lunes, 11 de agosto de 2025

Walt Disney: El legado de un líder



La valía de un líder se mide por su legado para la posteridad. Lo más importante es saber que habrá una continuidad de su trabajo y su manera de hacer las cosas. 

Los líderes que dejan un legado dirigen las organizaciones con visión de futuro, muchas personas pueden hacer grandes avances dentro de una organización en un momento determinado, pero los líderes que dejan un legado manejan las cosas de manera distinta, piensan en el presente y en el futuro. . 

Ellos también crean una cultura de liderazgo, emprenden una cultura para formar nuevos líderes. A su vez estas personas pagan el precio hoy para asegurar el éxito del mañana, aunque eso signifique un gran sacrificio. 

Se las arreglan para formar líderes que los sucedan, le dan más importancia al trabajo en equipo que al individuo y saben trasmitir que es lo que esperan de su gente. Un ejemplo de legado lo encontramos en Disney, aquel hombre que construyó quizás la marca que despierta mayor número de sentimientos y emociones en el mundo y que se convirtió en un ratón de ser un animal que causa repulsión y asco, en el símbolo universal de la desviación. en la década del 40 ya Walt Disney tuvo la idea de construir un parque de diversiones y fue hasta la década del 50 cuando comenzó la construcción de Disneylandia en Anaheim California, el cual se inauguró el día 18 de julio de 1955, a su vez estaba interesado en otras partes del entretenimiento como el cine y los dibujos animados, en la actualidad el pequeño estudio que se fundo en 1923, se ha convertido en una de las mayores industrias del entretenimiento de la actualidad, la mística sigue viva en todo lo que hace Disney, hoy en día participa en películas que nos dejan una emoción característica, dibujos animados aún mantienen su magia, parques temáticos, música, hotelería y resort, entre otros, además son la escuela de atención al cliente más famosa del planeta, la cual imparte. . sus cursos con visitas guiadas a los parque, mostrando todos sus secretos, su grado de excelencia es tal que sobrepasa cualquier expectativa que lleve el visitante. 

Es tal su grado de atención al cliente, que por ejemplo si una niña se viste de princesa y camina junto a sus padres por el parque, cada vez que un empleado la ve, la saluda como a una princesa real. 

A pesar de su muerte en 1966, su legado sigue vivo, basta con ver su obra para darse cuenta de que las cosas aunque evolucionadas, se hacen con el estilo de su líder fundador quien siempre dijo que un lugar donde los padres llevaran a sus niños, pero que a su vez ellos mismos se sintieran como cuentos, llenos de alegría, esperanza y amor, es impresionante ver en sus parques hasta ancianitos montados en juegos que a primera vista parecen estar hechos solo para niños. 

Hoy en día Disney hizo una fusión con Pixar en el área de la animación, esto trajo a la empresa líderes tan fuertes como Steve Jobs, quien también fue el fundador de Apple, lo que comprueba que la fortaleza del liderazgo de Disney, esta en atraer. . y formar nuevos líderes tan o más fuertes que los anteriores, esta es la cultura de liderazgo en esta organización, la cantidad de reconocimientos y premios que ha obtenido esta empresa a través del tiempo es producto del trabajo en equipo, al cual se le da más Importancia que a la individualidad, Walt Disney se el arreglo para dejar una sucesión exitosa, apenas en su vida alcanzo a inaugurar un parque temático. 

Se dice que el discurso de inauguración de su primer parque en la ciudad de Orlando, alguien dijo: “lastima que Walt no pudo ver su sueño realizado”, a lo que su hermano contesto, “al contrario porque lo vio es que estamos aquí, hoy”

viernes, 1 de agosto de 2025

¿En qué enfocarse para crecer?


No hay que intentar nunca ser un experto en un área que no se domina, y para la cual no se cuenta con los talentos, para desempeñar con excelencia un rol. Dice Peter Drucker: "Cada uno debe trabajar sus puntos fuertes y buscar personas honestas que realicen el resto de las tareas necesarias".

Desarrollo en áreas débiles vs áreas fuertes
Enfocarse en corregir las áreas débiles es un trabajo poco productivo. Es una premisa errónea pensar que se puede aprender a ser competente prácticamente en cualquier cosa; y que el mayor espacio que tiene una persona para crecer es en aquellos campos donde es más débil.

Bajo el esquema de “corregir y/o mejorar” las áreas débiles, el esfuerzo se invierte en “cerrar brechas” en las áreas donde la persona es deficiente en su desempeño. Este enfoque de desarrollo de las personas implica nadar contra la corriente de la naturaleza propia de cada ser humano, lo que activa en la persona una resistencia hacia el aprendizaje.


