personal y profesional?

Asegurar una calificación de 5 para cada una de estas preguntas es una de sus mayores responsabilidades. No es algo fácil cuando los empleados califican.

Para asegurarse un 5 en todas las preguntas, usted debe conciliar responsabilidades que parecen contradictorias a primera vista. Debe poder establecer expectativas coherentes para todos sus empleados y al mismo tiempo tratar a cada persona de forma diferente. Debe poder hacer que cada persona sienta que está desempeñando una función en la cual aprovecha su talento y que a la vez lo desafía a progresar. Debe interesarse por cada persona, elogiar a cada persona y, si es necesario, despedir a una persona por la cual se ha interesado y a quien ha elogiado.


La Mejor Charla. Busca dentro de ti.

Por: David Goggins Driven



 La Mejor Charla.  
Busca dentro de ti.







lunes, 8 de enero de 2024

Los secretos del líder de WhatsApp

Escrito por: Enrique Duarte

WhatsApp, una de las aplicaciones más usadas en el mundo.
Esta empresa (y sus fundadores) supo colocar a su aplicación de mensajería instantánea en, literalmente, cientos de millones de teléfonos móviles alrededor del mundo, y ahora vale ni más ni menos que 19,000 millones de dólares.

 ¿Quién o quiénes serán los nuevos millonarios? ¿Qué aprendizaje de negocios se genera a partir de esta compra?


Mark Zuckerberg, el popular y joven empresario líder de Facebook, se encargó de colocar a Brian Acton y Jan Koum, fundadores de WhatsApp, en prácticamente todos los titulares de la prensa mundial.

Sin embargo, es Koum -actual presidente ejecutivo o CEO de la compañía- quien ha tomado cierto protagonismo en esta historia.

¿Qué es eso tan importante que envuelve a este emprendedor de 38 años? Lo primero que podríamos mencionar es que Koum, proveniente de una familia judía de escasos recursos, emigró a Estados Unidos de Ucrania en su adolescencia.

Sí, el “sueño americano” aquí podría verse ejemplificado. A sus 16 años llegó con su madre (su padre no pudo acompañarlos en aquellos momentos) a California, huyendo de las “tácticas represivas antisemitas de la policía ucraniana”, según se narra en una semblanza de Koum de la agencia de noticias francesa AFP.

Ya instalados en el país, el joven se graduó de la preparatoria en 1995, pero más tarde, y como varios “genios” de este círculo, no concluyó sus estudios de Informática en la Universidad estatal de San José.

No obstante, esto no le impidió continuar en el mundo tecnológico que cada vez tomaba más fuerza. Koum logró encontrar trabajo en Yahoo!, donde se desempeñaría en dos áreas de la empresa: sistemas de seguridad e ingeniería de infraestructuras.

Su paso por esta firma, nueve años en total, lo llevaría a conocer a su socio actual Brian Acton, con quien tomaría la principal apuesta de su vida; aunque otras versiones cuentan que los "dos tipos que pasaron 20 años haciendo trucos de frikis en Yahoo!", como irónicamente se describen ambos, ya se conocían desde antes.

Se rumora que Acton, ahora de 42 años, tomó bajo su protección al joven ucraniano, luego de que en el 2000 muriera la madre de Koum.

Koum y Acton abandonaron a Yahoo! en 2007 con la mira puesta en el desarrollo de WhatsApp, no sin antes hacer un viaje por América del Sur.

A su retorno intentaron unirse a las filas de Facebook y Twitter, sin éxito alguno.

Una vez más esto no sería un impedimento para alcanzar el sueño de crear un mundo más abierto y conectado, con el uso de simples mensajes de texto, a través de un servicio en Internet para unir a familias y amigos en cualquier parte del mundo y desde cualquier smartphone, como expresan que fue ideada desde el principio esta aplicación.

El exitoso servicio de mensajería instantánea sería lanzado en 2009. ¿Sabrían lo que el futuro les tenía preparado? No lo sabemos. Lo que sí conocemos es que ahora cuentan con 450 millones de usuarios y que cada día se unen a él 1 millón de personas.


El joven empresario y ahora millonario.

Los que lo conocen de cerca mencionan que Jan Koum es un empresario que no le gusta presumir, como otros líderes del ramo con base en Silicon Valley.

Se dice que tiende a minimizar el éxito que hasta ahora ha obtenido.

Es alguien que prefiere la discreción y que lo manifiesta al ser un hombre de pocas palabras, aunque cuando lo hace gusta de expresarse sin rodeos y con groserías.