Por el contrario, en el área del talento, es donde la persona cuenta con el mayor espacio para crecer. ¿Por qué? La persona aprende más fácilmente en el área en donde está habilitada naturalmente, también en esas áreas la persona está más afectivamente ganada a crecer y aprender.
Lo cierto es que en el área del talento, las personas están y son más intuitivas, productivas, influyentes, realizadas, satisfechas, cómodas, naturales (auténticas) y competentes. Asimismo el ejercicio de los talentos y habilidades naturales mantiene a la gente motivada, enfocada en la tarea, nutrida en su autoestima, con entusiasmo por lo que realiza y con la sensación y valoración de capacidad y competencia propia, lo cual redunda en un mayor despliegue de la creatividad personal, un mayor compromiso con el rol desempeñado y unos resultados más excelentes en términos de ejecución y resultados.

Para reflexionar:
¿Dónde está usted poniendo el esfuerzo para su desarrollo? ¿En sus áreas débiles o en sus áreas fuertes? ¿Sabe usted cuáles son tus talentos dominantes? La única manera desarrollar sus talentos hasta convertirlos en fortaleza (desempeño de excelencia), es reconociéndolos primero, para luego pulirlos, añadiéndole conocimiento y destrezas a través de la práctica. ¿En qué actividades emplea su tiempo diario: usando sus puntos fuertes, o lidiando con sus puntos débiles?

miércoles, 30 de julio de 2025

EL PAPEL DE LA ACTITUD EN LA MOTIVACIÓN

EL PAPEL DE LA ACTITUD EN LA MOTIVACIÓN
La eficacia de las acciones de motivación que hagamos está condicionada por la actitud de cada persona:
Tus razones no son necesariamente suficientes para otra persona.
Tus razones pueden ser suficientes para elegir hacer algo pero no para elegir la actitud con la que se realiza.
Aun siendo suficientes las razones, la libertad en la elección de las actitudes siempre está presente.
Existe una serie de sentimientos que nos dificultan la elección de una actitud mental positiva. El saber manejarlos puede favorecer la motivación. Los sentimientos más importantes son los siguientes:
·         La incertidumbre y la falta de claridad: inseguridad.
·         Sentimiento de obligación: no entiendo el  porqué pero tengo que hacerlo.
·         Sentimiento de víctima: una persona a quien la vida le sucede.
·         Queja: su único beneficio sería el desahogo, el ser escuchado.
·         El miedo: a lo nuevo, al fracaso.
·         La culpa y el resentimiento: por no hacer bien el trabajo, por no esforzarse lo suficiente…
Existe una serie de estrategias que se pueden poner en marcha contra estos obstáculos, como son entre otras:
Ante la incertidumbre y la falta de claridad:
·         Neutralizar los rumores, identificándolos, transmitiéndolos al equipo para que se aclare la información.
·          No ser ambiguos en los mensajes, decir claramente a qué nos referimos.
·         Transmitir la información, sin omitir nada y cuidando la actitud al hacerlo.
·         Ser igualitario con la información, no contar más a unos que a otros.
Ante el sentimiento de obligación: se produce por falta de conocimiento de objetivos y resultados.
·         Comunicarlos.
·         Explicarlos detalladamente y de forma continua.
Ante el sentimiento de víctima:
·         Demostrar con hechos, números y datos las consecuencias de la conducta.
·         Hacer consciente a la persona de las consecuencias de la conducta.
Ante el sentimiento de queja:
·         Escuchar, atender los sentimientos.
·         Implicarnos.
·         Tomar nota.
·         Informar a la persona de los trámites que hemos realizado mientras llega la solución.
·         Si no llega la solución, informarla cuanto antes.
Ante el sentimiento de miedo:
·          Verlo como algo normal cuando hay que realizar una nueva tarea.
·         Controlar las reacciones propias y transmitir confianza.
·         Establecer metas parciales: conseguir pequeños éxitos da seguridad.
Ante el sentimiento de culpa: cuando no se hace el esfuerzo suficiente y el resto del equipo sí, se puede sentir “culpabilidad” aunque se disimule.
·         Descubrir el porqué no se quiere esforzar y buscar una solución. 


martes, 29 de julio de 2025

Claves para lidiar con la Frustración.



Claves para lidiar con la Frustración.

La frustración es un sentimiento al que muy pocos nos sentimos ajenos ya que la hemos experimentado al menos en algún momento de nuestras vidas ya sea en niveles bajos o muy altos. Se define como la imposibilidad de satisfacer alguna necesidad o deseo, pero en realidad es la emoción que esa imposibilidad nos genera: tristeza, impotencia, rabia y muchas más. La mezcla de todo ello es la frustración.

Podemos sentirnos frustrados por muchas cosas; para algunas personas esta es la emoción que les impulsa a conseguir más y mejores cosas producto de su esfuerzo, sin embargo, a otros los sume en un mar de desespero del que les cuesta recuperarse. Si en este momento te sientes frustrado por la situación financiera en la que te encuentras, mira estos relatos de empresarios exitosos que lograron sobreponerse a la pobreza antes de contar con el capital que tienen ahora.

No solo el dinero puede ser el causante de tu frustración, quizá tus notas en la universidad, tu relación de pareja, el lugar donde vives. En fin, muchísimas cosas, que otros también pueden estar viviendo, el asunto es que no todos tenemos la misma tolerancia, por lo cual no tiene sentido juzgar las emociones ajenas.

Sentirse frustrado es un problema ya que te lleva a un estado que no es precisamente el de bienestar. En este momento se convierte en tu responsabilidad usar esa frustración como el estímulo que te obliga a esforzarte para salir de ahí. Aun así, aunque la frustración pueda desembocar en resultados buenos, la emoción en sí es dañina para tu cuerpo.

A continuación, encontrarás dos claves para poder lidiar con ella de manera exitosa.

Hazte consciente de tu rango de control: hay cosas sobre las que influyes directamente: con qué ropa te vistes, la hora en que te bañas y por cuanto tiempo lo haces, por nombrar solo algunos ejemplos simples. Pero hay cosas sobre la cuales no tienes ningún tipo de control, el clima, a la velocidad que crece tu cabello, el tono de voz de tu jefe, ni la cantidad de dinero que gana tu pareja. Cuando una situación sea frustrante para ti, clasifícala:
Si es algo que está bajo tu control arreglarlo, adelante haz lo posible por tomar acciones que la cambien, que nada te detenga.
Si es algo que no está bajo tu control ni incides directamente en esto, es importante que lo aceptes para que no te afecte o te salgas de ahí, buscando el mismo resultado, que deje de afectarte.
Si no te quieres salir -por las razones que sean- vas a tener que aceptarlo así como es. Si no lo aceptas y sigues en el mismo sitio, el sufrimiento se convertirá en un ciclo ridículamente predecible.
Sé realista en cuanto a las expectativas: una de las razones más comunes por la que la gente se frustra, es porque se dan cuenta de que las expectativas acerca de algo – alguien- no resultaron ser ciertas. Esto no quiere decir que vayas por la vida esperando poco y alegrándote con migajas. Esto es una razón para animarte a ser realista con tus expectativas. La verdad es que no hay expectativas buenas o malas, esto tiene que ver directamente con las personas. Es decir, si eres seguro de ti mismo y tienes expectativas altas, seguramente pondrás todo tu esfuerzo en conquistar el reto. Luego, si por alguna causa no lo logras, lo mejor es repasar las acciones para ver dónde estuvo el error y volver a tratar. Ese es el proceso saludable.
Si tienes expectativas siempre bajas lo más probable es que lo logres, que te mantengas en un nivel de conformidad decente y que con el tiempo el aburrimiento sea el titular de tu frustración, en este caso se puede decir que por mucho miedo que te dé, el remedio, según Gananci es salir de tu zona de confort.


Por último, el reconocimiento propio es uno de los elementos más importantes para lidiar con la frustración. Aplaudir y agradecer los pasos que vas dando en pro del cambio es necesario para que el proceso se vaya desarrollando de manera más fluida. Si vives recriminándote todo el tiempo por las cosas que no has logrado, en vez de alegrarte por lo que si has conseguido, la frustración siempre será una parte importante de tu vida.

jueves, 24 de julio de 2025

9 cosas que nunca dicen los grandes líderes

Hay cosas que uno nunca debe andar diciendo — especialmente si uno se considera a sí mismo un líder. Debido a que se tiene el poder de influir en la gente, se tiene que elegir las palabras adecuadas. Si no, se corre el riesgo de ser un mal jefe.

Para que no caer en la trampa, le pedimos unos Consejos a Empresarios jóvenes, y aquí están las frases que sugieren eliminar de la jerga de liderazgo.


1. “No tengo tiempo en este momento.”

Sí, un líder está constantemente ocupado. Las tareas y reuniones no terminan nunca, pero siempre se debe hacer tiempo para responder a la pregunta de una persona. Si una persona se le dice constantemente, “Ahora no es un buen momento”, o “volveré más tarde,” van a dejar de hacer preguntas. Siempre ten tiempo para las personas. Si te encuentras en el medio de algo, programa una hora definitiva para hacer resolver su pregunta lo antes posible. 