Una de las cosas por la cual se le agradece a Koum, y todos los que utilizamos su “app” podríamos pensar lo mismo, es que desde el principio de su emprendimiento dejó en claro que la publicidad no tendría espacio en su servicio de mensajería, ya que incluso afirma desconfiar de ella.

“Móvil y mensajes es todo lo que hacemos” dijo el año pasado en una entrevista. “Está en nuestro corazón, en nuestra sangre y en nuestro ADN”.

"Tenemos un manifiesto de oponernos a la publicidad", ha asegurado Kuom en varias ocasiones. "Estamos tan bombardeados de publicidad en nuestra vida cotidiana que creemos que los teléfonos inteligentes no son lugar para eso. Uno no quiere ser interrumpido por publicidad cuando se está chateando con alguien que quiere".

Quizás sea ésta una importante lección que aporta Koum para otros emprendedores, la misma que le ha llevado a recibir por su compañía 12,000 millones de dólares en acciones, 4,000 millones en efectivo y 3,000 millones en acciones restringidas, según el acuerdo con Facebook.

Esta compra sería el mayor negocio de Internet desde la fusión de Time Warner con AOL en 2001, por 124,000 millones de dólares, según datos recopilados por Bloomberg.

Otra de las decisiones exitosas de WhatsApp, con sede en Mountain View, California, es permitir a sus usuarios enviar mensajes con diferentes sistemas operativos, entre ellos iOS de Apple, Android de Google, Windows Phone de Microsoft y el software de BlackBerry.

Las inversiones externas que han ayudado a ser exitoso a este emprendimiento es la firma de capital de riesgo Sequoia Capital, que en 2011 invirtió 8 millones de dólares, por una participación de más de 15% que ahora vale alrededor de 3,500 millones, según personas familiarizadas con el acuerdo, mencionó AFP.


Fuente: QumiNet.

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jueves, 4 de enero de 2024

Discurso Motivacional: Denzel Washington

Por: Denzel Washington 



Discurso motivacional excepcional del famoso actor Denzel Washington, recuerda que tú puedes hacer la diferencia.


miércoles, 3 de enero de 2024

¿En qué consiste el verdadero liderazgo?
 El liderazgo es lo que haces cuando nadie está mirando. La verdadera medida de lo que eres es lo que haces cuando  nadie te mira. ¿En qué vamos a emplear nuestra vida? Por que al final del camino, sólo hay dos preguntas importantes: Qué persona has llegado a ser y cuántas vidas has cambiado”.
Y tal y como recalca Robin Sharma, no hace falta ser Steve Jobs, o Bill Gates para ser un gran líder: “El liderazgo consiste en pequeños actos de creatividad, cosas que parecen insignificantes, pero que se producen de forma constante. Lo insignificante nos lleva a cosas grandes, a la auténtica transformación”.
Ocho Reglas para un nuevo liderazgo
1. No te pagan sólo para trabajar, sino también para estar asustado. El permanecer en nuestra zona de confort es lo más peligroso que hay. La verdadera innovación pasa por salir de esa zona de confort, por comprometernos con lo que nos asusta. Acércate a tu temor y encontrarás tu libertad.
2. El fracaso es abandonar demasiado temprano. Lucha por inspirar a las personas con las que trabajas, para las que trabajas y las que trabajan para ti. Inspira a los demás.
3. El antiguo modelo de liderazgo está obsoleto. Aprende a liderar sin tener el título para ello. El liderazgo se produce desde cada puesto de trabajo.
4. Un trabajo es solo un trabajo si lo ves como tal. Sin embargo el trabajo es tu oportunidad de expresar lo que eres. Y si tu trabajo es medio (o mediocre), esa es la imagen que está proyectando de ti mismo como persona. Tu trabajo es tu gran oportunidad para mostrar lo que eres, tu oportunidad para crear y entregar valor.
5. Tu verdadera ventaja competitiva reside en la capacidad que tengas de crear liderazgo en cada uno de tus empleados, y hacerlo más rápido que tu competencia.
6. El liderazgo son tres cosas: inspirar, influenciar e impactar. Todos estamos deseando que alguien nos inspire. ¿Quieres ser el mejor? o simplemente te vas a limitar a decir “es mi trabajo”.
7. Deja de decir lo que vas a hacer y hazlo. Las ideas sin ejecución no valen nada, las ideas por sí solas, no tienen ningún valor.
8. Evita las distracciones innecesarias y céntrate. No puedes pasarte el día persiguiendo juuetes brillantes. Si tienes un problema eres tú quien lo tiene que resolver. No esperes que lo haga otro.


Por: Rodolfo de Juana