—Jonathan Largo, Mercado dominación Medios


2. “Porque esa es la forma en que siempre lo hemos hecho”.

Un líder fuerte nunca debe encoger las sugerencias de otra persona por decir que así es como siempre se ha hecho. Los líderes deben escuchar y pensar con mente abierta. Si realmente cree que la sugerencia de una persona no es buena, debe tomar el tiempo para explicar por qué. Los líderes deben estar abiertos a sugerencias en cualquier punto en el tiempo y a implementar cambios para mejorar.

—Jeff Cayley, Worldwide Cyclery


3. “¿Qué estabas pensando?”

Un líder fuerte nunca debe preguntar a sus socios, “¿En qué estabas pensando?” Las personas cometen errores, y es importante que puedan aprender de esos errores y sin culparlos. Cuando crítica una persona de una manera agresiva o pasiva y dura, lo único que aprenderá es a jugar a lo seguro en lugar de salir a ganar. Y eso acaba haciéndole daño a la organización.

Vladimir Gendelman, Company Folders, Inc.


4. “Aquí, déjame hacerlo”.

Solía corregir correos electrónicos, editar propuestas y meter la cuchara en llamadas de teléfono cuando pensaba que podía mejorar a un compañero en el camino acerca de un problema o una tarea. Lo que aprendí fue que al hacerlo yo mismo en lugar de dar información y permitir que la persona intente de nuevo, estaba creando un momento crítico como entrenador para servir de forma duradera y mostrar a alguien cómo realizar mejor una tarea.

—Ross Resnick, Roaming Hunger



5. “El empleado X hace esto mejor que tú."

La comparación de las personas entre sí es una de las maneras más rápidas de convertir las relaciones de trabajo en rivalidades. La competencia interna debe ser saludable, no rencorosa. los líderes deben tener cuidado cuando dicen a las personas que sus compañeros son mejores que uno al otro. Los líderes fuertes hacen un punto para reconocer logros sin insultar a todos los demás.

—Danny Wong, Blank Label


6. “Usted no entiende.”

Todo el mundo sabe que los líderes efectivos sólo buscan a personas buenas, pero diciéndoles que ellos no entienden algo degrada a su inteligencia. Esto no es sólo la moral de los daños, sino que también los apaga antes de obtener una idea clara de la situación. Un líder fuerte se da cuenta de que si hay malentendidos en su equipo, es buen momento para abrir un diálogo y aclarar todo.

—Jared Brown, Hubstaff



7.“Tu rendimiento puede hundir la organización”.

Una de las cosas más tóxicas que un líder fuerte nunca debe decir a una persona es que su rendimiento individual puede hundir la organización. En lugar de ello, los líderes fuertes promueven el trabajo en equipo y la idea de que cada miembro del equipo contribuye en su propia manera única para el rendimiento global de la organización. Las personas nunca deben sentir la presión de llevar a toda una organización sobre sus hombros.

—Kristopher Jones, LSEO.com


8. “No eres tan bueno como solías ser.”

Decirle a alguien que ha perdido su chispa rara vez puede aumentar su deseo de trabajar duro. Poniéndolos abajo, profesional y personalmente, es probable que puedas obtener una respuesta negativa, y posiblemente incluso perder su respeto. Intentará entregar [su] mensaje de una manera más lúdica, como por ejemplo: “Como Superman, confío en que se absorbes la luz solar suficiente para mantener tu fuerza.”

—Ranan Lachman, Pley


9. “Porque yo lo digo.”

Siempre debe haber una razón por la que esté pidiendo a alguien de su equipo hacer algo. Un fuerte líder confía en sus empleados y permite la suficiente transparencia para ayudarles a entender una petición o idea hacia la misión de la organización.

—Abby Ross, ThinkCERCA

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miércoles, 23 de julio de 2025

3 prácticas de liderazgo que impactan en la productividad



Una de las cualidades más importantes del liderazgo es no vivir tu posición de líder como admirable o prestigiosa. Debes estar consciente de que servir a los trabajadores es un gran valor agregado para la empresa.

Hay cualidades de liderazgo que generan grandes recompensas, no sólo personales, sino financieras, porque mejoran la productividad del equipo y sus integrantes.

Las prácticas más valoradas en un líder están más relacionadas con su lado humano que con lo profesional, de acuerdo con un estudio realizado por TalentSmart.com, un sitio dedicado a realizar encuestas sobre inteligencia emocional.

Aquí te comparto tres prácticas que, en mi experiencia, impactan en el desempeño de cada miembro de un equipo y la productividad del mismo.

La disponibilidad hacia el equipo:Un buen líder no sólo se acerca de manera profesional e interesada a sus empleados, sino de manera personal y, sobre todo, emocional, pues está consciente de que frente a él existe otra persona. El tiempo que tú inviertas en ellos, de alguna forma se reflejará en su trabajo.
El contacto desarrolla habilidades como “leer” a los demás y reconocer sus habilidades, para potenciarlas en sus funciones dentro de la compañía.
Tan sólo piensa: ¿has trabajado a gusto con algún jefe con el que tienes un nulo contacto personal?

La generosidad:Irónicamente, una de las cualidades más importantes del liderazgo es no considerarte un líder en el sentido de ver tu posición como admirable o prestigiosa. Debes estar consciente de que servir a los trabajadores es un gran valor agregado para la empresa, pues al difundir lo que sabes les das a los demás recursos para trabajar.
Al contrario de muchas personas que sienten amenaza al dar mucha información, un líder sabe que compartir conocimiento con sus empleados influirá en los resultados de la empresa.

Una actitud positiva:Un líder comparte una visión en la que todo es una oportunidad (aunque no necesariamente todo marche bien). Eso inyecta confianza a los empleados para tomar decisiones y mantiene a un equipo enfocado en un panorama positivo y las metas a lograr, en lugar de los errores.

De acuerdo con TalentSmart.com, existen habilidades relacionadas con la inteligencia (una habilidad innata) y la inteligencia emocional que pueden ser construidas. Un buen líder entiende que el trabajar estas habilidades y llevarlas a la práctica depende de él y que, al final, ser lo más abierto con sus trabajadores a nivel personal generará mayor productividad para la empresa. 


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martes, 22 de julio de 2025

Líderes abiertos a la crítica


A nadie le gusta que lo critiquen. Muy difícilmente encontramos a alguien diciendo: “Me encanta que me critiquen…” La Crítica puede ser dura y molesta y no ser para nada constructiva, sin embargo, la verdad es que la crítica es común y muy seguramente todos hemos recibido algunas.

Para los líderes es particularmente difícil aceptar las críticas y esto es así porque se asume que las personas que están en puestos de autoridad están allí porque hacen “todas” las cosas bien o al menos así se espera que lo hagan.

La crítica sin embargo puede ser una señal clave para los líderes para reconocer posibles oportunidades de crecimiento que los lleve a la excelencia.

¿Qué hacer entonces cuando eres un líder y eres criticado?

1) Busca ser criticado

Saca provecho de la crítica y úsala a tu favor. ¿Cómo? Pídele a tus compañeros que te den retroalimentación acerca de tu desempeño en el trabajo en equipo que estén haciendo. Haz que ellos se sientan libres para criticar tus ideas y cómo éstas podrían mejorarse. Al principio tal vez ellos se sentirán cortados de criticar tus ideas, pero si muestras que, a pesar de ser el líder, tus ideas pueden ser cuestionadas, ellos aprenderán que lo importante no es quién aporta las ideas sino las ideas en sí mismas.


2) Reconoce que eres una pieza del rompecabezas

Cuando te ves a ti mismo como una pieza del rompecabezas, reconociendo tus fortalezas, pero también tus debilidades, entenderás mejor que no todas las grandes ideas deben salir de ti, sino que pueden salir de cualquier pieza en el equipo. Así que vete como un complemento que con sus talentos está aportando al crecimiento pero que existen otras piezas claves que unidas dan coherencia al proyecto en el que estés trabajando.

3) No lo tomes personal

Muchas de las críticas se hacen a tus ideas y no a ti como persona. No caigas en la trampa de tomar algo personal cuando realmente no lo es. Hay críticas que definitivamente son destructivas y para nada constructivas. Verifica la crítica en sí misma: ¿es una crítica que te ataca como persona o ataca a la idea que estás proponiendo? Toma en cuenta solamente las críticas que están enfocadas en la idea en sí misma, al menos que estés recibiendo críticas que tienen que ver con tu comportamiento y haya algo que modificar de parte tuya.

Por otro lado, verifica de quién viene la crítica. Si ha salido de alguien que te tiene poca estima por razones erróneas simplemente no tomes en cuenta esa crítica. Toma en cuenta las críticas que te hacen crecer como persona y que mejoran el desarrollo del trabajo en equipo al proyecto.


José M. Pujol. (2016). Liderazgo: “3 Consejos para ser un Líder abierto a la crítica” de El Blog Catalizador